“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró

domingo, 25 de noviembre de 2018

"In Costa Rica, Why Not?"

Estaba resignado a no ver a Roger Waters, no había conseguido entrada, y de repente, casi producto de una casualidad (como muchas cosas en la vida), la semana pasada me regalaron una. Así que tuve la oportunidad de asistir al mejor concierto que he visto en mi vida, difícilmente algo supere esto. La noche simplemente perfecta, luna llena, cielo medio despejado y hasta se podían ver las estrellas. El sonido perfecto, y un despliegue visual de un nivel, me atrevo a decir, nunca antes visto en el país.

Más allá de esto lo que me gustaría comentar es un pequeño detalle. Roger Waters es un artista global, es también un activista global, posiblemente lleno de contradicciones, como todo el mundo. Resist, fue el mensaje que se repitió en muchas ocasiones anoche. Hay mucha gente que dice que es muy fácil ser un activista desde un lugar como el que ocupa Waters, pero lo cierto es que es más fácil aún no decir nada, como muchos otros. Porque decir algo implica, obvio, posicionarse y que inmediatamente haya alguien que va a señalar las incoherencias, los fallos, "lo fácil de la posición". No sé si Waters es una persona coherente o no, pero sí es claro que hace un llamado a resistir y enfrentarse al neofascismo, por la defensa de los Derechos Humanos, contra el genocidio que está siendo objeto el pueblo palestino.

Foto de Gerardo Madrigal

A mí me ha parecido muy evidente la disociación tan brutal de muchas de las personas que asistieron al concierto anoche y que a la vez defienden a un gobierno neoliberal como el que tenemos. Que Waters haya hablado de Costa Rica desde los lugares comunes no es de extrañar, no debe ser fácil entender lo que pasa en un país minúsculo, y sin importancia, como Costa Rica. Por eso es que Waters alabó que no tengamos ejército (que no es poca cosa, aunque también la policía recibe entrenamiento militarizado, incluso ha participado en las "olimpiadas militares"), que utilicemos energías limpias para la producción de electricidad (aunque la dependencia de los hidrocarburos es vergonzosa, y por otro lado hay intentos explotación petrolera y quienes siguen soñando con la explotación minera), y alabó el respeto de los Derechos Humanos de nuestro país (porque claro comparado con el resto de la región aquí se respetan los Derechos Humanos, aunque las personas sexualmente sigan siendo discriminadas y la violencia que se ejerce contra las mujeres sigue creciendo, aunque claro no hay situación como la de Honduras o Nicaragua). Insisto, todos lugares comunes.

Foto de Alejandro Madrigal. 
Este país, no lo olvidemos, estuvo a punto de ser gobernado por fanáticos religiosos, estuvimos muy cerca de esta mezcla explosiva de religión y neoliberalismo. El triunfo de Carlos Alvarado no nos libró del neoliberalismo. La reforma fiscal de este gobierno es neoliberal, no es progresiva, toda la élite ha cerrado filas en su defensa. Resist. Esta reforma o el caos, dijo Alvarado, no hay alternativa, tampoco diálogo. porque no les importaba el diálogo. Esta reforma fiscal era "lo políticamente viable", porque los sectores económicamente poderosos hicieron que eso fue lo políticamente viable. Resist. Y cuando resistimos, la furia antisindical salió, también el anticomunismo visceral (aún cuando no hay comunistas a los que atacar, es este un anticomunismo sin la "amenaza comunista"). Un amigo me espetó que saliera de la burbuja, que el mundo está globalizado... pero Resist, The Global Oligarchy, que si lo dice Waters todo bien, pero si lo decimos nosotros, ya es otra cosa: somos trasnochados, estamos en una burbuja, no hay nada que hacer. Waters es un artista global, y ha de ser que habla de cosas que no son con nosotros (como el genocidio en Palestina, el fascismo, la mezcla entre religión y Estado, etc.), y tal vez por eso es más fácil aplaudirle. Resis to neoliberalism politics, dijo Waters, y la masa aplaudió, incluidos quienes implementan esa política y nos dicen que no hay alternativa, es esto o el caos. Resist, pero eso no aplica para nosotros, porque somos libres, porque este es un paraíso, aquí se respetan los Derechos Humanos, tanto que Alvarado no ha firmado la norma técnica: "cuando yo diga" será el momento. Alvarado no es un fascista, pero sí es un neoliberal, arrogante, prepotente.

A mí de verdad me cuesta un poco entender los niveles de disociación cognitiva de miles de personas, que pueden aplaudir a Waters cuando grita Resist, pero le grita vagos a quienes resisten. Posiblemente se trate de una cuestión estética, o de la tranquilidad de sentirse coherente sentado en una butaca teniendo al frente a uno de los artistas más importantes de nuestro tiempo con un slogan progre.

La imagen puede contener: una o varias personas, personas en el escenario, personas tocando instrumentos musicales, concierto y noche
Foto de la diputada Paola Vega. 
"Pigs rule the world", decía un rótulo que alzó Waters, el otro "Fuck the Pigs", no creemos en los gobiernos, pero luego otro que decía, ¿en Costa Rica porqué no? El pecho se le infló a Alvarado, que dice que no le importa la popularidad. Waters hizo la pregunta, aunque en tono afirmativo, y yo respondería que no, que no podemos confiar en un gobierno neoliberal, en un gobierno que está destruyendo lo público, y dando giro al carácter del Estado hacia el neoliberalismo. Así que Resist, aunque para muchos de los que asistieron sea tan solo un slogan.



El concierto: simplemente mágico, espectacular, no tengo palabras, lo mejor que he visto en mi vida.

domingo, 19 de agosto de 2018

No a la xenofobia!!!

Creíamos que habiamos tocado fondo cuando los "restauradores" casi se hacen con el gobierno en las elecciones pasadas, pero no, parece que como sociedad estamos empeñados en demostrarnos que siempre podemos ir a peor. Lo de este sábado 18 de agosto es sin duda un nuevo paso a la decadencia social que hemos venido incubando desde hace años.

La indignante e intolerable manifestación xenófoba debe preocuparnos mucho. El Diario Extra la llamó "marcha pacífica", a pesar de los 43 detenidos, de las armas decomisadas, las bombas molotov, las agresiones, la utilización de simbología nazi o el abierto llamado al odio. Parece que para La Extra esto es muestra de pacifismo. Una manifestación convocada contra los migrantes es en sí misma violenta. Pero La Extra no fue la única, en el noticiero de las 7, Repretel (tampoco es de extrañar) dedicó varios minutos a "explicar" cómo la llegada de nicaragüenses "ha aumentado la inseguridad" en la zona norte, que hasta hace apenas tres meses era un remanso de paz, la migración rompió el idílico paraíso del abandonado norte.

¿Es extraño lo que ocurrió este sábado 18? No, para nada. Este año 2018 será recordado como el año en que se terminó de evidenciar que nuestra sociedad se hace pedazos. Es el año en que maduró el cultivo neoliberal. En el que toda la sintomatología de la podedrumbe del capitalismo salvaje nos revienta en la cara, para sorpresa de la burbujita hipster de Barrio Escalante y el periodismo de cafetín que se mira al ombligo y se pregunta qué nos pasó.

Algunos sectores políticos, los mismos que defienden la agenda neoliberal, han venido alimentando el odio desde años. Han instrumentalizado el miedo, han creado un enemigo falso, un fantasma al que echarle la culpa de la destrucción de las instituciones, de la creciente desigualdad producto de la politica económica y la corrupción. El fantasma del "otro que nos amenaza" es una pantalla que se ha convertido en un monstruo que se puede volver incontrolable. Un peligroso monstruo que se alimenta del miedo, de la ignorancia, pero también de la creciente desigualdad e injusticia.

Hoy algunos de esos políticos se rasgan las vestiduras y hacen decalaraciones hipócritas, otros ni siquiera eso. Otto Guevara o Juan Diego Castro no han condenado la violencia y el fascismo; los "cristianos" ni mú, claro muchos de ellos se han manifestado abiertamente contra la migración. Aunque no son lo mismo, conservadurismo religioso, neoliberalismo, machismo y fascismo van juntos de la manita.

El reto que tenemos por delante es enorme y no se va a resolver "con más educación", que es el cliché "progre", va a requerir un esfuerzo de transformación cultural con la grave desventaja de que tenemos un gobierno neoliberal, con un presidente de mentirillas que cree que a punta declaraciones (aunque claro, hay que condenar lo ocurrido) o tratando de quedar bien con todo el mundo se puede parar lo que se nos viene encima. La agenda de este gobierno neoliberal no hace otra cosa más que echar leña a la hoguera. Si algo deberíamos haber aprendido ya, es que este camino neoliberal nos lleva a más crisis, más desigualdad, más frustración y más ruptura social.

Advertidos estamos, la cosa pasó de la redes sociales a la calle. Al fascismo, a la xenofobia, al conservadurismo y al machismo hay que combatirlos de frente, pero no basta salir a la calle a repudiarlos, hay que el trabajo de verdad, en lo económico y lo cultural. Nada fácil la tenemos.

sábado, 11 de agosto de 2018

41

Hay un libro de Eduardo Sacheri que se llama Ser feliz era esto, me encanta ese título, y bueno también me gustó el libro. Pero no es del libro de lo que quiero hablar, más bien en sí del título, que me recuerda a una época bonita de mi vida. ¿Qué será, 1997? Puede ser. Entre otras cosas, ese año Los Cadillacs publicaron el Fabulosos Calavera, yo estaba por cumplir los 20 años, o sea estaba a mitad de mi vida. Recuerdo que un compañero de la escuela le regaló a Prisci ese disco,  qué ese gran aporte fue ése. Porque claro, fue colectivo el disco, lo escuchamos muchísimas veces.

En aquellos tiempos creo que nunca me puse a pensar si era feliz,. Creo que me abrumaban la U, la economía de estudiante, la situación que vivíamos... Pero con el tiempo me fui dando cuenta que aquello era ser feliz, que la pasaba bien, que me reía mucho y que me encantaba estar con mis hermanas apelotados en un sillón negro hecho mierda mientras veíamos alguna película, alguna serie con el cable pirateado, o escuchábamos música, muchas veces Los Fabulosos Calavera.

Pienso en todo esto porque siempre cuando cumplo años me da por pensar en mi vida. Y claro, me entra la nostalgia y un poco la tristeza. Mi vida me ha gustado, he cometido errores que por supuesto me gustaría enmendar, pero en algunos casos no se puede. Lo que más me gustaría, y por lo que daría todo, es por poder escuchar ese disco de Los Cadillacs juntos otra vez, como cuando éramos felices y no lo sabíamos, cuando la muerte pasaba de largo, cuando pensábamos que siempre íbamos a estar juntos. Así llego a los 41, con algo de nostalgia, extrañando mucho, todavía roto. Hoy extraño muchísimo a Prisci, no puedo evitarlo.

Y aunque es contradictorio, a la par de de esa nostalgia y tristeza, en este momento  tengo una sensación de felicidad que pensé no iba a sentir nuevamente, y eso me hace sentir bien, y por primera vez en mucho tiempo, siento algo de esperanza. Brindemos por eso, y por los 41, salú.

jueves, 26 de julio de 2018

Educación Cívica e Ideología II... El programa Ética estética y ciudananía.

Decía en el apunte de ayer que el programa Ética, Estética y Ciudadanía impulsados por Leonardo Garnier durante el gobierno de San Óscar, son una mejora considerable con respecto a lo que había antes. Sin embargo, esa mejora no representa que la materia de Educación Cívica fuera "neutra" o "libre de ideología", todo lo contrario. Lo que sucede ahora es que charlatanes y oportunistas han aprovechado para realizar un nuevo ataque al Ministro Mora.

Para que veamos que esto de contenidos ideológicos en Cívica no es nada nuevo, antes de entrarle a los textos que editaron cuando gobernaba el PLN, la introducción que escribió Garnier para el programa Ética, Estética y Ciudadanía, y que analizamos en nuestra tesis de Licenciatura*

Resultaba muy interesante esa introducción por su carácter ideológico. De hecho cuando hicimos defensa de tesis mencionamos que algo que nos gustaba de Garnier era su "transparencia ideológica", y que no le huía al debate. Eso, decíamos nos parecía muy sano, más allá de nuestro evidente desacuerdo con él. Pues bien, Garnier explica que la Educación Cívica tiene como finalidad "inculcar en los y las jóvenes el cariño por Costa Rica, el compromiso de toda la población en la construcción de una sociedad más justa y solidaria, la voluntad para alcanzar acuerdos, el aprecio por lo que es bueno y bello, y la importancia de preservar la diversidad biológica existente en la nación". Pero hay más, también se imparte Educación Cívica pensando en "generar el recurso humano que la economía actual demanda; trabajadores productivos y eficientes, conocedores de las leyes del intercambio de bienes y servicios". ¿Alguien tiene duda de lo ideológico de estos objetivos? Como ya se verá, uno de los ejes transversales del programa es el Respeto por la legalidad, que en la práctica se termina traduciendo en sujetos pasivos que canalizan todo a través de las instituciones, principalmente las posibilidades de transformación. En los textos, como se verá después, eso implica la cooptación institucional de la organicidad social. Todo, absolutamente todo, pasa por las instituciones, y nosotros como ciudadanos delegamos la representación en otros: no existe organización posible al margen del Estado. El Estado siempre es malo para los neoliberales, excepto cuando se trata de mantener el orden... Pero supongo que para el PLN esto no es ideología, ni adoctrinamiento, es solo educación.

Para Garnier, la Educación Cívica y las demás asignaturas de secundaria, deben "proveer a los individuos de herramientas para eliminar de raíz los dos grandes causantes de la miseria en la nación, la improductividad y el favoritismo". Para él, los contenidos que se imparten en Educación Cívica y en muchas otras de las asignaturas de Secundaria, deben satisfacer las demandas del mercado; del logro de este cometido, dependen las oportunidades de la juventud para de encontrar un empleo en el futuro. Ojo que aquí habla de las "demandas del mercado" y no de las necesidades sociales, a menos que Garnier equipare a la sociedad con el mercado, lo que sería claramente un reduccionismo, y un economicismo, porque ya veremos, Garnier (al menos en esta introducción) parte de que es el mercado y el egoísmo individual el motor de la sociedad, y la forma natural de relación social.

Además, indica que es urgente revisar y revalorizar los contenidos de Educación Cívica, y de las demás asignaturas llamadas especiales, con miras a disminuir los gastos que suelen generar los esfuerzos pedagógicos que se realizan en la nación, y con la finalidad de incrementar la rentabilidad individual y colectiva de las labores educativas en Costa Rica.

De acuerdo a Garnier, el objeto de la Educación Cívica es formar para la convivencia, y de entrada ¿quién podría oponerse a ello? La cuestión es cuáles son esos parámetros para la convivencia, qué tipo de convivencia, y con cuáles valores se espera esa convivencia. Garnier plantea la formación en la convivencia a partir de dicotomías. Y es desde las dicotomías que da respuesta al para qué de la educación, y dice: “debemos entender que en nuestra relación con los otros – y con el entorno natural del que formamos parte – nos va la vida; ya sea que hablemos del amor o de la guerra; del trabajo o del juego; de las pasiones o los intereses, del ocio o del negocio. Para todo eso, educamos... y para eso, debemos educar a todos”. Garnier establece acá cuatro pares dicotómicos sobre lo que se debe formar, y aunque pueda parecer una licencia literaria, ¿debemos formar para la guerra? Si se acomodan estos cuatro pares dicotómicos quedan de la siguiente manera:

Amor - Guerra
Trabajo - Juego
Pasiones - Intereses
Ocio - Negocio

Veamos el grupo de valores que están a la izquierda, tendríamos Amor – Trabajo – Pasiones – Ocio, este sería un primer núcleo de valores para la formación, y podría interpretarse que son "valores positivos". Y un segundo núcleo, sería el de los valores del mercado, Guerra – Juego – Intereses – Negocio. Es decir, por un lado se forma para amar y trabajar, disfrutar del ocio y las pasiones a la vez que formamos para la guerra y el juego, los intereses y el negocio. Esto según Garnier es una formación integral. Luego añade: “Por eso la educación debe ser, en parte, una educación para el trabajo, para la producción y el intercambio, una educación para la convivencia económica, una convivencia eficiente y justa que nos permita sacar partido – individual y colectivo – a nuestro ingenio, a nuestro esfuerzo y a los recursos con que contamos”.

Hay que hacer notar que lo primero que se menciona dentro de esta forma de “educación integral” es la formación para el mercado. Esto claramente responde a un orden de ideas, pero Garnier es lo primero que menciona, y lo pone de relieve a lo largo de toda la introducción, la estética es el complemento a la formación para el mercado, o sea, ser productivo. Y según Garnier, la contradicción fundamental resulta del individualismo frente a la colectividad: “no sólo nos interesa el intercambio y la convivencia económica con los demás, tal y como suele reflejarse en las relaciones de producción, de comercio, y de consumo”, sino que también como “... bien señalaba Adam Smith en su “Teoría de los Sentimientos Morales”, nos interesa – más que ninguna otra cosa – el afecto o la simpatía de los demás, su aprecio, su respeto, su reconocimiento; nos importa qué piensan y sienten los demás sobre nosotros. En pocas palabras, nos importa importarles a los demás”.

De lo anterior llaman la atención dos asuntos. El primero es que se apele al egoísmo como forma de relación, y que a partir de ahí, se fundamente la elaboración del programa para la Educación Cívica. Lo segundo es la cita de Adam Smith, lo que ya muestra claramente la tendencia altamente ideológica de Garnier. Pero suponemos que quienes acusan de ideológico un texto, les parece muy bien que la base en que se fundamenta el programa Ética, Estética y Ciudadanía sea Smith, ¡luego nos dicen trasnochados a nosotros!

Y aquí nuevamente encontramos una dicotomía, esta vez: egoísmo – solidaridad. Para Garnier, que hace una lectura de la condición humana desde Smith, lo natural sería la búsqueda del “poder, prestigio y riqueza”, pero también el “afecto, el respeto, la solidaridad y el reconocimiento de los demás”. Es decir, acá nos movemos entre la dicotomía producción (generación de capital) y la solidaridad, que es entendida por Garnier por la necesidad de ser queridos y respetados. Es claro entonces que tenemos aquí es una falsa dicotomía: egoísmo – que los otros nos admiren. Que en realidad debería ser: egoísmo – egocentrismo, porque eso es lo que significa que "los otros nos admiren".

Y con esta falsa dicotomía  se llega a la utopía liberal: a la compaginación del desarrollismo consumista con el disfrute de la vida plena, en armonía con el ambiente. Lo que sigue es una joya: “Para eso debemos educar: tanto para la convivencia eficiente, útil y práctica del mundo del trabajo, del comercio o del consumo; como para la vida plena y trascendente que surge de la convivencia solidaria, del afecto desinteresado y de la responsabilidad con el medio. Esta no es una paradoja simple y, mucho menos, una paradoja fácil de traducir en recetas educativas”. ¿Cómo se resuelve esta paradoja de la sociedad de consumo y en armonía con el medio ambiente, de la formación para el trabajo y el disfrute pleno de la vida? Garnier no lo resuelve, porque está inscrito en la lógica desarrollista del capital, así de sencillo: no hay respuesta.

Pero de acuerdo con su lógica, la formación que se brindará es para la vida y para la convivencia, a la vez que se educa para la eficiencia, equiparada por él al egoísmo cuando dice: “... es igualmente claro que, al educar, no podemos quedarnos con las necesidades prácticas del egoísmo”, y estas tendencias egoístas deben ser compatibles con la “... simpatía, la identificación con el otro y con el entorno, como condición indispensable para la supervivencia de una sociedad libre que convive en un planeta frágil”. Por lo tanto, las salidas de Garnier serán la ética y la estética, como diferenciadoras de lo correcto y de lo bello, en el marco de la educación para la “ciudadanía democrática”, cuyo fin es librarnos del miedo y la discriminación, es decir,  una “sociedad libre”. Terminología de Guerra Fría, por cierto.

Para Garnier el objetivo de la “educación ciudadana y para la ciudadanía” radica en que jóvenes puedan desarrollar habilidades “... para convivir en sociedad dentro de un marco democrático de Estado de Derecho y de respeto a los derechos en su sentido más pleno. Hay prácticas que deben
aprenderse y, valga la redundancia, practicarse, hasta que se vuelvan no solo entendidas y practicadas... sino casi intuitivas: el sentir democrático”. Por algo uno de los ejes transversales del programa es el respeto por la legalidad, asunto que luego se repetirá una y otra vez en los textos, hasta naturalizarlo. Garnier es consciente de que es más efectivo un proceso de “concientización”, de
naturalización, que de implantación. Busca que haya coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, porque la contradicción entre las prácticas autoritarias y el discurso de la democracia “... simplemente no funciona con los jóvenes”. De seguido hace la enunciación de los valores que califica como fundamentales en las formación par la ciudadanía:

“... la justicia y la equidad; la autonomía, entendida como
antítesis del autoritarismo o el mero tutelaje; la tolerancia y el
respeto y aprecio de la diversidad; la expansión de la libertad
en su sentido amplio de capacidad: soy libre cuando tengo la
libertad real de ejercer mis capacidades y mi potencial; la
dignidad como derecho a una vida buena y, en especial, como
derecho a no ser humillado, a no ser tratado – ni sentirse –
como menos que nadie. La solidaridad y la simpatía: la
identificación con el otro. La responsabilidad con nosotros,
con los otros y con el entorno. El derecho a los sentimientos:
el regreso a una educación sentimental.”

La cuestión es, cómo hacer esto efectivo con una formación basada en el egoísmo y egocentrismo, teniendo como uno de los principales valores la competitividad. Más adelante alude a un tema de suma importancia, que es el mundo globalizado de hoy. Lo hace desde dos lugares. Desde la globalización de las comunicaciones, y en este sentido indica que la educación no puede estar fuera de este contexto real. Los y las jóvenes de hoy pueden acceder a un cúmulo de información que permite estar al día de los que ocurre en el mundo entero. Para Garnier esto produce un intenso “... sentido de pertenencia a un conglomerado global; y no hay aldeanismo que lo detenga”. Desde este punto de vista se plantea una situación realista, y que debe ser incorporada a las situaciones educativas de nuestros días. El otro lugar desde el que se alude a la globalización no es tan explícito, pero tiene que ver con el proceso de globalización del capital.

En sus consideraciones finales, Garnier agrega tres argumentaciones a la reforma. La primera tiene que ver con la deserción, y es de índole económica. Según su razonamiento un graduado, a causa de la deserción cuesta el doble. Pero los y las estudiantes que participan en actividades deportivas y culturales desertan menos; esto se explica por las redes de apoyo que desde estos grupos se tejen. Por eso para Garnier el fortalecimiento de las actividades culturales y deportivas puede considerarse una de las formas más efectivas de luchar contra la deserción. El segundo argumento en defensa del
programa, tiene que ver con la “alta tasa de fracaso académico”, lo que claramente genera frustración, y se apuesta entonces por generar mejores condiciones de convivencia. Este argumento se podría decir que es en realidad un agregado del primero.

Finalmente, Garnier esboza el tercer argumento, que es de índole económico, y por la línea argumentativa del Ministro funciona como el principal. Se había hecho mención a los dos posicionamientos de Garnier frente a la globalización; aquí también entran en el juego el del mercado y la competitividad. Esta tercera argumentación es la que deja más clara la intencionalidad, o más bien, la perspectiva mercantil en la que se inserta la propuesta de Ética, Estética y Ciudadanía. Es una realidad que los y las jóvenes deben insertarse en el mercado laboral. La cuestión es de qué forma y en qué condiciones, por cuál sector del mercado se apuesta con la formación que busca esta reforma. Todas estas preguntas tienen respuesta en esta tercera argumentación del Ministro. Garnier apuesta por la industria del entretenimiento y los servicios, veamos:

“Las industrias más dinámicas del mundo de hoy son, sin
duda, las industrias del entretenimiento,
que son – precisamente – industrias en las que el componente creativo,
estético, artístico, es particularmente elevado. Son industrias
en las que el arte y la alta tecnología se dan la mano para
generar los mejores empleos y las mayores rentabilidades.
Pero eso no es cierto solamente de las industrias del
entretenimiento; también ocurre en las industrias electrónicas,
donde el diseño estético y la funcionalidad del televisor, del
teléfono, del iPod o de la computadora se vuelve tan
importante como su diseño ingenieril. El sector servicios, que
se expande rápidamente en nuestros países, es otro ejemplo
de la importancia que tienen la sensibilidad y las destrezas o
competencias que da una buena educación ética, estética y
ciudadana: los hoteles, los hospitales, los bancos, el comercio,
todos dependen claramente del atractivo y el buen trato que
ofrecen a sus clientes y, por supuesto, a sus propios
funcionarios”

Esta es entonces la apuesta: formar para el mercado, para un sector del mercado, porque de acuerdo con Garnier los sectores tradicionales no tienen futuro en Latinoamérica frente a la competencia internacional. Puede ser que se trate de realismo, pero también puede tratarse de una resignación  frente a la lógica neoliberal de acumulación de capital. "Formamos para competir” en última instancia implica una estética subordinada al proyecto neoliberal de "libre competencia", y sigue siendo, según lo que Garnier denunció al inicio de su introducción, formación para el mercado, sólo que esta vez será por medio apreciación de las artes y y la competitividad dentro de la industria del entretenimiento.

Para finalizar, solo queda decir un par de cosas. La primera es que los diputados de los partidos conservadores (todos excepto el PAC, porque es el partido denunciado) hacen el ridículo denunciando "adoctrinamiento" e "ideologización" en los textos de educación cívica, y pone en la mesa la discusión sobre el carácter ideológico de la educación y cómo  ellos lo han hecho durante décadas. Y es que no ha habido partido más hábil utilizando la educación con fines ideológicos que el PLN. Lo segundo, que lo decía ayer, esta denuncia resulta como mínimo hipócrita, porque como hemos podido demostrar el programa Ética, Estética y Ciudadanía, tiene un fuerte componente ideológico, y este programa fue implementado en el gobierno de Óscar Arias Sánchez. Para el PLN hay ideología buena e ideología mala. Y la mala siempre es la de los otros.

Una pequeña cosa más, los centros educativos no son oasis de paz, son centros de disputa ideológica, como lo es la educación. La educación, y la forma en que educamos, tienen como fondo el cómo entendemos al ser humano, y esto tiene que ver con los valores que como sociedad queremos inculcar. Además, tiene que ver con cómo interpretamos debería ser la sociedad, por eso a La Nación le preocupa tanto que se eduque contra el "libre comercio".

La educación es, y será, siempre una de los campos de lucha ideológica, por que sí, aunque en la escuela nos hayan enseñado que no, la lucha de clases existe, por algo nos enseñaron que no.







* Se trata del Seminario de Graduación para optar por el grado de Licenciatura en Psicología de la Universidad de Costa Rica titulado Educación Cívica e ideología: La propuesta de Sujeto subyacente en los textos de Educación Cívica. Trabajo escrito en conjunto con Mario Céspedes y John Van Wik. Acá se reproduce parcialmente ese trabajo, hay modificaciones importantes al texto original.

miércoles, 25 de julio de 2018

Educación cívica e ideología... descubriendo el agua tibia...

Toda una polémica han desatado los partidos conservadores por lo textos de educación cívica. Mi tesis de licenciatura tenía como objeto analizar precisamente esos textos. Y como siempre parece que la hipocresía de los políticos, particularmente del PLN, es infinita. Como siempre, esa hipocresía es oportunismo que se alimenta de la falta de memoria y de la ignorancia. Y claro, también de la sed de poder de la manada de conservadores que como fieras se lanzan ahora contra el Ministro de Educación.

Empecemos por aclarar un par de cosas, no me gusta Edgar Mora Altamirano como ministro, pero esto porque le conozco, y mis razones son personales y no políticas, así que no cuentan. Creo eso sí que era necesario un refrescamiento en el MEP y Mora lo esta dando, vamos a ver cuánto aguante. Lo segundo, no me gusta el PAC, ni sus gobiernos me han gustado, si les voté en abril es porque creo que son el mal menor, pero al fin de cuentas un mal. Y también creo que quien gobierna es Piza, lo de Carlos Alvarado me parece lamentable.

Dicho esto, diré lo obvio: que la educación cívica es una materia de adoctrinamiento ideológico, o sea, que este montón de hipócritas están descubriendo el agua tibia. Pero en realidad no es que lo hayan descubierto, esto se trata de destruir al partido de gobierno, y a cualquier vestigio de progresismo (dentro o fuera del gobierno, la batalla ideológica está abiertísima y es violenta). Educación Cívica es una de las materias que no debería existir, porque como ya dije se trata de una de esas materias en las que la ideología es la tónica, y lo hace en forma de mandato superyoico. Hasta Astrid Fischel, nada sospechosa de izquierdismo, ya hablada del uso de la educación como vehículo ideológico (El Uso ingenioso de la educación, EUNED, 1992). Sobre esto hay una amplia bibliografía, y no me voy a extender en esto.

La reforma educativa que impulsó Leonardo Garnier durante sus 8 años al frente del MEP, tampoco supusieron una educación "libre de ideología" (como si esto fuera pudiera), si no todo lo contrario. Aunque es cierto que en el caso del Programa Ética, estética y ciudadanía, resulta un avance a los lamentables programas que hubo antes, igual no quiere decir que dicho programa, y sobre todo los textos, no estuviesen cargados de ideología.

A mí me resultan demasiado graciosos dos aspectos de la denuncia que hace el PLN (sí, el PLN). El primer aspecto es algo muy básico. Y es la charlatanería y la simplicidad con que se hace una denuncia de este tipo. Puede ser que con la sed de sangre no se haga una consulta responsable sobre cómo es que funciona la cosa. Pudieron haberle preguntado a Leonardo Garnier cómo es que opera eso de los textos y la materia de Educación Cívica, pero supongo que deben estar todavía molestos con Garnier por haber apoyado al enemigo. Esto entonces habla de la falta de seriedad y rigurosidad de quienes hacen la denuncia (obvio también del periodismo pantuflo que hace eco de la denuncia). Si hubieran consultado, se habrían dado cuenta de algo muy simple, por una decisión que se tomó en el gobierno de San Óscar, no hay un texto oficial para Educación Cívica, es decir, las editoriales producen un texto y el MEP únicamente validad si éstos cumplen con los contenidos establecidos en el programa. Más allá de la conveniencia o no de este mecanismo, eso lo que quiere decir es que no es el MEP la institución encargada de editar los textos, o sea, que no hay ninguna institución pública encargada de editar y dictar lo que dice cada texto. Esto exime al MEP en cierta medida, porque no es su responsabilidad directa, el MEP no le puede decir a una empresa qué tiene que decir o no un texto. ¿Se imaginan que esto fuera así? ¿No estarían los mismos hipócritas denunciando la falta de libertad de expresión? ¿No hablarían lo defensores del libre comercio la injerencia estatal en una empresa privada? ¿Se imaginan el escándalo? Bueno ahí tienen un gran dilema sobre el papel del Estado y de la empresa privada en la educación, ese me parece debería ser el debate. Pero no le pidamos peras al olmo.

Ahora, en este momento, tal y como lo dejó el gobierno del PLN (y que el PAC tampoco cuestionó), el MEP lo único que podría hacer es no dar su visto bueno al texto. Sin ese visto bueno, ningún colegio usaría esos textos. Las editoriales cuando tienen el visto bueno, venden a los colegios sus textos, cada centro educativo escoge con cuál editorial se queda, un negocio por supuesto. Pero insisto este es el mecanismo que el mismo PLN montó. Si los diputados hubieran consultado, la denuncia sería otra. ¿Quién da el visto bueno en el MEP? pues solo una persona, nada más. ¿Revisa los textos? no lo sé. Pero si los revisara de repente se habría preguntado porque los textos de 2009 y 2010 tenían hasta 9 fotos de Óscar Arias, o por ejemplo se habría preguntado porqué en esos textos aparecía la foto de campaña de Laura Chinchilla (siendo que estábamos en campaña política), y muchas otras bellezas (que posteriormente, en otro apunte, voy a señalar). En ese momento seguro a todos estos charlatanes le parecía muy bien, o simplemente eso no les parece ideología, claro, ya sabemos que ellos no tienen ideología, solo los otros.

Entonces, los diputados que hacen la denuncia, ya sea por vagancia, por incapacidad, o por simple oportunismo, se montan una denuncia que saben trasciende al Ministro. Es cierto que es grave que esas cosas aparezcan en un texto educativo, como también lo es simular que nunca ha pasado, porque como ya dije los textos anteriores tampoco eran neutrales (¿es posible eso?). Ahora si lo que los diputados quieren decir es que el MEP influyó en la empresa EDUVISIÓN para que los textos favorecieran al PAC, tendrían que demostrarlo, pero como parece que ni siquiera saben cómo funciona la cosa dudo que eso sea lo que quieran denunciar. Podría ser eso sí, que los dueños de la empresa simpatice con el PAC, pero esto nos mete en otro embrollo.

De todo esto surgen muchas preguntas, la primera y es algo que debería ser revisado ¿quién da el visto bueno de los textos? ¿Cómo se les escapó esto? ¿o tiene orden de no meterse con el detalle de los textos y solamente verificar que se cumplan contenidos programáticos de Ética, estética y ciudadanía? Y lo más importante ¿es este el mecanismo más adecuado? Insisto, este debería ser el debate. Pero hay más preguntas, y partiendo de que los Son los centros educativos los que escogen cuál texto usarán: ¿No revisaron el texto? ¿En todos esos centros educativos le van al PAC? ¿Y los directores regionales? ¿Nadie se dio cuenta antes?

Finalmente, me parece que lo más gracioso de todo esto es algo muy sencillo, y parece casi un desliz del inconsciente, algo que nadie parece advertir, la pregunta en el texto de cívica hace mención al partido que lucha contra el despilfarro y la corrupción. Por supuesto ese partido no es el PLN, y ni ellos mismos lo creen, de ahí que denuncien que se trata de adoctrinamiento. Por supuesto, y a los hechos nos atenemos, todas las respuestas son erróneas, pero lo realmente curioso es que el PLN no se pueda ver en el espejo de la lucha contra la corrupción y el despilfarro.

Pero bueno, si queremos hablar de adoctrinamiento en los textos de Educación Cívica, pues hablemos de eso, mañana sigo con los contenidos de esos textos, cuando al PLN sí le gustaban y "no eran ideológicos" sino "neutros"... ya van a ver las bellezas...