“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
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martes, 23 de julio de 2013

Tolerancia...

Para ser absolutamente honesto, detesto ese concepto de "tolerancia". Sobre todo detesto a quienes lo instrumentalizan, a quienes lo convierten en un mandato, y por ello vacío en sus intenciones que pretenden de respeto, pero que en realidad esconden de un severo autoritarismo. Sí, en nuestro país eso de "tolerancia" es un mandato egocéntrico, políticamente correcto y muy propio de esta "forma de ser de los ticos", es decir, de la doble moral, de ser muy correcto, muy superiores. A mí eso de "tener que" ser tolerante me tiene podrido. Como también me tiene podrido el concepto mismo de "tolerancia". Lo peor es que esa gente que va de superior, de correcta, de objetiva, por encima de las ideologías o de la política, de la moral y por tanto del bien o el mal (solo por debajo de Dios, porque claro suelen ser muy creyentes), me lo pasa diciendo... "mae usted sí que es intolerante...", y claro, es que eso de "ser tolerante" viene mezclado con una pizca de pasividad, medias tintas, superioridad, y claro de que quien sostenga una posición divergente es considerado un "intolerante". Tolerancia es el mejor arma contra una buena discusión, o para discutir y simplemente no escuchar, porque uno es muy tolerante, te oigo pero no cambiaré de opinión, te tolero; o la típica, "sí es homosexual, pobrecito, pero hay que tolerarlo".

Es decir, la palabra tolerancia es nuestro contexto es utilizada para todo lo contrario de lo que la gente pretende, y ni siquiera se para a pensarlo, simplemente la usa. Por lo que su uso deviene tremendamente autoritario, y sirve como forma de censura  y condena moral. Este un uso autoritario destruye la disidencia, la diferencia y busca homogeneizar. Lo hace en nombre de lo diferente, pero solo en su nombre, porque su trasfondo es violento. Es decir, que su "inverso" (intolerancia) es el perfecto reverso de tolerancia, es su complemento. Ahora, tampoco estoy haciendo una defensa de la intolerancia, es tan sólo una arenga contra la hipocresía tolerante y sus fans, sobretodo sus fans. 

Eduardo Haro Tecglen en su "Diccionario de Política" (1997) explica que tolerar “... en sus acepciones castellanas es “sufrir con paciencia”, es “disimular algo que no es lícito sin consentirlo expresamente”; es “soportar, aguantar”; todo ello está presente en la tolerancia política, es decir, que el tolerado es soportado y sufrido por el que tolera, que por consiguiente está en un nivel superior, paternal y autoritario; sus actos resultan disimulados, pero resultan ilícitos, de manera su forma de vida es siempre marginal, y está pendiente de la represión que en cualquier momento pueda ejercerse.” (p. 408). La tolerancia, entonces, lleva implícita una cierta represión moral, y representa una ambigüedad sobre lo que se tolera, porque los márgenes sobre lo que se tolera, y cuánto, no están escritos ni tipificados, en muchos casos además podría tener ver con asuntos meramente económicos. 

En nuestro país la "tolerancia" es considerada una virtud dentro de la cultura democrática, y se pretende que implique el respeto a la diferencia de los otros y a las ideologías también de los otros. Pero como dice Haro Tecglen “Hay que desconfiar de quienes, de palabra o por escrito, lanzan el interdicto: “es intolerancia que...: son intolerantes”.

miércoles, 3 de julio de 2013

Intolerancia, machismo, estupidez y vagancia diputadil

Cuando escribí ayer sobre la reforma a la Ley de la Persona Joven, me basé en lo que vi en medios de comunicación y me parecía que el nivel de estupidez y de conservadurismo eran sencillamente fuera de serie. Pero es que leer al leer el acta legislativa he quedado totalmente asombrado, porque lo que sale en los medios no es nada comparado con la cantidad - y la calidad - de la estupideces diputadiles. 

Algunos diputados no comprenden qué es una reforma tácita a la ley, ¡tres años después de ejercer como legisladores! (Jorge Arturo Rojas, así para pegarle color). Tuvo otro diputado que explicarle. 

Sin entrar al fondo del asunto, llama muchísimo la atención que el Diputado del Frente Amplio José María Villalta explicó muy claramente los alcances de la reforma, consta en actas. Villalta les recordó a sus colegas: "Esa fue la explicación que realicé en el acta cuando este proyecto se votó en primer debate, muchos diputados tuvieron tiempo de leer y revisar esas actas, este proyecto fue publicado también, y si no lo hicieron en el momento oportuno, (...) pero tampoco pueden decir que
se le sorprendió o que no estaba claramente explicado el sentido de la norma que se votó el día de ayer en segundo debate, porque lo advertimos desde la votación en primer debate". Más tarde vuelve a recordarles a los diputados que se rasgaban sus diputadiles vestiduras: "Hicimos la referencia, la explicación previa, y en la explicación del primer debate, que eso incluye, como ha dicho la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la discriminación por orientación sexual, lo explicamos en la votación de primer debate, nadie lo objetó, lo explicamos cuando se aprobó la moción en la Comisión de Juventud, Niñez y Adolescencia y eso es lo que dice, se está haciendo así una reforma del artículo 242 del Código de Familia que es compatible". 

De lo dicho por Villalta se comprende muy claramente que ya se sabía de qué iba la cosa, no es posible alegar desconocimiento, no puede hacerlo un diputado. Y sin embargo Manrique Oviedo sí lo hace. Transcribo la "defensa" que hace Oviedo de su posición: 
"Hoy lo que me siento es engañado, me siente engañado y lo apechugo con mi responsabilidad, no le voy a hacer… no se la voy a endosar a nadie, no, es responsabilidad mía, pero hoy me siento engañado y el espíritu de este servidor jamás de los jamases fue pretender que se aprobara este tipo de situaciones.

Habían otros temas de plazos de precedentes y una serie de situaciones que hoy tienen que ver, respeto los criterios de los diputados que me antecedieron, pero este servidor, bajo ninguna circunstancia, va avalar lo dicho anteriormente.
Reitero, una vez más, no es mi espíritu, me siento engañado y apechugo, no le voy a echar las culpas a nadie, mi responsabilidad, porque si bien es cierto, no tengo la capacidad, yo creo que ningún diputado lo tiene para estudiar y analizar a profundidad los diferentes proyectos de ley, y en este caso no lo hizo, voté confiado en, realmente, que otro era el espíritu, pero a todas luces me siento engañado y tengo entendido que el espíritu del proyecto de ley, incluso, no era ese.
Hago esta aclaración para todos los efectos correspondientes, señor presidente."
Realmente quedo estupefacto de semejante justificación. Oviedo dice que se siente "engañado", ¿por quién? Si el Diputado Villalta advirtió de qué se trataba la reforma, y cuál su alcance. Es posible que Oviedo además de no leer lo que votará, tampoco escuche a sus compañeros, hablan los que opinan diferente, "los respeta, respeta sus criterios" pero no lo escucha, porque si escuchara se habría enterado por lo menos de la mitad de la película. Oviedo encarna a ese sector del PAC que se dice Acción Ciudadana, pero que no escucha al otro, porque la Acción Ciudadana para ese sector es lo que ellos creen que el pueblo necesita, y lo que ellos creen, son sus prejuicios. Pero también es posible, que mientras Villalta hablara se fuera al cafetín, esta es una práctica muy común de esa derecha conservadora. 

Su "espíritu" no tenía que ver con aprobar ese "tipo de situaciones", es tal su conservadurismo que ni siquiera puede nombrar lo que ha aprobado. Manrique Oviedo dice asumir la responsabilidad, que apechuga, pero luego le pedirá a la presidente (con minúscula y en masculino, se comporta como macho) que vete la ley que acaba de aprobar. Vaya forma de apechugar.

Pero lo peor es cuando Oviedo se "justifica", diciendo que ningún diputado tiene la capacidad "para estudiar y analizar a profundidad los diferentes proyectos de ley". Yo conozco a uno. Y ese Diputado representa a una bancada unipersonal que tiene que estar en los mismo que todo un partido que tiene 14 o más diputados y no sé cuántos asesores. Ese diputado es precisamente el que propuso la reforma: José María Villalta. No dejo de asombrarme cada con la capacidad de Villalta, siendo uno sólo ha hecho mucho mejor trabajo que fracciones que cuentan con muchos diputados. Por algo es el Diputado más propositivo de la actual legislatura. Pero volviendo a Oviedo que insiste en sentirse engañado, al menos admite no tener capacidad. A veces uno se da cuenta de que no tiene la capacidad cuando ejerce el cargo, hubiera sido muy bueno que se hubiera dado cuenta hace unos cuatro y nos hubiera ahorrado a todos este tipo de bochornos.

Y es que como les recordó Villalta: "Por supuesto que así como ningún ciudadano puede alegar ignorancia de la ley tampoco un diputado que vota una ley puede alegar ignorancia del proyecto de ley que está votando". Por eso es que resulta inadmisible y torpe que Oviedo se queje de esta forma, que haya hecho semejante ridículo, que su macho a flor de piel le haya pedido a la Chinchilla el veto. 

El acta sigue y tiene otras bellezas. Por el momento lo dejo ahí, que ya con más tiempo les compartiré las emocionantes declaraciones de los señores y señoras diputadas que se sintieron engañados... y anuncian revisiones - a una ley que acaban de aprobar -. Lamentable que no hayan hecho esas revisiones en el momento correcto antes de votar. Es claro que los diputados no solo no leen, sino que ni siquiera entienden lo que dice el otro (si es que escuchan), y ¿entonces para qué tantos asesores? ¿a qué se dedican tantos abogados, tantos politólogos? Parece que a cualquier cosa menos a leer, pensar y hacer su trabajo.

Pero resulta penoso que diputados no sepan qué votaron. Resulta penosa esta calidad de diputados, que apenas unos cuantos se salve. Ser diputado debería ser tomado en serio, hay mucho charlatán, los partidos debieran tomárselo en serio no cualquiera puede ser diputado, y no es una cuestión de títulos, es de capacidad. Pero si salen electos este tipo de charlatanes algo muy mal se está haciendo, y claro eso sólo conviene a un sector específico. 

Por cierto que perdí una apuesta, la Chinchilla no se quiso comer el chicharrón y no vetará la ley. Oviedo llevará por el resto de su vida, a menos de que rece cincuenta mil padres nuestros y treinta y cinco mil ave marías, la dura carga de haber aprobado una reforma TÁCITA al Código de Familia, que efectivamente - al menos en el papel - logra que las personas no sufran discriminación contra la dignidad humana, como tiene ser.


martes, 2 de julio de 2013

Manrique Oviedo: el diputado que no lee lo que vota

Leyendo las noticias de hoy, específicamente, sobre la modificación a la Ley de Persona Joven me he quedado anonadado, estupefacto. La verdad es que uno puede esperar de algunos diputados cualquier cosa, pero es que hay niveles y límites.

Uno puede esperar que Justo Orozco salga con alguna de sus típicas arengas de pastorcito con sensibilidad de macho hegemónico, a la que desgraciadamente ya nos hemos acostumbrado; también acostumbrados estamos al otro pastor que dice seguir las leyes de dios y que le valen un pepino las terrenales, aunque violen Derechos Fundamentales. Una desgracia, porque aunque nos de mucha rabia, de ese par sólo se puede esperar eso, homofobia pura, "razonamientos" superados hace siglos, pero ya sabemos a qué atenernos. Como también sabemos que son títeres y la carne de cañón de los cobardes del PLN que no se atreven a mostrar todo su machismo y homofobia.

Sería muy bueno que el TSE por fin aplicara la ley como debe ser y que estos partiditos y politiquillos-pastores que claramente utilizan el púlpito para ocupar curules y hacer política pública desde sus retrógradas concepciones religiosas, no puedan hacerlo más. Es demasiado evidente para todos - excepto para el TSE, pareciera -, que se mezcla política y religión, y que desde ese lugar se juega con la fe, pero sobre todo con los miedos de la gente, porque es muy claro que que desde ahí se instrumentaliza el odio, el miedo, y de eso se hace política pública.

Pero volviendo a los disparates diputadiles. Da pena Manrique Oviedo y el ridículo que ha hecho. Que desde hace tiempo también había manifestado toda su homofobia, su conservadurismo, digno del partido de Justo. Oviedo, al parecer es de los que creen que hay ley natural y está escrita por dios.

El PAC en realidad es algo muy raro. Uno comprende que en los partidos haya tendencias y que incluso expresen contradicciones metodológicas, y algunas veces de fondo. Pero tan abismales, es demasiado. Porque es insólito que la Jefa de Fracción haya sido el domingo pasado la Mariscal de la marcha del Orgullo, y su "compañero" de bancada dos días después se comporte como un macho del Siglo XII. ¿cómo es que en un partido que se cree progresista se exprese una contradicción tan grande e irreconciliable? No voy a entrar a especular al respecto, la verdad no creo que valga la pena para efectos de este apunte, pero quería dejarlo en evidencia (como si nadie lo notara).

Por si no fuera poca esa semejante expresión de conservadurismo, Oviedo sumó otra cosa, que me parece además inaudita e imperdonable en un diputado: no leer lo que vota. Oviedo vota "por accidente" una reforma a la Ley de la Persona Joven que abre un portillo para las personas que viven en unión libre, porque loq ue votaron establece que no debe haber "discriminación contraria a la dignidad humana", pero además de que no leyó lo que estaba votando, una vez que fue aprobado de forma unánime, hace el ridículo de pedir el veto a la presidente (en minúscula y en masculino, se comporta como macho). Resulta absolutamente vergonzoso ni siquiera haber leído lo que votó, para una vez aprobado pedirle a la Chinchilla que vete la ley. Claro que también podría ser que no entendió lo que votó, lo que hace peor aún, o sea, que sea desde cualquier ángulo el ridículo el monumental.

Son precisamente este tipo de ridículos, producto de la vagancia, de la ignorancia, pero sobre todo de los prejuicios religiosos e ideológicos. Este tipo de actuaciones, como las de Oviedo, que hoy están al nivel de Orozco y Avendaño, son las que degradan la política y la cosa pública. Es una vergüenza que tipos como estos lleguen a ser diputados, pero más que vergüenza es terrible que estos retrógrados, ignorantes, que ni leen lo que votan sean los que hagan leyes.

Quisiera pensar que estos tipos al quedar tan en evidencia harán que muchos se cuestionen a quiénes le dan el voto, pero dados los antecedentes no lo creo. Pero si además le agregamos que estos personajes representan una cierta sensibilidad del macho hegemónico, del conservadurismo puro y duro, pues no tengo muchas esperanzas.

Y por cierto, lo más probable es que la mala presidente (en minúscula y enmasculino, se comporta como macho) que tenemos vete la ley, ya hemos visto que es enemiga de la legislación progresista.

jueves, 28 de marzo de 2013

Salvar la bola de la mejenga, dura misión

Mi barrio era muy particular. Durante algunos años vivimos justo al inicio de la cuesta, aunque las mejengas se jugaban en la otra calle, que era plana, a veces se armaban unas buenas "ligas" en la cuesta. El portón de mi casa hacía las veces de marco de fútbol. Ni a papá ni a mi mamá nunca les molestaron los bolazos al portón, como sí ocurría con otros vecinos, claramente eso es algo que el barrio entero les agradecía. Creo que mis papás comprendían que uno carajillo hacía esas cosas, y preferían que jugáramos al frente y que no tuviéramos que irnos quien sabe dónde a jugar.

Una tarde jugando ligas, me cuadré frente al portón, la bola había que prensarla con un par de piedritas para que no se fuera rodando cuesta abajo, di dos pasos hacia atrás, me sentía Maradona frente al arco, sólo frente a mi hermano. Avancé lentamente, hice un toque de maestro y la bola hizo una curva magistral, pasando por entre las ramas del palo de mango y se coló directo al ángulo superior izquierdo de la ventana del vecino. Si volviera a repetir ese remate mil veces no podría volver a quebrar ese vidrio, fue un toque de maestro.

Justo en la esquina vivía "el herediano", un tipo insoportable (no por herediano, sino por pandereta y porque le encantaba jodernos). Recuerdo que, allá por 1987, cuando Heredia ganó su campeonato número 20, el tipo se sentaba en la mecedora del corredor de su casa y nos decía una y otra vez: "20 veces campeón... ja-ja-ja... 20 veces campeón...!!!", desda la esquina del frente, la respuesta era siempre una oleada de madrazos e improperios. Su esposa, una fanática evangélica lo hacía entrar, y ella también salía madreada. Era amiga de mi abuela, vivía casi al frente, y seguramente le pasaba las quejas. Mi abuela nunca me dijo nada.

La señora viene al caso, porque el patio de su casa quedaba justo al frente de mi casa, unas latas de zinc muy nuevitas eran la cerca. Así que cuando jugábamos "liguitas", las latas solían llevarse unos buenos bolazos, aún debe haber algún recuerdo mío en esas latas. La señora, muy cristiana, no soportaba nuestra diversión futbolera, no soportaba los bolazos, y cada vez que caía una bola al patio, nos la regresaba partida en dos. ¡Vieja amargada! Así perdimos como diez bolas. Lamento decir esto, pero esta vieja es el personaje de esa pésima canción de Arjona, que por cierto estaba de moda por esa época.

Una tarde, Alejandro, apodado "saque de puerta" (ese era el destino de sus jugadas ofensivas) o también "pelado de tombo perra sarnosa zaguata" (eso tiene una explicación, una vez se peló como un policía, y era muy malo jugando fútbol, claramente el apodo se redujo a "pelado"), hizo una de las suyas y envió la bola directo al patio de la vieja amargada. Era la única bola que nos quedaba, así que tomamos la decisión unánime de rescatar la bola para poder jugar más. la responsabilidad recayó en "pelado", dado que él fue el "animal" que tiró la bola al patio. Entre todos lo subimos para ver si la doña estaba en el patio, "pelado" dijo que no, y lo tiramos. La bola regresó a los pocos minutos, pero "pelado" no. De repente se oyeron algunos gritos, y se abrió la lata roja, que era la que hacía de puerta, y la roca tenía a "pelado" guindando de una oreja. "Pelado" pegaba gritos, nosotros nos reíamos a más no poder, y la doña gritaba indignada que no estaba bien meterse a su propiedad porque "ella podía estar en bata" (jajajaja, sí eso decía).

La bola estaba a salvo, pero la cosa amenazó con convertirse en un "conflicto internacional" cuando Saddam Hussein salió (así le decíamos al papá de "pelado", era igualito), y empezaron los improperios (el viejillo también era pandereta). Mi papá que iba llegando le dijo dijo a la señora que se trataba de un juego, y que ella no tenía porqué estar reventando bolas, que éramos niños (bueno ya casi adolescentes).

Luego del escándalo vecinal, la vieja amargada se metió a su casa, Saddam Hussein a la suya llevando a "pelado" de la oreja, y adentro lo cuerió. Nosotros seguimos con las liguitas, y al final de la tarde todos estábamos muertos de risa del espectáculo. Esa bola se salvó, ese día, semanas más tarde cayó nuevamente al patio y fue devuelta después de pasar por el cuchillo de la señora, esa vez, ni ninguna otra, alguien se atrevió a brincarse las latas, pero cada vez que había utilizar la lata para hacer una pared y driblar al adversario, esas latas se llevaban un buen bolazo, solo para joderla, alguna que otra llovieron piedras a las latas, pero del techo, en venganza por las bolas asesinadas impunemente.

A la fecha he conocido a muchos fanáticos religiosos, siempre (parece que es una regla), son hipócritas, amargados y con una moral enorme, que les da para tenerla doble. Esta señora, que a estas alturas debe estar en el quinto anillo del infierno (que es el único destino para alguien que haya asesinado impunemente tantas bolas), posiblemente le gustaba recitar aquello "dejad que los niños vengan a mí", pero como todo fanático seguro no lo comprendió, o sencillamente se creyó aquello de llevar la cruz del señor, que seguro le pesaba mucho y le amargaba el corazón.

domingo, 17 de junio de 2012

Salir a la calle... hacerse visible!!

Muchas veces he visto y escuchado eso de que salir a la calle no sirve para nada, que no se cambia nada a punta de marchitas, y cosas así. Yo creo que ayer miles de personas dejaron claro para qué sirven las marchas: para no ser INVISIBLES.

Cada vez que voy a una marcha (y eso es relativamente frecuente) pienso en este extraño acto de colectivizarse, de hacerse uno a través de muchos, de mostrarse. De caminar junto a muchos otros, muchas otras. En eso de llenarse de esperanza entre todos y todas. Creo que para eso sirven las marchas. Para poner en colectivo tristezas, preocupaciones, esperanzas y alegrías.


Cuando todas esas cosas negativas - producto del acoso laboral, de las políticas públicas que discriminan, o las decisiones que acaban con nuestros derechos, y tantas otras cosas que simplemente nos somete - se quedan en lo individual, las dejamos guardadas para nuestra soledad, pues sencillamente no hay forma de que nos vaya bien. Porque luchar solos contra el mundo es frustrarse, es perder, por eso el poder apuesta por la división, y por eso el poder se mantiene, y casi siempre nos aplasta. Porque somos invisibles, nos hacemos invisibles, nos hacen invisibles. Porque no reconocemos en el otro (a) los mismos problemas, por ego a veces, por miedo otras tantas.

Por el eso el salir a la calle y demostrar que no solo uno siente discriminación, miedo, frustración, indignación, ira, eso nos hace VISIBLES. Porque ese miedo de uno se diluye en el miedo de los otros para transformarse en esperanza, en fuerza. Salir a la calle es convencernos a nosotros mismos que no todo está perdido y que vale la pena luchar, porque no estamos solos, es el acto de reconocernos en el otro.


Ayer pasó eso. Nos reconocimos en esa diversidad tan grande que hubo. Unidos, unidas, por la indignación del discurso fanático, por la indignación que produce la estupidez y la intolerancia, porque creemos que se puede vivir mejor, es más, porque tenemos la certeza de que podemos vivir mejor, decentemente, sin miedo, sin ocultar lo que somos, reconociendo que la diferencia es lo natural, no la imposición de lo homogéneo.

Salir a la calle nos marca el camino hacia el vivir mejor, hacia la dignidad. Ayer salir a la calle hizo que mucha gente nos viera, y mandó un mensaje claro a los portadores del discurso del odio, somos muchos y muchas los que queremos un país decente, que respete nuestros derechos a ser diferentes, a pensar diferente.

Esto no se acaba aquí, todo lo contrario, aquí comienza. Ayer salimos miles a la calle, y es sólo el ṕrincipio, hay que acabar de una buena vez con el discurso del odio. Esta es la vía, haciéndonos colectivo, desde la diferencia, aportando desde nuestra individualidad para construir una nueva subjetividad, un nuevo mundo.

domingo, 10 de junio de 2012

PRONUNCIAMIENTO DEL COLECTIVO COSTARRICENSE DE PSICOLOGIA DE LA LIBERACION CONTRA LOS DISCURSOS DE ODIO


Desde el Colectivo Costarricense de Psicología de la Liberación, comprometido con la defensa de los Derechos Humanos y la lucha contra todas las formas de opresión y discriminación, hacemos manifiesta nuestra profunda preocupación por las acciones legislativas y los discursos de odio que lesionan el avance de los DDHH en nuestro país. Nombrar como presidente de la comisión de DDHH de la Asamblea Legislativa al diputado Justo Gerardo Orozco,  quien sostiene posiciones homofóbicas, misóginas, xenófobas y machistas, constituye una amenaza para las minorías y da cuenta de la poca importancia que el tema de derechos ocupa en la agenda de la política nacional hegemónica.
El diputado Orozco ha manifestado en medios de comunicación un discurso de odio hacia poblaciones minorizadas, con un tono violento y autoritario que resulta alarmante y absolutamente contradictorio con los Derechos Humanos que debería resguardar. Nos preocupa profundamente el impacto que declaraciones como: ser homosexual es “inhumano”, un “flagelo de la sociedad”, “el papel de la mujer es ser mamá, tener hijos”, o la vinculación que ha hecho Orozco de la génesis del SIDA con la homosexualidad, puedan tener sobre la salud mental y la integridad emocional de jóvenes, mujeres, niñas, niños, minorías, y sobre la población en general. En términos sociales, este tipo de discursos fomentan relaciones de poder basadas en la opresión y la discriminación, que derivarán en una sociedad más arisca, agresiva y violenta.
Como Colectivo, creemos en la construcción de relaciones basadas en la solidaridad, el respeto, el amor, creemos en sociedades libres e igualitarias, donde todas las personas tengan los mismos derechos. Por lo tanto:
  • Repudiamos el nombramiento de Justo Gerardo Orozco como presidente de la Comisión de DDHH de la Asamblea Legislativa, y exigimos su renuncia en tanto no tiene disposición para resguardar los derechos que debería promover.
  • Rechazamos las negociaciones y alianzas políticas que priorizan los intereses mercantiles por encima de los derechos básicos de las personas.
  • Denunciamos la responsabilidad del PLN y el PASE, que a través de su alianza permitieron la elección de Orozco como presidente de la Comisión de DDHH.
  • Hacemos un llamado a las demás fracciones legislativas, para que reconfiguren la Comisión de DDHH, designando representantes con un compromiso verdadero con la defensa de los derechos, y exigimos que encausen todas sus acciones parlamentarias dentro de un marco de DDHH.
  • Defendemos el derecho de todas las personas a vivir una sexualidad desde el placer y la afectividad erótica, y que se reconozca desde una perspectiva de Derechos Humanos el pluralismo y la diversidad, así como la garantía del derecho a la igualdad, sin discriminación alguna, como parte fundamental de una salud mental integral.
  • Rechazamos cualquier intento de patologización y “cura” de la diversidad sexual, que Orozco y otros sectores defienden, y advertimos sobre las nefastas consecuencias emocionales y físicas que estas prácticas pueden provocar a quienes sufren este tipo de intervenciones.
  • Apelamos a la erradicación de los discursos de odio, como prácticas discriminatorias que lesionan la integridad emocional y la salud mental de las personas, y promueven relaciones opresivas y sociedades hostiles y violentas.
  • Instamos a las personas, familias, instituciones, medios de comunicación y comunidades, a que seguir entablando discusiones informadas y responsables sobre el tema de DDHH y la importancia de las diversidades para el desarrollo de sociedades más justas, igualitarias, libres y solidarias.
  • Nos sumamos la convocatoria del Movimiento de “Invisibles” para la marcha del sábado 16 de junio, así como otras acciones enmarcadas dentro de la lucha por la defensa de los DDHH en nuestro país.




http://psicologialiberacioncr.org/pag/255

miércoles, 7 de marzo de 2007

Las caricaturas como pretexto

Nunca terminan de asombrarme los comentarios que escribe el “demócrata” de Carlos Alberto Montaner y que suelen ser publicados en las páginas de opinión de La Nación S.A. Y es que el último artículo suyo publicado por ese medio (13 de febrero) me llamó la atención por la forma en que este tipo sustenta sus ideas, dando una falsa discusión sobre la publicación de unas caricaturas de Mahoma, pero que en realidad se trata de “sostener” su posición ante Irán, lo que le interesa realmente es justificar una eventual guerra preventiva y posterior ocupación de ese país, y supuesto el saqueo.
El asunto de las caricaturas, si se desea discutir seriamente, plantea discusiones bastante complejas, pero todas ellas no son tocadas de forma seria por Montaner, que, como dije poco le interesan las caricaturas, tampoco le interesan las protestas, le interesa hacer un ligue entre fundamentalismo e Irán.
Antes de comentar el artículo de Montaner para ubicarnos en lo que le sirve de pretexto hago un breve resumen. Es conocido por todos que un diario danés publicó doce caricaturas, en una de ellas el Profeta Mahoma (o más bien, un dibujo que se suponía era una caricatura de Mahoma) aparecía con un turbante en forma de granada, haciendo claramente una equiparación entre islamismo y terrorismo, pero además cometiendo una ofensa gravísima a quienes profesan el Islam (según entiendo algunos teólogos islamistas rigurosos consideran una idolatría blasfema la reproducción una efigie de Mahoma). Posteriormente las caricaturas fueron publicadas en Francia y España por periódicos de línea conservadora. Quienes justifican la publicación han argumentado que tienen “derecho a caricaturizar a Dios” (también, según entiendo, Mahoma es un profeta y no Dios, ¿ignorancia o cinismo?), también alegan la libertad de expresión como derecho fundamental en occidente, “derecho irrenunciable”. Esta serie de hechos, como también sabemos, provocó una gran cantidad de manifestaciones en todo el mundo musulmán y en muchas ciudades de occidente, algunas de estas manifestaciones fueron violentas (la mayoría no, pero de eso no informó la prensa, que seguía defendiendo la libertad de expresión). Lo contradictorio es que quienes defienden la libertad de prensa no hablan de la censura que hay en EE.UU., representante del mundo libre, pongo un ejemplo, la ceremonia de entrega de los Óscar que se transmitió en diferido para evitar manifestaciones políticas, esos medios no hicieron una defensa a ultranza de la libertad de expresión como sí lo hicieron con el asunto de las caricaturas.
Volviendo al artículo, me parece detestable que La Nación S.A. publique este tipo de comentarios todos los días (o casi todos), y que no haga una reflexión seria sobre lo que realmente pasó con las mal famosas caricaturas, con lo que pasa con Irán, sobre los límites de la libertad de expresión (allá y aquí) y el derecho a una información equilibrada. La Nación S.A. no lo hace, en vez de ello publica al columnista estrella de la derecha cubana más reaccionaria de Miami, quien empieza la “discusión” con una simpleza impresionante. Para llegar al punto que le interesa divide su artículo en tres “observaciones”.
En la primera, se manifiesta sorprendido por la “serena actitud de la comunidad islamista en USA” ante las caricaturas de Mahoma, nos explica la “clave del éxito”, textualmente dice: “es posible que la clave esté en una característica de la cultura norteamericana que acaso ha teñido las actitudes de las comunidades mahometanas estadounidenses: han aprendido a convivir con aquello que detestan” (¡!). Creo que se le olvidó mencionar la constante “amenaza terrorista” que se cierne sobre los EE.UU. un día sí y otro también, imagino que el aparato represivo tendrá muy en cuenta a la comunidad islámica de EE.UU., o sea, bien vigilada, pero esto para Montaner podría ser en el mejor de los casos, o una anécdota o una falsedad propia de los enemigos de la libertad. Mejor sigamos adelante y no especulemos con “teorías conspirativas” poco alejadas de la realidad estadounidense.
Por otro lado, espero que el llamar “mahometanos” a quienes profesan el Islam sea pura ignorancia, y no el afán de llamarlos de una forma despectiva, porque insito, desde mi ignorancia, que el Dios del Islam no es Mahoma, sino Alá.
Siguiendo con su brillante línea argumentativa, nos instruye y nos explica en qué consiste la tolerancia (valor cultural gringo): en simplemente “tragar en seco o protestar pacíficamente” ante todos aquellos ataques o insultos étnicos (chistes racistas de mal gusto, supongo que para él existirán algunos chistes racistas de “buen gusto”), o ataques a las creencias religiosas, porque “ese es el precio que se paga por vivir en una sociedad libre”. ¡Brillante! Para este tipo, la sociedad libre se basa en la libertad de insultar al otro, y que el otro “lo tolere” (o sea, no diga “ni pío”), bonita definición de sociedad libre. El insulto y la ridiculización del otro como derecho. No se plantea en ningún lugar del artículo la necesidad asumir una actitud de respeto a los otros diferentes. No. Tampoco, ni por asomo, hay un intento de ubicarse en la lógica del otro, es decir entenderlo, menos aún hay disposición de diálogo, ni siquiera se le ocurrió a Montaner plantear el intercambio cultural de todo tipo. Su lógica absolutamente limitada y conservadora únicamente llama, desde una posición de poder, a “tolerar”, y por supuesto (bajo esta definición de “tolerancia”) quienes deben tolerar son “los otros”, las minorías, los diferentes, los excluidos, las mujeres. Las élites y mayorías blanquitas, simplemente ejercerán su derecho de expresión (o sea de burla y humillación) teniendo como instrumento legal la famosa Primera Enmienda de la Constitución Política de EE.UU., sostenedora, según Montaner, “de este espíritu envidiable de tolerancia”, ¡vaya envidia que me da!
La segunda y todavía “más brillante” observación, no es nada original, ya se la había escuchado a Bush (¡que casualidad!), pero va un poco más allá y es el punto de enlace hacia el tema de Irán: “A los fanáticos violentos no es posible convencerlos. Hay que vencerlos. Frente a un energúmeno dispuesto a matar por un supuesto agravio moral como el de las inocentes caricaturas danesas, solo es posible atarlo, sedarlo, juzgarlo y condenarlo a una pena grave”. Como dije Montaner es todo un “demócrata”, y sobretodo, un defensor de los derechos humanos, la integridad de las personas es lo primero, pero claro estamos ante los otros, los no-personas, animales en el mejor de los casos. Por eso hay sedarlos y amarrarlos, podrían ahorrarse el juicio y todo eso, de por sí la suerte está echada. Las “inocentes caricaturas” como vimos no lo son tanto, puesto que fueron una ofensa muy grave, y así se percibió, y no una “supuesta ofensa”, es más, debo confesar que me sentí indignado ante la equiparación musulmán-terrorista. Por supuesto además de eso se agrega lo de Mahoma en el mundo islámico, con lo que lo de “supuesta ofensa” se las trae. Pero eso lo que hace es demostrar, una vez más, lo reducido del pensamiento derechoso de Montaner.
Por otro lado, sin afán de justificar actos terroristas, es claro que éstos no tienen su origen en caricaturas sino en situaciones mucho más complejas, como fanatismo religioso, desesperación, indignación, explotación extrema de una élite político-económica, dominación cultural, etc., a veces se mezclan todos estos factores. Por eso resulta inadmisible la argumentación que hace Montaner, porque denota incomprensión de la realidad del medio oriente, y del mundo árabe en general, muestra que no tiene disposición de dialogar y entender, menos de buscar una salida de coexistencia en un marco de respeto, no entiende un mundo pluricultural. No, dice que ¡a los fanáticos hay que acabarlos, vencerlos, destruirlos! Por supuesto los fanáticos son los otros, él es un “demócrata”, un “amante de la libertad”. La fórmula que se propone entonces es el peso de la ley, la misma que debe atar, sedar, juzgar y condenar severamente a los fundamentalistas (que dicho de paso ya fueron condenados de antemano), y por supuesto, no pueden faltar los buenos negocios, libertad de empresa para todo el mundo (entiéndase las corporaciones), ¡viva la acumulación de capital!
La tercera “observación” de Montaner, aunque no lo crean es todavía más limitada, la expresa en una fórmula matemática (¡¡¡!!!), en la que hace una relación directa entre fanatismo, capacidad de destrucción y la “pasión que los domina” en su afán de destruir. El uso de esta fórmula tiene que ver con lo que realmente le preocupa a Montaner: Irán. Desde su punto de vista nadie ataca a Irán, por eso es absurdo que se plantee que Irán desarrolle energía nuclear de “forma defensiva” (sic.). Pero hasta donde sé los Estados Unidos tienen un “ligero” interés geopolítico en la zona, que llevó a la invasión de Irak, también entiendo que hay algunos yacimientos de petróleo y de gas en Irán, pero como eso no interesa a los gringos, debe ser que los iraníes son muy paranoicos. Pero de seguro se trata de eso, porque Montaner asegura que EE.UU. ayudó a Irán invadiendo Irak, ya que eliminó a un gran enemigo iraní, “nunca en las últimas décadas Irán había estado más seguro y protegido”. Eso último es textual aunque no lo crean. No voy a comentar semejante disparate, porque mi memoria es pésima y no recuerdo bien cuáles, según Buhs, eran los países que componían el “eje de mal”. El artículo de Montaner finaliza diciendo que Ahmadineyad (presidente de Irán) está dispuesto a borrar a Israel del mapa (un párrafo antes para explicar su formidable fórmula matemática mencionaba a Hitler, ya más o menos se ve por donde va la cosa), lo llama fanático y terrorista. Ignora la historia, no le interesa. Que quede claro que no justifico las declaraciones hechas por Ahmadineyad, pero sí creo que se les saca de contexto histórico con claras intenciones ideológicas, además el tema de la ocupación israelí y el genocidio al pueblo palestino, ni siquiera es mencionado por el cubano de Miami. Pero esto da para una amplia discusión que no desarrollaré ahora.
Lo que me interesa, como mencioné al inicio, es demostrar (como creo que ha quedado claro) que a Montaner le importa un carajo el asunto de las caricaturas, no le interesa comprender si hubo agravio contra el mundo árabe o no, es más no le interesa el mundo árabe, ni la diferencia cultural, solo utiliza el tema para justificar que los musulmanes son fanáticos y que deben tolerar los insultos y desagravios, “calladitos más bonitos”, de lo contrario si se indignan, serán tratados como lo que son: no-humanos, y justamente de eso está plagado el estado agresor de Irán, a quien los EE.UU. protege desinteresadamente. El asunto es claro, ese tipo que se dice presidente de Irán es un fanático, hay que desarmarlo, sedarlo, atarlo, juzgarlo y condenarlo, antes de que se inmole, y nos mande al sétimo piso del infierno.¡Guerra preventiva ya! ¡Muerte! ¡Dinero! ¡Acumulación de recursos! ¡Poder! ¿porqué diablos no lo dice así de una maldita vez? Porque necesitan que tengamos miedo, necesitan que estemos asustados, para eso sirven las alertas en los EE.UU. para tener a la gente con los nervios de punta y que con su miedo a cuestas apoyen y justifiquen el saqueo y los buenos negocios. Montaner trabaja en eso, en crear miedo, en hacer argumentaciones llenas de mentiras, vive confundir a la gente, es un parásito que vive de la intriga.
Para terminar, y hablando de fanatismos, y justificaciones sin sentido para una guerra, recordemos los orígenes religiosos de Bush, y que éste en nombre de Dios ha declarado guerras y ya invadió países, de hecho ha insinuado que actúa de tal manera porque es el mismo Dios quien le anima. En otras palabras, el Dios de los occidentales (de los cristianos para entendernos mejor) al parecer sigue invocado (e invocando según Bush) para matar – como en las Cruzadas –, solo que peor, porque las muertes son más masivas. ¿quién es el fanático entonces? ¿quién es el loco?
Cualquiera que lea esto puede preguntarse, ¿porqué Josué entonces lee a Montaner si está casi enfermo de leerlo? La respuesta es simple: no sé, pero tal vez sea por puro masoquismo.
4 de marzo, 2006