Día largo el de hoy. Desde muy temprano sentado en la compu a trabajar con el montón de cosas por hacer, incluidas las correcciones de mi anteproyecto de tesis que debieron estar listas hace mucho tiempo. En todo caso logro sacar el rato para dedicarle al arbolito que sembré hace un par de días, tampoco es mucho lo que le hago, le hice más a las hortensias. Se me va la mañana en la redacción de un documento que dejo bastante avanzado, me da hambre, me doy cuenta de que prácticamente no tengo nada para comer. Así que cocino los raviolis que tenía en el congelador, hago una salsa exprés, y pienso que la cosa para la noche se va a poner medio complicada. Sigo trabajando. Avanzo otro documento, aunque no tanto como hubiese querido, pero algo es algo. Cuando oscurece me doy cuenta que no llovió hoy y que debería echarle agua al arbolito, eso me recomendaron "agua todos los días, no tanta para que no lo ahogue", no sé cuánto será "no tanta", busco en google pero no encuentro qué significa "no tanta", así que será ensayo y error, espero no matar mi arbolito, porque yo con las plantas soy como con las relaciones, muy chapa, las mato de las formas más absurdas posibles, esta vez procuraré hacerlo bien. Pospongo lo del agua porque, pienso debe estar por llover, al final no llueve. Pero como oscurece me acuerdo que no tengo nada para comer, excepto un paquete de galletas que hace rato me comí. Pienso que sería bueno avanzar un poco más en el documento que estoy trabajando aprovechando el impulso que tengo, y luego bajar a comer y de paso ir al súper, siempre es mejor ir al súper con la panza llena, así uno no se antoja de muchas cosas, eso es saludable para el bolsillo. Pero salir a comer implica como mínimo una par de horas, ese tiempo sería muy útil para seguir escribiendo. Pero ni modo, tengo hambre, así que me pongo un pantalón, estar en la casa tiene la ventaja de poder trabajar en boxer y con una de esas camisas a punto de desintegrarse, aquí arriba no hace ese calor infernal y húmedo.
Espero el bus para bajar hasta Guadalupe, que es lo que está menos lejos de mi casa y que implica solo tomar un autobús. A la vuelta, ya tarde, duré más de lo que había pensado originalmente, el bus va medio lleno, en realidad lleno, hay bastante gente de pie, como siempre la mayoría aglutinada en la parte de adelante. Intento abrirme campo entre la gente que va a pie, una amplia mayoría hombres a los que hay que empujar para poder seguir al fondo del bus, la mayoría se aparta molesta, sólo un impresentable con gorra y bulto no se mueve, de hecho es el que hace de dique para ir un poco menos incómodo en la parte de atrás. Al tipo no le importa que el resto vaya incómodo, casi parece disfrutarlo, hasta que el chofer pide de un grito que alguien le dé campo a una muchacha que lleva a un niño en brazos, nadie se había levantado a darle campo. El tipo de la gorra y bulto mira molesto hacia adelante y aprovecho para pasar hacia la parte de atrás del bus, el tipo me enjacha, pero ni modo ya pasé, más gente me sigue y los que van adelante ya no van como sardinas enlatadas. Alguien pide la parada, suena la alarma de las barras, el chofer grita que no se paren en las barras, demasiado tarde ya sonó la alarma y quien se había parado más tiempo de la cuenta ya se había bajado, seguro que eso implicará un rebajo al chofer.
Ese chofer al que seguro le rebajan un montón de plata por las múltiples "marcas" que se producen en ese obsoleto e injusto sistema de barras (esos empresarios se niegan rotundamente a un sistema moderno de cobro, obvio para no pagar impuestos y que se vea realmente su estructura de gastos). Ese chofer a pesar de las barras tiene que andar de buenas, manejar en las congestionadas calles del país a temperaturas infernales, o bajo esos aguaceros, capeando motociclistas y taxistas, cobrando y teniendo que hacer sumas y restas de dinero que si se equivoca también le rebajan, anotando a mano (en muchos casos) las cédulas de las personas adulto mayores, teniendo que pedirle a la gente que se corra para atrás o que le den campo a una persona mayor o una mujer embarazada o con un niño; si alguna persona con discapacidad va a montarse al bus tiene que bajarse para que la rampa funcione. O sea, un chofer de bus tiene que manejar y estar pendiente de todo eso, si se está orinando, debe esperar, si se está cagando, debe esperar. Posiblemente su salario sea un salario de mierda. Todos le exigimos que ande de buenas.
Sumemos por otro lado, que los usuarios no somos capaces de entender que todos necesitamos viajar, que todos queremos llegar a algún lado, no nos importa, tan educados en el individualismo nos quedamos en la mitad del bus, total ya nos montamos, no damos campo a personas que necesitan ir sentadas. Y no hay nada que apele a la colectividad, nunca el chofer (le estoy pidiendo que además piense en colectivo) pide a la gente que se mueva para atrás porque todo necesitamos viajar, tampoco cuando pide que no se paren en las barras le recuerda a la gente que le rebajan su salario. Útil sería ese recordatorio, como también sería útil que desde los medios de comunicación y desde el gobierno se apelara a ese sentido de colectividad, de bien común, de algo tan básico como dar paso en el bus, de pensar un poco en los otros.
Pero esto es mucho pedir en nuestra sociedad de la competencia como valor supremo, y más bien medios de comunicación y los ideólogos del neoliberalismo criollo apelan siempre a la solución desde lo privado, desde lo individual, defendiendo el negocio y la competencia por encima del bien común... porque claro, esos ideológos no viajan en bus. Me acordé de un tuit de Juan Carlos Hidalgo, ese "ciudadano privado" que recientemente le dio su adhesión al esquizofrénico PUSC:
Mientras me acordaba de ese tuit, pensaba en el dogma neoliberal: lo privado es prácticamente sagrado, "la empresa privada produce libertad". ¡Cuánta libertad hay en ese bus! pienso mientras veo la maravillosa eficiencia de la empresa privada en materia de transporte público. Porque es obvio que este modelo de transporte público de concesiones por rutas no funciona. Y no funciona simplemente porque cada empresario autobusero está pensando en su beneficio y no en el de la gente. Por eso es que los usuarios padecemos en buses incómodos (peor si una persona tiene alguna discapacidad física, solo recordemos que los autobuseros se han negado sistemáticamente a acatar la Ley 7600). El poder y la presión política que hacen estos empresario (donantes de las campañas políticas) hace que las cosas no mejoren para los usuarios y casi siempre empeoran, con un transporte caro y un servicio deficiente, solo la entidad encargada de regular el transporte público parece opinar lo contrario y por eso chinea a los empresarios, pobres criaturas, ¡la autoridad reguladora al servicio del empresario!... bonita cosa. Pero para el dogmatismo liberal esto es lo que funciona, jamás regulación estatal, y mucho menos una empresa pública, cosa por cierto, que funciona en la mayoría de los países. Lo más grave es que aunque es evidente que la cosa no funciona Nuestra obsoleta mentalidad de mercado, no nos deja pensar en soluciones alternativas poniendo como centro el bien común y no la ganancia privada de unos empresarios avaros. Al menos comí rico, y me hice de provisiones para estos días.
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“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
Ignacio Martín-Baró
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jueves, 6 de junio de 2019
jueves, 4 de abril de 2019
Las ganas de vivir
En enero de este año el Semanario Universidad hizo una serie de reportajes que titularon "Crónicas de vulnerables" en los que se describen las penurias que muchas personas pasan para lograr sobrevivir. Una de ellas es la historia de Freddy que trabaja repartiendo comida en su bicicleta a través de la plataforma digital UberEats.
El periodista Ernesto Rivera reseña:
Otro chavalo, Mauricio, dice: "Yo en realidad me pasé, hacía Uber con un auto pero tenía que pagarle ₡100.000 al dueño, juntar para la gasolina, lidiar con los taxistas y todo eso nada que ver. Agarré la moto, ahora me queda todo a mí y es mejor. Salgo como a las ocho de la mañana y a las siete pasaditas me voy a casa con ₡8.000 o ₡10.000 en la bolsa. Es mejor que el carro y que la bici. Yo por lo menos si me accidento, tengo el seguro del INS. Es carísimo, pero al menos si me rompo la madre, me arreglan".
Todos ellos tienen en común la precarización laboral, un salario (no reconocido como tal) que apenas alcanza y un esfuerzo corporal diario, descomunal. Todos ellos son parte de una relación laboral que tampoco es reconocida. Por supuesto, no tienen seguro, no cotizan a la CCSS, la empresa no se hace responsable de lo que les pase, porque son "socios repartidores" no trabajadores. La OIT las llama “formas vulnerables de empleo” en el sector informal. Pablo Sauma indicó que “Tienen características típicas del trabajo informal, son empleos autogenerados, riesgosos, apartados de la seguridad social y que hasta hace poco tiempo eran trabajos asalariados formales, ya que cada restaurante tenía sus motos y sus choferes. Ahora esos empleos se pasaron al sector informal”.
Para El Estado de la Nación (PEN) hay un serio problema con este tipo de empleos ya que “La tendencia a la informalidad laboral tiene impacto en que son personas que no están cotizando para su jubilación y tampoco están aportando a la seguridad social, por lo que le restan sostenibilidad a los actuales pensionados y rompen el pacto generacional de que los jóvenes financien las pensiones de quienes ya se jubilaron”.
La situación es jodida, porque se trata de una espiral de precarización del trabajo y la vida, con un Estado que se niega a tener una política de empleo que no sea la de atraer multinacionales y flexibilizar cada vez más las condiciones laborales. El PEN también advirtió que la aplicación de las políticas neoliberales de los PAE, en los ochenta y noventa, debilitó considerablemente la educación, produciendo miles de expulsados del sistema educativo, y el resultado es que muchísima gente que pudo haber accedido a un empleo de mayor calidad no lo hizo porque no tiene los estudios suficientes, y que eso tendrá será un serio problema en el futuro.
Pero a pesar de todo esto, para el economista Daniel Suchar Zomer, esta gente que la pulsea es más bien de gente con "ganas de vivir". El pasado 31 de marzo hizo un tuit bastante grosero al respecto:
Digo tuit grosero porque primero se banaliza la precarización de la vida de la personas mayores, yo dudo que a este señor le parezca muy bonito trabajar como "socio repartidor" en UberEats, creo más bien que este señor necesita algún ingreso económico. Esta foto, más que mostrar las "ganas de vivir", lo que en realidad muestra es nuestro fracaso como sociedad. Que una persona mayor tenga que trabajar para llegar a fin de mes no es otra cosa que un fracaso social. Una tuitera en defensa de Suchar, afirmando que "los mayores necesitan mantenerse activos", y por supuesto, que una cosa es mantenerse activo y otra muy distinta tener que trabajar. Son dos tipos de necesidades distintas, la primera desde la cierta tranquilidad que da tener una pensión, y la otra la necesidad de sobrevivir, que no es lo mismo que las "ganas de vivir". Ed Muñoz respondió desde su cuenta de Facebook a Suchar, aportando datos importantes:
Luego, la misma tuitera, me responde acusándome de matar el enfoque "de que quiere trabajar lo puede hacer sin poner peros, sin pretender que “papá estado me dé todo!".
Y bueno, creo que la muchacha no entiende algo muy básico, que es el sistema de pensiones está pensado como un sistema solidario, no como un sistema de "privilegio" como lo llama. Lo justo y digno es que tras una larga vida laboral, uno pueda retirarse en condiciones decentes para hacerle frente a lo que queda de vida.
Pero el problema es que este tipo de trabajo no regulados por el Estado (y que no se regulan por puro prejuicio ideológico) no aporta a la seguridad social, y entonces esas personas con "ganas de vivir" no van a tener luego una pensión digna, van a tener una pensión mínima, que hará que tengan que seguir trabajando, es un ciclo, una espiral de precarización que se extenderá hasta el final de la vida.

Este tipo de razonamiento tiene de fondo que quienes no tienen ese "privilegio" es porque no lo construyeron o no se lo ganaron. Pongamos por ejemplo a mi abuela, jornada de trabajo doble: casa y sostenimiento del hogar, nunca cotizó a la seguridad social, su trabajo era informal, pero trabajaba, y mucho. Al final de sus días recibió una pensión del régimen no contributiva, no tuvo "el privilegio", pero sí trabajó toda su vida. Pero para no ser autoreferencial, volvamos a los chavalos de UberEats, los "socios repartidores", con ese empleo informal tampoco cotizan, y desde la lógica de esta persona, no están construyendo ni se están ganado su pensión, o como ella insiste "su privilegio", ¿o sí? No es clara esta lógica, lo que sí es claro es que estos "socios repartidores" están precarizados, y están condenados a seguirlo siendo.
Pero ella cree que no hay incoherencia, y creo que su último tuit es elocuente:
Yo sí creo que como sociedad estamos fallando. Cada persona que no puede estudiar por razones económicas es un fracaso social, cada persona que llega a viejo tras haber trabajado su vida entera sin haber cotizado es un fracaso social, cada viejo o vieja que no llega a fin de mes es un fracaso social, un fracaso que tenemos que asumir como sociedad. Gente "que luego hay que sostener", supongo que para ella sería ideal no haya que sostenerlos. Creo además que no hay que confundir la dignidad de la gente que la pulsea con la explotación a la que está siendo sometida, son cosas distintas, y en este caso estas personas sí están siendo explotadas. En fin, pura mentalidad neoliberal, que destila un individualismo vergonzoso.
Para finalizar volvamos al tuit de Suchar, porque cierra con broche de oro: "y tanta "gente" pidiendo en las calles". De acuerdo a esto, esa "gente" es "no gente". Y esa "no gente" no tiene la misma consideración de los que sí tienen ganas de vivir, porque claro "el que es pobre lo es porque quiere".
El periodista Ernesto Rivera reseña:
"Juntas [la tecnología de la rueda y la tecnología digital] son parte de lo que en el mundo se conoce como economía de plataformas, un fenómeno comercial imparable que hace llover oro sobre un puñado de corporaciones globales que inventaron una tecnología que conecta –a través suyo y con una buena comisión– la oferta y demanda con servicios y productos.Se trata de un segundo trabajo para redondearse dinero para sostener a su familia, necesidad que llaman. Otro chavalo, Osiris, dice: "Yo antes era hojalatero en construcción, pero qué va, no hay brete, no me sale nada y tenía la bici. Le reforcé los aros y salí. Le meto unos 30 kilómetros al día y me rinde. No crea, le saco entre 12 y 13 mil cañas al día". Agrega que buscó pero no consiguió otro trabajo.
En la base de esta nueva economía hi-tech están Freddy y el resto de la tribu dos ruedas. Son una variante siglo XXI de los proletarios del XIX. No tienen nada. Usan una bicicleta y un celular para vender la fuerza de sus piernas junto a una buena dosis de empeño y algunas capas de piel que el sol les comisiona cada día."
Otro chavalo, Mauricio, dice: "Yo en realidad me pasé, hacía Uber con un auto pero tenía que pagarle ₡100.000 al dueño, juntar para la gasolina, lidiar con los taxistas y todo eso nada que ver. Agarré la moto, ahora me queda todo a mí y es mejor. Salgo como a las ocho de la mañana y a las siete pasaditas me voy a casa con ₡8.000 o ₡10.000 en la bolsa. Es mejor que el carro y que la bici. Yo por lo menos si me accidento, tengo el seguro del INS. Es carísimo, pero al menos si me rompo la madre, me arreglan".
Todos ellos tienen en común la precarización laboral, un salario (no reconocido como tal) que apenas alcanza y un esfuerzo corporal diario, descomunal. Todos ellos son parte de una relación laboral que tampoco es reconocida. Por supuesto, no tienen seguro, no cotizan a la CCSS, la empresa no se hace responsable de lo que les pase, porque son "socios repartidores" no trabajadores. La OIT las llama “formas vulnerables de empleo” en el sector informal. Pablo Sauma indicó que “Tienen características típicas del trabajo informal, son empleos autogenerados, riesgosos, apartados de la seguridad social y que hasta hace poco tiempo eran trabajos asalariados formales, ya que cada restaurante tenía sus motos y sus choferes. Ahora esos empleos se pasaron al sector informal”.
Para El Estado de la Nación (PEN) hay un serio problema con este tipo de empleos ya que “La tendencia a la informalidad laboral tiene impacto en que son personas que no están cotizando para su jubilación y tampoco están aportando a la seguridad social, por lo que le restan sostenibilidad a los actuales pensionados y rompen el pacto generacional de que los jóvenes financien las pensiones de quienes ya se jubilaron”.
La situación es jodida, porque se trata de una espiral de precarización del trabajo y la vida, con un Estado que se niega a tener una política de empleo que no sea la de atraer multinacionales y flexibilizar cada vez más las condiciones laborales. El PEN también advirtió que la aplicación de las políticas neoliberales de los PAE, en los ochenta y noventa, debilitó considerablemente la educación, produciendo miles de expulsados del sistema educativo, y el resultado es que muchísima gente que pudo haber accedido a un empleo de mayor calidad no lo hizo porque no tiene los estudios suficientes, y que eso tendrá será un serio problema en el futuro.
Pero a pesar de todo esto, para el economista Daniel Suchar Zomer, esta gente que la pulsea es más bien de gente con "ganas de vivir". El pasado 31 de marzo hizo un tuit bastante grosero al respecto:
Digo tuit grosero porque primero se banaliza la precarización de la vida de la personas mayores, yo dudo que a este señor le parezca muy bonito trabajar como "socio repartidor" en UberEats, creo más bien que este señor necesita algún ingreso económico. Esta foto, más que mostrar las "ganas de vivir", lo que en realidad muestra es nuestro fracaso como sociedad. Que una persona mayor tenga que trabajar para llegar a fin de mes no es otra cosa que un fracaso social. Una tuitera en defensa de Suchar, afirmando que "los mayores necesitan mantenerse activos", y por supuesto, que una cosa es mantenerse activo y otra muy distinta tener que trabajar. Son dos tipos de necesidades distintas, la primera desde la cierta tranquilidad que da tener una pensión, y la otra la necesidad de sobrevivir, que no es lo mismo que las "ganas de vivir". Ed Muñoz respondió desde su cuenta de Facebook a Suchar, aportando datos importantes:
Luego, la misma tuitera, me responde acusándome de matar el enfoque "de que quiere trabajar lo puede hacer sin poner peros, sin pretender que “papá estado me dé todo!".
Y bueno, creo que la muchacha no entiende algo muy básico, que es el sistema de pensiones está pensado como un sistema solidario, no como un sistema de "privilegio" como lo llama. Lo justo y digno es que tras una larga vida laboral, uno pueda retirarse en condiciones decentes para hacerle frente a lo que queda de vida.
Pero el problema es que este tipo de trabajo no regulados por el Estado (y que no se regulan por puro prejuicio ideológico) no aporta a la seguridad social, y entonces esas personas con "ganas de vivir" no van a tener luego una pensión digna, van a tener una pensión mínima, que hará que tengan que seguir trabajando, es un ciclo, una espiral de precarización que se extenderá hasta el final de la vida.

Este tipo de razonamiento tiene de fondo que quienes no tienen ese "privilegio" es porque no lo construyeron o no se lo ganaron. Pongamos por ejemplo a mi abuela, jornada de trabajo doble: casa y sostenimiento del hogar, nunca cotizó a la seguridad social, su trabajo era informal, pero trabajaba, y mucho. Al final de sus días recibió una pensión del régimen no contributiva, no tuvo "el privilegio", pero sí trabajó toda su vida. Pero para no ser autoreferencial, volvamos a los chavalos de UberEats, los "socios repartidores", con ese empleo informal tampoco cotizan, y desde la lógica de esta persona, no están construyendo ni se están ganado su pensión, o como ella insiste "su privilegio", ¿o sí? No es clara esta lógica, lo que sí es claro es que estos "socios repartidores" están precarizados, y están condenados a seguirlo siendo.
Pero ella cree que no hay incoherencia, y creo que su último tuit es elocuente:
Para finalizar volvamos al tuit de Suchar, porque cierra con broche de oro: "y tanta "gente" pidiendo en las calles". De acuerdo a esto, esa "gente" es "no gente". Y esa "no gente" no tiene la misma consideración de los que sí tienen ganas de vivir, porque claro "el que es pobre lo es porque quiere".
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domingo, 25 de noviembre de 2018
"In Costa Rica, Why Not?"
Estaba resignado a no ver a Roger Waters, no había conseguido entrada, y de repente, casi producto de una casualidad (como muchas cosas en la vida), la semana pasada me regalaron una. Así que tuve la oportunidad de asistir al mejor concierto que he visto en mi vida, difícilmente algo supere esto. La noche simplemente perfecta, luna llena, cielo medio despejado y hasta se podían ver las estrellas. El sonido perfecto, y un despliegue visual de un nivel, me atrevo a decir, nunca antes visto en el país.
Más allá de esto lo que me gustaría comentar es un pequeño detalle. Roger Waters es un artista global, es también un activista global, posiblemente lleno de contradicciones, como todo el mundo. Resist, fue el mensaje que se repitió en muchas ocasiones anoche. Hay mucha gente que dice que es muy fácil ser un activista desde un lugar como el que ocupa Waters, pero lo cierto es que es más fácil aún no decir nada, como muchos otros. Porque decir algo implica, obvio, posicionarse y que inmediatamente haya alguien que va a señalar las incoherencias, los fallos, "lo fácil de la posición". No sé si Waters es una persona coherente o no, pero sí es claro que hace un llamado a resistir y enfrentarse al neofascismo, por la defensa de los Derechos Humanos, contra el genocidio que está siendo objeto el pueblo palestino.
A mí me ha parecido muy evidente la disociación tan brutal de muchas de las personas que asistieron al concierto anoche y que a la vez defienden a un gobierno neoliberal como el que tenemos. Que Waters haya hablado de Costa Rica desde los lugares comunes no es de extrañar, no debe ser fácil entender lo que pasa en un país minúsculo, y sin importancia, como Costa Rica. Por eso es que Waters alabó que no tengamos ejército (que no es poca cosa, aunque también la policía recibe entrenamiento militarizado, incluso ha participado en las "olimpiadas militares"), que utilicemos energías limpias para la producción de electricidad (aunque la dependencia de los hidrocarburos es vergonzosa, y por otro lado hay intentos explotación petrolera y quienes siguen soñando con la explotación minera), y alabó el respeto de los Derechos Humanos de nuestro país (porque claro comparado con el resto de la región aquí se respetan los Derechos Humanos, aunque las personas sexualmente sigan siendo discriminadas y la violencia que se ejerce contra las mujeres sigue creciendo, aunque claro no hay situación como la de Honduras o Nicaragua). Insisto, todos lugares comunes.
Este país, no lo olvidemos, estuvo a punto de ser gobernado por fanáticos religiosos, estuvimos muy cerca de esta mezcla explosiva de religión y neoliberalismo. El triunfo de Carlos Alvarado no nos libró del neoliberalismo. La reforma fiscal de este gobierno es neoliberal, no es progresiva, toda la élite ha cerrado filas en su defensa. Resist. Esta reforma o el caos, dijo Alvarado, no hay alternativa, tampoco diálogo. porque no les importaba el diálogo. Esta reforma fiscal era "lo políticamente viable", porque los sectores económicamente poderosos hicieron que eso fue lo políticamente viable. Resist. Y cuando resistimos, la furia antisindical salió, también el anticomunismo visceral (aún cuando no hay comunistas a los que atacar, es este un anticomunismo sin la "amenaza comunista"). Un amigo me espetó que saliera de la burbuja, que el mundo está globalizado... pero Resist, The Global Oligarchy, que si lo dice Waters todo bien, pero si lo decimos nosotros, ya es otra cosa: somos trasnochados, estamos en una burbuja, no hay nada que hacer. Waters es un artista global, y ha de ser que habla de cosas que no son con nosotros (como el genocidio en Palestina, el fascismo, la mezcla entre religión y Estado, etc.), y tal vez por eso es más fácil aplaudirle. Resis to neoliberalism politics, dijo Waters, y la masa aplaudió, incluidos quienes implementan esa política y nos dicen que no hay alternativa, es esto o el caos. Resist, pero eso no aplica para nosotros, porque somos libres, porque este es un paraíso, aquí se respetan los Derechos Humanos, tanto que Alvarado no ha firmado la norma técnica: "cuando yo diga" será el momento. Alvarado no es un fascista, pero sí es un neoliberal, arrogante, prepotente.
A mí de verdad me cuesta un poco entender los niveles de disociación cognitiva de miles de personas, que pueden aplaudir a Waters cuando grita Resist, pero le grita vagos a quienes resisten. Posiblemente se trate de una cuestión estética, o de la tranquilidad de sentirse coherente sentado en una butaca teniendo al frente a uno de los artistas más importantes de nuestro tiempo con un slogan progre.
"Pigs rule the world", decía un rótulo que alzó Waters, el otro "Fuck the Pigs", no creemos en los gobiernos, pero luego otro que decía, ¿en Costa Rica porqué no? El pecho se le infló a Alvarado, que dice que no le importa la popularidad. Waters hizo la pregunta, aunque en tono afirmativo, y yo respondería que no, que no podemos confiar en un gobierno neoliberal, en un gobierno que está destruyendo lo público, y dando giro al carácter del Estado hacia el neoliberalismo. Así que Resist, aunque para muchos de los que asistieron sea tan solo un slogan.
El concierto: simplemente mágico, espectacular, no tengo palabras, lo mejor que he visto en mi vida.
Más allá de esto lo que me gustaría comentar es un pequeño detalle. Roger Waters es un artista global, es también un activista global, posiblemente lleno de contradicciones, como todo el mundo. Resist, fue el mensaje que se repitió en muchas ocasiones anoche. Hay mucha gente que dice que es muy fácil ser un activista desde un lugar como el que ocupa Waters, pero lo cierto es que es más fácil aún no decir nada, como muchos otros. Porque decir algo implica, obvio, posicionarse y que inmediatamente haya alguien que va a señalar las incoherencias, los fallos, "lo fácil de la posición". No sé si Waters es una persona coherente o no, pero sí es claro que hace un llamado a resistir y enfrentarse al neofascismo, por la defensa de los Derechos Humanos, contra el genocidio que está siendo objeto el pueblo palestino.
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| Foto de Gerardo Madrigal |
A mí me ha parecido muy evidente la disociación tan brutal de muchas de las personas que asistieron al concierto anoche y que a la vez defienden a un gobierno neoliberal como el que tenemos. Que Waters haya hablado de Costa Rica desde los lugares comunes no es de extrañar, no debe ser fácil entender lo que pasa en un país minúsculo, y sin importancia, como Costa Rica. Por eso es que Waters alabó que no tengamos ejército (que no es poca cosa, aunque también la policía recibe entrenamiento militarizado, incluso ha participado en las "olimpiadas militares"), que utilicemos energías limpias para la producción de electricidad (aunque la dependencia de los hidrocarburos es vergonzosa, y por otro lado hay intentos explotación petrolera y quienes siguen soñando con la explotación minera), y alabó el respeto de los Derechos Humanos de nuestro país (porque claro comparado con el resto de la región aquí se respetan los Derechos Humanos, aunque las personas sexualmente sigan siendo discriminadas y la violencia que se ejerce contra las mujeres sigue creciendo, aunque claro no hay situación como la de Honduras o Nicaragua). Insisto, todos lugares comunes.
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| Foto de Alejandro Madrigal. |
A mí de verdad me cuesta un poco entender los niveles de disociación cognitiva de miles de personas, que pueden aplaudir a Waters cuando grita Resist, pero le grita vagos a quienes resisten. Posiblemente se trate de una cuestión estética, o de la tranquilidad de sentirse coherente sentado en una butaca teniendo al frente a uno de los artistas más importantes de nuestro tiempo con un slogan progre.
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| Foto de la diputada Paola Vega. |
El concierto: simplemente mágico, espectacular, no tengo palabras, lo mejor que he visto en mi vida.
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domingo, 19 de agosto de 2018
No a la xenofobia!!!
Creíamos que habiamos tocado fondo cuando los "restauradores" casi se hacen con el gobierno en las elecciones pasadas, pero no, parece que como sociedad estamos empeñados en demostrarnos que siempre podemos ir a peor. Lo de este sábado 18 de agosto es sin duda un nuevo paso a la decadencia social que hemos venido incubando desde hace años.
La indignante e intolerable manifestación xenófoba debe preocuparnos mucho. El Diario Extra la llamó "marcha pacífica", a pesar de los 43 detenidos, de las armas decomisadas, las bombas molotov, las agresiones, la utilización de simbología nazi o el abierto llamado al odio. Parece que para La Extra esto es muestra de pacifismo. Una manifestación convocada contra los migrantes es en sí misma violenta. Pero La Extra no fue la única, en el noticiero de las 7, Repretel (tampoco es de extrañar) dedicó varios minutos a "explicar" cómo la llegada de nicaragüenses "ha aumentado la inseguridad" en la zona norte, que hasta hace apenas tres meses era un remanso de paz, la migración rompió el idílico paraíso del abandonado norte.
¿Es extraño lo que ocurrió este sábado 18? No, para nada. Este año 2018 será recordado como el año en que se terminó de evidenciar que nuestra sociedad se hace pedazos. Es el año en que maduró el cultivo neoliberal. En el que toda la sintomatología de la podedrumbe del capitalismo salvaje nos revienta en la cara, para sorpresa de la burbujita hipster de Barrio Escalante y el periodismo de cafetín que se mira al ombligo y se pregunta qué nos pasó.
Algunos sectores políticos, los mismos que defienden la agenda neoliberal, han venido alimentando el odio desde años. Han instrumentalizado el miedo, han creado un enemigo falso, un fantasma al que echarle la culpa de la destrucción de las instituciones, de la creciente desigualdad producto de la politica económica y la corrupción. El fantasma del "otro que nos amenaza" es una pantalla que se ha convertido en un monstruo que se puede volver incontrolable. Un peligroso monstruo que se alimenta del miedo, de la ignorancia, pero también de la creciente desigualdad e injusticia.
Hoy algunos de esos políticos se rasgan las vestiduras y hacen decalaraciones hipócritas, otros ni siquiera eso. Otto Guevara o Juan Diego Castro no han condenado la violencia y el fascismo; los "cristianos" ni mú, claro muchos de ellos se han manifestado abiertamente contra la migración. Aunque no son lo mismo, conservadurismo religioso, neoliberalismo, machismo y fascismo van juntos de la manita.
El reto que tenemos por delante es enorme y no se va a resolver "con más educación", que es el cliché "progre", va a requerir un esfuerzo de transformación cultural con la grave desventaja de que tenemos un gobierno neoliberal, con un presidente de mentirillas que cree que a punta declaraciones (aunque claro, hay que condenar lo ocurrido) o tratando de quedar bien con todo el mundo se puede parar lo que se nos viene encima. La agenda de este gobierno neoliberal no hace otra cosa más que echar leña a la hoguera. Si algo deberíamos haber aprendido ya, es que este camino neoliberal nos lleva a más crisis, más desigualdad, más frustración y más ruptura social.
Advertidos estamos, la cosa pasó de la redes sociales a la calle. Al fascismo, a la xenofobia, al conservadurismo y al machismo hay que combatirlos de frente, pero no basta salir a la calle a repudiarlos, hay que el trabajo de verdad, en lo económico y lo cultural. Nada fácil la tenemos.
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domingo, 23 de junio de 2013
El tiempo y el "modelo país"
Abro el diario de Tibás y me encuentro dos cosas que me llaman la atención: una entrevista a Fancisco Chacón (ex-ministro de propaganda) y un reportaje sobre el uso del tiempo de los costarricenses. En principio, una cosa no tiene que ver con la otra... y en realidad no, bueno tal vez un poco.
En noviembre del año pasado escribí un par de apuntes sobre el "Absurdo de vivir", el segundo específicamente relacionado con el trabajo y de cómo nuestra vida se va en el trabajo. Decía que "Vivimos sometidos (voluntariamente, es lo peor) a un ritmo de vida que únicamente sirve para la producción de cosas. Un ritmo de vida que en realidad es un ritmo de producción. Nuestra vida está en función de la producción, nos hemos convertido en simples eslabones de esta absurda y destructiva espiral de producción-consumo, que en realidad es de destrucción de la vida humana y del planeta, en forma paralela."
Cuando leo el "reportaje especial" del diario de Tibás me quedo pensando que Álberto Barrantes C. ni siquiera se pregunta qué es lo que pasa, su reportaje es completamente superficial, lo cual no debería extrañarme. En su narración (decir análisis sería exagerar) Barrantes nos explica: "Corre como el agua. El principal culpable es el tiempo. Ese enemigo que, con sus minutos y segundos, se escurre en un abrir y cerrar de ojos entre la computadora, el celular, comer, dormir, el traslado para llegar al centro de trabajo y para realizar los quehaceres domésticos del día a día." (la negira es mía).
Según Barrantes se trata del tiempo, no de la lógica de producción que nos ata al trabajo y al consumo. Sería mucho pedir que hubiese llegado al fondo del asunto. La colega y amiga Amaryllis Quirós lo pone un poco más en perspectiva cuando cuestiona la lógica materialista que nos exige tener más, pero se queda corta (claro que la entrevista y las opiniones de Quirós no están del todo consignadas en el reportaje). El reportaje de Barrantes por eso se queda corto, porque como es típico en estos periodistas de molde, apenas se dedica a describir una encuesta a la que podría sacársele más jugo, pero no es de interés ni del periodista ni del diario, que ya sabemos lo que es. Es apenas un dato que el 44% de los encuestados se sienta satisfecho con su trabajo, es decir el 56% está insatisfecho más de la mitad, hace diez años el 70% se manifestaba satisfecho. Esto no es un dato menor, ya veremos si en otro reportaje se mencionan las causas.
Pero obviamente el "culpable" no es el tiempo, si no su distribución, y la distribución del tiempo no es azarosa, está completamente estructurada en función de la producción. La vida se nos va en el trabajo, en estudiar para tener mejor trabajo, y en el consumo, porque el consumo es una pieza fundamental para que el sistema se sostenga, sin consumo no hay crecimiento y sin crecimiento, "hay caos". Por eso la reivindicación con respecto al tiempo es fundamental, y tiene también que ver con darle el verdadero valor que corresponde a los valores de uso, nuestra sociedad le da ha dado una posición privilegiada al valor de cambio, y es así como hemos convertido todo en una mercancía que se vende o se compra, "time is money", dicen los dueños de todo, los capitalistas, y las focas aplauden, aunque no tengan dónde caer muertos. Con esta lógica es que acabamos con nuestra vida, no es por culpa del tiempo, el tiempo es el que es, siempre lo ha sido, la diferencia fundamental es nuestro "ritmo de vida".
Hace unos días veía una entrevista en TVE al presidente del Uruguay, José Mujica (ese que es "igualito a la Chinchilla"). En esa entrevista el Mujica reflexionaba sobre la vida, sobre nuestra vida en la sociedad de consumo, en esta misma línea en la que he venido argumentando desde hace meses sobre el trabajo y el tiempo, y Mujica decía: "... porque para vivir hay que tener libertad y para tener libertad hay que tener tiempo, si me preocupo mucho de los cacharros, de la casa grande, del servicio, cosas no tengo tiempo, me tengo que ocupar de eso, y si tengo mucha plata me tengo que preocupar de que no me roben y que trabajan, y si despilfarro estoy viviendo a costilla de otros. Entonces prefiero tener el mayor margen de tiempo para hacer lo que a mí me gusta y eso es la libertad. Mientras tengo que trabajar para llenar la olla no tengo libertad (…) Cuando tu compras con plata, no estás comprando con plata, estás comprando con tiempo de tu vida, que tuviste que gastar para tener esa plata y lo único que no se compra es la vida, entonces hay que ser avaro en la forma de gastarla y veo que la humanidad esta enloquecida y no tiene tiene tiempo." (se puede ver la entrevista completa aquí: http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-desayunos-de-tve/entrevista-jose-mujica-presidente-uruguay-desayunos/1847647/)
Es muy claro, nuestro tiempo está castrado por la lógica de producción-consumo, y eso no tiene ningún sentido. Y hay quienes se sienten muy felices con esta lógica - hasta orgullosos -, de que cada vez dediquemos más tiempo al trabajo y al consumo, total se trata de un modelo que en nuestro país se viene profundizando, ellos le llaman "modelo país".
Gracias don Francisco, pero mejor no se hubiera molestado.
En noviembre del año pasado escribí un par de apuntes sobre el "Absurdo de vivir", el segundo específicamente relacionado con el trabajo y de cómo nuestra vida se va en el trabajo. Decía que "Vivimos sometidos (voluntariamente, es lo peor) a un ritmo de vida que únicamente sirve para la producción de cosas. Un ritmo de vida que en realidad es un ritmo de producción. Nuestra vida está en función de la producción, nos hemos convertido en simples eslabones de esta absurda y destructiva espiral de producción-consumo, que en realidad es de destrucción de la vida humana y del planeta, en forma paralela."
Cuando leo el "reportaje especial" del diario de Tibás me quedo pensando que Álberto Barrantes C. ni siquiera se pregunta qué es lo que pasa, su reportaje es completamente superficial, lo cual no debería extrañarme. En su narración (decir análisis sería exagerar) Barrantes nos explica: "Corre como el agua. El principal culpable es el tiempo. Ese enemigo que, con sus minutos y segundos, se escurre en un abrir y cerrar de ojos entre la computadora, el celular, comer, dormir, el traslado para llegar al centro de trabajo y para realizar los quehaceres domésticos del día a día." (la negira es mía).
Según Barrantes se trata del tiempo, no de la lógica de producción que nos ata al trabajo y al consumo. Sería mucho pedir que hubiese llegado al fondo del asunto. La colega y amiga Amaryllis Quirós lo pone un poco más en perspectiva cuando cuestiona la lógica materialista que nos exige tener más, pero se queda corta (claro que la entrevista y las opiniones de Quirós no están del todo consignadas en el reportaje). El reportaje de Barrantes por eso se queda corto, porque como es típico en estos periodistas de molde, apenas se dedica a describir una encuesta a la que podría sacársele más jugo, pero no es de interés ni del periodista ni del diario, que ya sabemos lo que es. Es apenas un dato que el 44% de los encuestados se sienta satisfecho con su trabajo, es decir el 56% está insatisfecho más de la mitad, hace diez años el 70% se manifestaba satisfecho. Esto no es un dato menor, ya veremos si en otro reportaje se mencionan las causas.
Pero obviamente el "culpable" no es el tiempo, si no su distribución, y la distribución del tiempo no es azarosa, está completamente estructurada en función de la producción. La vida se nos va en el trabajo, en estudiar para tener mejor trabajo, y en el consumo, porque el consumo es una pieza fundamental para que el sistema se sostenga, sin consumo no hay crecimiento y sin crecimiento, "hay caos". Por eso la reivindicación con respecto al tiempo es fundamental, y tiene también que ver con darle el verdadero valor que corresponde a los valores de uso, nuestra sociedad le da ha dado una posición privilegiada al valor de cambio, y es así como hemos convertido todo en una mercancía que se vende o se compra, "time is money", dicen los dueños de todo, los capitalistas, y las focas aplauden, aunque no tengan dónde caer muertos. Con esta lógica es que acabamos con nuestra vida, no es por culpa del tiempo, el tiempo es el que es, siempre lo ha sido, la diferencia fundamental es nuestro "ritmo de vida".
Hace unos días veía una entrevista en TVE al presidente del Uruguay, José Mujica (ese que es "igualito a la Chinchilla"). En esa entrevista el Mujica reflexionaba sobre la vida, sobre nuestra vida en la sociedad de consumo, en esta misma línea en la que he venido argumentando desde hace meses sobre el trabajo y el tiempo, y Mujica decía: "... porque para vivir hay que tener libertad y para tener libertad hay que tener tiempo, si me preocupo mucho de los cacharros, de la casa grande, del servicio, cosas no tengo tiempo, me tengo que ocupar de eso, y si tengo mucha plata me tengo que preocupar de que no me roben y que trabajan, y si despilfarro estoy viviendo a costilla de otros. Entonces prefiero tener el mayor margen de tiempo para hacer lo que a mí me gusta y eso es la libertad. Mientras tengo que trabajar para llenar la olla no tengo libertad (…) Cuando tu compras con plata, no estás comprando con plata, estás comprando con tiempo de tu vida, que tuviste que gastar para tener esa plata y lo único que no se compra es la vida, entonces hay que ser avaro en la forma de gastarla y veo que la humanidad esta enloquecida y no tiene tiene tiempo." (se puede ver la entrevista completa aquí: http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-desayunos-de-tve/entrevista-jose-mujica-presidente-uruguay-desayunos/1847647/)
Es muy claro, nuestro tiempo está castrado por la lógica de producción-consumo, y eso no tiene ningún sentido. Y hay quienes se sienten muy felices con esta lógica - hasta orgullosos -, de que cada vez dediquemos más tiempo al trabajo y al consumo, total se trata de un modelo que en nuestro país se viene profundizando, ellos le llaman "modelo país".
No tenemos tiempo para disfrutar de la vida, estamos insatisfechos con nuestro trabajo, y el malestar en esta cultura neoliberal sale por todos lados, pero aún así Francisco Chacón dice en esa entrevista publicada en el diario de Tibas, cuando le preguntan cuál es el "modelo país" que han impulsado, responde: "Hacer
de Costa Rica un país exitoso en el mundo económico, para mejorar
la calidad de vida de la población. Los esfuerzos que ha hecho Costa
Rica en los últimos 25 años, y de los cuales me siento orgulloso de
haber formado parte, han sido exitosos".
Gracias don Francisco, pero mejor no se hubiera molestado.
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jueves, 16 de mayo de 2013
Alucine: La primavera de Chile
Este lunes 20 de mayo, junto a Héctor Berroeta (Psicólogo Social, Universidad de Valparaíso, Chile) y Amanda Mesén (Presidenta de la Asociación de Estudiantes de Psicología de la Universidad de Costa Rica) estaré comentando el documental La Primavera de Chile. La actividad se realiza en el marco de Alucine de la Universidad de Costa Rica, y en
coordinación con el II Encuentro Nacional de Psicología Comunitaria
Hora: 6:00 p.m.
Lugar: Plaza 24 de abril, Facultad de Ciencias Sociales
Por ser una proyección al aire libre se sugiere traer abrigo.
(En caso de lluvia la película se proyectará en el auditorio de Arquitectura)
Durante
varios meses del año 2011 un grupo de Corresponsales del Diario
Electrónico de Radio Universidad de Chile registró los diferentes y
más importantes momentos de las movilizaciones estudiantiles que
remecieron a la sociedad chilena poniendo en jaque al gobierno
derechista de Sebastián Piñera y el modelo neoliberal de
educación.
La consecuencia inevitable de este esfuerzo fue la realización de un documental que diera cuenta del singular proceso de lucha estudiantil y social que vive Chile. A través del testimonio de los principales voceros de este movimiento, los estudiantes, se va construyendo y narrando los acontecimientos desde la perspectiva de los actores sociales que no tienen cabida en los medios de prensa chilenos, principalmente la Televisión. Los comentarios de importantes analistas complementan el relato con un análisis crítico de la realidad de la educación de mercado en Chile y sus raíces en la dictadura de Pinochet.
Un movimiento que se hizo noticia mundial y pareciera estar cambiando el curso de la historia de Chile
Hora: 6:00 p.m.
Lugar: Plaza 24 de abril, Facultad de Ciencias Sociales
Por ser una proyección al aire libre se sugiere traer abrigo.
(En caso de lluvia la película se proyectará en el auditorio de Arquitectura)
Les dejo acá la sinopsis del documental.
La consecuencia inevitable de este esfuerzo fue la realización de un documental que diera cuenta del singular proceso de lucha estudiantil y social que vive Chile. A través del testimonio de los principales voceros de este movimiento, los estudiantes, se va construyendo y narrando los acontecimientos desde la perspectiva de los actores sociales que no tienen cabida en los medios de prensa chilenos, principalmente la Televisión. Los comentarios de importantes analistas complementan el relato con un análisis crítico de la realidad de la educación de mercado en Chile y sus raíces en la dictadura de Pinochet.
Un movimiento que se hizo noticia mundial y pareciera estar cambiando el curso de la historia de Chile
sábado, 17 de noviembre de 2012
"Libertad de tránsito"; la discusión es política no legal
El gobierno dice, los medios reproducen, algunos aplauden como focas. Aunque claro, no es tan sencillo eso de que el gobierno dice, porque en realidad por ratos, el gobierno y los medios parecen una sola cosa, total este gobierno es de empresarios, y empresas son estos "medios de comunicación". Y frente a las deformaciones ideológicas están quienes repiten sin pensar las afirmaciones que criminalizan la protesta a la vez que niegan sus propios derechos.
Las últimas semanas nos dejan una gran cantidad de afirmaciones que bien analizadas, resultan ideología pura. Lo complicado es cómo este país ha asumido un discurso derechizado, y sin apenas contenido, las discusiones se suelen dar desde los estereotipos cuando no desde el desconocimiento más absoluto. Y esto es lógico si pensamos en el dominio que se ejerce desde el sistema educativo, las iglesias, los medios de comunicación, y por supuesto la familia.
Por ejemplo, resulta, como mínimo, chistosa la defensa a ultranza de la "libertad de tránsito". Esta discusión de la libertad de tránsito no es legal, es política, por lo tanto ideológica. La ley puede decir que es un delito bloquear una calle. La ley puede decir lo que sea. Pero en cualquier Escuela de Derecho decente, se sabe que el origen de la ley tiene un contenido político, las leyes no son hechas con "objetividad", tienen una intencionalidad social y política (y además económica), solo basta preguntarse quiénes hacen las leyes y a quiénes representan. Por tanto una ley que reprima con cárcel una expresión popular también la tiene, y la intención es que la gente no proteste, o lo haga "bonito". O como pareció sugerir la presidente (con minúscula, y en masculino, se comporta como macho), manifestaciones con horario y ojalá por la acera (¿se imaginan a los 20.000 que se manifestaron el 15 de noviembre por la acera? jajaja).
La discusión legal sobre la "libertad de tránsito" es una falsa discusión. La discusión de fondo es porqué esa gente protesta y porqué lo hace cerrando una vía. La protesta es cerrando vías porque no queda de otra, las "instituciones democráticas" no les han escuchado, no les han resuelto sus justas demandas. El caso de la manifestación del 8 de noviembre es ejemplar. Comunidades, y personal médico, juntos, de la mano, protestando. El personal de salud por condiciones dignas para hacer bien su trabajo; las comunidades por su derecho a la salud, las dos caras del mismo derecho. Las autoridades de las CCSS simplemente han ignorado sus demandas, durante meses. Y ahora tienen el descaro de anunciar que en otras comunidades se reducirá la cantidad de centros, la situación es grave. Entonces, ¿qué le queda a la gente? ¿mandar más cartas? Pues no, tirarse a la calle, presionar políticamente. La protesta es una forma de manifestación política. Es un acto político. Ese acto político, un recurso ante el autismo de las autoridades, y como acto político, es absolutamente legítimo. La presión política de las comunidades y de grupos organizados se da dentro de la institucionalidad, y cuando esa institucionalidad no responde, se traslada a otro campo, y para que surta algún efecto hay que tomar medidas que se vuelva la mirada pública sobre eso que se reclama y que las instituciones no resuelven. Así que aunque a algunos no les guste es absolutamente legítima esa medida de presión política.
Que algunos se traguen el cuento de que la "libertad de tránsito" está por encima de todo, es un claro ejemplo de como esa ideología neoliberal, de como los valores del capitalismo salvaje, han calado en nuestra población. Son la muestra del individualismo más vulgar, porque es no reconocer el derecho a la salud, en el caso concreto de la protesta del 8 de noviembre, pero aplicaría para cualquier otra protesta. Es como si la gente se tirara a la calle porque sí, porque es divertido "joder" a los otros. Pero quienes defienden su "libertad de tránsito", defienden una abstracta libertad, porque en realidad nada les impide transitar por las rutas alternas, que por cierto las autoridades deberían facilitar. Cosa que no hicieron el 8 de noviembre. Como ya dije en otro apunte, fue la policía la que ocasionó el caos en el centro de San José, por puro matonismo. Porque además, no se trataba de un bloqueo, sino de una manifestación. No es lo mismo.
Así que, si cerrar o no una calle para protestar por un derecho es un asunto legal, es completamente secundario, lo de fondo es por qué el Estado no cumple con sus obligaciones, por qué el gobierno no cumple con su responsabilidad. Esa es la cuestión de fondo.
La gente tiene derecho a protestar, a reclamar sus derechos, y utilizará los medios que estime sean útiles para que las autoridades atiendan sus demandas. Claro que no todo es legítimo, pero eso no lo marca la autoridad, ni mi moral ni la moral del que defiende su "libertad de tránsito". Así que aunque pueda incomodar es un recurso válido, no el único. La legitimidad de las acciones la marcan la justicia de sus demandas, la forma en que se logre posicionar y comunicar esa demanda, y sobre todo el momento político. Porque hay bloqueos que no tienen ningún sentido, como el de hoy en la Rotonda de la Hispanidad y luego fuera de la Facultad de Derecho, no sumó nada.
Pero ¿por qué le importa tanto al poder la "libertad de tránsito"? No porque le interese que lleguemos temprano a nuestras casas, sino porque lleguemos temprano al trabajo, porque en una calle cerrada la mercancía no circula, los trabajadores no producen. Al gobierno, a los empresarios, les importa un carajo toda esa gente que defiende la "libertad de tránsito" como si se tratara de un derecho otorgado por dios, les instrumentaliza. A los empresarios, al gobierno, sólo le importa que las mercancías lleguen a su destino a tiempo para ser vendidas, para cumplir con el ciclo de reproducción del capital. De eso se trata, de los objetos, no de la gente. Por eso el cierre de vías es una medida de presión tan efectiva porque interrumpe de alguna forma el ciclo económico. O sea, le toca la billetera a los "demócratas", y como ya sabemos, éstos que nos gobiernan son demócratas de la billetera para afuera. A los empresarios no hay que tocarles los huevos, hay que tocarles la billetera, y verán como entran en furia rabiosa.
De ahí que sea delito tapar una calle, porque les toca la billetera, esa es su legalidad. Y ya ven, su legalidad tiene un trasfondo económico. Lo económico se traduce en ley, y luego, cuando los medios cierran filas en defensa del sistema, en discurso político que al final de cuentas es ideológico. Esa es la tarea del gobierno, asegurar que no se interrumpa este ciclo. La tarea encomendada a este gobierno es que por nada se interrumpan los buenos negocios, ni siquiera por el derecho a la salud.
Así mientras tanto, el montón de alienados defienden su abstracta "libertad de tránsito", no se enteran que en realidad están defendiendo un sistema que destruye sus derechos; se quieren trasladar aunque su salud no valga nada porque está por encima el lucro farmacéutico y hospitalario; aunque las calles den lástima; aunque paguen el doble en el marchamo para que se roben el dinero los empresarios-políticos de la trocha, los que hacen clavos de oro con los puentes "baileys"; aunque vivamos con miedo y el narco se entronice en la policía; aunque el país se esté cayendo a pedazos; aunque el PLN destruya la separación de poderes y cada vez estemos mas cerca del Estado autoritario.
Y claro que es incómodo estar pegado en una presa, pero lo es más no tener con qué pagar las medicinas, porque eso no es incómodo sino más bien acongojante, frustrante. Eso sí es un delito. Y los que deberían ir presos son los que han quebrado a la CCSS. Pero a los que defienden la "libertad de tránsito" no les importa, sólo están ellos, esa es la ideología neoliberal, lo individual por encima de lo colectivo.
Lo más gracioso de todo esto, es que muchos de los que aplauden como focas al discurso del poder, esos que defienden su "libertad de tránsito" y les pareció una barbaridad que el 8 de noviembre la Avenida Segunda estuviera cerrada casi ocho horas por culpa de la policía, ni siquiera pasan por San José. El individualismo normalmente viene acompañado de hipocresía.
Las últimas semanas nos dejan una gran cantidad de afirmaciones que bien analizadas, resultan ideología pura. Lo complicado es cómo este país ha asumido un discurso derechizado, y sin apenas contenido, las discusiones se suelen dar desde los estereotipos cuando no desde el desconocimiento más absoluto. Y esto es lógico si pensamos en el dominio que se ejerce desde el sistema educativo, las iglesias, los medios de comunicación, y por supuesto la familia.
Por ejemplo, resulta, como mínimo, chistosa la defensa a ultranza de la "libertad de tránsito". Esta discusión de la libertad de tránsito no es legal, es política, por lo tanto ideológica. La ley puede decir que es un delito bloquear una calle. La ley puede decir lo que sea. Pero en cualquier Escuela de Derecho decente, se sabe que el origen de la ley tiene un contenido político, las leyes no son hechas con "objetividad", tienen una intencionalidad social y política (y además económica), solo basta preguntarse quiénes hacen las leyes y a quiénes representan. Por tanto una ley que reprima con cárcel una expresión popular también la tiene, y la intención es que la gente no proteste, o lo haga "bonito". O como pareció sugerir la presidente (con minúscula, y en masculino, se comporta como macho), manifestaciones con horario y ojalá por la acera (¿se imaginan a los 20.000 que se manifestaron el 15 de noviembre por la acera? jajaja).
La discusión legal sobre la "libertad de tránsito" es una falsa discusión. La discusión de fondo es porqué esa gente protesta y porqué lo hace cerrando una vía. La protesta es cerrando vías porque no queda de otra, las "instituciones democráticas" no les han escuchado, no les han resuelto sus justas demandas. El caso de la manifestación del 8 de noviembre es ejemplar. Comunidades, y personal médico, juntos, de la mano, protestando. El personal de salud por condiciones dignas para hacer bien su trabajo; las comunidades por su derecho a la salud, las dos caras del mismo derecho. Las autoridades de las CCSS simplemente han ignorado sus demandas, durante meses. Y ahora tienen el descaro de anunciar que en otras comunidades se reducirá la cantidad de centros, la situación es grave. Entonces, ¿qué le queda a la gente? ¿mandar más cartas? Pues no, tirarse a la calle, presionar políticamente. La protesta es una forma de manifestación política. Es un acto político. Ese acto político, un recurso ante el autismo de las autoridades, y como acto político, es absolutamente legítimo. La presión política de las comunidades y de grupos organizados se da dentro de la institucionalidad, y cuando esa institucionalidad no responde, se traslada a otro campo, y para que surta algún efecto hay que tomar medidas que se vuelva la mirada pública sobre eso que se reclama y que las instituciones no resuelven. Así que aunque a algunos no les guste es absolutamente legítima esa medida de presión política.
Que algunos se traguen el cuento de que la "libertad de tránsito" está por encima de todo, es un claro ejemplo de como esa ideología neoliberal, de como los valores del capitalismo salvaje, han calado en nuestra población. Son la muestra del individualismo más vulgar, porque es no reconocer el derecho a la salud, en el caso concreto de la protesta del 8 de noviembre, pero aplicaría para cualquier otra protesta. Es como si la gente se tirara a la calle porque sí, porque es divertido "joder" a los otros. Pero quienes defienden su "libertad de tránsito", defienden una abstracta libertad, porque en realidad nada les impide transitar por las rutas alternas, que por cierto las autoridades deberían facilitar. Cosa que no hicieron el 8 de noviembre. Como ya dije en otro apunte, fue la policía la que ocasionó el caos en el centro de San José, por puro matonismo. Porque además, no se trataba de un bloqueo, sino de una manifestación. No es lo mismo.
Así que, si cerrar o no una calle para protestar por un derecho es un asunto legal, es completamente secundario, lo de fondo es por qué el Estado no cumple con sus obligaciones, por qué el gobierno no cumple con su responsabilidad. Esa es la cuestión de fondo.
La gente tiene derecho a protestar, a reclamar sus derechos, y utilizará los medios que estime sean útiles para que las autoridades atiendan sus demandas. Claro que no todo es legítimo, pero eso no lo marca la autoridad, ni mi moral ni la moral del que defiende su "libertad de tránsito". Así que aunque pueda incomodar es un recurso válido, no el único. La legitimidad de las acciones la marcan la justicia de sus demandas, la forma en que se logre posicionar y comunicar esa demanda, y sobre todo el momento político. Porque hay bloqueos que no tienen ningún sentido, como el de hoy en la Rotonda de la Hispanidad y luego fuera de la Facultad de Derecho, no sumó nada.
Pero ¿por qué le importa tanto al poder la "libertad de tránsito"? No porque le interese que lleguemos temprano a nuestras casas, sino porque lleguemos temprano al trabajo, porque en una calle cerrada la mercancía no circula, los trabajadores no producen. Al gobierno, a los empresarios, les importa un carajo toda esa gente que defiende la "libertad de tránsito" como si se tratara de un derecho otorgado por dios, les instrumentaliza. A los empresarios, al gobierno, sólo le importa que las mercancías lleguen a su destino a tiempo para ser vendidas, para cumplir con el ciclo de reproducción del capital. De eso se trata, de los objetos, no de la gente. Por eso el cierre de vías es una medida de presión tan efectiva porque interrumpe de alguna forma el ciclo económico. O sea, le toca la billetera a los "demócratas", y como ya sabemos, éstos que nos gobiernan son demócratas de la billetera para afuera. A los empresarios no hay que tocarles los huevos, hay que tocarles la billetera, y verán como entran en furia rabiosa.
De ahí que sea delito tapar una calle, porque les toca la billetera, esa es su legalidad. Y ya ven, su legalidad tiene un trasfondo económico. Lo económico se traduce en ley, y luego, cuando los medios cierran filas en defensa del sistema, en discurso político que al final de cuentas es ideológico. Esa es la tarea del gobierno, asegurar que no se interrumpa este ciclo. La tarea encomendada a este gobierno es que por nada se interrumpan los buenos negocios, ni siquiera por el derecho a la salud.
Así mientras tanto, el montón de alienados defienden su abstracta "libertad de tránsito", no se enteran que en realidad están defendiendo un sistema que destruye sus derechos; se quieren trasladar aunque su salud no valga nada porque está por encima el lucro farmacéutico y hospitalario; aunque las calles den lástima; aunque paguen el doble en el marchamo para que se roben el dinero los empresarios-políticos de la trocha, los que hacen clavos de oro con los puentes "baileys"; aunque vivamos con miedo y el narco se entronice en la policía; aunque el país se esté cayendo a pedazos; aunque el PLN destruya la separación de poderes y cada vez estemos mas cerca del Estado autoritario.
Y claro que es incómodo estar pegado en una presa, pero lo es más no tener con qué pagar las medicinas, porque eso no es incómodo sino más bien acongojante, frustrante. Eso sí es un delito. Y los que deberían ir presos son los que han quebrado a la CCSS. Pero a los que defienden la "libertad de tránsito" no les importa, sólo están ellos, esa es la ideología neoliberal, lo individual por encima de lo colectivo.
Lo más gracioso de todo esto, es que muchos de los que aplauden como focas al discurso del poder, esos que defienden su "libertad de tránsito" y les pareció una barbaridad que el 8 de noviembre la Avenida Segunda estuviera cerrada casi ocho horas por culpa de la policía, ni siquiera pasan por San José. El individualismo normalmente viene acompañado de hipocresía.
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sábado, 10 de noviembre de 2012
El absurdo de vivir, parte 2: El trabajo
"A usted que corre tras el éxito (...)
¿No le gustaría
no ir mañana a trabajar
y no pedirle a nadie excusas, para jugar al juego
que mejor juega y que más le gusta...?
¿No le gustaría ser capaz de renunciar a todas sus pertenencias,
y ganar la libertad y el tiempo que pierde en defenderlas...?
y no pedirle a nadie excusas, para jugar al juego
que mejor juega y que más le gusta...?
¿No le gustaría ser capaz de renunciar a todas sus pertenencias,
y ganar la libertad y el tiempo que pierde en defenderlas...?
¿No le gustaría acaso,
vencer la tentación
sucumbiendo de lleno en sus brazos...?"
sucumbiendo de lleno en sus brazos...?"
Serrat
Luego de un par de semanas con el blog botado lo retomo, una vez que se acabó la tesis (por fin!!!) y sólo queda la graduación.
Continúo con este apunte sobre lo absurdo de vivir, esta vez con el apunte que debió ser el primero, pero que por razones no muy claras dentro de mi cabeza salió después.
Desde hace tiempo estoy convencido que nuestro estilo de vida es completamente absurdo. Vivimos para trabajar. La vida se nos va en el trabajo, y peor aún en el trabajo para Otro, que no es lo mismo que decir trabajo para los otros, para la colectividad. A producir, ese es el mandato. Pero ¿A producir para quién? ¿Para qué?
Voy a decir una obviedad. Vivimos en una sociedad en la prevalece el modo de producción capitalista.
La lógica del sistema en realidad es bastante simple, aunque sus formas y el entramado social y cultural que lo sostiene es bien complejo. ¿De qué se trata el capitalismo? Como ya había dicho en otro apunte, el capitalismo trata de algo bien sencillo: de acumular capital a partir de la producción de cosas, mercancías que llaman. Para que algo sea mercancía debe ser un objeto útil (valor de uso) que pueda ser intercambiable por otro objeto (valor de cambio). Ahora bien resulta que en la sociedad actual las cosas no se producen para ser útiles, sino para ser intercambiadas, para generar acumulación, y entonces eso ha derivado en que las cosas que consumimos hoy día, tengan una fecha de caducidad programada, con el simple objetivo de que tengamos que consumir un objeto similar en un periodo corto. Las compañías se encargan de hacernos creer luego que necesitamos ese nuevo objeto porque el anterior ya era obsoleto. Y así entramos en una esfera "infinita" de producción-consumo de cosas como si la naturaleza se regenerara a la misma velocidad. Estamos entonces atrapados en una esfera de consumo irracional que es la que precisamente provoca la destrucción de la naturaleza, esto a cambio de que los capitalistas (unos pocos, que son los dueños de las fábricas y de los bancos) acumulen riqueza. Este es el primer aspecto de esta espiral destructiva, el lado de la producción: la primacía del valor de cambio, ignorando el valor de uso, o lo que los economistas ("sabios gurús" de nuestro tiempo) llaman crecimiento económico, es decir, producir cada vez más (lo medimos año con año). Ya hemos escuchado que la economía decrece, y que eso produce desempleo, la desaceleración económica es por lo tanto mala, y para que haya aceleración económica debe haber consumo, sin consumo no hay producción sostenible para el capitalista. Recordemos que la motivación última del capitalista no es otra que la acumulación de capital.
Todo esto podría sonar a retórica trasnochada si no fuera porque esto tiene implicaciones directas en la subjetividad, y por extensión en la forma en que nos relacionamos. O sea, vivimos en una sociedad que produce mercancías, y en el que hemos establecido relaciones (de todo tipo, hasta afectivas) a través de la producción de objetos. Para decirlo de otra, nuestra sociedad está organizada bajo una serie de relaciones económicas que no son sólo económicas. Como ya se dijo, el modo de producción capitalista genera subjetividades, formas de relacionarnos que están marcadas por las relaciones económicas, es toda una lógica. Esta lógica de producción requiere de una legislación específica, y esa legislación se legitima socialmente, y subjetivamente, al punto que se naturaliza. Para que el sistema capitalista funcione, es necesaria una internalización de esa legalidad, o como la llamaría el programa de educación cívica: "cultura de la legalidad". Para eso existen una serie de mecanismos e instituciones, desde la familia, la iglesia, la escuela, los medios de comunicación. Y claramente lo que se busca es que este sistema se legitima socialmente, que no se cuestione, algo así como lo que Antonio Gramsci denominó hegemonía cultural.
El capitalismo ha logrado por tanto legalizar, y peor aún, naturalizar que los patrones (los dueños de la medios de producción) roben a diario el plus de valor que producen los trabajadores con su fuerza de trabajo. Ha logrado que nos sintamos culpables cuando reclamamos nuestros derechos: "no muerdas la mano que te da de comer", como si la mano que nos dan de comer no fueran otras que las nuestras.
A todo el mundo la parece natural ir a trabajar todo el día (o la noche), gastar varias horas de transporte de la casa al trabajo, y del trabajo a la casa. Pongo dos ejemplos.
Mi vecina tiene 23 años, ella viaja cada mañana 2 horas hasta su centro de trabajo, eso quiere decir que si la hora de entrada es a las 8 a.m., debe salir del edificio a las 6 a.m., o sea que como mínimo se tuvo que haber levantado a las 5:15 a.m. para alistarse; a la vuelta la cosa no es más alentadora, si sale a las 5 p.m., y atravesando la ciudad nuevamente se le van unas dos horas, y a veces más. Llegará cansada, con ganas de comer y dormir; para, a la mañana siguiente, seguir con su rutina. Eso quiere decir, que esta chica cada día dura una media jornada de trabajo para llegar a su centro de trabajo. Ella estudió, se le acabará esta semana su contrato, y no sabe si encontrará trabajo pronto. Digo esto, porque habrá quien pueda plantearle "cambiar de trabajo", sí claro, si encuentra trabajo. Porque la "libertad para escoger el trabajo" en realidad es casi un mito, funciona para unos pocos, en el Reino de la Necesidad la cosa no funciona así de sencillo. Así que a la vecina no le quedó opción, viajar todos los días al otro lado de la ciudad, al menos por esta semana.
Los chavalos que trabajan en la construcción del frente empiezan su jornada laboral con los primeros rayos del sol, o sea, como a las 6 a.m., o quizá antes; eso quiere decir que si viven relativamente cerca, mínimo deben levantarse a las 4:30 a.m., o sea que a las 5 a.m. deber ir saliendo de su casa. Terminan su jornada laboral a las 6 p.m., más o menos, eso quiere decir que posiblemente lleguen a su casa tipo 7 p.m. Al día siguiente la misma rutina: todo el día volando pala, jalando blocks, bajo el sol o la lluvia, y aunque tiemble. No mencionemos los riesgos laborales en una construcción. Esos chavalos deben llegar a su casa sin ganas de nada. La paga no debe ser muy buena tampoco.
Podría seguir poniendo ejemplos de aquí al infinito de gente que se le va la vida completa en el trabajo. ¿qué sentido tiene esto? ¿No es les parece un total sinsentido que alguien trabaje 8 horas diarias más otras 4 horas transportándose a causa del trabajo? Doce horas en total invertidas en el trabajo, y eso que no estamos contemplando la hora de almuerzo, que normalmente se hace en el centro de trabajo o muy cerca.
Es decir, nuestra vida se nos va en el trabajo. Vivimos para trabajar, y no trabajamos para vivir. En un trabajo que produce objetos, ¡que son para otros! Más claramente ¡qué hacen ricos a unos pocos! ¿A qué hora vemos crecer a nuestros hijos? ¿A qué hora gozamos de la vida? Sumemos además que nuestro tiempo libre se nos va en actividades que también tienen que ver con el trabajo, solo que no pago, como ocurre a muchas mujeres que dedican su tiempo libre para limpiar, cocinar, lavar y otras labores domésticas. Jornadas dobles en el mejor de los casos.
Y nuestras actividades de ocio tampoco son muy gratificantes que digamos, son más bien alienantes, los fines de semana pasamos metidos en el Mall, en esta orgía de consumo para que el sistema funcione. El cuadro no puede ser más patético. Nos pasamos todo el día produciendo valor para Otro, otro tanto transportándonos, para llegar a la casa a comer, si acaso ver y que nos pasen ordenando que debemos consumir (la publicidad no es más que eso), y consumimos cuando tenemos tiempo libre. Una locura.
Vivimos sometidos (voluntariamente, es lo peor) a un ritmo de vida que únicamente sirve para la producción de cosas. Un ritmo de vida que en realidad es un ritmo de producción. Nuestra vida está en función de la producción, nos hemos convertido en simples eslabones de esta absurda y destructiva espiral de producción-consumo, que en realidad es de destrucción de la vida humana y del planeta, en forma paralela.
¿Porqué nos cuesta tanto pensar en que las cosas podrían ser diferentes? ¿No deberíamos simplemente disfrutar de la vida? Es perfectamente posible hoy, con el desarrollo tecnológico, trabajar lo estrictamente necesario, y el resto dedicarlo a cosas realmente productivas, pero para el espíritu, para la convivencia, bajo otros parámetros. Produciendo, pero para los otros, para nosotros, no para Otro. ¿No le gustaría, acaso?
Pero simplemente nos horrorizamos cuando pensamos en otra forma de vivir, hasta nos sentimos culpables, y es más fácil aceptar que el mundo se pueda acabar que otra forma de vida, de organización social, de convivencia. Nos cuesta aceptar que esta forma de vivir simplemente no tiene sentido: es absurda.
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| Tomado del álbum de fotos de Facebook de LaErre.tv |
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domingo, 7 de octubre de 2012
¡NO! No al TLC... No al olvido!!!!
Hoy es 7 de octubre, y como ya todos sabemos, son 5 años del referéndum. Hoy los publicistas del sistema nos "invitan" a que "lo superemos", a que "pasemos la página", a "construir en vez de dividir"... Y yo les digo ¡NO!
No pienso pasar la página, no pienso superarlo (al menos no en el sentido en el que lo dicen), y no pienso construir junto a los neoliberales y corruptos una sociedad más injusta y desigual como la que se está gestando, a partir de la destrucción de nuestras conquistas sociales, porque en lo esencial se trata de una destrucción total, de trata de una sociedad decadente.
A 5 años del referéndum, de un desacarado fraude mediático, de la intervención descarada del gobierno gringo en el proceso, después de esa lucha desigual, las voces de los cobardes, de los acomodados, de los vendidos, de los perdidos y enajenados, nos piden que no tengamos memoria, que lo olvidemos todo.
Lo que nos piden con su grito arrogante de "¡Supérenlo! es que olvidemos el memorando, es decir que olvidemos que en esta"democracia" se tramó y ejecutó un plan delictivo, que los tribunales de justicia absolvieron a sus autores, y que el TSE miró para cualquier lado. O sea que nos dicen que superemos (olvidemos) que hay impunidad, es algo así a naturalizar que los políticos y empresarios pueden violentar la leyes si necesitan ganar. Este es un llamado a la sumisión. Un llamamiento nefasto, autoritario, pero además bien cobarde de parte de quienes lo reproducen sin ni siquiera detenerse a pensar lo que dicen. Es el típico llamamiento que hace el poder, y que reproducen los publicistas del sistema, y que con todo gusto asumen los desmemoriados, los que prefieren no jugarse nada, los que les que tienen internalizada la ley, quienes han asumido el sistema, son esos que no pueden imaginar otro mundo. Y cosa curiosa, es lo mismo que dicen quienes perpetraron crímenes contra la Humanidad, es lo que dicen en Argentina, España, Chile... a olvidar, a pasar la página... curiosa coincidencia.
Nos están pidiendo que olvidemos lo de REPRETEL, lo de Canal 7, lo de La nación S.A., lo de La República, lo de casi todas las radios comerciales, nos piden que olvidemos que a pesar de que controlaban (y controlan) el 95% de los medios, intentaron censurar los modestos medios de la Universidad, trataron de impedir que se discutiera en las Universidades... nos están pidiendo que olvidemos ese grito de "¡muera la inteligencia!", y recuerdo que el TSE estuvo a punto de darles la razón, de no ser por la movilización Universitaria. Y no sólo no se puede olvidar, sino que es imperdonable ese intento, por su fondo autoritario, por que violenta la autonomía de las Universidades, ese hubiese sido un antecedente nefasto, y lo intentaron. No lo olvidemos.
Por aquellas épocas, junto a un gran equipo de producción: Ivannia Villalobos (la mejor productora que he conocido), Jasón Sánchez, Marvin Coto, Andrés Dinartes, Andrea Vinocuor, David Chavarría, Mariana Rivera, Jairo González, Jose Navarro, tuve el privilegio de hacer TLC en español, y el día del referéndum nos tocó cubrir para el Sistema Radiofónico de la Universidad de Costa Rica, los hechos desde el TSE. Entrevistamos al Magistrado Sobrado, quien nos dijo que no había habido ninguna violación a la tregua electoral porque los medios ejercieron su derecho a la información, y que el TSE no tenía porqué hacer control. Pero más me sorprendió el embajador yanqui, Mark Langdale, cuando le pregunté si no le parecía intervención en asuntos internos el ir a empresas, y dijo que no, que él simplemente había brindado información en los centros de trabajo y que fue él quien pidió a Susan Schwab la carta en la que se amenazaba al país con ser excluido de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe si no se aprobaba el TLC. Es decir, el embajador reconocía haber intervenido en política nacional frente a la prensa, en el TSE, y no pasó nada, ningún periodista dijo nada. Sólo nosotros nos indignamos, sólo nosotros cuestionamos. Y eso... simplemente no se olvida, aunque ese flamante periodista que escribe desde la caverna, y antes desinformaba desde REPRETEL, haga su llamado a olvidar, escriba para igualarnos, escriba sin contextualizar, desde el arte de manipular las cosas, porque ese es de los que dejaron de cuestionar hace tiempo, de seguro porque ya maduró, debe ser muy crítico en su fuero interno, donde nadie lo escucha.
Los que nos piden que olvidemos son los mismos que escriben desde la caverna, que tratan de igualarnos, son esos que van de críticos, pero que se han vendido. Son los que no pueden ver más que lo inmediato, su pensamiento fragmentado, su pensamiento burgués, no les permite ver que el TLC es parte de un proceso, es la profundización del modelo neoliberal, mismo que se viene implementando desde hace 30 años. Por eso hablan que las consecuencias apocalípticas no se han dado, porque en su mentalidad simple, fragmentada, no pueden concebir las cosas dentro de un proceso histórico. No pueden concebir que los procesos sociales, políticos y económicos no tardan un quinquenio en notarse, y por eso es que hasta hoy estamos viendo las nefastas consecuencias de las políticas que empezaron a implementar hace treinta años. O sea, no pueden ni siquiera imaginarse eso de que estamos viviendo de las rentas del Estado Social de Derecho. Como su mentalidad es tan reducida no pueden ver las cosas con mentalidad de totalidad, por eso es que ven no pueden entender México a 20 años del NAFTA. Pero no se les puede pedir más, sólo para eso les da, esos son nuestros periodistas, con algunas honrosas excepciones.
Quieren que olvidemos, necesitan que olvidemos. Porque recordar, reflexionar, sobre este 7 de octubre significa recuperar lo que hicimos, y fue mucho. Significa recordar que llenamos el Paseo Colón de punta a punta. Y lo que debemos pensar es cómo lo hicimos, recuperar esa alegría de la Casadora, esos cientos de programas radiales de análisis y debate, toda la creatividad de la protesta, toda esa indignación que nos producían las mentiras y las amenazas del Sí. Toda la capacidad que tuvimos para hablar, aún cuándo éramos tan diferentes, tan diversos, eso fue valioso, eso es lo que quieren que olvidemos.
No se olvida este 7 de octubre, simplemente porque cuando se escribe sobre esto duele, porque nos jugamos mucho, tanto, que tuvieron que jugar sucio para ganar, pírricamente por cierto.
Por eso es que me niego a pasar la página, simplemente porque no me da la gana olvidar. Me niego a "construir", porque desde este sistema sólo se destruye. Me niego a "superarlo", porque no hay que superarlo, sino resignificarlo, repensarlo, aprender, y desde ahí tomar fuerzas para seguir, para no cometer los mismos errores, para simplemente no dejar que nos pisoteen como lo hicieron, porque no puede ser tanta impunidad. No lo voy a olvidar porque aún sigo indignado. Pero sobre todo, porque hoy sigo convencido de que teníamos razón... por eso sigo diciendo ¡NO!
No pienso pasar la página, no pienso superarlo (al menos no en el sentido en el que lo dicen), y no pienso construir junto a los neoliberales y corruptos una sociedad más injusta y desigual como la que se está gestando, a partir de la destrucción de nuestras conquistas sociales, porque en lo esencial se trata de una destrucción total, de trata de una sociedad decadente.
A 5 años del referéndum, de un desacarado fraude mediático, de la intervención descarada del gobierno gringo en el proceso, después de esa lucha desigual, las voces de los cobardes, de los acomodados, de los vendidos, de los perdidos y enajenados, nos piden que no tengamos memoria, que lo olvidemos todo.
Lo que nos piden con su grito arrogante de "¡Supérenlo! es que olvidemos el memorando, es decir que olvidemos que en esta"democracia" se tramó y ejecutó un plan delictivo, que los tribunales de justicia absolvieron a sus autores, y que el TSE miró para cualquier lado. O sea que nos dicen que superemos (olvidemos) que hay impunidad, es algo así a naturalizar que los políticos y empresarios pueden violentar la leyes si necesitan ganar. Este es un llamado a la sumisión. Un llamamiento nefasto, autoritario, pero además bien cobarde de parte de quienes lo reproducen sin ni siquiera detenerse a pensar lo que dicen. Es el típico llamamiento que hace el poder, y que reproducen los publicistas del sistema, y que con todo gusto asumen los desmemoriados, los que prefieren no jugarse nada, los que les que tienen internalizada la ley, quienes han asumido el sistema, son esos que no pueden imaginar otro mundo. Y cosa curiosa, es lo mismo que dicen quienes perpetraron crímenes contra la Humanidad, es lo que dicen en Argentina, España, Chile... a olvidar, a pasar la página... curiosa coincidencia.
Nos están pidiendo que olvidemos lo de REPRETEL, lo de Canal 7, lo de La nación S.A., lo de La República, lo de casi todas las radios comerciales, nos piden que olvidemos que a pesar de que controlaban (y controlan) el 95% de los medios, intentaron censurar los modestos medios de la Universidad, trataron de impedir que se discutiera en las Universidades... nos están pidiendo que olvidemos ese grito de "¡muera la inteligencia!", y recuerdo que el TSE estuvo a punto de darles la razón, de no ser por la movilización Universitaria. Y no sólo no se puede olvidar, sino que es imperdonable ese intento, por su fondo autoritario, por que violenta la autonomía de las Universidades, ese hubiese sido un antecedente nefasto, y lo intentaron. No lo olvidemos.
Por aquellas épocas, junto a un gran equipo de producción: Ivannia Villalobos (la mejor productora que he conocido), Jasón Sánchez, Marvin Coto, Andrés Dinartes, Andrea Vinocuor, David Chavarría, Mariana Rivera, Jairo González, Jose Navarro, tuve el privilegio de hacer TLC en español, y el día del referéndum nos tocó cubrir para el Sistema Radiofónico de la Universidad de Costa Rica, los hechos desde el TSE. Entrevistamos al Magistrado Sobrado, quien nos dijo que no había habido ninguna violación a la tregua electoral porque los medios ejercieron su derecho a la información, y que el TSE no tenía porqué hacer control. Pero más me sorprendió el embajador yanqui, Mark Langdale, cuando le pregunté si no le parecía intervención en asuntos internos el ir a empresas, y dijo que no, que él simplemente había brindado información en los centros de trabajo y que fue él quien pidió a Susan Schwab la carta en la que se amenazaba al país con ser excluido de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe si no se aprobaba el TLC. Es decir, el embajador reconocía haber intervenido en política nacional frente a la prensa, en el TSE, y no pasó nada, ningún periodista dijo nada. Sólo nosotros nos indignamos, sólo nosotros cuestionamos. Y eso... simplemente no se olvida, aunque ese flamante periodista que escribe desde la caverna, y antes desinformaba desde REPRETEL, haga su llamado a olvidar, escriba para igualarnos, escriba sin contextualizar, desde el arte de manipular las cosas, porque ese es de los que dejaron de cuestionar hace tiempo, de seguro porque ya maduró, debe ser muy crítico en su fuero interno, donde nadie lo escucha.
Los que nos piden que olvidemos son los mismos que escriben desde la caverna, que tratan de igualarnos, son esos que van de críticos, pero que se han vendido. Son los que no pueden ver más que lo inmediato, su pensamiento fragmentado, su pensamiento burgués, no les permite ver que el TLC es parte de un proceso, es la profundización del modelo neoliberal, mismo que se viene implementando desde hace 30 años. Por eso hablan que las consecuencias apocalípticas no se han dado, porque en su mentalidad simple, fragmentada, no pueden concebir las cosas dentro de un proceso histórico. No pueden concebir que los procesos sociales, políticos y económicos no tardan un quinquenio en notarse, y por eso es que hasta hoy estamos viendo las nefastas consecuencias de las políticas que empezaron a implementar hace treinta años. O sea, no pueden ni siquiera imaginarse eso de que estamos viviendo de las rentas del Estado Social de Derecho. Como su mentalidad es tan reducida no pueden ver las cosas con mentalidad de totalidad, por eso es que ven no pueden entender México a 20 años del NAFTA. Pero no se les puede pedir más, sólo para eso les da, esos son nuestros periodistas, con algunas honrosas excepciones. Quieren que olvidemos, necesitan que olvidemos. Porque recordar, reflexionar, sobre este 7 de octubre significa recuperar lo que hicimos, y fue mucho. Significa recordar que llenamos el Paseo Colón de punta a punta. Y lo que debemos pensar es cómo lo hicimos, recuperar esa alegría de la Casadora, esos cientos de programas radiales de análisis y debate, toda la creatividad de la protesta, toda esa indignación que nos producían las mentiras y las amenazas del Sí. Toda la capacidad que tuvimos para hablar, aún cuándo éramos tan diferentes, tan diversos, eso fue valioso, eso es lo que quieren que olvidemos.
No se olvida este 7 de octubre, simplemente porque cuando se escribe sobre esto duele, porque nos jugamos mucho, tanto, que tuvieron que jugar sucio para ganar, pírricamente por cierto.
Por eso es que me niego a pasar la página, simplemente porque no me da la gana olvidar. Me niego a "construir", porque desde este sistema sólo se destruye. Me niego a "superarlo", porque no hay que superarlo, sino resignificarlo, repensarlo, aprender, y desde ahí tomar fuerzas para seguir, para no cometer los mismos errores, para simplemente no dejar que nos pisoteen como lo hicieron, porque no puede ser tanta impunidad. No lo voy a olvidar porque aún sigo indignado. Pero sobre todo, porque hoy sigo convencido de que teníamos razón... por eso sigo diciendo ¡NO!
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domingo, 30 de septiembre de 2012
¡A fotocopiar, a la calle, desobediencia civil!
Y ocurrió lo que todos ya sabíamos iba a ocurrir: Laura Chinchilla vetó la ley que permite el fotocopiado con fines educativos. Era de esperar. Es un declaratoria de guerra.
Sencillamente porque es muy claro que la presidenta está del lado de las cámaras empresariales, de los buenos negocios, fueron ellos quienes la instalaron ahí. A nadie sorprende el veto, sólo, pareciera, a Víctor Emilio Granados (deslucido presidente del Congreso), que esperaba una "salida negociada", ¿cuál? Sólo él la sabía. Por que no podía haber salida negociada. Los mercaderes del libro presionaron, al final la presidenta se alineó.
Ya dije en un apunte anterior que me gustan los libros, que yo compro libros, pero también muchas veces debo sacar fotocopias, porque no se consigue el libro, no me interesa un texto completo o simplemente porque el precio es una verdadera estafa. Esto último es lo que le ocurre a una amplísima mayoría en las Universidades, y también en las universidades, los libros de texto son realmente caros. Resulta imposible a un estudiante comprar todos los libros. Sólo los hijos de Jaime Ordoñez, de Laura Chinchilla, y otros cuatro gatos pueden comprar los libros para estudiar, el resto no. Yo estudié con beca, era imposible comprar los textos. Además muchos no se consiguen en nuestro país.
Pero más allá de estas razones lógicas, y básicas, todo esto ocurre porque los mercaderes del libro y el gobierno no han entendido algo muy básico, que el negocio es que la gente lea, así es como se venden los libros, haciendo que la gente se haga "adicta" a la lectura. O sea, que si realmente le interesa combatir "la piratería" hay una solución muy sencilla: bajar los precios para que la gente los pueda comprar. Pero no, sólo quieren ganar, esa es su apuesta: ganar-ganar. Por eso es que la "salida negociada" era sencillamente inviable.
¿Qué es lo que debería ocurrir? Pues sencillo, una política nacional de lectura, una política del libro. Que debería entre otras cosas generar un programa nacional de lectura en las escuelas y colegios, reactivar las Bibliotecas Públicas, Editoriales Populares, Ferias del Libro de verdad en lugares abiertos y con precios populares, entre otras cosas. Pero como ya dije, esto que es algo tan sencillo y lógico, si lo que se quiere es vender libros, no va a pasar. Porque claramente el que la gente lea implica que la gente piense, y si la gente piensa, es peligroso para el poder.
Como estas cosas no van a pasar nunca en este país mientras gobiernen personas incultas y mediocres como Laura Chinchilla (y puedo apostar lo que sea a que estudió con fotocopias, así es de hipócrita), será necesario salir a la calle y repartir miles de fotocopias con nuestros argumentos. Pero además sería bueno boicotear a los escritores y editoriales que defienden y promueven el veto, ¡sacando copias de sus libros, no comprándolos! Quieren plata, pues no la tendrán.
La presión de la camarilla empresarial, el TLC y una presidenta pusilánime, cobarde, perdida e hipócrita, hacían previsible el veto. Mientras se producía, las Federaciones Universitarias y las Organizaciones Estudiantiles, tuvieron tiempo de sobra para organizar a los estudiantes (universitarios y secundarios), salir a la calle a informar a la población, y preparar la movilización (también pudieron haber boicoteado la mediocre Feria del Libro), pero no lo hicieron, y como "buenos ticos", se esperó hasta que el veto se produjo. Vendrá la movilización, pero ya con el agua al cuello, ya vetados.
Por otro lado, me resulta escandaloso el silencio de las autoridades de la Universidad de Costa Rica. A la fecha no ha habido ni media reacción de parte del Rector Jensen, el Concejo Universitario tampoco ha dicho nada. ¿Estarán estudiando la situación? ¿Será que trasladaron a la Oficina Jurídica este asunto? Que además es político, no jurídico. ¿Qué están esperando las autoridades para reaccionar? Espero que al menos el Rector marche junto a los estudiantes este 9 de octubre, es lo políticamente correcto (no así su viaje con la presidenta), pero más que políticamente correcto es lo moralmente correcto. Dejaría mucho que desear si Jensen se queda en su oficina, y no apoya en la calle esta justa demanda de los estudiantes.
Así que:
¡Este Parcial Irrescatable hace un llamado desde este Blog a la desobediencia civil! No tenemos porqué obedecer leyes que nos joden. Así que a las calles contra este mal gobierno, contra el gobierno de las élites, contra este gobierno conservador y neoliberal. Este es un llamado contra las cámaras empresariales, es un llamado a desobedecer el TLC. Por eso el 9 de octubre voy a marchar. Yo no pienso obedecer esta ley.
¡A LAS CALLES ESTE 9 DE OCTUBRE POR EL RESELLO DE LA LEY DE FOTOCOPIADO!
Sencillamente porque es muy claro que la presidenta está del lado de las cámaras empresariales, de los buenos negocios, fueron ellos quienes la instalaron ahí. A nadie sorprende el veto, sólo, pareciera, a Víctor Emilio Granados (deslucido presidente del Congreso), que esperaba una "salida negociada", ¿cuál? Sólo él la sabía. Por que no podía haber salida negociada. Los mercaderes del libro presionaron, al final la presidenta se alineó.
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| LA CARICATURA ELPAIS.CR D. Mora Fotocopia presidencial!!!! |
Ya dije en un apunte anterior que me gustan los libros, que yo compro libros, pero también muchas veces debo sacar fotocopias, porque no se consigue el libro, no me interesa un texto completo o simplemente porque el precio es una verdadera estafa. Esto último es lo que le ocurre a una amplísima mayoría en las Universidades, y también en las universidades, los libros de texto son realmente caros. Resulta imposible a un estudiante comprar todos los libros. Sólo los hijos de Jaime Ordoñez, de Laura Chinchilla, y otros cuatro gatos pueden comprar los libros para estudiar, el resto no. Yo estudié con beca, era imposible comprar los textos. Además muchos no se consiguen en nuestro país.
Pero más allá de estas razones lógicas, y básicas, todo esto ocurre porque los mercaderes del libro y el gobierno no han entendido algo muy básico, que el negocio es que la gente lea, así es como se venden los libros, haciendo que la gente se haga "adicta" a la lectura. O sea, que si realmente le interesa combatir "la piratería" hay una solución muy sencilla: bajar los precios para que la gente los pueda comprar. Pero no, sólo quieren ganar, esa es su apuesta: ganar-ganar. Por eso es que la "salida negociada" era sencillamente inviable.
¿Qué es lo que debería ocurrir? Pues sencillo, una política nacional de lectura, una política del libro. Que debería entre otras cosas generar un programa nacional de lectura en las escuelas y colegios, reactivar las Bibliotecas Públicas, Editoriales Populares, Ferias del Libro de verdad en lugares abiertos y con precios populares, entre otras cosas. Pero como ya dije, esto que es algo tan sencillo y lógico, si lo que se quiere es vender libros, no va a pasar. Porque claramente el que la gente lea implica que la gente piense, y si la gente piensa, es peligroso para el poder.
Como estas cosas no van a pasar nunca en este país mientras gobiernen personas incultas y mediocres como Laura Chinchilla (y puedo apostar lo que sea a que estudió con fotocopias, así es de hipócrita), será necesario salir a la calle y repartir miles de fotocopias con nuestros argumentos. Pero además sería bueno boicotear a los escritores y editoriales que defienden y promueven el veto, ¡sacando copias de sus libros, no comprándolos! Quieren plata, pues no la tendrán.
La presión de la camarilla empresarial, el TLC y una presidenta pusilánime, cobarde, perdida e hipócrita, hacían previsible el veto. Mientras se producía, las Federaciones Universitarias y las Organizaciones Estudiantiles, tuvieron tiempo de sobra para organizar a los estudiantes (universitarios y secundarios), salir a la calle a informar a la población, y preparar la movilización (también pudieron haber boicoteado la mediocre Feria del Libro), pero no lo hicieron, y como "buenos ticos", se esperó hasta que el veto se produjo. Vendrá la movilización, pero ya con el agua al cuello, ya vetados.
Por otro lado, me resulta escandaloso el silencio de las autoridades de la Universidad de Costa Rica. A la fecha no ha habido ni media reacción de parte del Rector Jensen, el Concejo Universitario tampoco ha dicho nada. ¿Estarán estudiando la situación? ¿Será que trasladaron a la Oficina Jurídica este asunto? Que además es político, no jurídico. ¿Qué están esperando las autoridades para reaccionar? Espero que al menos el Rector marche junto a los estudiantes este 9 de octubre, es lo políticamente correcto (no así su viaje con la presidenta), pero más que políticamente correcto es lo moralmente correcto. Dejaría mucho que desear si Jensen se queda en su oficina, y no apoya en la calle esta justa demanda de los estudiantes.
Así que:
¡Este Parcial Irrescatable hace un llamado desde este Blog a la desobediencia civil! No tenemos porqué obedecer leyes que nos joden. Así que a las calles contra este mal gobierno, contra el gobierno de las élites, contra este gobierno conservador y neoliberal. Este es un llamado contra las cámaras empresariales, es un llamado a desobedecer el TLC. Por eso el 9 de octubre voy a marchar. Yo no pienso obedecer esta ley.
¡A LAS CALLES ESTE 9 DE OCTUBRE POR EL RESELLO DE LA LEY DE FOTOCOPIADO!
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jueves, 13 de septiembre de 2012
Los perros de Johnny
Este no es un apunte canino, no tiene nada que ver con veterinaria ni con las mascotas del Alcalde de San José. Esta cargado de rabia e indignación, tiene que ver con los perros sarnosos que hacen de policías en la Municipalidad de San José.
Los "perros de Johnny" son tipos (y tipas) autoritarios, en su mayoría bien ignorantes, y con un poder, que ejercen con brutalidad sobre la gente, especialmente vendedores ambulantes. Los mandos medios de la muni, y el propio alcalde, podrán sacar datos, muchos datos, pero lo que los datos no muestran el es nivel de ensañamiento de sus perros... no muestran el nivel de autoritarismo, de gorilismo en el "ejercicio de sus funciones". Los perros de Johnny, están más pendientes de los vendedores ambulantes que del "hampa". Están más pendientes de proteger los intereses del comerciante, de los dueños, que de la gente misma.
Sucede que cada día hay más gente vendiendo chucherías en la calle, Otto Guevara dirá que se trata de "emprendedores", yo prefiero llamarlos por su nombre: excluidos. ¿De qué? De todo el sistema de Seguridad Social, de todo tipo de Derecho Laboral, de un trabajo digno, de la estabilidad necesaria para no estar viendo cómo se saca adelante la vida. Son gente que la pulsea todos los días. ¿Son "santas palomas"? No tiene importancia, toda esa gente está verdaderamente sobreviviendo. Y también son víctimas de las redes de contrabando que grandes "empresarios" montan. Ellos son tan sólo la parte visible de una gran red delictiva. Y los "perros de Jonhy" sólamente los ven a ellos, porque no les interesa atrapar al "pez grande" con sus estadísticas están satisfechos, se trata de una policía para cuidar los intereses de los dueños.
Ayer fui a una cita médica, y al pasar por San José, los "perros de Johnny" estaban en plena acción sacando a un vendedor ambulante de un bus. Pero no se trataba sólo de sacarlo, había que golpearlo, había que humillarlo.
La cuestión fue así: El chavalo estaba vendiendo mercadería en la calle (no sé qué, pero no tiene importancia), cuando llegó la policía municipal, obviamente el compa agarra toda la mercadería y huye, la policía lo atrapa y forcejea, él, y también su compañera embarazada. En el forcejeo es obvio que habrán algunos golpes, pero el compita sólo se está defendiendo de la agresión policial, que es el efecto concreto de otro tipo de agresión que es estructural: económica. El Vendedor logra soltarse y montarse a un bus de Pavas, de donde es sacado por la fuerza, literalmente por la fuerza. Los perros de Johnny lo esposan en el bus y cuando logran bajarlo lo tiran contra el césped, ahí lo golpea de una forma "solapada" (según ellos) pero muy evidente para quienes estábamos presenciando semejante abuso.
Uno de los policías le pone la rodilla a la espalda mientras le ladra que lo va a llevar a los tribunales por "agredir a la autoridad", se lo dice con ira, yo diría que con odio, con espuma en el hocico. El vendedor llora en el suelo, tirado boca abajo, mientras las esposas hacen presión en sus muñecas y sus manos se ponen rojas. La escena es de una violencia tal que la gente, que nos agrupamos alrededor y, le exigimos al policía que cese su agresión que ya el vendedor está inmovilizado. El perro de Johnny ladra, escupe, muestra los dientes, y vuelve a amenazar al vendedor que está en el suelo, llorando, humillado. Su compañera, muy embarazada, le grita al perro de Johnny que ella fue quien le golpeó y le reta a que la arreste, otro perro la aparta. El vendedor en el suelo, intenta sentarse y el perro rabioso le ladra nuevamente que le llevará a los tribunales, luego le habla al oído, y no sé qué le dice. Pero no creo que le estuviera "leyendo sus derechos". La gente le grita a los perros, éstos vuelven a ver con odio, con ganas de arrestar a alguno de los transeúntes que indignados les gritaba.
Al cabo de un rato me acuerdo que los ipods sirven para algo más que escuchar música y lo pongo a grabar. Les pido a los perros de Johnny que se identifiquen, pero sólo ladran, el perro rabioso, saca su teléfono y me graba. Ninguno se identificó, y además dijeron que no tenían que hacerlo.
Lleno de ira regresé al trabajo. Ira contra esos, que nos dicen son los defensores del orden, diez perros contra un vendedor ambulante... Un perro que agrede a un vendedor que ya está inmovilizado, ¿para eso lo entrenan? No es la primera vez, la policía municipal de San José no se caracteriza por su civilismo. Pero estos perros rabiosos, tienen rabia de autoritarismo, de poder, creen que están por encima de cualquier ley, porque la ley que aplican es la ley del poder económico, de la propiedad privada, la ley de los dueños... la ley que les dicta que los otros no son gente, y que pueden pisotear sus derechos... a mí da igual que se trate de un delincuente o lo que sea, ya inmovilizado, cualquier cosa es agresión y deshumanización. No hay justificación que valga.
Y lo que veo es que toda esa gente que, insisto muy a pesar de lo que piensa Otto Guevara y su combo cavernícola, ninguno de esos vendedores y vendedoras está ahí por purito gusto, son los excluidos del sistema, son el resultado maravilloso de este sistema neoliberal. Son los perseguidos de todos los días, porque "alguien" les pone a vender la mercadería que no paga impuestos, ni cargas sociales, es una pura ganancia obscena, y los dueños, piden, exigen, esa cacería de los pequeños, los grandes muy posiblemente sean ellos mismos, es un negocio redondo, tal vez sean otro pero da igual, la lógica es bien perversa. El alcalde gustoso se presta al juego, nada extraño que él sea parte integral del negocito, y para eso tiene a sus perros rabiosos, a sus perros sarnosos...
Un buen día la gente se va a cansar, no va a aguantar más tanto abuso , y se volcará contra los perros, se volcará contra los dueños... adivinen de qué lado voy a estar...
Los "perros de Johnny" son tipos (y tipas) autoritarios, en su mayoría bien ignorantes, y con un poder, que ejercen con brutalidad sobre la gente, especialmente vendedores ambulantes. Los mandos medios de la muni, y el propio alcalde, podrán sacar datos, muchos datos, pero lo que los datos no muestran el es nivel de ensañamiento de sus perros... no muestran el nivel de autoritarismo, de gorilismo en el "ejercicio de sus funciones". Los perros de Johnny, están más pendientes de los vendedores ambulantes que del "hampa". Están más pendientes de proteger los intereses del comerciante, de los dueños, que de la gente misma.
Sucede que cada día hay más gente vendiendo chucherías en la calle, Otto Guevara dirá que se trata de "emprendedores", yo prefiero llamarlos por su nombre: excluidos. ¿De qué? De todo el sistema de Seguridad Social, de todo tipo de Derecho Laboral, de un trabajo digno, de la estabilidad necesaria para no estar viendo cómo se saca adelante la vida. Son gente que la pulsea todos los días. ¿Son "santas palomas"? No tiene importancia, toda esa gente está verdaderamente sobreviviendo. Y también son víctimas de las redes de contrabando que grandes "empresarios" montan. Ellos son tan sólo la parte visible de una gran red delictiva. Y los "perros de Jonhy" sólamente los ven a ellos, porque no les interesa atrapar al "pez grande" con sus estadísticas están satisfechos, se trata de una policía para cuidar los intereses de los dueños.
Ayer fui a una cita médica, y al pasar por San José, los "perros de Johnny" estaban en plena acción sacando a un vendedor ambulante de un bus. Pero no se trataba sólo de sacarlo, había que golpearlo, había que humillarlo.
La cuestión fue así: El chavalo estaba vendiendo mercadería en la calle (no sé qué, pero no tiene importancia), cuando llegó la policía municipal, obviamente el compa agarra toda la mercadería y huye, la policía lo atrapa y forcejea, él, y también su compañera embarazada. En el forcejeo es obvio que habrán algunos golpes, pero el compita sólo se está defendiendo de la agresión policial, que es el efecto concreto de otro tipo de agresión que es estructural: económica. El Vendedor logra soltarse y montarse a un bus de Pavas, de donde es sacado por la fuerza, literalmente por la fuerza. Los perros de Johnny lo esposan en el bus y cuando logran bajarlo lo tiran contra el césped, ahí lo golpea de una forma "solapada" (según ellos) pero muy evidente para quienes estábamos presenciando semejante abuso.
Uno de los policías le pone la rodilla a la espalda mientras le ladra que lo va a llevar a los tribunales por "agredir a la autoridad", se lo dice con ira, yo diría que con odio, con espuma en el hocico. El vendedor llora en el suelo, tirado boca abajo, mientras las esposas hacen presión en sus muñecas y sus manos se ponen rojas. La escena es de una violencia tal que la gente, que nos agrupamos alrededor y, le exigimos al policía que cese su agresión que ya el vendedor está inmovilizado. El perro de Johnny ladra, escupe, muestra los dientes, y vuelve a amenazar al vendedor que está en el suelo, llorando, humillado. Su compañera, muy embarazada, le grita al perro de Johnny que ella fue quien le golpeó y le reta a que la arreste, otro perro la aparta. El vendedor en el suelo, intenta sentarse y el perro rabioso le ladra nuevamente que le llevará a los tribunales, luego le habla al oído, y no sé qué le dice. Pero no creo que le estuviera "leyendo sus derechos". La gente le grita a los perros, éstos vuelven a ver con odio, con ganas de arrestar a alguno de los transeúntes que indignados les gritaba.
Al cabo de un rato me acuerdo que los ipods sirven para algo más que escuchar música y lo pongo a grabar. Les pido a los perros de Johnny que se identifiquen, pero sólo ladran, el perro rabioso, saca su teléfono y me graba. Ninguno se identificó, y además dijeron que no tenían que hacerlo.
Lleno de ira regresé al trabajo. Ira contra esos, que nos dicen son los defensores del orden, diez perros contra un vendedor ambulante... Un perro que agrede a un vendedor que ya está inmovilizado, ¿para eso lo entrenan? No es la primera vez, la policía municipal de San José no se caracteriza por su civilismo. Pero estos perros rabiosos, tienen rabia de autoritarismo, de poder, creen que están por encima de cualquier ley, porque la ley que aplican es la ley del poder económico, de la propiedad privada, la ley de los dueños... la ley que les dicta que los otros no son gente, y que pueden pisotear sus derechos... a mí da igual que se trate de un delincuente o lo que sea, ya inmovilizado, cualquier cosa es agresión y deshumanización. No hay justificación que valga.
Y lo que veo es que toda esa gente que, insisto muy a pesar de lo que piensa Otto Guevara y su combo cavernícola, ninguno de esos vendedores y vendedoras está ahí por purito gusto, son los excluidos del sistema, son el resultado maravilloso de este sistema neoliberal. Son los perseguidos de todos los días, porque "alguien" les pone a vender la mercadería que no paga impuestos, ni cargas sociales, es una pura ganancia obscena, y los dueños, piden, exigen, esa cacería de los pequeños, los grandes muy posiblemente sean ellos mismos, es un negocio redondo, tal vez sean otro pero da igual, la lógica es bien perversa. El alcalde gustoso se presta al juego, nada extraño que él sea parte integral del negocito, y para eso tiene a sus perros rabiosos, a sus perros sarnosos...
Un buen día la gente se va a cansar, no va a aguantar más tanto abuso , y se volcará contra los perros, se volcará contra los dueños... adivinen de qué lado voy a estar...
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domingo, 1 de julio de 2012
La educación superior privada: una estafa
Este es el país de la estafa permanente. Nos gusta ser estafados. Nos encanta que nos mientan, que nos prometan cosas que sabemos no se cumplirán. Vivimos en uno de los países más caros de toda Latinoamérica, el más caro de la región. Y lo justificamos, y además nos sentimos orgullosos de ello, somos ticos. Ir al súper es deprimente, y uno siempre sale con esa sensación de que el dinero no alcanza. Eso a pesar de que nos prometieron desde hace treinta años que la competencia traería mejores precios para el "consumidor". Treinta años llevamos creyendo esa promesa neoliberal. Nos han estafado. Y hay quienes justifican esta gran estafa, la defienden, algunos por orgullo, aunque estén comiendo mierda, otros por ignorantes, y otros tantos por fachos. Lo cierto, y esto es objetivo, los buenos precios anunciados nunca llegaron, y no creo que estén por llegar.
La ideología neoliberal ha penetrado todos los espacios de nuestra cotidianidad, absolutamente todos. El bombardeo ha sido tal, que los aparatos ideológicos nos han llevado al convencimiento de lo público es malo e ineficiente de por sí, y que lo bueno es lo privado. Que a una sociedad le conviene el egoísmo, porque eso genera solidaridad, algún día se derramará el vaso de la riqueza. Llevan treinta años diciéndonos eso. La competencia es buena, la regulación mala.
Este discurso ha servido para desmantelar al Estado, y algunas instituciones básicas, que de alguna forma redistribuían la riqueza. Privatizar para ser eficientes. En nombre de la eficiencia unos pocos hacen buenos negocios, y se quedan con la riqueza que producimos todos con nuestro trabajo diario. Los ejemplos sobran, desmantelaron la "banca de desarrollo", han quebrado la CCSS, al ICE, la educación. Asistimos a la consumación de la mayor estafa de la historia de este país, y algunos la celebran, por supuesto quienes ganan (los corruptos que nos gobiernan y sus aliados empresariales), pero sobre todo, quienes son estafados. Todo un contrasentido.
Esta gran estafa se extiende a la educación de una forma escandalosa. Tomemos como ejemplo concreto la Educación Superior. El titular de ayer en La Nación S.A. nos da algunas luces: "Docentes formados en "U" privadas fallan en prueba de mate". En el artículo se resalta que los egresados de las Universidades Públicas obtuvieron los mejores resultados, y las privadas que imparten la enseñanza de la matemática no salieron tan bien. La pregunta más sencilla y de sentido común es ¿Es que acaso alguien esperaba que fuera diferente? ¿A alguien le extraña que la universidad latina y la de San José sean las últimas? A mí no. Las explicaciones del encargado de la universidad de San José son algo confusas, para decir lo menos, pero en parte esa explicación tan jalada del pelo, podría explicar el bajo nivel.Otras universidades se amparan en que y imparten esas carreras, ¡Vaya descargo! "Ya no es cosa mía" parecen decir. Y claramente es su responsabilidad.
Veamos un par de ejemplos más.
Hay una universidad cuyo fundador-dueño-director se graduó con honores, ¡cuidado falla! ¿Realmente alguien puede considerar esa universidad como un centro de enseñanza serio? Adivinen quienes sí... ¡acertaron! el CONESUP... y por supuesto, el graduado con honores, que por cierto es un diputadillo homofóbico.
Otro ejemplo. En una creativa institución la formación es realmente deficiente, porque claro, son muy creativos, y buscan salirse de los cánones de lo "normal", pero si viera con lupa lo que se produce ahí, no tengo ninguna duda que habría una gran indignación con la calidad de esa formación. Y bueno, baste agregar que la dueña, en un gran desprendimiento de su parte, solía "becar" a los estudiantes de escasos recursos a cambio de, nada más y nada menos, la limpieza de la caquita de sus nietos. Becados pero para hacer de empleados domésticos. Toda una belleza, pero además era un secreto a voces. ¿Y el CONESUP? Viendo para otro lado, como siempre. Sí hay que decir, que el operativo del OIJ para arrestar a la fundadora-dueña-directora fue un verdadero exceso. La actuación policial fue similar a la de la captura de un capo del cartel de Sinaloa. Muy mal que se legitime la violencia estatal de esta forma. Pero por supuesto que considero que la investigación y la detención están justificadas, tardías eso sí.
Sigamos. Otra universidad quiso que un estudiante negro se cortara sus dreads por considerarlos incompatibles con las buenas costumbres de la profesión médica. Este caso no es sólo un caso de discriminación, sino más grave aún, de control del cuerpo, y por supuesto a partir de los prejuicios.
Y esto es tan sólo una pequeña muestra de lo que ocurre con la educación superior privada. Esto sin mencionar lo que también es un secreto a voces, hay universidades de estas que pasan a los estudiantes a contrapelo de la nota obtenida realmente. Algunas de estas universidades además cobran hasta el TCU (que por supuesto no tiene ningún sentido en la lógica mercantil de estos negocios) y los estudiantes hacen cualquier cosa (hasta edecanes en las graduaciones de la misma universidad). Sería bueno revisar los trabajos finales de graduación de algunas universidades, veríamos que llegan apenas a tesinas dignas de un curso de una Universidad de verdad. Muchas de las universidades privadas siguen siendo literalmente "casas" de enseñanza superior, de dudosa calidad, así, tratándolas muy bien. Claro que también hay honrosas excepciones, pero son eso, excepciones.
Ahora, no quiero decir que en las Universidades Públicas no ocurran cosas desagrdables ni que no haya mediocres, pero la diferencia es que existen marcos regulatorios, hay debate, hay diferencias y se reconocen. Pero en el caso de estos negocios privados no hay marcos regulatorios, porque como ya vimos, los neoliberales dicen que la regulación es mala, se impone además el pensamiento único, cualquier atisbo de organización estudiantil es reprimido ipso facto, lo cual casi no es necesario, se forma para la conformidad.
Es por eso que Leonardo Garnier ni siquiera se le ocurre mencionar la palabra regulación cuando se le pregunta por su opinión por las bajas calificaciones en matemáticas de los profesionales de universidades privadas. Al periodista tampoco se le ocurrió preguntarlo, y si lo hizo, no forma parte de lo importante para publicar por parte del diario de Tibás.
En la utopía neoliberal de Garnier, los estudiantes hacen una elección racional (claro eso es lo que dice el dogma que él mismo enseña), no existe la publicidad que equipara el marketing con calidad, no. Tampoco importa que durante treinta años existe una campaña feroz contra todo lo que sea público, para él la elección es racional. Mucho menos existen la realidad económica de los estudiantes, ni las estafas en el financiamiento para poder estudiar. Los estudiantes "libremente deciden" y así se decantan hacia las carreras que en el negocio de la acreditación cumplen con el ritual.
Mientras, universidades de garaje (aunque tengan grandes edificios y sean transnacionales) malforman a quienes deben formar a nuestros niños y adolescentes. Malforman psicólogos en cuestión de dos años y medio, y ésos son los encargados de hacer hacer terapias y velar por nuestra salud mental. Los médicos son formados en las instalaciones públicas, pero sí les cobran a los estudiantes los campos clínicos, y no usarán dreads, se vestirán muy bonito, muy aplanchaditos, pero con formación deficiente. las carreras que se imparten son "las que requiere el mercado" y cuando se sature el mercado no importa se abren otras, sin ningún tipo de planificación. Y así podríamos seguir con la lista.
Algún día el proceso de acreditación y el mercado harán que sean centros de calidad, mientras nos estamos paseando en el país con profesionales formados para el mercado, no para las necesidades del país. Porque para los neoliberales como Garnier, el mercado significa país. Las universidades privadas forman técnicos, no profesionales integrales, no les interesa, lo único que les interesa es el negocio.
Así es como se ha consumado esta estafa, disfrazada de educación libre. Una estafa fraguada con la ideología del mercado total. Apoyada por las autoridades de gobierno. Legitimada socialmente. Cuando lo correcto sería, ampliar el financiamiento de la Educación Superior Pública, garantizar el acceso a la Universidad, pero además formar para el país, no para el mercado. Es cuestión de hacerse una pregunta muy sencilla: ¿qué es lo que requiere el país para su desarrollo? Y por supuesto la respuesta incluye al sector privado, pero no sólamente. Y es a partir de esta pregunta tan sencilla como se pueden aprovechar de mejor forma los recursos destinados a las Universidades Públicas, vinculando al sector productivo toda la capacidad investigativa y de formación de la Universidades Públicas. Total que las universidades privadas no producen investigación, no les interesa, y universidad sin investigación no puede ser Universidad.
Pero la lógica neoliberal es otra, la de Garnier y la tecnocracia gobernante. El alto a la fiesta de las universidades privadas y su estafa debería ser una prioridad de un Ministro de educación serio, pero en el país de la estafa permanente no lo es, ni lo será. El señor Garnier le apuesta a la "mano invisible" que regula el mercado, y eso ocurre porque la educación para él no es un derecho, o tal vez lo sea, pero solo hasta la secundaria. Un Ministro serio actuaría teniendo como prioridad el interés común, pondría el derecho a la educación por encima al derecho de comercio. Para Garnier está por encima la lógica de acumulación de riqueza por encima del derecho a la educación. Contradictorio, porque el interés superior, el derecho a la salud fue lo que lo motivó a expulsar las fritangas de las escuelas y colegios. ¿Porqué no actuar con este miso criterio en la educación superior?
La promesa moderna, esta promesa burguesa de ascenso social a través de la educación, entonces no es más que eso, una promesa, y en nuestra sociedad neoliberal la promesa hay que comprarla... Toda una estafa.
La ideología neoliberal ha penetrado todos los espacios de nuestra cotidianidad, absolutamente todos. El bombardeo ha sido tal, que los aparatos ideológicos nos han llevado al convencimiento de lo público es malo e ineficiente de por sí, y que lo bueno es lo privado. Que a una sociedad le conviene el egoísmo, porque eso genera solidaridad, algún día se derramará el vaso de la riqueza. Llevan treinta años diciéndonos eso. La competencia es buena, la regulación mala.
Este discurso ha servido para desmantelar al Estado, y algunas instituciones básicas, que de alguna forma redistribuían la riqueza. Privatizar para ser eficientes. En nombre de la eficiencia unos pocos hacen buenos negocios, y se quedan con la riqueza que producimos todos con nuestro trabajo diario. Los ejemplos sobran, desmantelaron la "banca de desarrollo", han quebrado la CCSS, al ICE, la educación. Asistimos a la consumación de la mayor estafa de la historia de este país, y algunos la celebran, por supuesto quienes ganan (los corruptos que nos gobiernan y sus aliados empresariales), pero sobre todo, quienes son estafados. Todo un contrasentido.
Esta gran estafa se extiende a la educación de una forma escandalosa. Tomemos como ejemplo concreto la Educación Superior. El titular de ayer en La Nación S.A. nos da algunas luces: "Docentes formados en "U" privadas fallan en prueba de mate". En el artículo se resalta que los egresados de las Universidades Públicas obtuvieron los mejores resultados, y las privadas que imparten la enseñanza de la matemática no salieron tan bien. La pregunta más sencilla y de sentido común es ¿Es que acaso alguien esperaba que fuera diferente? ¿A alguien le extraña que la universidad latina y la de San José sean las últimas? A mí no. Las explicaciones del encargado de la universidad de San José son algo confusas, para decir lo menos, pero en parte esa explicación tan jalada del pelo, podría explicar el bajo nivel.Otras universidades se amparan en que y imparten esas carreras, ¡Vaya descargo! "Ya no es cosa mía" parecen decir. Y claramente es su responsabilidad.
Veamos un par de ejemplos más.
Hay una universidad cuyo fundador-dueño-director se graduó con honores, ¡cuidado falla! ¿Realmente alguien puede considerar esa universidad como un centro de enseñanza serio? Adivinen quienes sí... ¡acertaron! el CONESUP... y por supuesto, el graduado con honores, que por cierto es un diputadillo homofóbico.
Otro ejemplo. En una creativa institución la formación es realmente deficiente, porque claro, son muy creativos, y buscan salirse de los cánones de lo "normal", pero si viera con lupa lo que se produce ahí, no tengo ninguna duda que habría una gran indignación con la calidad de esa formación. Y bueno, baste agregar que la dueña, en un gran desprendimiento de su parte, solía "becar" a los estudiantes de escasos recursos a cambio de, nada más y nada menos, la limpieza de la caquita de sus nietos. Becados pero para hacer de empleados domésticos. Toda una belleza, pero además era un secreto a voces. ¿Y el CONESUP? Viendo para otro lado, como siempre. Sí hay que decir, que el operativo del OIJ para arrestar a la fundadora-dueña-directora fue un verdadero exceso. La actuación policial fue similar a la de la captura de un capo del cartel de Sinaloa. Muy mal que se legitime la violencia estatal de esta forma. Pero por supuesto que considero que la investigación y la detención están justificadas, tardías eso sí.
Sigamos. Otra universidad quiso que un estudiante negro se cortara sus dreads por considerarlos incompatibles con las buenas costumbres de la profesión médica. Este caso no es sólo un caso de discriminación, sino más grave aún, de control del cuerpo, y por supuesto a partir de los prejuicios.
Y esto es tan sólo una pequeña muestra de lo que ocurre con la educación superior privada. Esto sin mencionar lo que también es un secreto a voces, hay universidades de estas que pasan a los estudiantes a contrapelo de la nota obtenida realmente. Algunas de estas universidades además cobran hasta el TCU (que por supuesto no tiene ningún sentido en la lógica mercantil de estos negocios) y los estudiantes hacen cualquier cosa (hasta edecanes en las graduaciones de la misma universidad). Sería bueno revisar los trabajos finales de graduación de algunas universidades, veríamos que llegan apenas a tesinas dignas de un curso de una Universidad de verdad. Muchas de las universidades privadas siguen siendo literalmente "casas" de enseñanza superior, de dudosa calidad, así, tratándolas muy bien. Claro que también hay honrosas excepciones, pero son eso, excepciones.
Ahora, no quiero decir que en las Universidades Públicas no ocurran cosas desagrdables ni que no haya mediocres, pero la diferencia es que existen marcos regulatorios, hay debate, hay diferencias y se reconocen. Pero en el caso de estos negocios privados no hay marcos regulatorios, porque como ya vimos, los neoliberales dicen que la regulación es mala, se impone además el pensamiento único, cualquier atisbo de organización estudiantil es reprimido ipso facto, lo cual casi no es necesario, se forma para la conformidad.
Es por eso que Leonardo Garnier ni siquiera se le ocurre mencionar la palabra regulación cuando se le pregunta por su opinión por las bajas calificaciones en matemáticas de los profesionales de universidades privadas. Al periodista tampoco se le ocurrió preguntarlo, y si lo hizo, no forma parte de lo importante para publicar por parte del diario de Tibás.
En esta pequeña entrevista Garnier reconoce la preocupación y larga tradición de las Universidades Públicas por la calidad, pero la contrapone a la "variabilidad" de las privadas. ¿Será acaso que una para Garnier una cosa sustituye la otra? Pensamiento neoliberal puro. Es la competencia la que asegura la calidad. Pero además agrega el Ministro: "... me parece muy importante la tendencia a que cada vez más
carreras vinculadas a la docencia busquen la acreditación, ya que es un
instrumento que puede contribuir a elevar la calidad". ¿Y la regulación? ¿El control del CONESUP? ¿Para qué tener esa aberración llamada CONESUP, sino sirve para un carajo? ¿Para legitimar la apertura de garajes? Mejor los neoliberales se dejan de varas y lo hacen sin burocracia.
Pero volviendo a Garnier. Como vemos para Garnier la salida es la acreditación, según él "igualar hacia arriba", pero claro lo que no se dice es que los procesos de acreditación son cada vez más laxos, y que tienen sus trucos. Además "igualan" lo que no es igual. Y es preocupante que Garnier diga que la acreditación "... da instrumentos a los
estudiantes y al MEP para poder sesgarse hacia aquellas carreras
acreditadas".
Garnier le deja la tarea, propia del MEP y del CONESUP, a la "mano" del mercado, y será así como los estudiantes se decanten por la universidad. Pero ojo la trampa y el perjuicio para el país por no querer asumir una responsabilidad tan importante como la regulación efectiva de estas universidades.
En la utopía neoliberal de Garnier, los estudiantes hacen una elección racional (claro eso es lo que dice el dogma que él mismo enseña), no existe la publicidad que equipara el marketing con calidad, no. Tampoco importa que durante treinta años existe una campaña feroz contra todo lo que sea público, para él la elección es racional. Mucho menos existen la realidad económica de los estudiantes, ni las estafas en el financiamiento para poder estudiar. Los estudiantes "libremente deciden" y así se decantan hacia las carreras que en el negocio de la acreditación cumplen con el ritual.
Mientras, universidades de garaje (aunque tengan grandes edificios y sean transnacionales) malforman a quienes deben formar a nuestros niños y adolescentes. Malforman psicólogos en cuestión de dos años y medio, y ésos son los encargados de hacer hacer terapias y velar por nuestra salud mental. Los médicos son formados en las instalaciones públicas, pero sí les cobran a los estudiantes los campos clínicos, y no usarán dreads, se vestirán muy bonito, muy aplanchaditos, pero con formación deficiente. las carreras que se imparten son "las que requiere el mercado" y cuando se sature el mercado no importa se abren otras, sin ningún tipo de planificación. Y así podríamos seguir con la lista.
Algún día el proceso de acreditación y el mercado harán que sean centros de calidad, mientras nos estamos paseando en el país con profesionales formados para el mercado, no para las necesidades del país. Porque para los neoliberales como Garnier, el mercado significa país. Las universidades privadas forman técnicos, no profesionales integrales, no les interesa, lo único que les interesa es el negocio.
Así es como se ha consumado esta estafa, disfrazada de educación libre. Una estafa fraguada con la ideología del mercado total. Apoyada por las autoridades de gobierno. Legitimada socialmente. Cuando lo correcto sería, ampliar el financiamiento de la Educación Superior Pública, garantizar el acceso a la Universidad, pero además formar para el país, no para el mercado. Es cuestión de hacerse una pregunta muy sencilla: ¿qué es lo que requiere el país para su desarrollo? Y por supuesto la respuesta incluye al sector privado, pero no sólamente. Y es a partir de esta pregunta tan sencilla como se pueden aprovechar de mejor forma los recursos destinados a las Universidades Públicas, vinculando al sector productivo toda la capacidad investigativa y de formación de la Universidades Públicas. Total que las universidades privadas no producen investigación, no les interesa, y universidad sin investigación no puede ser Universidad.
Pero la lógica neoliberal es otra, la de Garnier y la tecnocracia gobernante. El alto a la fiesta de las universidades privadas y su estafa debería ser una prioridad de un Ministro de educación serio, pero en el país de la estafa permanente no lo es, ni lo será. El señor Garnier le apuesta a la "mano invisible" que regula el mercado, y eso ocurre porque la educación para él no es un derecho, o tal vez lo sea, pero solo hasta la secundaria. Un Ministro serio actuaría teniendo como prioridad el interés común, pondría el derecho a la educación por encima al derecho de comercio. Para Garnier está por encima la lógica de acumulación de riqueza por encima del derecho a la educación. Contradictorio, porque el interés superior, el derecho a la salud fue lo que lo motivó a expulsar las fritangas de las escuelas y colegios. ¿Porqué no actuar con este miso criterio en la educación superior?
La promesa moderna, esta promesa burguesa de ascenso social a través de la educación, entonces no es más que eso, una promesa, y en nuestra sociedad neoliberal la promesa hay que comprarla... Toda una estafa.
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