El gobierno dice, los medios reproducen, algunos aplauden como focas. Aunque claro, no es tan sencillo eso de que el gobierno dice, porque en realidad por ratos, el gobierno y los medios parecen una sola cosa, total este gobierno es de empresarios, y empresas son estos "medios de comunicación". Y frente a las deformaciones ideológicas están quienes repiten sin pensar las afirmaciones que criminalizan la protesta a la vez que niegan sus propios derechos.
Las últimas semanas nos dejan una gran cantidad de afirmaciones que bien analizadas, resultan ideología pura. Lo complicado es cómo este país ha asumido un discurso derechizado, y sin apenas contenido, las discusiones se suelen dar desde los estereotipos cuando no desde el desconocimiento más absoluto. Y esto es lógico si pensamos en el dominio que se ejerce desde el sistema educativo, las iglesias, los medios de comunicación, y por supuesto la familia.
Por ejemplo, resulta, como mínimo, chistosa la defensa a ultranza de la "libertad de tránsito". Esta discusión de la libertad de tránsito no es legal, es política, por lo tanto ideológica. La ley puede decir que es un delito bloquear una calle. La ley puede decir lo que sea. Pero en cualquier Escuela de Derecho decente, se sabe que el origen de la ley tiene un contenido político, las leyes no son hechas con "objetividad", tienen una intencionalidad social y política (y además económica), solo basta preguntarse quiénes hacen las leyes y a quiénes representan. Por tanto una ley que reprima con cárcel una expresión popular también la tiene, y la intención es que la gente no proteste, o lo haga "bonito". O como pareció sugerir la presidente (con minúscula, y en masculino, se comporta como macho), manifestaciones con horario y ojalá por la acera (¿se imaginan a los 20.000 que se manifestaron el 15 de noviembre por la acera? jajaja).
La discusión legal sobre la "libertad de tránsito" es una falsa discusión. La discusión de fondo es porqué esa gente protesta y porqué lo hace cerrando una vía. La protesta es cerrando vías porque no queda de otra, las "instituciones democráticas" no les han escuchado, no les han resuelto sus justas demandas. El caso de la manifestación del 8 de noviembre es ejemplar. Comunidades, y personal médico, juntos, de la mano, protestando. El personal de salud por condiciones dignas para hacer bien su trabajo; las comunidades por su derecho a la salud, las dos caras del mismo derecho. Las autoridades de las CCSS simplemente han ignorado sus demandas, durante meses. Y ahora tienen el descaro de anunciar que en otras comunidades se reducirá la cantidad de centros, la situación es grave. Entonces, ¿qué le queda a la gente? ¿mandar más cartas? Pues no, tirarse a la calle, presionar políticamente. La protesta es una forma de manifestación política. Es un acto político. Ese acto político, un recurso ante el autismo de las autoridades, y como acto político, es absolutamente legítimo. La presión política de las comunidades y de grupos organizados se da dentro de la institucionalidad, y cuando esa institucionalidad no responde, se traslada a otro campo, y para que surta algún efecto hay que tomar medidas que se vuelva la mirada pública sobre eso que se reclama y que las instituciones no resuelven. Así que aunque a algunos no les guste es absolutamente legítima esa medida de presión política.
Que algunos se traguen el cuento de que la "libertad de tránsito" está por encima de todo, es un claro ejemplo de como esa ideología neoliberal, de como los valores del capitalismo salvaje, han calado en nuestra población. Son la muestra del individualismo más vulgar, porque es no reconocer el derecho a la salud, en el caso concreto de la protesta del 8 de noviembre, pero aplicaría para cualquier otra protesta. Es como si la gente se tirara a la calle porque sí, porque es divertido "joder" a los otros. Pero quienes defienden su "libertad de tránsito", defienden una abstracta libertad, porque en realidad nada les impide transitar por las rutas alternas, que por cierto las autoridades deberían facilitar. Cosa que no hicieron el 8 de noviembre. Como ya dije en otro apunte, fue la policía la que ocasionó el caos en el centro de San José, por puro matonismo. Porque además, no se trataba de un bloqueo, sino de una manifestación. No es lo mismo.
Así que, si cerrar o no una calle para protestar por un derecho es un asunto legal, es completamente secundario, lo de fondo es por qué el Estado no cumple con sus obligaciones, por qué el gobierno no cumple con su responsabilidad. Esa es la cuestión de fondo.
La gente tiene derecho a protestar, a reclamar sus derechos, y utilizará los medios que estime sean útiles para que las autoridades atiendan sus demandas. Claro que no todo es legítimo, pero eso no lo marca la autoridad, ni mi moral ni la moral del que defiende su "libertad de tránsito". Así que aunque pueda incomodar es un recurso válido, no el único. La legitimidad de las acciones la marcan la justicia de sus demandas, la forma en que se logre posicionar y comunicar esa demanda, y sobre todo el momento político. Porque hay bloqueos que no tienen ningún sentido, como el de hoy en la Rotonda de la Hispanidad y luego fuera de la Facultad de Derecho, no sumó nada.
Pero ¿por qué le importa tanto al poder la "libertad de tránsito"? No porque le interese que lleguemos temprano a nuestras casas, sino porque lleguemos temprano al trabajo, porque en una calle cerrada la mercancía no circula, los trabajadores no producen. Al gobierno, a los empresarios, les importa un carajo toda esa gente que defiende la "libertad de tránsito" como si se tratara de un derecho otorgado por dios, les instrumentaliza. A los empresarios, al gobierno, sólo le importa que las mercancías lleguen a su destino a tiempo para ser vendidas, para cumplir con el ciclo de reproducción del capital. De eso se trata, de los objetos, no de la gente. Por eso el cierre de vías es una medida de presión tan efectiva porque interrumpe de alguna forma el ciclo económico. O sea, le toca la billetera a los "demócratas", y como ya sabemos, éstos que nos gobiernan son demócratas de la billetera para afuera. A los empresarios no hay que tocarles los huevos, hay que tocarles la billetera, y verán como entran en furia rabiosa.
De ahí que sea delito tapar una calle, porque les toca la billetera, esa es su legalidad. Y ya ven, su legalidad tiene un trasfondo económico. Lo económico se traduce en ley, y luego, cuando los medios cierran filas en defensa del sistema, en discurso político que al final de cuentas es ideológico. Esa es la tarea del gobierno, asegurar que no se interrumpa este ciclo. La tarea encomendada a este gobierno es que por nada se interrumpan los buenos negocios, ni siquiera por el derecho a la salud.
Así mientras tanto, el montón de alienados defienden su abstracta "libertad de tránsito", no se enteran que en realidad están defendiendo un sistema que destruye sus derechos; se quieren trasladar aunque su salud no valga nada porque está por encima el lucro farmacéutico y hospitalario; aunque las calles den lástima; aunque paguen el doble en el marchamo para que se roben el dinero los empresarios-políticos de la trocha, los que hacen clavos de oro con los puentes "baileys"; aunque vivamos con miedo y el narco se entronice en la policía; aunque el país se esté cayendo a pedazos; aunque el PLN destruya la separación de poderes y cada vez estemos mas cerca del Estado autoritario.
Y claro que es incómodo estar pegado en una presa, pero lo es más no tener con qué pagar las medicinas, porque eso no es incómodo sino más bien acongojante, frustrante. Eso sí es un delito. Y los que deberían ir presos son los que han quebrado a la CCSS. Pero a los que defienden la "libertad de tránsito" no les importa, sólo están ellos, esa es la ideología neoliberal, lo individual por encima de lo colectivo.
Lo más gracioso de todo esto, es que muchos de los que aplauden como focas al discurso del poder, esos que defienden su "libertad de tránsito" y les pareció una barbaridad que el 8 de noviembre la Avenida Segunda estuviera cerrada casi ocho horas por culpa de la policía, ni siquiera pasan por San José. El individualismo normalmente viene acompañado de hipocresía.
“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
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sábado, 17 de noviembre de 2012
"Libertad de tránsito"; la discusión es política no legal
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martes, 13 de noviembre de 2012
Violencia: el único recurso del mal gobierno de Chinchilla
Si digo que me siento indignado, me quedo corto. En realidad me hierve la sangre. No voy a mentir diciendo que me hubiera gustado estar ahí, porque la verdad no me hubiera gustado sentir miedo, impotencia, rabia; pero sí tengo que decir que debí estar ahí a pesar de todos esos sentimientos naturales frente a este tipo de brutalidad policial.
Pero más allá de la ira, de estos sentimientos y otros tantos nada positivos hacia la policía, analicemos un momento lo ocurrido.
Una marcha pacífica. Como se ha dicho hasta la saciedad, había ahí adultos mayores, familias enteras, profesionales de la salud, quienes reclamaban el Derecho Humano a la Salud. ¿Porqué? Por que en sus comunidades las clínicas han sufrido recortes drásticos y no hay atención en ciertas especialidades, y en algunas ni siquiera en lo más básico. Eso es responsabilidad del Estado, sí o sí. No hay pretexto. Pero nos dicen que la CCSS está en crisis. ¿La generaron estas personas que protestaban? No. La generaron quienes están en juicio y gobernaban a la vez que robaban a la CCSS; también son responsables aquellos empresarios que no pagan las cuotas obrero-patronales. Para ilustrar: sólo la Liga Deportiva Alajuelense debe mil millones, ¿Cómo se puede ser tan irresponsable? Y hay muchos otros empresarios que seguramente tienen una deuda similar, o simplemente evaden, ¿el Estado ejerce su autoridad para cobrarle a los grandes deudores? No, así de sencillo, los protege. Entonces, toda esa gente que el jueves anterior protestaba ejercía su derecho a protestar por que se les reconozca otro derecho. O sea, ejercían un derecho en pro de otro derecho. Así de simple. El Estado los ha desprotegido.
Ahora, es natural que si la gente sale a la calle, pues se obstruya la vía. ¿O es que acaso alguien cree que toda esa gente va a marchar en la acera? ¿Alguien puede ser lo suficientemente idiota para pensar eso? Cuando todas estas personas, diversas, llegaron a la CCSS iban a entregar su pliego petitorio, eso también es su derecho. Y ojo, que entregaron a las autoridades una solicitud formal de respeto a sus derechos, es decir, lo hicieron respetando esa institucionalidad que les dicen violentaron, con eso justifica la violencia el gobierno. Esto como primer elemento.
Ahora, lo segundo y más importante.
La gente de la marcha se concentró frente a la CCSS para entregar ese pliego, ¿toda esa gente dónde carajos se suponía debía hacerlo? No se trataba de un bloqueo. Pero además agreguemos otro elemento, la marcha y la posterior concentración, estaban a punto de finalizar. La acción policía inició a las 12:30 del mediodía, pongamos que a lo sumo a la 1 p.m., iba a terminar. ¿Qué sentido tenía la acción policial? ¿Porqué la urgencia del "barrido"? Porque si lo que se quería era "limpiar" la avenida segunda, el resultado fue el contrario. La acción "bien ejecutada" (según la caverna de Tibás) conllevó que hasta altas horas de la noche hubiese gente en esa avenida, que más bien quedó bloqueda por la policía. ¿Se quería entonces abrir el paso? No. No era ese el objetivo.
Si de verdad importara el derecho a la manifestación, la policía no actuaría de esa forma, estaría de forma preventiva, sin provocar. Pero este no fue el caso.
Si se tratara del respeto a la libertad de tránsito, ya hay jurisprudencia en esa línea. Las autoridades están en la obligación de asegurar las vías alternas. La avenida segunda no es la única vía del centro de San José. Así que las autoridades debieron garantizar el uso de otras vías, y desviar el tránsito, no lo hicieron. La estrategia es clara, generar la presa, la molestia, y luego el aparato mediático haría su trabajo ideológico. Insisto se pudo haber desviado el tránsito, la marcha estaba convocada desde hacía días, es decir, la policía sabía que habría manifestación. Por si hay dudas cito textualmente la sentencia 3020-2000: "Debido a que durante las manifestaciones populares es factible que el ejercicio de la libertad de expresión de unos limite el ejercicio de la libertad de tránsito de otros, el Estado –a través de los órganos y autoridades competentes para hacer uso de la fuerza pública- debe analizar el contenido mínimo esencial de ambos derechos, con la finalidad de armonizar las libertades que coexisten en el grupo social, evitando el uso abusivo de una u otra pero sin vaciar de su contenido esencial a ninguna. De manera que deberá garantizar la libertad de tránsito de las personas, organizando salidas alternas, levantando obstáculos en las vías, pero jamás dispersando mediante maltratos físicos y detenciones ilegítimas al grupo de personas que se encuentren manifestando su opinión en forma pacífica". Y era pacífica.
Pero, supongamos que se trataba de un bloqueo, ¿qué le queda a la población cuando el gobierno y las autoridades de la CCSS ha recortado el presupuesto de las clínicas periféricas al punto que no hay atención en algunas especialidades? Ya estos vecinos han hecho reiterados reclamos en este sentido. No ha habido respuesta alguna, sólo más recortes. La atención en estas clínicas se ha visto severamente afectada. Así que la decisión fue venir a San José. ¿No sería entonces el bloqueo un recurso legítimo frente al autismo institucional, frente a la ausencia de soluciones del gobierno? ¿Qué le queda entonces a una o varias, comunidades cuando el gobierno no responde al reclamo legítimo de un derecho humano? A veces sólo así se puede hacer visible un reclamo de este tipo. Y la pregunta del millón, ¿está por encima la libertad de tránsito al derecho a la salud? Claramente no, y ni siquiera lo está por encima del de protesta, así lo ha dicho la Sala IV. Entonces la represión policial del jueves 8 de noviembre sólo tenía por objeto mostrar fuerza.
Un ejemplo clarísimo este video. En el que un estudiante le dice a Rául Rivera, el encargado de dirigir el operativo, "nos volvemos a ver", y Rivera le responde: "Si, venga acá, veámonos ya". ¿No es esto una arbitrariedad? ¿Lo arrestó porque no le gustó el tono de su voz? ¿O porqué? Rivera debe responder por esto.
Las imágenes son elocuentes, y no dan lugar a dudas. Sin embargo, el gobierno intenta justificar lo injustificable. y para hacerlo miente, y lo hace cínicamente.
Otro ejemplo. Una señora es agredida por la policía, y ante la pregunta, el máximo responsable policial miente descaradamente diciendo que la foto está sacada de contexto, porque la señora abraza al policía que le devuelve su bolso. ¿Alguien puede creerse semejante cosa? Pues sí, el gobierno y sus aduladores. ¡Cobardía se llama esto!
Minutos antes, el perro había mostrado los dientes.
Y nuevamente la autoridad policial miente. Acusan falsamente al diputado de agredir. Pero las imágenes no mienten. Ahí se ve claramente quienes son los violentos, quienes son los agresores. Pero, además resulta realmente preocupante que los policías hayan gritado a los diputados que no eran nadie, y que "ya esos tiempos se terminaron". ¿Qué querrán decir con esto? ¿Que se aproxima el tiempo de garrote? ¿Que ya no respetarán ni siquiera al primer poder de la República, encarnado en los diputados? ¿Será que la policía está dispuesta a simplemente anular al Congreso? Recordemos que ya Villanueva intentó imponerse fraudulentamente el 1 de mayo de 2011, ¿será que ahora lo hará la policía?
Este Parcial Irrescatable viene denunciando desde hace tiempo que nos aproximamos al Estado Policial. Las evidencias hoy son más claras. Pero así empezó este gobierno. Sólo recordemos la garroteada del 8 de mayo de 2010, día de la inauguración de la presidente (así en masculino, porque se comporta como macho). Y si revisamos las actuaciones de la policía en los dos últimos años y medio, el cuadro es completo. Los operativos en los barrios son realmente agresivos y violentan a mucha gente honesta y trabajadora, la violencia ejercida por la policía es realmente brutal. Los desalojos de tierras no son menos violentos, el de Medio Queso por ejemplo fue de una brutalidad impresionante, ahí al policía tuvo como aliada a los mercenarios del terrateniente. La represión en las protestas está rebasando límites.
Esta violencia no es gratuita, esta bien planificada. No olvidemos que Raúl Rivera estudió en al Escuela de Las Américas, ahí donde estudiaron los torturadores, los represores. Para eso está entrenado. Para eso está entrenado también Celso Gamboa, Vice Ministro y Jefe de la Policía. Recordemos que nuestro país participó también en las "Olimpiadas Militares". No olvidemos que José María Rico, el "primer damo", es un "experto en seguridad", y bien de derechas. Esta gente no está jugando. Tenemos al frente a un gobierno que está dispuesto a usar la fuerza, ya lo ha demostrado. Celebraron el 63 aniversario de la policía reprimiendo el 8 de noviembre.
Este es el único recurso de un gobierno corrupto, mentiroso y sin rumbo: la represión, el amordazar a los medios, a la ciudadanía. Quieren imponer el miedo. Quieren que no salgamos. Pero por eso es importante salir a la calle, hacernos muchos, con la fuerza de las ideas, ellos sólo tienen el garrote, nosotros la razón.
Pero más allá de la ira, de estos sentimientos y otros tantos nada positivos hacia la policía, analicemos un momento lo ocurrido.
Una marcha pacífica. Como se ha dicho hasta la saciedad, había ahí adultos mayores, familias enteras, profesionales de la salud, quienes reclamaban el Derecho Humano a la Salud. ¿Porqué? Por que en sus comunidades las clínicas han sufrido recortes drásticos y no hay atención en ciertas especialidades, y en algunas ni siquiera en lo más básico. Eso es responsabilidad del Estado, sí o sí. No hay pretexto. Pero nos dicen que la CCSS está en crisis. ¿La generaron estas personas que protestaban? No. La generaron quienes están en juicio y gobernaban a la vez que robaban a la CCSS; también son responsables aquellos empresarios que no pagan las cuotas obrero-patronales. Para ilustrar: sólo la Liga Deportiva Alajuelense debe mil millones, ¿Cómo se puede ser tan irresponsable? Y hay muchos otros empresarios que seguramente tienen una deuda similar, o simplemente evaden, ¿el Estado ejerce su autoridad para cobrarle a los grandes deudores? No, así de sencillo, los protege. Entonces, toda esa gente que el jueves anterior protestaba ejercía su derecho a protestar por que se les reconozca otro derecho. O sea, ejercían un derecho en pro de otro derecho. Así de simple. El Estado los ha desprotegido.
Ahora, es natural que si la gente sale a la calle, pues se obstruya la vía. ¿O es que acaso alguien cree que toda esa gente va a marchar en la acera? ¿Alguien puede ser lo suficientemente idiota para pensar eso? Cuando todas estas personas, diversas, llegaron a la CCSS iban a entregar su pliego petitorio, eso también es su derecho. Y ojo, que entregaron a las autoridades una solicitud formal de respeto a sus derechos, es decir, lo hicieron respetando esa institucionalidad que les dicen violentaron, con eso justifica la violencia el gobierno. Esto como primer elemento.
Ahora, lo segundo y más importante.
La gente de la marcha se concentró frente a la CCSS para entregar ese pliego, ¿toda esa gente dónde carajos se suponía debía hacerlo? No se trataba de un bloqueo. Pero además agreguemos otro elemento, la marcha y la posterior concentración, estaban a punto de finalizar. La acción policía inició a las 12:30 del mediodía, pongamos que a lo sumo a la 1 p.m., iba a terminar. ¿Qué sentido tenía la acción policial? ¿Porqué la urgencia del "barrido"? Porque si lo que se quería era "limpiar" la avenida segunda, el resultado fue el contrario. La acción "bien ejecutada" (según la caverna de Tibás) conllevó que hasta altas horas de la noche hubiese gente en esa avenida, que más bien quedó bloqueda por la policía. ¿Se quería entonces abrir el paso? No. No era ese el objetivo.
Si de verdad importara el derecho a la manifestación, la policía no actuaría de esa forma, estaría de forma preventiva, sin provocar. Pero este no fue el caso.
Si se tratara del respeto a la libertad de tránsito, ya hay jurisprudencia en esa línea. Las autoridades están en la obligación de asegurar las vías alternas. La avenida segunda no es la única vía del centro de San José. Así que las autoridades debieron garantizar el uso de otras vías, y desviar el tránsito, no lo hicieron. La estrategia es clara, generar la presa, la molestia, y luego el aparato mediático haría su trabajo ideológico. Insisto se pudo haber desviado el tránsito, la marcha estaba convocada desde hacía días, es decir, la policía sabía que habría manifestación. Por si hay dudas cito textualmente la sentencia 3020-2000: "Debido a que durante las manifestaciones populares es factible que el ejercicio de la libertad de expresión de unos limite el ejercicio de la libertad de tránsito de otros, el Estado –a través de los órganos y autoridades competentes para hacer uso de la fuerza pública- debe analizar el contenido mínimo esencial de ambos derechos, con la finalidad de armonizar las libertades que coexisten en el grupo social, evitando el uso abusivo de una u otra pero sin vaciar de su contenido esencial a ninguna. De manera que deberá garantizar la libertad de tránsito de las personas, organizando salidas alternas, levantando obstáculos en las vías, pero jamás dispersando mediante maltratos físicos y detenciones ilegítimas al grupo de personas que se encuentren manifestando su opinión en forma pacífica". Y era pacífica.
Pero, supongamos que se trataba de un bloqueo, ¿qué le queda a la población cuando el gobierno y las autoridades de la CCSS ha recortado el presupuesto de las clínicas periféricas al punto que no hay atención en algunas especialidades? Ya estos vecinos han hecho reiterados reclamos en este sentido. No ha habido respuesta alguna, sólo más recortes. La atención en estas clínicas se ha visto severamente afectada. Así que la decisión fue venir a San José. ¿No sería entonces el bloqueo un recurso legítimo frente al autismo institucional, frente a la ausencia de soluciones del gobierno? ¿Qué le queda entonces a una o varias, comunidades cuando el gobierno no responde al reclamo legítimo de un derecho humano? A veces sólo así se puede hacer visible un reclamo de este tipo. Y la pregunta del millón, ¿está por encima la libertad de tránsito al derecho a la salud? Claramente no, y ni siquiera lo está por encima del de protesta, así lo ha dicho la Sala IV. Entonces la represión policial del jueves 8 de noviembre sólo tenía por objeto mostrar fuerza.
Un ejemplo clarísimo este video. En el que un estudiante le dice a Rául Rivera, el encargado de dirigir el operativo, "nos volvemos a ver", y Rivera le responde: "Si, venga acá, veámonos ya". ¿No es esto una arbitrariedad? ¿Lo arrestó porque no le gustó el tono de su voz? ¿O porqué? Rivera debe responder por esto.
Las imágenes son elocuentes, y no dan lugar a dudas. Sin embargo, el gobierno intenta justificar lo injustificable. y para hacerlo miente, y lo hace cínicamente.
Otro ejemplo. Una señora es agredida por la policía, y ante la pregunta, el máximo responsable policial miente descaradamente diciendo que la foto está sacada de contexto, porque la señora abraza al policía que le devuelve su bolso. ¿Alguien puede creerse semejante cosa? Pues sí, el gobierno y sus aduladores. ¡Cobardía se llama esto!
Pero las mentiras no quedan ahí. La policía además agredió diputados. Al diputado Villalta también le volaron garrotazos.
Y nuevamente la autoridad policial miente. Acusan falsamente al diputado de agredir. Pero las imágenes no mienten. Ahí se ve claramente quienes son los violentos, quienes son los agresores. Pero, además resulta realmente preocupante que los policías hayan gritado a los diputados que no eran nadie, y que "ya esos tiempos se terminaron". ¿Qué querrán decir con esto? ¿Que se aproxima el tiempo de garrote? ¿Que ya no respetarán ni siquiera al primer poder de la República, encarnado en los diputados? ¿Será que la policía está dispuesta a simplemente anular al Congreso? Recordemos que ya Villanueva intentó imponerse fraudulentamente el 1 de mayo de 2011, ¿será que ahora lo hará la policía?
Este Parcial Irrescatable viene denunciando desde hace tiempo que nos aproximamos al Estado Policial. Las evidencias hoy son más claras. Pero así empezó este gobierno. Sólo recordemos la garroteada del 8 de mayo de 2010, día de la inauguración de la presidente (así en masculino, porque se comporta como macho). Y si revisamos las actuaciones de la policía en los dos últimos años y medio, el cuadro es completo. Los operativos en los barrios son realmente agresivos y violentan a mucha gente honesta y trabajadora, la violencia ejercida por la policía es realmente brutal. Los desalojos de tierras no son menos violentos, el de Medio Queso por ejemplo fue de una brutalidad impresionante, ahí al policía tuvo como aliada a los mercenarios del terrateniente. La represión en las protestas está rebasando límites.
Esta violencia no es gratuita, esta bien planificada. No olvidemos que Raúl Rivera estudió en al Escuela de Las Américas, ahí donde estudiaron los torturadores, los represores. Para eso está entrenado. Para eso está entrenado también Celso Gamboa, Vice Ministro y Jefe de la Policía. Recordemos que nuestro país participó también en las "Olimpiadas Militares". No olvidemos que José María Rico, el "primer damo", es un "experto en seguridad", y bien de derechas. Esta gente no está jugando. Tenemos al frente a un gobierno que está dispuesto a usar la fuerza, ya lo ha demostrado. Celebraron el 63 aniversario de la policía reprimiendo el 8 de noviembre.
Este es el único recurso de un gobierno corrupto, mentiroso y sin rumbo: la represión, el amordazar a los medios, a la ciudadanía. Quieren imponer el miedo. Quieren que no salgamos. Pero por eso es importante salir a la calle, hacernos muchos, con la fuerza de las ideas, ellos sólo tienen el garrote, nosotros la razón.
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