“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró

domingo, 21 de mayo de 2017

El Tiempo Otra Vez Avanza

Estaba escuchando música, y pensaba en muchas cosas. De repente la música me desvió de esas muchas cosas, a otras cuantas. "No nos mató la locura / Estar desechos / que no quedara ni el  piso /  ni las paredes, ni el techo", dice la canción de No te va a gustar. y tengo una sensación rara con este canción, el disco se llama El tiempo otra vez avanza, ésa es la segunda línea de la letra de esta canción (Llueve tranquilo), y que originalmente no está en ese disco, sino en una edición especial. De hecho hace poco, como cinco minutos, me cayó el cuatro.

El tiempo otra vez avanza (el tiempo de verdad, no el disco), y me da vueltas en la cabeza. Y me pregunto ¿es que ha estado paralizado el tiempo? ¿ha estado suspendido? Es raro esto del tiempo. Existe una medida objetiva, pero esa no se corresponde con el tiempo real, ese que abandonamos hace mucho tiempo para dedicarnos a medir cómo producir más. Es raro esto del tiempo, y me obsesiona un poco. Porque me lleva a preguntarme sobre la existencia, sobre para qué vivimos, en que la vida es efímera, un soplo. Somos menos que un grano de arena en una playa, un punto en la eternidad del no-tiempo. ¿Qué somos?

"Llueve tranquilo, llueve parejo...", y el tiempo avanza, otra vez. Y sigo en un viaje interior que no sé a dónde me va a llevar, pero que debo dar, no queda de otra. "El tiempo otra vez avanza, todos de nuevo a la balsa... sigue siendo nuestra casa...". Supongo que es un poco así. El tiempo ha estado como suspendido, pero ha seguido transcurriendo, es como un intenso y etéreo paréntesis, pero que igual no impide que el tiempo avance, es solo un paréntesis. Es una especie de abstracción. Es como querer que el mundo pare aún sabiendo que eso no pasa, el mundo no para, el que debe parar es uno. y aún así, tampoco uno para. Y de repente el tiempo otra vez avanza, como que de repente la cosa se empieza a mover, de repente ya va siendo momento al menos de intentarlo, "Ya nada nos asusta / sabemos lo que nos pasa / no queda ninguna duda / sigue siendo nuestra casa".

Cuatro minutos y medio dan para esto. No te va a gustar, da para eso, para notar que el tiempo otra vez avanza, para pensar un poco. Me gustaría que el tiempo no avanzara de esta forma, con esta objetividad fulminante para la producción, me gustaría que el tiempo tuviera el ritmo natural de los ciclos, que pudiéramos mandar el reloj al carajo... porque entonces sí sería parar, o simplemente fluir naturalmente, y curarse simplemente dejándose llevar, dejándose curar, sin la presión de ser funcional.

Desde hace días quería aparecerme por acá, pero no sabía muy bien qué decir. He tenido un torbellino de cosas en la cabeza. Así que el apunte que salió posiblemente sea precisamente eso, algo que no sé muy bien qué es, ni de qué va... y que posiblemente se haya llevado más de cuatro minutos y medio, pero qué carajos, no importa.