“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
Mostrando las entradas con la etiqueta Apunte Mundialista. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Apunte Mundialista. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de diciembre de 2022

El relato periodístico

En la tele, en la radio, tenemos a los especuladores profesionales de este maravilloso deporte que es el fútbol. Especuladores que se dedican a construirnos un futuro, como si supieran, como si tuvieran  base alguna, ignorando el hecho de que eso que llaman "la previa" es un acto de bateo. He visto "sesudos" análisis antes de un partido que luego quedan en nada cuando se juega el partido. Nunca admiten que se trata de especulación, e incluso de sus deseos. Nos hacen creer que el arte de la opinología especulativa es una ciencia, y que ellos, son los que saben. Ya lo he dicho otras veces, los periodistas deportivos (salvo honrosas excepciones) son lo más bajo del oficio periodístico, en franca disputa con el "periodismo rosa". Cada vez la línea entre estas dos formas de periodismo es más delgada, para desgracia de quienes nos gusta el fútbol, y sobre todo para quienes gozamos de la tertulia en torno a este deporte. 

Y es que pareciera que da igual dónde se formen, son por igual ignorantes, incultos, derechosos, resproductores de todo tipo de prejuicios, da igual que tengan la posibilidad de recorrer medio mundo, no aprenden nada. No leen nada, y se les nota, se les nota mucho. Pongamos el ya paradigmático ejemplo (hagamos leña de un árbol no caído, ojalá hubiese caído): Josué Quesada, rey de los ignorantes, quien dijo que los nazis le hicieron bien a Alemania (solo le faltó decir que a los judíos más) y que Hitler escribió el Manifiesto Comunista. Tonto de pies a cabeza. Lo peor es que lo dijo con la seguridad de quien sabe de algo. Semejante estupidez, semejante ignorancia, debería ser causal de despido. Pero no pasó nada, en el mundo del espectáculo deportivo, estos idiotas dicen lo que quieran. 

En los últimos años hemos visto cómo el periodismo deportivo se transformó en espectáculo deportivo, los periodistas ni las manos pusieron, es posible que ni siquiera se hayan dado cuenta, y que se hayan subido con toda alegría a ese carruaje, confundiendo su oficio con el seductor mundo del espectáculo. Para las empresas de comunicación se trata de un negocio. Pero se supone que los periodistas tienen un código deontológico, se supone que el periodismo trata de describir la realidad, de cuestionar, de contrastar, de informar. Pero creo que eso exige un mínimo, y estos carajos son muy vagos, además, como ya dije, también son bien ignorantes. 

Y son tontos engreídos, creen que siempre tienen la razón. Nunca son responsables de nada. Confunden la criticidad con sus deseos. Saben que el micrófono les da cierto poder y eso les hace perder el menor atisbo de objetividad, ni siquiera buscan contrastar opiniones, son una maquinaria de generación de "opinión pública", crean relatos, que luego gente como el compa que llega a la mejenga (sí, el morado envenenado que le va al Real Madrid) crea que la selección tiene opciones de ganarle a España. 

Pero los periodistas crean estos relatos del que luego no saben cómo salir, porque como dije, jamás aeptarán que son parte de la maquinaria de alienación. Eso hará que, tras el desastroso 7 a 0 contra España, Jorge Martínez se deje decir que "... no sabíamos a ciencia cierta cuál era el nivel de nuestra selección porque no hubo fogueos..." (!!!!!!!) ¿Ah no? ¿Y qué diablos estuvieron haciendo durante la eliminatoria? ¿A cuál selección vieron? ¿No vieron el partido contra Nueva Zelanda? ¿En serio creyeron que algo iba a cambiar? ¿Será que también acudieron a las sesiones de coaching del psuedo psicólogo de la selección? A mí me parece que decir que no sabían cuál era el nivel de la selección porque no hubo fogueos, es un insulto a la inteligencia. Por cierto, vi a Ronald González diciendo lo mismo en ESPN, sí a Ronald González, también responsable de este desastre, espero que no tengan la memoria tan floja como para haberlo olvidado. 

Según el relato periodístico deberíamos estar satisfechos porque se le ganó al primer lugar del grupo. Ah sí, muy satisfecho me siento, un tiro a marco, un gol. Después (ni antes), nada.  Adriana Durán en un derroche de mediocridad dijo: "volvimos a dónde nos sentimos cómodos, donde hemos sido felices". ¿Dónde hemos sido felices? ¿Quiénes? Yo no, ya lo he dicho, no me gusta el fútbol de once colgados en el tubo, no sé quién se sentirá feliz jugando así, tal vez el mediocre machillo. Nos dicen que deberíamos sentirnos satisfechos con una despedida honrosa frente a Alemania. Por supuesto que prefiero ese partido que los dos anteriores, pero no da. El balance general es malo, muy malo, así fue toda la eliminatoria, y como dije en otro apunte es el resultado de ocho años de desaciertos. Ese análisis no lo escucharemos en boca de ninguno de los periodistas, el espectáculo les preocupa más, total de eso es que vivien. 

sábado, 10 de diciembre de 2022

No jodan!

Me revienta la correctitud, y más, la correctitud política. Esa correctitud que hemos asumido me tiene ya harto. Ya no decimos "presos", ahora decimos "personas privadas de libertad", porque es más digno, más correcto, llamarles así, aunque luego nos importe un pepino sus condiciones carcelarias, ni sus familias, que se pudran en las cárceles sobrepobladas, nos valen un carajo sus derechos, total son asesinos, ladrones, etc., pero les diremos "privados de libertad", eso nos hace seres correctos. Podría poner cientos de ejemplos de esos eufemismos que la correctitud política nos obliga a usar. Peor es cuando la correctitud política esconde, oculta, el racismo o el machismo, porque entonces de nada vale ser correcto políticamente hablando si nuestros actos van dirección contraria. Pongamos de ejemplo a Eli-tista en la manifestación del 8M pasado. Sí, sí, ir a la marcha para manifestar su apoyo es muy correcto, pero luego todos los proyectos que promueve van en contra de las mujeres, de una u otra forma. 

También me revienta, y mucho, la correctitud del lado de la izquierda. Esa obligación de ser correctos, hasta convertirnos en algo casi inofensivo. Y es así como las derechas populistas se apropian del discurso antisistema, siendo la cara más dura del neoliberalismo, sosteniendo los privilegios de los más ricos. No me voy a extender en este desahogo por lo políticamente correcto, porque este apunte va de fútbol. 

Resulta que ahora un jugador no puede, no debe, celebrar un gol contra un ex equipo. No jodan. ¿Con lo que cuesta anotar y no lo vas a celebrar por "respeto" sólo porque "no es correcto"? No jodan. Por supuesto habrá quien lo sienta genuinamente, pero se ha instalado esa obligación de tener respeto por el ex equipo. Y yo creo que sí, que hay celebrarlo, gritarlo, pucha, es un gol. Para otros, bailar tras celebrar un gol es burlarse del rival. No jodan. Si los brasileños bailan, es irrespeto, como dijeron algunos tras ver a Tité bailar con sus jugadores. No jodan, es Brasil, qué esperan ¿qué es lo que quieren? ¿que celebren como europeos? En Brasil se baila zamba, y muchas cosas, ¿porqué los jugadores habrían de celebrar de otra forma? ¡que celebren como le de la gana! ¿Acaso alguien le dice a los europeos cómo deben celebrar sus goles? Hay quienes quieren homogenizar tanot el fútbol que ya no se conforman con que se juegue feo y defensivo, quieren que el gol sea aburrido también, o que en todo el mundo celebremos con Seven Nation Army. No jodan. 

Y ayer la misma carajada, que los argentinos no sé qué. Casualmente el mismo chavalo que creyó que la Selección pasaba a segunda ronda y que cada semana llega con su camisa de la "ese", y le va al Real Madrid, nos envió el meme diciendo que los argentinos no sé qué. Y claro, no vio el partido, no tenía idea de todo lo que había ocurrido antes, menos, que Van Gaal cuando estaba en el Barcelona decía lo que decía de los latinos (y cómo iba a saberlo si le va al Madrid y solo eso ve). O sea, esta carajo, y miles de personas solo se quedan con la foto de los jugadores gritandoles el penal de Lautaro a los Neerlandeses. No quiseron ver lo que ocurrió antes, ni lo dicho en la previa. Veo en un periodido argentino y los periodistas politicamente correctos (todos de derechas), de moral superior, llamado a Messi vulgar, por celebrarle en la cara a Van Gaal a lo Riquelme (y Van Gaal sacó a Riquelme delBarcelona). Esos mismos son los que le decían "pecho frío" (ayer mismo ese carajo saprisista y del Madrid, lo tiró, no había visto el partidazo del 10 ni ese pase enorme). Que no debieron hacerlo dicen. Como si lo neerlandese no hubieran estado picando todo el partido, porque claro, son europeos, ellos sí son correctos. No jodan, hipócritas. 

Pero hay que ser correctos. Claro, así como los europeos que han invadido medio mundo. Así como ellos que hacen la guerra por todo lado. Así de correctos, como son con los inmigrantes negros y orientales. Hay que ser como ellos, que son correctos, muy correctos. Que no jodan, que no nos digan hasta cómo tenemos que celebrar los goles, celebremos como nos de la gana. 

miércoles, 30 de noviembre de 2022

El buen fútbol (ese que no tiene nuestra selección)

Yo me confieso purista del buen fútbol. Me hice aficionado del Barça en los noventa viendo al Dream Team de Cruyff. Uno de los jugadores que más admiraba era Guardiola, quería jugar como él, pero obviamente no era así de bueno, y además jugaba otra posición. Pero Guardiola era mi jugador favorito de ese Barça. De ese equipo me gustaban además otros jugadores, pero lo que más me gustaba era el juego de conjunto,  la capacidad de tocar y tocar la pelota con esa velocidad y precisión, que jugaban tan bien, tenían un equipazo pero no eran invencibles. Ese era para mí el ideal del buen fútbol, y no es que en esa época no hubiesen equipos extraordinarios, el Milán de Sachi un equipazo por ejemplo, ni que todos los equipos debieran jugar así como el Barcelona, solo que desde ese momento el estilo de Cruyff me deslumbró. Y ni qué decir del Barcelona de Guardiola, simplemente maravilloso. 

Es obvio que no todos los equipos pueden (o deben) jugar así, si no el fútbol sería muy aburrido, pero sí agradezco a los entrenadores y equipos que quieren jugar bien, que van a buscar el resultado (o sea ganar). Ahora bien, no siempre se puede jugar alegremente al ataque, básicamente porque el "plantel" (como dicen los periodistas) no da, o porque el equipo contario es abrumadoramente superior. Pero cuando se tienen la plantilla para jugar bonito y ofensivo es una mezquindad salir a defenderse, o querer jugar a la destrucción del juego. He visto muchos equipos haciendo eso. 

En el nivel local, recuerdo a la Liga de Badú, un equipo que siempre iba al frente, su objetivo era ganar a como fuera, pero porque metía goles. "Hoy ganó el fútbol", decía Badú ganara o perdiera. Esa Liga era puro espectáculo. Iba frecuentemente al estadio en aquella época y era una fiesta, hasta los porteros metían goles. 

Una de las razones por las que odio al Machillo Ramírez, es que es mezquino. Es representante de ese fútbol feo de los ochenta. La "estrategia Tuasa" es un insulto. Le funcionó durante un tiempo, pero para que funcionara destruyó todo indicio de creatividad, creó argollas a conveniencia, y desbarató todo una generación, acostumbró a la afición al resultadismo a toda costa y al juego horrible, prescindió del 10, cada partido, cada final, era sufrir. Y la gente no se merece eso. Uno ve un partido para divertirse, para sacarse la realidad de encima y no pensar en nada más que el juego. Uno no ve un partido con la intención de sufrir, o ver al equipo jugando mal. Y el equipo jugaba mal. Pero ganaba. Entonces se le perdonó el juego horrible, las argollas, la mediocridad. Y cuando llegó a la selección, se clasificó al Mundial de Rusia al estilo machillo, sufriendo, sufriendo mucho. En el Mundial el juego fue mezquino, y en la primera ronda hasta luego. Sin pena ni gloria. Nadie recordará a Costa Rica en ese mundial, ni siquiera nosotros. Claro, también estaba a la sombra del 2014. 

Lo que quiero decir es que tras sacar a Pinto de la selección (no vamos entrar en el debate si había que sacarlo o no) se tomaron las peores decisiones. Una de ellas fue el machillo, no sé a quién se le ocurrió, pero todos supimos a lo que se jugaría: a la defensa absoluta. Todos supimos que la argolla era lo que iba prevalecer. Por eso no hubo renovación, lo que hubo fue destrucción de un equipo, a la vez que se acostumbró a todo el mundo a sufrir, a jugar mal, a buscar un resultado (que para los efectos ya no era ganar, simplemente puntuar). Costa Rica volvió entonces a ser ese equipo mediocre de siempre, cuando se pudo aprovechar mejor esa generación y apuntar a la renovación. Pero los dirigentes solo pensaron en la plata de la clasificación a Mundial. 

Así que, yo no pido lo imposible que sería jugar como ese Barça, soy realista (empiezo por mí que aunque me gusta jugar nunca fui tan bueno como dedicarme al fútbol), vivimos en Costa Rica, pero aún así se puede jugar a tratar de jugar bien, de tratar de ganar siendo honestos con nuestras capacidades, y no renunciar tan cobardemente a jugar. Eso es lo que me molesta del machillo, esa cobardía, ese resultadismo sin sentido, jugar a mantener el cero a toda costa, que es jugar a perder. Entonces si a mí me preguntan cuando empezó el desastre actual de la selección (ese juego a nada, a un tiro a marco en dos partidos) empezó desde una mesa, cuando se renunció de plano al buen fútbol, cuando se tomó la decisión de poner a un mediocre al frente de la selección. Echarle la culpa a Suárez es muy fácil, pero es un ejercicio de desmemoria que me resulta insultante. 

Ya hablaré de la prensa, que merece un apunte aparte. 

Pd. obvio que quiero que la selección pase, y es posile que en una que le quede a alguien puede anotar, y luego poniendo todo atrás se logre. Pero odio que sea así. 



jueves, 24 de noviembre de 2022

España 7 - Coaching 0

Para mi curso de Psicología General asigné a los estudiantes un texto muy intersante de Renata Salecl, titulado La tiranía de la Elección (2021, Editorial Godot). Entre muchas cosas la autora analiza el papel del Coaching en nuestra sociedad. Para ella, la autoayuda (que es una farsa en tanto siempre hay un otro que "ayuda") invita a pensar que cada uno es el amo de su destino, y que basta con tener pensamiento positivo (o tonterías del tipo "los astros deben alinearse) para que nos vaya bien. Pero ya hemos visto cómo la autoayuda no funciona y lejos de estar mejor cada vez vivimos con más ansiedad y somos más infelices. Esta lógica de la autoayuda, abrió la puerta para que aparecieran figuras como los coachs, que básicamente son motivadores e intentan dar una respuesta a las angustias de la vida contemporánea, la angustia y las crisis existenciales vendrían a ser pérdidas del autocontrol, la autoconfianza o del poder de voluntad. Poco importa qué es lo que verdaderamente angustia, porque lo que importa es que cambiemos nuestra actitud, nuestra conducta, es que nos insertemos de nuevo en el rol de producción y consumo, que seamos seres iluminados pero partes funcionales dentro del capitalismo. Dirá Salecl: "Como una nueva forma de control social, el coaching insta a los individuos a regularse a sí mismos, a adaptarse contantemente a los cambios en el entorno social. Aquel que sea capaz de lograr el pleno autocontrol y la completa determinación sobre sus deseos podrá alcanzar su potencial y materializar sus objetivos". El coach nos enseñará que la vida puede dominarse y que podemos entonces ser libres, pero con la ironía de que implica el sometimiento al coach. Esto tiene además el pequeño problema de que obvía que no tenemos control de muchas cosas, obvía toda la estructura social, la desigualdad, la injusticia. O sea, obvía condiciones objetivas que hace que la vida esté fuera de nuestro control, o sea que crea una operación mental que supone que tenemos elección. Con el pequeño el problema de que el mundo sigue ahí ajeno a nuestra voluntad, y que por más motivados que estemos, esas condiciones objetivas, esa inseguridad no desaparecerá, aunque nos sintamos muy seguros para enfrentar las adversidades. 

Dicho lo anterior vayamos al objeto de este apunte: la catastrófica, vergonzosa, humillante, y el largo etceterá que quieran agregar, derrota de Costa Rica ante España. Recordemos que la selección de Costa Rica se clasificó al infame mundial de Qatar jugando muy mal (a nada en realidad) en el último momento siendo ampliamente superados por Nueva Zelanda. En estos días vi las declaraciones  de jugadores y cuerpo técnico diciendo que llegan para ser campeones mundiales. Eso solo puede ser obra del coaching, de una operación mental que obvía toda la realidad, y que instaló en la mente de jugadores y cuerpo técnico la negación de la realidad. Pero el problema es que a pesar de la voluntad, del esfuerzo, la realidad sigue ahí, y España es un equipo de alto nivel, y como tal, nos metió siete goles. El coaching es esa operación engañosa de la ilusión de la elección contra toda la evidencia. No se puede elegir que le ganaremos a España (contra toda la evidencia que nos brinda la realidad) solo porque decidimos que así sería, porque estamos muy motivados, a lo sumo podríamos hacer un buen partido, y no fue el caso. Para que eso ocurriera se tenían que combinar varios factores, como sí ocurrió en Brasil, donde hubo un trabajo psicológico, pero había un técnico que tuvo la oportunidad construir un equipo. 

Ahora bien, el asunto (todavía más grave) no es solo que los jugadores y cuerpo técnico se la hayan creído, es que mucha gente se la creyó. El lunes anterior oí a un par de conocidos con los que mejegueo todas las semanas, haciendo un cesudo y optimista (podría que hasta nacionalista o fanático) análisis de porqué Costa Rica tenía opciones de ganarle a España (sí ganarle a España, y hasta de clasificar). No importan sus razones, eran todas absurdas, propias de fanáticos que mejenguean en una cancha de mierda los lunes por la noche. Pero digamos, en su defensa, que la gente tiene derecho a ilusionarse (claro, proporcional es el enojo frente a la cruda realidad). El caso es que esta operación de coaching funcionó a nivel colectivo apoyada por la prensa (que no cuestiona críticamente nada), el gobierno (que instrumentaliza el fútbol) y el comercio (que vende). Funcionó obviando toda la evidencia: que este equipo es un desastre desde hace tiempo. Que la federación de fútbol está compuesta por una manada de incompetentes fanáticos y mercaderes que les importa únicamente el dinero. Que la prensa deportiva nacional da vergüenza y que cada día se parece más a la prensa de la farándula (si es que a eso se le puede llamar prensa). 

Los que hace unos meses eran ídolos por clasificar, siguen ahí, ya no como ídolos, si no como simples mortales que jugaron un partido horroroso en el no metieron el pie duro, porque para eso no da la voluntad ni la motivación del coach. No se puede aspirar (ya no a ser campeones mundiales) si no a hacer un papel decoroso, después de tanta improvisación, de tantas deciones malas. Luego del mundial de Brasil pareciera que no aprendimos nada. Porque después de Pinto qué vino: Wanchope, Matosas, Oscar Ramírez, Ronald González. Hemos perdido ocho años con técnicos mediocres, que juegan a destruir y defender (el machillo), o que del todo no estaban preparados para entrenar ni a la selección de Samoa Americana. Suárez, ciertamente se equivocó en este partido, pero el desastre se venía gestando desde antes, cada quien debería asumir su responsabilidad (obvio eso no va a pasar), y nosotros tener la cabeza fría y pensar, que todo lo que se ha hecho nos condujo al rídiculo de este primer partido de Qatar. 

Tiremos a la basura el coaching, que no sirve para un carajo, hay que ponerse serios, y con las herramientas que tenemos empezar a construir lo que sí podemos construir, lo que sí podemos controlar, eso es lo que nos hace mejorar. Pero para eso se necesita hacer todo un trabajo de análisis profundo, de transformación profunda, hay que planificar, hay que tomar decisiones, y eso no se hace con un par de meses con un charlatán motivador. Por algo el coaching ni siquiera es psicología. 


lunes, 30 de junio de 2014

Apunte Mundialista. A Cuartos de Final...

La última vez que vi un partido mundialista de la Selección en casa de mis papás, con toda mi familia, fue hace exactamente 24 años, en aquel famoso partido en el que los checoslovacos nos clavaron cuatro. Me resistía a verlo en familia, por aquello de las cábalas; pero al final pudo más el cumpleaños de dos de mis hermanas.

Partido trabado, trabadísimo, el más flojo de la Sele en el mundial. Los griegos lo trabaron, no dejaban jugar, ese es su estilo. Lo dije en el apunte anterior, que sería un partido duro, y así fue.

El gol de Ruiz nos hizo brincar del sillón. Mi papá se había ido a su cuarto en el medio tiempo y ahí se había quedado, presa de los nervios. Pero cuando la comadreja metió el gol no lo gritó. En el tele de su cuarto la señal tenía 30 segundos adelante, ¡qué detalle! Los bebés lloraron, no de la alegría, sino del susto de escuchar los gritos de la celebración, la expresión de Zazil (mi sobrina) era de susto total; no entendía los gritos... Pero luego sí entendió la alegría de la celebración después del partido.

El arbitraje de este partido, todos lo vimos, fue totalmente parcializado. Y aunque siempre puede ser peor, ya sería el cinismo absoluto de un ente que tiene unos spots muy lindos contra el amaño de partidos. El australiano expulsó a Duarte, que curiosamente había sido considerado el mejor de Costa Rica en los partidos que había jugado la Sele, y antes no había pitado una mano enorme, que sólo el australiano no vio. Ya jugando con 10, el equipo tuvo que echarse atrás. Cincuenta y cinco minutos aguantando la presión griega.

Por eso la explosión de alegría tuvo esas magnitudes. No porque celebráramos "como si hubiéramos ganado el Mundial", como escribió Nefer Muñoz para la BBC. Seguramente por escribir para la BBC es que escribió viendo "objetivamente" lo que ocurría, pero sin comprenderlo. Seguramente es que identificado con el vendedor de lotería que cita fue que todo le pareció exagerado. Muñoz cree que celebramos como si hubiéramos ganado el Mundial porque no entendió que en realidad celebramos como si hubiéramos pasado a cuartos, que fue lo que hicimos. Si ganáramos el Mundial celebraríamos con la magnitud que implica tal cosa. 

Lo que Muñoz no entiende es que el equipo resistió heroicamente jugando con 10, contra el árbitro, contra la historia misma, contra nosotros mismos y nuestra mentalidad "chiquitica". No entendió que nuestra bronca con la FIFA viene desde antes de quedar en el "grupo de la muerte", antes de los 7 jugadores meando en un tarrito, antes del pésimo arbitraje del australiano, antes de la hostilidad griega, antes del entrenador expulsado que no salía del campo, antes de que Umaña fuera a tirar el quinto penal y no hubiera una bola. La bronca empezó con lo de Colorado, con aquel infame partido bajo la tormenta de nieve. El Fairplay la FIFA se lo pasó por el ojete. La celebración apoteósica del domingo tenía todo eso de fondo. Nadie en Costa Rica defiende a la corrupta FIFA.

El partido de octavos contra Grecia es el partido más sufrido de la historia del fútbol de Costa Rica, por las circunstancias. Nunca antes había sufrido de esta forma un partido de fútbol. Nunca antes lo grité tanto. La alegría de la gente saliendo a las calles en todo el país es proporcional al sufrimiento experimentado por los noventa minutos, los treinta de tiempo extra (casi una hora jugando con 10) y los penales. ¿Cómo no celebrar de esta forma? Por eso el titular de la BBC no es exacto; es el más claro ejemplo de una cierta "objetividad" del periodismo -seguro eso enseñan en las escuelas de periodismo-. Pero el problema no es de escritura ni de estructura, sino de incomprensión. Grave para un tico que haya escrito con pluma inglesa. 

En todo caso y más allá de las miradas "objetivas", lo de ayer fue histórico. No hay comparación posible. Hasta los más escépticos intelectuales se han montado en la trepidante emoción de un Mundial que nos mantiene soñando, que saca lo mejor de nosotros... y lamentablemente lo peor -ya hablaremos de eso-. Por el momento quiero quedarme con esta emoción, con esta alegría, con nuestra Selección (con mayúscula) en cuartos de final contra Holanda. Será un partido más duro aún, pero ojo, que nos viene bien el papel de la víctima. Este equipo se crece, como si mimetizara, y en esa medida creciera su potencial futbolístico. Ya veremos si celebramos un pase a las semifinales. Permitámonos soñar y si perdemos, ya habremos hecho historia. Deberíamos jugar con la soltura del que no tiene nada que perder, y nosotros, trabajadores. deberíamos pensar en eso, que no tenemos tampoco nada que perder.

sábado, 28 de junio de 2014

Apunte Mundialista. Gran Mundial

Hoy cumple años mi hermana, la número 5 del clan, así que bajé a comprarle algo (ya ella sabe qué, lo que no sabe es cuál...; esa es la sorpresa). El caso es que cuando iba en el bus empecé a escuchar pitazos. Al principio pensé que la gente andaba muy contenta y llena de optimismo por el partido de mañana. Y cuando pasé por la Fuente Tsaitami (ése es el verdadero nombre de lo que llamamos la Fuente de la Hispanidad, según lo que comentó mi querida amiga Amanda Alfaro en el feisbuc, y lo que significa es TODAS LAS AGUAS, en bribri), había decenas de colombianos celebrando el pase de Colombia a los Cuartos de Final en el Mundial.

Tras superar amplia y brillantemente a un muy mermado Uruguay, se medirán contra Brasil en Cuartos. Supongo que los brasileños deben estar felices por no jugar contra Uruguay, pero deberían estar mucho más preocupados por el gran juego de los colombianos. Y como escribió también en feisbuc otro muy querido amigo mío, Manuel Morales: "El 'jogo bonito' de Brasil se acabó en el '86, con aquel equipo maravilloso de Telé Santana, Zico, Sócrates, Junior, Falcao y Careca. Llegó como favorito a las copas del '82 y el '86 y se fue de las dos temprano, eliminado primero por Paolo Rossi y después por Francia, en parte gracias a una floja defensa y a un pésimo portero. Fue un campeón sin corona, que jugó el mejor fútbol de Brasil en toda su historia (mejor aún que en el '70)".

Ese equipo de Brasil sí que era un equipazo. Esos once que hoy juegan, excepto Neymar, no le llegan a los tobillos a ese gran equipo que tuve la oportunidad de ver en mi infancia. Pareciera que el triunfo del capitalismo a los inicios de los noventa también marcó la época de comercialización total del fútbol, o al menos profundizó ese proceso que ya el corrupto de Havelange había iniciado con reinado supremo. La comercialización extrema del fútbol ha ido influyendo demasiado en el juego, y ahora se juega a no perder. Claro, hay millones de dólares en juego. La FIFA toma las decisiones pensando más en el negocio que en el juego mismo. Recordemos a Maradona ya desde los ochenta denunciando todas estas situaciones. Lo de ahora es simplemente obsceno. 

Pero volviendo a los colombianos. Me pareció lindísimo que los colombianos se encontraran en la Fuente, que se la tomaran, que se la apropiaran, que hicieran suyo ese espacio público. El pase a cuartos es similar a lo que podría hacer nuestra selección mañana. Colombia, a pesar de ser un equipo con un gran fútbol, y de haber tenido grandes equipos, grandes jugadores, grandes entrenadores, no había pasado de los octavos, igual que nosotros en Italia 90. Ese equipo del noventa era un cuadrazo, grandes figuras que para el siguiente mundial hicieron unas eliminatorias de ensueño y luego se fueron en la primera ronda, y siempre habrá que recordar a Escobar. Pero desde ese equipo del noventa Colombia no había superado la fase de grupos, y de qué forma lo han hecho: cuatro triunfos al hilo, y un equipo que se muestra como candidato a ganar. El técnico, uno enorme: Pekerman. Recuerdo que estaba en Medellín cuando escuché la noticia de su nombramiento, un tremendo acierto de la Federación, opinión que no compartían algunos periodistas y opinadores de los medios comerciales. Hoy, igual que Pinto en nuestro país, les cierra la boca. Es posible que muchos de los que hablaron pestes contra Pinto en Colombia también lo hacían con Pekerman. Es posible que, en cierta medida, eso le alegre a Pinto. No sé; a mí sí. Los nuestros son nefastos, y lo peor de todo es que son unos payasos, unos figurones, ignorantes y bien vagos, no se informan bien. 

Que los colombianos celebraran la victoria de su Selección en un lugar público en el que nosotros celebramos habla del nivel de integración que la comunidad colombiana tiene en nuestro país, o al menos eso interpreto yo. Puede ser que me equivoque. El caso es que esa apropiación de espacios públicos, desde mi punto de vista, colabora a naturalizar la presencia de gente que nacieron en otros lados y que por muchas razones están en nuestro país. Ayuda a que asumamos que esto es natural y que en eso consiste la convivencia social, porque además no escuché comentarios reprochando que se tomaran la fuente; por el contrario, la gente que iba en carro y a pie sonreía. Me gustó eso.

Este ha sido un gran mundial, el mejor Mundial que he visto. Muchos goles, equipos que juegan a ganar, que le ponen ganitas. Los grandes equipos europeos, los tres de las ligas más potentes económicamente, se fueron con la cabeza gacha, humillados, y endosándole pérdidas millonarias al ente corrupto que dirige el fútbol mundial. No les sienta bien jugar en el Trópico, mucho calor dicen, mucha humedad se quejan, prefieren jugar cómodos, no saben lo que es jugar con las duras condiciones que tenemos en estos sures. Reventados por el calendario que les exige jugar para alimentar los bolsillos de los mercaderes y que el negocio circule como la redonda bola, los grandes equipos europeos (excepto Alemania y Francia) se fueron por la puerta de atrás con más pena que gloria. En tanto, a excepción de Ecuador y Honduras, los equipos latinomericanos pasaron mostrando que están en distintos niveles, pero en todo caso cerrando una primera fase para ser recordada.

¿Será porque el Mundial se juega en Brasil que éste es tan bueno? La verdad no sé si eso influye. Podrían ser muchas cosas, ya habrá tiempo para pensar en eso. Podría ser que ocurriera que los jugadores han visto las protestas en el Brasil y pensaron que la gente tenía razón, y que entonces deberían jugar al fútbol como se debe, porque es lo mínimo que un jugador de fútbol debería hacer. Pero pensar eso es realismo mágico, lamentablemente.

La gente tiene razón en quejarse contra esa institución corrupta que es la FIFA y exigir a los gobiernos mayor inversión pública en cosas muy importantes y básicas como la educación, la salud, el empleo; o sea que gobiernen democráticamente y democratizando. Este Mundial ha terminado por dejar desnuda a la corrupta FIFA. Este Mundial ha reivindicado el fútbol a pesar de la FIFA. La gente en Brasil ha hecho lo que debía: mostrarle al mundo la obscenidad del negocio alrededor del fútbol. Lo ha retratado de forma incontestable; creo que sólo en Brasil podía ocurrir semejante cosa y eso es posible únicamente porque hay una ciudadanía activa, organizada, y porque hay un proceso político intenso, porque los gobiernos progresistas han avanzado, empujados por la gente, hacia que sea posible exigir más. El gobierno de Brasil está muy amarrado por las élites político-empresariales que frenan las reformas y por eso es fundamental que la gente empuje y se organice; eso es lo que han hecho aprovechando la vitrina que el mundial les da. Eso puso en el tapete la discusión en torno a la desigualdad, en torno a lo obsceno del negocio. Deja tocada a la FIFA, nunca como ahora tan desacreditada. Nadie en su sano juicio hoy se atreve a justificar a semejante corruptela.

Indigna por eso el castigo "ejemplar" a Suárez. Porque, aunque hay consenso en que Suarez debía ser sancionado, es desmedido, es hipócrita, moralista. La FIFA no tiene ninguna moral para hacer lo que hizo, pero tiene el poder. Ya es hora de sacar a estos corruptos de la dirección del fútbol mundial. No debería ser Suárez el que sea expulsado del fútbol, sino Blatter, y para siempre. Las protestas en Brasil exigieron democratizar el gasto y la toma de decisiones, exigieron otra racionalidad en la economía, y denunciaron e hicieron evidente la corruptela de esa mafia que es la FIFA. Pero ¿cómo sacarlos para siempre del fútbol? Esa es la cuestión, y por eso es que es nefasto que los equipos tengan dueños. Los dueños no se eligen y toman decisiones porque lo que ven es plata. ¿No es el fútbol una metáfora de cómo funcionan las cosas en el mundo de verdad?

Hasta ahí lo dejo. Esperemos poder celebrar mañana un pase a cuartos de final, las posibilidades son amplias, como nunca antes. Pero, ojo, el equipo griego es un equipo duro y ultradefensivo que sabe cuándo matar, por algo están ahí, por algo también fueron campeones de Europa, jugando horrible, pero al fin de cuentas campeones.


Pd. Lamentable que Chile haya quedado eliminado, gran equipo.

sábado, 21 de junio de 2014

Apunte Mundialista. El grupo de la muerte.

¿Alguien se podía imaginar hace dos semanas que Costa Rica iba a liderar el grupo de la muerte? ¿Alguien se imaginaba pasarle por encima a Uruguay? ¿Alguien se pudo haber imaginado que en un mismo día Costa Rica le ganaría a Italia y eliminaría a Inglaterra? Pues yo no. Lo reconozco. No le tenía fe al equipo, porque le tocó en el peor de los grupos. Dejémonos de varas, Costa Rica clasificó muy bien al mundial, pero en una zona que se practica mal fútbol. En la CONCACAF no hay potencias futbolísticas, y nos enfrentábamos a tres equipos de tradición, llenos de figuras. Se trata de realismo, nada más que eso. En la quiniela, confieso, le anoté tres derrotas a Costa Rica.



Desde hace muchos años no gritaba un gol de esta manera, hace mucho tiempo no celebraba un triunfo de la Sele así. El equipo de Costa Rica ha ganado dos partidos jugando muy bien, siendo muy superior a Uruguay y a Italia, y eso no es poca cosa, eso me emociona más aún. Esto es histórico. Impresionante. Superior a lo de Italia 90. Superior porque el grupo en este mundial era muchísimo más complicado, tres campeones mundiales. El equipo juega con ganas, todos. Pero juega con orden, porque Pinto es un gran entrenador. Muchos periodistas, esos que hoy le alaban, le criticaron con fiereza. Pinto es el gran artífice de este triunfo, porque estas victorias son fraguadas desde el camerino, desde el pizarrón, desde la meticulosidad de un hombre que estudia. Pinto dijo en la conferencia de prensa que llevaba 20 años estudiando cómo juega Italia, y antes había dicho que llevaba 8 años viendo jugar a Pirlo. Y Pinto planteó el partido para anular el sistema italiano, Pirlo no brilló, Ballotelli anulado. Pinto planteó de forma brillante el partido, y los jugadores se aplicaron en la cancha. Los jugadores le respetan, y Pinto ha logrado compactar al grupo, eso se nota cuando el equipo salta a la cancha: todos trabajan para el equipo. Costa Rica juega con autoridad en el grupo de la muerte, con una idea clara, sin complejos, al ataque. Me gusta este equipo, me gusta mucho.

Costa Rica fue más que Uruguay, Costa Rica fue más que Italia. Se tocó la bola contra Italia, se oyó el ole en las gradas... de verdad ¡¡¡quién se lo iba a imaginar!!! 

La FIFA, que sólo piensa en el negocio, sacó la calculadora, y no deben estar muy contentos, serán millones en pérdidas por la eliminación de Inglaterra, y ojo que hasta podría quedar afuera Italia. No sé si será por eso que a la FIFA se le ocurrió que tenía hacerle la prueba dopping a siete jugadores de nuestra Selección. La FIFA es un órgano corrupto, de eso ya nadie en el mundo tiene duda. A esa dirigencia corrupta le gusta que pasen los grandes, los poderosos, los que tienen dinero, los que reproducen el negocio. Es un insulto lo de las pruebas de dopping, aunque digan que se trata de hacerlas a los jugadores que no tenían el control previo al mundial. 

Esas pruebas de dopaje, que por cierto han salido todas negativas, son sospechosas, malintencionadas, e intentan poner en cuestión un triunfo legítimo, incuestionable, incluso a pesar del mal árbitro chileno. Los italianos terminaron arrastrando los pies en el calor de Recife, los nuestros salieron enteros. Para la FIFA entonces, resulta eso sospechoso. Como si este no fuera un país tropical y no fuera, por tanto, más asimilable el clima, como si no fuera posible una buena preparación física, como si no fuera posible lo que el mundo entero vio en la cancha: un equipo muy superior al otro. En lo simbólico, la FIFA cuestiona el triunfo, o intenta empañarlo. Son unos impresentables. En todo caso, espero que esto también sirva como "efecto nieve" y le dé al equipo más ganas de triunfar. 

En fin, este triunfo sobre Italia es histórico, y muestra que no siempre se impone la lógica. Que hay algo de impredecible en este maravilloso deporte, lamentablemente prostituido por los mercaderes. Estamos frente a un gran mundial, con muchos goles, con grandes juegos, como hace tiempo no se veía en los mundiales uniformes de la FIFA. Brasil ha resultado difícil para algunos equipos europeos que no soportan el clima y la humedad, los estadios llenos de latinomericanos que hacen sentir presión adicional a estos jugadores. Este mundial de Brasil ya es un gran mundial, y además parece será nuestro mundial, ya veremos hasta donde llega nuestra selección, por el momento en el grupo de la muerte somos los que estamos vivos por encima de todos, y eso es motivo de celebración.

jueves, 12 de junio de 2014

Apunte Mundialista. Fútbol a pesar de la FIFA

Empezó el mundial, y con él muchas otras cosas. Creo que este es el primer mundial de la historia que se inicia en medio de tanta polémica, envuelto en tantas protestas. Podría pensarse que es irónico que ocurra así en un país que se supone es absolutamente futbolero. Y lo que ocurre es que ha quedado en evidencia el despilfarro que ha significado la organización del mundial, como también se hizo evidente  que existe todo un entramado de corrupción. Hoy para todo el mundo es claro que la FIFA es una institución corrupta, manejada por una bola de mercaderes a los que poco les importa el fútbol y están preocupados por hacer grandes negocios. Solo eso les importa. Joseph Blatter en su vida ha tocado una pelota de fútbol, es posible que no entienda de fútbol, es un tecnócrata corrupto. Y es una lástima que un deporte como el fútbol se convierta, se reduzca, a ese vulgar negocio que encabeza la multinacional más corrupta del planeta, y eso es mucho decir, porque la competencia es dura.

Es lamentable que, por poner sólo un ejemplo, se haya visto ese patético espectáculo con "pitbull" y "JLO", ¿es que acaso en el Brasil no hay cientos de miles de artistas que podrían representar de verdad esa riqueza cultural? Es una vergüenza que ese "artista" se haya presentado, para disimular tuvieron que ponerle una camiseta amarilla, que dijera Brasil, como "para que nadie lo notara". No es chovinismo, es que simplemente es una expresión patética de globalización mercantil. Es realmente molesto que se haya puesto en escena la "bandera de la felicidad" de coca-cola, una multinacional que ordenó matar sindicalistas en Colombia entre otras bellezas; esa es su "felicidad". Es indignante que ese sincretismo entre marca y fútbol sea promovido de esa forma, porque es muy perverso. Porque además no es cierto que sin los patrocinadores el fútbol no es posible; no es cierto. El fútbol se juega, el fútbol emociona, apasiona, a pesar de los patrocinadores, a pesar de la FIFA, a pesar de los oportunistas de saco y corbata, a pesar de los tecnócratas que lo único que ven en una bola es un negocio redondo. Que se joda la FIFA. Por eso tienen razón quienes se manifiestas en las calles de Brasil, exigiendo más inversión pública, más educación, más salud, porque es posible, hay dinero. Es obsceno que se gaste tanto dinero construyendo estadios innecesarios mientras hay hambre y pobreza. Es obscena la política de desplazamiento territorial y urbana para construir los estadios, es obscena la brutal "limpieza" urbana que han hecho. Y lo más obsceno de la inauguración, por cínico, fueron las tres palomas por la paz en el mundo, eso fue casi una provocación.

Y a pesar de todo esto me gusta el fútbol, me emociona el juego. Crecí jugando fútbol. E insisto que muchos intelectuales crean simplemente que esto es 22 carajos corriendo detrás de una bola, es un simplismo, por decir lo menos, pero denota que nunca jugaron, por eso se les hace incomprensible. Pero da igual. Como dije, me gusta el fútbol a pesar de la FIFA y su corruptela, y debería decir además, me gusta el fútbol a pesar de los intelectuales.

El primer partido quedará para la historia, con un Brasil sin gracia, insípido. No es un asunto de presión, Brasil siempre ha jugado con presión. Es un asunto de mercado. El Jogo Bonito es eso, nada más, no es garantía de títulos, y eso en estos días es lo que se requiere, ganar como sea. Y hoy Brasil ganó con la ayuda del árbitro japonés. El titular de El País de España es exacto: "Neymar remata la faena del árbitro". Brasil podía haber ganado su partido sin la ayuda tan descarada del árbitro, pero no se veía cómo. Y es que Brasil no puede quedarse fuera en la primera ronda, ni en la segunda. Imagino que ahí sí estallaría todo. Además el ente corrupto necesita a Brasil en la final. Lamentable. Muy bien la selección de Croacia, me gustó.

El fútbol es polémica, es inherente a la naturaleza del fútbol. Por eso en parte es que apasiona, porque está lleno de situaciones. Lo del japonés puede ser un error, puede que no. Eso dará de qué hablar por largo tiempo y será parte de las mil historias en los mundiales.

Ya veremos si mañana logro, aunque sea de reojo, enterarme de los partidos de la jornada dos. Por el momento ya acerté el primer resultado de la quiniela, como la mayoría. Mis pronósticos, triunfos de Camerún, Chile y Holanda. Este no será el mundial de España.