“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
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jueves, 11 de febrero de 2016

El TEU, el Semanario y las formas

Y vamos de vuelta con las elecciones universitarias. Hoy inició el periodo de inscripción de candidatos a Rector de nuestra Universidad. 

El Semanario Universidad - venido a menos desde hace ya unos años -  publica una entrevista a Carmen Cubero, Presidenta del Tribunal Electoral Universitario (TEU). La entrevista no da para mucho, fundamentalmente por dos razones: las preguntas de la periodista (Monserrat Cordero Parra); y las respuestas de Cubero. 

Si el objetivo era solamente comunicar las formalidades de la elección bastaba con ver un comunicado del TEU o revisar su página web, y hacer un pequeño artículo informativo, simple. Desde mi punto de vista, ésta es una entrevista perdida, las preguntas debieron ser otras. Ahora, es posible también que la entrevistada no diera para mucho, pero eso no lo sabemos por el tipo de preguntas que le hicieron.

De lo poco que se puede comentar de esta entrevista (digamos una página perdida en esta edición del Semanario), sobresale la pregunta con que se abre la entrevista de marras. Y es que, es de resaltar la pobre visión que tiene la Presidenta del TEU en torno a la elección del Rector. Cuando la periodista le pregunta cuál es la importancia de esta elección, Cubero contesta con una simpleza que me asombra: "El rector es el funcionario de más alta jerarquía ejecutiva y forma parte del Consejo Universitario. Es importante porque en estas elecciones se elige al representante legal de la Universidad."

Para Cubero la importancia de la elección radica en lo formal, no en lo político. Se elige un representante legal, no una autoridad, que le da su impronta a la Institución. Su respuesta omite olímpicamente que se trata de la conducción de la principal Casa de Enseñanza Superior del país, y posiblemente de Centroamérica, se trata de la dirección de los recursos a unos y otros proyectos e inciativas de la Universidad. Se trata de si llevar a la Universidad hacia un rumbo tecnocrático o dirigirlo a las necesidades del país, de si nos conectamos con la sociedad o seguimos ciegamente el dictado de los mercados, de si las tendencias de mercado terminarán de imponerse; de si desconoce o no a los trabajadores como interlocutores, o se sigue negando la negociación como vía de resolución de conflictos; se trata de si, por fin, los interinos tendremos algún tipo de solución. Y tantos otros temas.

Dirán algunos académicos (sobre los propietarios, o sea los que votan) que exagero, pero no. Estamos hablando de que quien gobierna, controla el presupuesto, o al menos tiene la iniciativa presupuestaria, y eso no es poca cosa, porque la dirección de los recursos marca una visión de Universidad, o sea, que en la administración pública las intenciones, por más buenas que sean, si no se traducen presupuestariamente, son meras declaraciones de principios que sirven de poco. Y esto no es un reduccionismo, sin cacao no hay chocolate, y quienes trabajamos en Acción Social lo sabemos de sobra, si no hay plata no hay proyecto que resista. 

Como todas las preguntas de esta entrevista están centradas en lo formal, Cubero se queda en su zona de confort, ni hay ni una pregunta que pueda incomodar a la Presidenta del TEU. Por ejemplo se le pudo preguntar si estaba de acuerdo con el mecanismo de elección, o cuál era su opinión que un grupo tan reducido de personas fueran las que eligen al Rector. Esas preguntas hubiesen sido dignas de un verdadero periodismo, pero ya sabemos que el Semanario ahora no es "militante" y se dedica al "periodismo objetivo". Lástima, cada vez más Nación.

Hace un año hice un apunte sobre el TEU y su 40 aniversario, en él comentaba que durante el VII Congreso Universitario el TEU presentó una ponencia que fue repudiada y votada ampliamente en contra (una paliza digamos, con regañada incluida por parte de los congresistas) por su carácter reduccionista y antidemocrático. Me parecía - y me sigue pareciendo -, que luego se semejante despropósito el TEU en pleno debió renunciar, una cuestión de dignidad digamos. Pero nadie renunció. Hoy ese mismo Tribunal apegado a las formas, y con esas tendencias antidemocráticas se apresta a conducir un nuevo proceso electoral, en el que la mayoría de los universitarios estamos excluidos. Pero para el Semanario esto no es un tema, para el TEU menos, como tampoco lo fue para el Rector Jensen durante sus ya casi cuatro años de gestión. Ya veremos si los ciudadanos universitarios (es decir los que sí votan) tiene algo que decir al respecto, hasta el momento algunos creen que somos una Universidad más democrática que en países como México, vaya consuelo.

Después de todo si se le podía sacar alguito a la entrevista.

domingo, 9 de junio de 2013

¿Miente el Rector?

El pasado miércoles 5 de junio se realizó el Foro "Yo creo en el CAP", organizado por la Asociación de Estudiantes de Psicología, y al que estaba invitado el Rector Henning Jensen, mas no asistió. Justificó su inasistencia verbalmente a la Presidenta de la Asociación, Amanda Mesén, diciendo que nacería su nieto el día del foro, y que primero está la familia. Lleva razón el Rector, lo más importante son esos grandes acontecimientos familiares.

13 de abril de 2012, Rector Electo. Un triunfal Henning Jensen alaba la democracia participativa de la UCR

Sin embargo, pudo el Rector - sabiendo que no asistiría -, enviar un representante (que no tendría ningún poder de decisión, pero el gesto es lo importante); también pudo enviar una nota de justificación (como se acostumbra, y dicta el protocolo); o, pudo perfectamente replantear la fecha. No hizo ninguna de las tres. Optó simplemente por no ir (no se cuestiona la justificación, la familia es primero, sobre todo si se trata de un nuevo miembro que llega). Y es lógico que los y las estudiantes, las y los docentes de la Escuela de Psicología que sí asistieron con mucho interés para escuchar al Rector se sintieran, como mínimo, defraudados.

Pero el jueves anterior empezaron ya una serie de cuestionamientos que se sumaron a los del miércoles. Por ejemplo, el señor Rector asistió en la mañana al acto en el que se otorgó el Doctorado Honoris Causa al Dr. Bernardo Klinsberg, claramente el Rector debe asistir a tan importante evento. También estuvo el Rector en el Concejo Ampliado de Rectoría, tampoco podía faltar el Rector. Al foro sí. Esto dejó dudas en los estudiantes.

El mismo jueves, también empezó a circular la versión de que el Rector "no sabía del foro". Versión que fue confirmada por el mismo Rector cuando a las 5 de la tarde se reunió con la Directora del CAP y con la Representación Estudiantil en la Rectoría. El Rector dijo que "no sabía del foro", y ahí mismo los estudiantes le recordaron de su conversación con la Presidenta de la Asociación, que había una nota de recibido y la amplia difusión en medios digitales. En esa misma reunión el Rector afirmó que ya había un compromiso al que había llegado en una reunión con la Directora de la Escuela de Psicología. La Directora del CAP, también desmintió que hubiese un acuerdo.

Esto podría ser meramente anecdótico si no fuera por varios detalles. El primero es que el Rector haya afirmado que "no sabía del foro" cuando la Asociación de Estudiantes entregó una invitación en Rectoría, en donde les informaron a los estudiantes que el Rector podía asistir a las 5 y no a las 4 como originalmente estaba convocada la actividad; el Rector había tenido una conversación con la Presidenta de la Asociación de Estudiantes sobre el "forito" (como le dijo el Rector); la invitación circuló por la redes sociales, fue ampliamente promocionado (hasta este Parcial Irrescatable le dedicó un apunte). Negar que sabía del foro, deja mal parado al Rector. Hoy domingo 9 de junio, se pronuncia en su página de Facebook y varía su versión, vuelve a la justificación familiar. El Rector podría aducir que no formuló otra fecha por su apretada agenda, no dudo que así sea, pero sí tuvo que sacar tiempo para reunirse con los y las estudiantes, y la Directora del CAP, posiblemente luego de evaluar los daños. Eso es lo que genera que las cosas no sean atendidas en su momento y con la seriedad que corresponde, que luego hace perder demasiado tiempo y energía en un asunto que pudo resolverse de otra forma. Estas cosas siempre se sabe cómo empiezan, pero nunca cómo terminan.

13 de abril de 2012. Henning Jensen brindando declaraciones, al fondo José Manuel Salas de la Escuela de Psicología.

Hasta ahí el recuento de los hechos.

A mí de toda esta historia lo que me surgen son muchas preguntas.

Primero. El Rector en su campaña se comprometió con la Escuela de Psicología a fortalecer el CAP, a cambio de esto, y otras cosas, la Escuela le dio un apoyo masivo en las elecciones. Sin embargo no sólo no se ha fortalecido el CAP, sino que más bien sufrió un serio recorte en su miserable presupuesto, al oficio VD-2357-2012 del 28 de agosto de 2012 me remito. En ese oficio el Vicerrector de Docencia comunica que retira el presupuesto y la carga docente, porque eso "no es un proyecto de docencia" sino de Acción Social. Así que el compromiso del Rector aquí se esfuma. Ahora si desde Docencia quitan presupuesto y luego el Rector da lo que se quitó, pues esa no es forma de fortalecer el CAP, porque lo deja igual que antes. Según la Directora de la Escuela de Psicología ha habido una innumerable cantidad de reuniones con las autoridades universitarias. Entonces, ¿no se ha enterado el Rector de la situación del CAP? ¿No le comunican los Vicerrectores este asunto al Rector? Un compromiso real con el CAP y la Escuela de Psicología es que como mínimo, no se le recorte su estrecho presupuesto, pero la realidad lo que muestra es que hay un recorte. Las razones intento delinearlas en un apunte anterior.

13 de abril de 2012. Momentos en que se anunciaba el triunfo de Henning Jensen como Rector.



Segundo. Si partimos de que la Escuela de Psicología apoyó de forma casi unánime al colega que se lanza a conquistar la Rectoría, ¿Porqué el Rector pasa olímpicamente de ella? ¿Porqué el Rector no se hace presente y disipa cualquier duda? Él personalmente. ¿No es más sencillo? ¿Porqué dejar que un asunto, en el que según el mismo Rector hay voluntad de resolver, crezca de forma innecesaria? ¿Porqué no darle la cara a los estudiantes de su Unidad Académica? ¿Le tiene miedo el Rector a los estudiantes, o es elitismo puro? ¿Porqué no dar ejemplo de diálogo, de DEMOCRACIA, sentándose con los estudiantes y docentes a resolver un tema sensible de la Escuela de Psicología? ¿No es que creía en la democracia participativa? ¿O su democracia participativa es la democracia aristocrática de la Universidad? Esa democracia en que elige la minoría que está en propiedad, porque eso no fue lo que dijo en su discurso cuando ganó aquel 13 de abril cuando aunció toda una nueva era en la democracia de la Universidad, dejando atrás estilos de gestión verticales.

Pero lo que más me preocupa es que el Rector haya dicho que no sabía nada del foro. ¿Miente el Rector? ¿Para qué? ¿Por qué? ¿Qué necesidad tiene de decir que no sabía del foro? Es que no lo entiendo. ¿Prepotencia? ¿Cinismo? ¿Elitismo? De verdad que no lo entiendo. No hay necesidad de crear una confrontación con los estudiantes, menos aún los de la Escuela que lo apoyó de forma unánime. ¿No es esta forma de gobernar la que tanto le cuestionamos al mal gobierno de la Chinchilla? Que no dialogue. ¿No es que predicamos otra forma de hacer política? ¿No es que creemos en una verdadera democracia? Pues los hechos y el comportamiento del Rector dejan mucho que desear, a mí la verdad me decepciona profundamente, esperaba otro tipo de gestión, no de puertas cerradas, no esa "democracia" de negociaciones entre autoridades excluyendo a los miles que todos los días hacemos Universidad con nuestro trabajo y con nuestro estudio.

Esta situación que debería resolverse de forma muy simple, va tomando otra dimensión, la de una novela de Kafka. ¿Era necesario llegar hasta aquí? No. Porque lo que viene ahora es la molestia de estudiantes y profesores, y ojo, que si la Unidad Académica del Rector es la enciende la chispa, el fuego puede extenderse en una Universidad, en la que ya de por sí, empieza a sentirse la disconformidad a tan sólo un año de gestión. Por eso la pregunta: ¿qué necesidad tenía el Rector de actuar como lo ha hecho? Si se dignara a dar la cara se lo preguntaría.

domingo, 15 de abril de 2012

Elecciones de Rectoría: algunas reacciones a mi apunte anterior

Al parecer el más reciente apunte ha causado cierto revuelo. Lo cual es algo lógico por el tema tan sensible al que apunto, pero además porque el proceso electoral apenas acaba de finalizar.

Deseo aclarar un par de cuestiones.

La primera es que no me estoy ubicando en la oposición al Dr. Jensen, como dije en otro apunte, me mantuve neutral, no apoyé a ninguno de los candidatos, los motivos tienen que ver con que yo no voto, y dentro de la Universidad hay lógicas bien complicadas cuando se es interino, recalco yo soy ciudadano de tercera en la U, así que al igual que muchos compañeros y compañeras de distintas unidades, seguimos con atención el proceso, pero no tomamos partido. Está de más decir, que no hablo en nombre de nadie, hablo en nombre propio.

Dos. Efectivamente hago manifiesto una bronca generacional, y considero que es necesario atacar este problema del interinazgo desde ahora, antes de que pueda haber un conflicto en esta línea, o que en su defecto nos terminen de "fumigar" a todos, o a la mayoría.

Tres. No estoy atacando a Dr. Jensen. Ni siquiera ha pasado el fin de semana. Pero como dije, señalo una lógica estructural, que por supuesto encarnan las personas, sobre todo las que ocupan cargos de poder a lo interno del claustro universitario. Es decir, no debe tomarse está crítica (cierto que frontal) como algo personal, excepto por supuesto si alguno de los lectores es una vaca sagrada.

Cuatro. Provengo de una Escuela, la de Psicología, y esto se lo ha tomado muy en serio, no por algo es una de las escuelas con más profesores en propiedad, en las que además constantemente se abren plazas, y me consta, hay una preocupación sincera de que los profesores no sean interinos tanto tiempo, los esfuerzos en esta línea son evidentes. Lo cual no quiere decir que no haya interinos con ocho salarios al año, pero sí un esfuerzo porque las condiciones laborales sean las mejores dentro de las posibilidades, por eso justamente es que sostengo que no se trata de un asunto personal, sino estructural. La Escuela de Psicología además ha preparado desde hace muchos años un plan de relevo generacional, lo que evidencia esta intención de mezclar la experiencia con la juventud, y de además enviar a sus nuevos profesores a prepararse fuera, y con ello fortalecer la Escuela. Por eso me parece que hacer mención de la Escuela de Psicología es un buen ejemplo de que a pesar de la voluntad personal de la actual Directora, y sus antecesores, la solución debe ser estructural.

Dicho lo dicho, les dejo una respuesta de Daniel Lara:
Comparto con el autor de la nota sus preocupaciones. Podríamos esperar mayor distancia entre las elecciones en la UCR y las practicadas a nivel nacional ? Ojalá así fuera !

Un abrazo, Daniel Lara
La Siguiente es del Dr. Jorge Rovira Más, profesor e investigador de la Escuela de Sociología:

Estimado Daniel y Josué:

Bienvenidas las críticas a las elecciones universitarias. Sólo la crítica abre la posibilidad al menos de que las cosas puedan mejorar desde lo que "mejorar" significa para cada quien de acuerdo con sus valores.

Sin entrar a detallar grandemente en los comentarios, sí quisiera mencionar lo siguiente:

1. No es cierto que ninguno de los candidatos tocara ni siquiera mínimamente el tema del interinazgo. Tema complejo y difícil, e importantísimo siempre, mucho más hacia el futuro, el tema sí fue tocado e incluso uno de los candidatos, el Dr. Oldemar Rodríguez, a quien personalmente no apoyé pero al que le aprecio numerosas buenas ideas y contribuciones en el debate, hizo la suya de forma muy concreta, más sin duda que el resto de los participantes.

2. Estos procesos hay que analizarlos en doble clave: la del evento mismo y la de su comparación. Las elecciones universitarias decayeron muchísimo en los últimos 16 años, después de 1996. El debate se redujo a una mínima formalidad y expresión. Esta vez los candidatos asistieron a 20 actividades a lo largo y ancho de toda la Institución, desde luego con formatos diferentes según las asambleas de facultad de cada una de estas y lo determinado por sus autoridades. Dos presentaciones en Radio UCR, una en la televisora universitaria y otras 17 en las asambleas de escuela y ante el SINDEU. Esta vez, al contrario de las últimas ocasiones, fue más bien excesivo el número de presentaciones y de debates. Quizás unas 10 ó 12 actividades, mejor reunidos los distintos cuerpos universitarios, con más tiempo (esta vez fueron dos horas en cada caso), podría mejorar el formato de la competencia electoral. Y quizás exigirse más en algún formato en el cual tanto el qué como el cómo resulten en un compromiso mucho más claro y fuerte. Después de tanto esfuerzo, de tanto trabajo, la gran mayoría del cual pasa desapercibido para el votante promedio, ni qué decir para el resto de la comunidad universitaria, es comprensible la algarabía final, la cual, hasta donde pude darme cuenta, no fue irrespetuosa para ninguna de las partes en contención.

3.  En Estados Unidos y en Europa, en donde se encuentran las mejores universidades del Mundo, existen muy pocos casos de selección de las autoridades superiores mediante elecciones. En este sentido, para mal o para bien (que cada quien juzgue de acuerdo a sus preferencias y valores), las universidades públicas costarricenses ofrecen un espectáculo decoroso en esta materia. Lo que no quiere decir en modo alguno que no pueda ser mejorable. Pero esto dependerá de todos nosotros.

4.    Pero, aparte de lo anterior, el pasado viernes 13 de abril, como en abril de 1988, cuando se ganó la elección por un solo voto primero (con abstención menor al 8% entonces, esta vez fue algo superior a este guarismo, ambos datos los menores en la historia institucional de hace varias décadas) y luego, tras la revisión del Tribunal Universitario, la victoria fue por dos votos en aquel abril de 1988, la UCR hoy estuvo enfrentada ante una encrucijada, que quizás los más jóvenes no estén en condiciones de apreciar a partir exclusivamente de este evento electoral que observaron en estos días: la UCR estuvo enfrentada ante la alternativa de deslizarse por un camino en el cual en la gestión política de la Institución ganan cada día más peso las practicas clientelares en detrimento de los valores académicos, con lo que estas prácticas podrían irse convirtiendo en lo que aún no lo son: en la normalidad de la vida político/académica institucional. Había demasiado en juego, ciertamente, mucho, muchísimo más, de lo que una observación rápida puede constatar. Por esto, por tanto que hubo en juego, muchos, incluido yo mismo, no pudimos menos que festejar, con respeto, pero también con intensidad los resultados electorales y las actividades del día.

En lo más recóndito de mi ser universitario, sentí antier, como hace 24 años, que estábamos dando una lucha para crear condiciones a fin de impedir un mal curso (quizás irreversible) para la Institución. La otra parte, la positiva, el curso que efectivamente, con las nuevas autoridades de la Institución, seguirá la UCR deberá construirse y en esto no habrán recetas ni certezas, aunque sí pienso que valores, principios y algunas buenas ideas de muchos (incluidas las muy buenas de algunos de los contendientes en esta competencia por la Rectoría).

En fin, les comparto estas manifestaciones, "a manera de inventario" como dicen, para su propia reflexión.

Muchos saludos, Jorge Rovira Mas
Sobre lo expresado por el Dr. Rovira, tengo varias cosas que decir.
La primera, es que efectivamente el Dr. Rodriguez lanzó una propuesta, pero ésta estaba más referida a las posibilidades de equiparación académica de los interinos. El Dr. Rodríguez no tocó el tema de fondo, y que me parece señalo acá: las condiciones laborales de los interinos, y la estructura clientelar y autoritaria que tiene a su alrededor esta modalidad de contratación tan perversa, y como extendida en la U. Al punto que expresa una lógica. Tampoco el Dr. Rodríguez habló de democratizar realmente la Universidad. Así que su propuesta es tímida, y además superficial. Pero lo real es que a pesar de que es un tema estructural, no fue prioridad en ninguna de las agendas de los candidatos ¿Porqué?

Dos. Sobre la cantidad de actividades. Recuerdo otros procesos, yo ingresé a la Universidad en el año 95, así que tengo claridad sobre lo que menciona el doctor Rovira, y es cierto en este proceso hubo más debates, en términos cuantitativos. Pero ¿de qué me sirve a mí que hayan mil debates si total no tengo derecho a votar? ¿Solamente para tener un criterio de cuál es el mejor o peor candidato? Igual mi derecho legítimo a decidir esta cercenado, y solo el mío el de cientos de interinos. Pero además acá el tema no es la cantidad sino la calidad de lo que se debate.

Tres. Que en otras universidades las elecciones son más restringidas o del todo no haya, pues la verdad no me sirve de consuelo. Porque aquí lo que está en cuestión es una estructura antidemocrática y vertical, y que además está en nuestras manos cambiar, pero para eso hará falta voluntad de quienes ostentan el poder, ¿queremos más democracia universitaria? Pues eso hay que demostrarlo.

Cuatro. El cuarto punto de don Jorge Rovira, tiene un aire adultocéntrico. La juventud no me impide ver la trascendencia de esta elección, sobre todo con respecto a las perspectivas y los retos que se avecinan. Sobre las prácticas clientelares que denuncia don Jorge, yo podría preguntarme lo mismo que se preguntó el SINDEU en la "piedrita" tirada a don Henning, porque estuvo siete años en la administración. No sé si explico mi punto. Pero más allá de eso, don Jorge evita discutir (posiblemente porque como él mismo dice no entrará a detallar) sobre la lógica institucional en torno al interinazgo y la lógica clientelar que de por sí esto genera, que yo podría decir es parte de la cultura institucional, aun cuando está lógica es absolutamente contraria a los valores universitarios, como también lo es el modelo de elección excluyente.
Ahora bien, esto no quiere decir que no crea que se puedan cambiar estas lógicas. Espero, y deseo, que las cosas cambien y confío en lo que dice el profesor Rovira, y esas prácticas clientelares serán enterradas, por supuesto estaremos vigilantes, pero creo que es necesario que den muestras claras de que esto será así.

Lo dejo acá por el momento. Pero insistiré en el tema del interinazgo. Hay otros temas a los que me referiré y que son de interés institucional.

Espero además, que estos apuntes generen discusión, y que de estas discusiones salgan propuestas concretas, que al final de cuentas es lo que se busca, como dije, yo también soy universitario, y con mi trabajo diario también construyo Universidad, por lo tanto exijo ser parte real de las decisiones importantes para nuestra UCR.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Una breve valoración del debate organizado por el SINDEU

Una breve valoración del debate de hoy organizado por el SINDEU. Antes una aclaración importante. O más bien, varias.

La primera que es muy importante: yo no voto. Soy interino, al igual que  aproximadamente el 66% de los profesores, o los que estamos nombrados como docentes en la UCR, eso lo que quiere decir es que apenas una tercera parte del profesorado tiene derecho a votar. Esto desde luego, no es democrático. Y aunque en comparación con Latinoamérica lo sea, no me consuela, nada. Menciono esto simplemente para  decir que como no tengo derecho a votar no apoyo a ningún candidato, porque tampoco ninguno se ha pronunciado por el derecho que deberíamos tener los interinos a votar. Los interinos también construimos Universidad todos los días con nuestro trabajo. Luego podría discutir sobre el tema de interinazgo en la UCR, de algunas de sus implicaciones, pero esto no es el tema. Sólo quería dejar clara mi posición con respecto a los candidatos.

La segunda cosa importante, es que el debate lo organizó el SINDEU, y aquí el contexto cuenta. Vale decir que la Rectora (con razón o sin ellas) rompió relaciones con el SINDEU (y con la FEUCR) en agosto de 2010 tras las protestas por el resultado de las negociaciones del FEES. Las relaciones entre la Adminsitración y el Sindicato son tensas desde entonces, en parte echa más leña a la hoguera el "factor David Morera", más allá de que efectivamente tenga peso o no en la vida institucional, Morera agrega una tensión a esta relación, y esto es innegable, no es una valoración personal. Hay otros factores, como la personalidad de la Rectora. Cosa que tampoco se analizará acá, simplemente es el contexto. Así que digamos que cualquiera que fuese el candidato del "oficialismo" iba a encontrar un ambiente algo hostil.

Hecha la introducción, mis impresiones, bastante generales serán eso, impresiones, que es posible otros asistentes no compartan.

Me parece que el SINDEU organizó un buen debate, con preguntas que en ningún otro debate se harán, porque los intereses de los que votan son otras, el sector administrativo, estudiantes y profesores interinos tienen otros intereses, y las preocupaciones son muy distintas. La dinámica fue interesante. Sin embargo, hay que decir que mucho tiempo que pudo dedicarse a debatir se fue en discursos, primero la CGT, luego SINTRAJAP, la FEUCR (este discurso de Yuri Alfaro muy vehemente, muy bueno) y finalmente la Secretaria General de SINDEU. Considero que los primeros dos estuvieron de más, como también lo estuvo utilizar de tribuna el auditorio para denunciar la supuesta persecución en contra de Morera. Es posible que así sea, pero hay también otros casos similares y hasta más graves que deberían también ser denunciados, creo que no se debería utilizar de tribuna personal una actividad así, sobre todo si el "perseguido" esta en la mesa principal y ocupa un cargo de poder en la Junta Directiva del SINDEU (claro está, que esta opinión generará una respuesta vehemente, pero es una opinión). Dirán que era necesario, eso es cuestionable. Pero considero que hubiese sido mejor utilizar más tiempo para discutir los 20 puntos planteados por el SINDEU.

Sobre la participación de Héctor Gonzalez, debo decir que  aún frente a un auditorio hostil esperaba que "sacara la casta" y defendiera con vehemencia sus posiciones. Sin embargo se le notó inseguro, apelando a su trayectoria y muy apegado a la administración, y claro, es el candidato del "oficialismo". Más allá de que esta haya sido una buena o mala administración, si se es el candidato oficialista hay dos opciones frente a un debate de este tipo, desmarcarse de la administración, cosa improbable y hasta suicida; o defender críticamente y con vehemencia los logros de la administración. Gonzalez, luego del video inicial (realizado por Pablo Ortega que criticaba con mucha ironía  la negociación del FEES) pareció abochornado, creo que esto le afectó porque de entrada le marcó la cancha y jugó a la defensiva. El debate estaba planteado de esa forma, era de esperar y debió prepararse para eso, pero parece que no lo estuvo, o simplemente no pudo con ello.

Henning Jensen por su parte se vio  más aplomado, posiblemente porque sabía que no sería el blanco de las críticas del SINDEU. Incluso las preguntas individuales tendieron a favorecerlo, y aún así Jensen no le sacó todo el jugó a las preguntas en las que debió lucirse. Jensen estuvo más claro con respecto a los principios rectores de la Universidad y los defendió con vehemencia, aunque debo decir que lo noté algo academicista en sus planteamientos, aún cuando defendió la libertad como uno de los principios fundamentales de la Universidad. En todo caso se le vio mejor, aunque sin convencer del todo. Jensen jugó la carta a desmarcarse de la administración, y no lo hizo de forma traicionera, sino que asumió su parte de responsabilidad en la conducción de la Universidad (cómo no, si fue Vicerrector), pero se mostró crítico con la labor de la Rectora, sobre todo con el FEES.

Finalmente, Oldemar Rodríguez pareciera fue el que mejor capitalizó el debate. Logró distanciarse de los otros dos candidatos y se planteó como alternativa, si bien es cierto Rodríguez no ocupó puesto de poder en la administración, sí ocupó un alto cargo en el Concejo Universitario, en un duro momento además, pero sí logró tomar distancia con respecto "a los de siempre", como les llamo él. Sus planteamientos fueron más concretos, y se notó un buen manejo de algunos temas, sobre todo un amplio conocimiento del convenio FEES. Me parece que Rodríguez fue el claro ganador de este debate. Lamentablemente para él, el 90% de los presentes no tiene voto.

Pretendí ser breve, como casi siempre, no lo logré. Quedan muchos tópicos por analizar. Pero diré, para cerrar este apunte, que hubo varios temas que no se tocaron y eran fundamentales: FUNDEVI y el interinazgo (sólo Rodríguez hizo un planteamiento concreto, lo otro fueron declaraciones de intenciones).

Ninguno se comprometió con democratizar realmente a la Universidad, ninguno considera importante que los interinos también podamos decidir (Rodríguez mencionó una propuesta para darle representación al sector administrativo, pero nada más), pero en realidad ninguno muestra un compromiso en esta línea, y eso es precisamente por lo que no apoyo a ninguno. No se han comprometido, ni lo harán, para que el 66% del profesorado tengamos voto, muy lamentable para una institución como la UCR, que debería ser modelo.