Ignacio Martín-Baró
viernes, 11 de septiembre de 2015
Operación Peri
A punto estaba de sentarme a analizar el Latinobarómetro 2013 para un curso de la Maestría del próximo lunes, cuando de repente me entró un hambre atroz. Ya saben, cualquier pretexto es bueno para dejar los deberes para dentro de un ratito, y resulta que siempre tengo bastantes razones para ir tirando la bola para adelante. Por ejemplo que hoy me levanté a las 5 de la mañana y tengo algo de sueño. Pero igual si no fuera eso, sería otra cosa, así que "keep calm...". El caso es que me dio hambre y salí a abastecerme, no había nada en la refri.
Al llegar al peri, lo que veo es un vehículo municipal, algo inusual estos especímenes normalmente no se dejan por estos lados. Dentro había unos tipos con cara de funcionarios de la muni, con camisetas e identificaciones de la muni, y ya para terminar de confirmarlo, las calcas anaranjado fosforescente con la leyenda "CLAUSURADO" (así con mayúscula, que es como un escupitajo en la cara para el dueño del negocio clausurado). Parece que las cosas no fueron fáciles y hubo una pequeña discusión, discreta, esta de más decirlo, llamadas a abogados (supongo), el administrador - o el tipo que parecía a cargo - hablaba con un superior y le explicaba que efectivamente estaban haciendo una remodelación porque los baños no podían estar al lado de la sección de verduras (y habían otras cuantas remodelaciones más, de hecho siempre he pensado que ese peri está en constante remodelación, cambiaron las góngolas y el pasillo de los licores hasta había "perdido su señorío" - como decían los viejillos de antes -, sospecho que fue algún borrado que se sintió ofendido y llamó a la muni).
Escuchaba yo la conversación (o bueno la mitad de ella) y no me pareció que el encargado o administrador mencionara el pequeño detalle de los permisos municipales, solo decía que estaba cumpliendo con quitar los baños de ahí. Ignorancia, no lo creo, me parece más bien que simplemente van de chulos y creen que pueden hacer lo que les da la gana, cosa que no me extrañaría. Una de las cajeras me dijo, mientras pagaba en medio del alboroto, que lo mismo les había pasado en Moravia, así que casi que podríamos descartar la ignorancia.
Los funcionarios municipales, por su parte mostraban absoluta determinación, se sentían dueños de las razón y contraargumentaban que las obras se hacían adentro y sin permisos, y que se cerraba todo, y que si no acataban, cerraban y salían, llamarían a la policía. Y así, fue llamaron. Y pasó que la tomba nunca llegó. Así que una de dos, el funcionario municipal no llamó y estaba asustando con la vaina vacía, o a la policía le vale madres que se cierre un peri por no pagar impuestos (o sea, sí defienden la propiedad privada en todos sus extremos). O tal vez, hay una tercera opción, están muy ocupados luchando contra las fuerzas del mal.
Conforme pasaba el tiempo menos clientes íbamos quedando en el súper y las cortinas de hierro empezaron a bajar. Dos cajeras estaban conversando sobre la situación mientras cobraban. Probé y les dije, bueno al menos se van temprano a casa, porque esto hasta el lunes lo abren. Y una de ellas respondió, nombres aquí nos van a dejar haciendo cualquier cosa. Le respondí que no podía quedar nadie dentro del local. Y entonces la otra me respondió que ya había pasado en Moravia y los habían enviado a otro súper. La otra intervino preocupada porque ya vendrían los clientes que al filo de las cinco de un viernes suelen llegar por montones, y se preguntaba porqué la muni actuaba con tanta maldad, cerrando un viernes a esta hora. La otra le respondió que por miserables, y yo agregué que la muni seguro cerraba a esa hora para aplicar una castigo ejemplar y se supiera quien mandaba (algo exagerado, pero seguramente es así, pudieron haber cerrado ayer y tal vez pagaban los impuestos y la multa). La cajera peló los ojos, y volvió a ver para abajo y volvió a preguntar, pero porqué no pagan los impuestos si saben que deben hacerlo, ya les pasó. La otra cajera volvió a responder con absoluto convencimiento, por miserables, y se fue. Yo pagué y vi que la tomba no llegó, y que las cortinas bajaban y los trabajadores, entre sorprendidos y alegres se iban a sus casas, al menos hoy, algo más temprano.
Pero más allá de lo anecdótico de haber ido al súper justo en ese mismo instante, realmente es triste que estos empresarios sean tan cochinos, tan miserables. El costo de los arreglos no debe ser tan alto como para simplemente exponerse de esta forma a las multas y al cierre del negocio todo un fin de semana (el que estaba lleno de ofertas por el mes patrio). Pero sucede, y más de lo que quisiéramos, y mientras estos evaden impuestos (muchas veces impunemente), van de caritativos recolectando a punta de lástima dinero para las "obras del espíritu santo", para la lucha contra el cáncer de mama, y hasta sus programas de Responsabilidad Social Corporativa. Con que no evadieran impuestos estaría bien, si luego quieren donar una parte de sus ganancias a lo que sea, aún mejor. Pero apelan a la gente, a la gente, a su "solidaridad", recogen las donaciones y así nos manipulan. Luego exigirán un Estado pequeño porque los funcionarios públicos somos vagos, y ganamos demasiado, y claro ellos pagando salarios miserables. Y eso es lo que son: unos hipócritas, que pasar sus intereses personales como si fueran los de la mayoría. O acaso no es un descaro que La Nación S.A. hable de los excesos del gasto público cuando han evadido impuestos, cuando su negocio tiene pérdidas millonarias. Así nos quieren imponer cómo administrar el país, y no les da ni pena. Canal 7 otro ejemplo de la vergonzosa campaña contra el Sector Público, tienen una denuncia por evasión de impuestos... más de mil quinientos millones de colones, tras de que no pagan por el uso del espectro radioeléctrico... son unos cínicos.
En fin, todo esto es lo que pasa cuando uno procastina, se topa así nomás con la Operación Peri... ahora sí, me pongo a estudiar el Latinobarómetro.
martes, 11 de agosto de 2015
38
Cursar la Maestría ha sido complicado. Me ha resultado agotador. No es fácil llevar un bloque completo de materias, es decir cursos casi todos los días por la noche, y antes una "nivelación en enero y febrero de dos cursos, cuatro días a la semana, porque los politólogos creen que los psicólogos debemos llegar a su nivel, ellos llevan tres cursos de investigación (creo) y nosotros ocho, pero somos nosotros quienes debemos nivelarnos, vaya cosa. El reclamo será eterno, fue muy desgastante, y aportó muy poco, la verdad. Pero bueno el apunte no es carta de evaluación/queja dirigida al SEP. A lo que quiero llegar es que la carga ha sido dura. Trabajar tiempo completo termina de completar el cuadro. Todo el día breteando y las noches estudiando, y este año impartiendo un curso en Güápiles, y recién ayer lunes arrancamos en la Escuela de Nutrición. Más lo todo lo otro, o sea, lo más importante, el resto de mi vida, que tuvo sus cosas, no viene a cuento ahora, ni después.
Todo este... no sé, ¿listado de quejas?... o... no sé cómo llamarlo, en realidad me sirve para poner en perspectiva lo que realmente quiero decir. Y tiene que ver con el tiempo.
Las veces que he ido a Talamanca, o salgo y me desconecto, los días son más largos, también las noches. Agarro un libro y avanzo un montón. No estoy pendiente de la hora, nada lo marca, solo el sol, que no mide el tiempo. En mi "normalidad" ocurre lo contrario, los días pasan y casi son iguales, tanto, que aveces no se puede distinguir uno de otro, particularmente en la oficina. De repente ya es viernes nuevamente, y lo que es peor, más de repente ya es lunes, y a darle otra vez.
Y me pregunto, con este ritmo, ¿a qué hora vive uno? Trabajar ocho horas, para salir pitando a clases, para luego comer algo, ponerse a estudiar (a veces sin siquiera abarcar todas las lecturas o leerlas reposadamente, sin sacarle el jugo al estudio pues), para acostarse tarde y levantarse temprano al día siguiente para iniciar otra vez. Los fines de semana pendientes de las obligaciones académicas, y de pronto no dio tiempo y a montarse en el ritmito este otra vez. ¿Qué sentido tiene esto? ¿Un pinche título? Pues parece, porque el pinche título abre puertas, sobretodo en esta academia que se cobra despiadadamente el derecho de piso.
Y yo sé que así la pasa mucha gente, y más que la pasa peor que yo. Y claro, es una porquería, porque si yo la paso como la paso, para los otros es claramente peor. Y eso me da más rabia, porque al menos yo tengo la pretensión de subir en un régimen que se supone es de méritos y vivir algo mejor, otros aunque le pongan muchas ganas no tendrán esa oportunidad. O sea, me cabrea, y mucho, esta lógica de vivir para producir. Que nuestro ritmo de vida sea el ritmo de la producción, y que esa lógica sea la racionalidad de nuestra sociedad, a eso que le llaman estilo de vida. Por eso es que hay que tener un título, hay que ser algo. Porque es la ilusión del esfuerzo individual, para ser mejor dicen. Es una estafa.
Eso es, simplemente pensar que se nos va la vida trabajando, para que algún cabrón se haga millonario con nuestro trabajo, y mientras, las grandes mayoría piensen que de verdad esos pocos que les roban su trabajo, se lo merecen, y que nosotros estamos condenados al sacrificio, porque claro nos espera una vida mejor y todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Se nos va la vida, así de simple. Y mientras, estamos de pelotudos gastándola en trabajar para otro. Mientras estamos destruyendo el planeta en nombre de la acumulación de mercancías. Estamos enfermos, de verdad que estamos enfermos. Y pienso que somos tan estúpidos, tan destructivos, que somos, como especie, una plaga. Me parece absurda nuestra forma de vida. Me parece casi trivial todo. Me parece absurdo pelearnos de esta forma por tonterías mientras lo realmente importante lo tenemos frente a nuestras narices y no lo vemos.
La vida misma, tan frágil, tan nada, tan todo. Es lo único que tenemos, es menos que un punto en esta eternidad, en este tiempo que hemos transformado en la unidad de medida para producir, para desvanecernos, para hacernos insignificantes, para evitar fundirnos con el todo. Para que no importen 38 años, porque sería únicamente nuestra existencia larguísima, sin tiempo, ligada a todo lo que nos rodea. Podríamos vivir mejor, todos, absolutamente todos, pero la vida la gastamos en acumular mercancías, nos la gastamos en la tontería del consumo, sin darnos cuenta que al final lo único que tenemos es esta vida. Que al final de cuentas ¿qué dejamos? ¿hijos? ¿alguien que lo recuerde a uno y con el tiempo y el afecto nos deforme? Eso es todo.
Por todo eso es que decía que este año y ocho meses ha sido difícil. Porque siento que me ahogo, que se va la vida. Y me pregunto si de verdad vale la pena, pero ya estoy casi en la otra orilla, no me voy ahogar ahora, no. Solo cuatro meses más con este ritmo. Y espero que no se me acabe la vida antes, sería patético, merecería el infierno por baboso, no por mala persona, sino de mero baboso.
Los 38, como verán, me pillan en un momento no muy optimista (eufemismo barato), pero creo que es solo eso, el momento. Supongo que se me pasará, y espero que no sea muy tarde para que lo realmente importante no haya pasado justo en frente de mis narices y lo haya dejardo ir, de puro pendejo.
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lunes, 29 de diciembre de 2014
Apunte Charrúa. Montevideo.
| Montevideo, un feriado como debe ser: TODO CERRADO la gente disfrutando del día libre. |
| Plaza Independencia |
Luego de esto nos fuimos a las ramblas y desde ahí vimos un maravilloso atardecer. Les dejo acá las fotos, hablan por sí mismas.
| En toda la ciudad se pueden muestras de solidaridad con el pueblo mexicano |
Ya para el 26 la ciudad volvió a su trajín cotidiano, bueno casi, decenas de miles de residentes de Montevideo habían salido hacia las playas al este de la capital, igual con más vida y pasado el feriado había más comercios abiertos.
El plan era rentar un par de bicis y salir en dirección este, a Pocitos, de ahí buscar un sitio para comer unas empanadas y luego buscar el Estadio Centenario. Íbamos muy bien, hasta que el cielo se empezó a nublar, cayeron las primeras gotas, luego las segundas, después se puso un poco violenta la cosa, y nos refugiamos en un café. Luego por la ventana vimos el aguacero, y parecía que también llovía de abajo para arriba, la gente corría como loca y los caños parecían ríos, el toldo voló. Para ese momento, las bicis, que dejamos amarradas a una mesa afuera del café, ya estaban empapadas y eran la menor de nuestras preocupaciones. Todas las personas que estaban en el café hacían cara de preocupación y asombro, y no era para menos, en Costa Rica llueve mucho, pero debo admitir que un aguacero de este tipo lo he visto pocas veces.
En la mesa de la par había una señora "de alta alcurnia" que posiblemente nació hace ochenta años, o más, y que claramente ya estaba en el ocaso de su vida (en todo sentido). La vieja venía del banco, decía que hizo un trámite y no andaba mucho dinero porque no pudo firmar los papeles, iba a su casa a llenarlos, antes pasó a tomarse un whisky y se ve que ahí ya la conocían porque dijo que solo andaba doscientos pesos y únicamente le alcanzaban dos whiskys y una boquita sin dejar propina, el salonero - todo un personaje - con mucha condescencia le dijo que no importaba. El caso es que la roquita estaba aún más preocupada, sin dinero, con ese aguacero, no sabía cómo irse, fue entonces cuando nos dijo que le diría al salonero que llamara a la policía para que la llevara a la casa, porque ella era la exesposa de Pacheco Areco (expresidente del Uruguay entre 1967 y 1972). No sé porqué la señora nos empezó a contar que estaba sola y que sus hijos ni para navidad la llamaban, que estaba sin dinero porque tenían sus cuentitas en un banco de las Islas Caimán que durante la crisis quebró y que si su exesposo hubiese estado vivo no les habría ido tan mal porque conocía el dueño del banco pero como ella estaba sola se aprovecharon. Fue así que la crisis se llevó otra parte del dinero de los uruguayos, que ya había sido saqueados por los políticos locales. Luego de tres horas de intensa tormenta, parecía que ya bajaba la lluvia, y la doñita fue a pedirle al salonero que le llamara a la policía, pero éste en vez de llamarla le dio una bolsa de basura plástica para que se hiciera un poncho. La viejilla sin perder la dignidad y el "feeling" nos pidió que le estiráramos la parte de atrás de la bolsa para no verse tan mal, y fue así como la señora (no le preguntamos el nombre, pero una búsqueda rápida en internet nos hace suponer que se trataba de María Angélica Klein o María Cristina Gori Salvo) salió del bar, más limpia que antes tapada con una bolsa de basura y caminó las tres cuadras a su casa.
Como la lluvia no paraba, y ya habían pasado casi cuatro horas - además como que los meseros, aunque comprensivos parecía que quería que nos fuéramos - , decidimos que era hora de partir. Yo andaba mi cámara (porque según yo iba a hacer unas fotos maravillosas del Centenario y el atardecer) y no que quería que se mojara, pero lo que más me preocupaba era la gripe cabrona que andaba encima. Pedimos un par de bolsas, les hicimos los huecos y nos las pusimos, desde la barra otro mesero estaba riéndose y nos dijo "mirá que lindos quedaron..." (con un acento burlón uruguayo). Mi bicicleta no andaba bien de frenos y decidimos irnos por las ramblas, sin saber que esa zona hacía un rato casi se había fusionado en un abrazo con el Río de la Plata. Tardamos más, aunque no nos mojamos tanto gracias a los improvisados ponchos plásticos. Cuando llegamos al hostal fue la felicidad y el baño con agua caliente. Luego nos enteramos que esa lluvia fue la peor en cincuenta años y que la ciudad se había inundado.
Por la noche intentamos salir, fuimos a un bar Guaná y Pullier tocaba Charly y los desalmados, ya yo no tenía voz, me dolía la cabeza, y nos regresamos al hostal, pasé una mala noche.
A la mañana siguiente salimos a darnos una última vuelta por las calles del Montevideo viejo, nos encontramos una librería muy linda de un chico que nos dijo que con el Frente Amplio las cosas iban mejor en el Uruguay. Almorzamos en el Mercado del Puerto, nos dimos gusto comiendo cordero y unas costillas deliciosas. Mientras esperamos nuestra comida vimos el trajín del restaurante y la cantidad de gente que llega a ese lugar a comer. En las calles de Montevideo, por estas épocas, se habla portugués. Cientos de brasileños bajan a Montevideo de vacaciones.
Esa tarde del sábado 27 de diciembre, partimos nuevamente hacia Colonia del Sacramento para tomar el Buquebus hacia Buenos Aires. Lindo Montevideo, espero poder volver.
Ya en Colonia nos ha tocado sufrir el desorden del embarque y los trámites migratorios, casi una hora haciendo fila porque a un genio se le ocurrió darle preferencia a los argentinos y entonces la fila dejó de avanzar, algunas personas se quejaron en vano, y recordé a "bombita" uno de los personajes de Relatos Salvajes. El buquebús afortunadamente sólo tardó una hora en llegar y fue así como volvimos a Buenos Aires.
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Apunte Charrúa. Colonia del Sacramento
El clima de ayer (23 de diciembre) perfecto, soleado pero ventoso, ni frío ni caliente, simplemente perfecto. Ya para la noche bajó la temperatura y hubo que abrigarse, aún así el clima era más que agradable, mucho mejor que el calor de Buenos Aires, un poco más seco Colonia.
Por poco dinero uno puede alquilar una bicicleta y pegarse una buena vuelta, ir a la playa del Río de la Plata y bañarse un rato. Andar en bici por acá es una maravilla, nadie le echa el carro a uno, la gente maneja de forma muy respetuosa, de hecho en la ciudad ni siquiera hay semáforos, la gente respeta las señales, no he visto a nadie haciendo feo en la calle, los peatones tienen prioridad de paso en las esquinas, nadie lo cuestiona, así funciona bien la cosa.
Uruguay debe ser el único país del mundo en el que alguien te pide un cigarro a cambio de un capullo de marihuana, cómo cambian las cosas.
Sobre las descripciones, creo que mejor no hacerlas y dejarles las fotos, que son más elocuentes que cualquier cosa que yo pueda decir. Un lindo lugar, mañana para Montevideo.
| Parrilla La Amistad. |
| Restaurante El Drugstore, lindísmo. |
| Por poco menos de un dólar se puede subir al faro y tener una vista espectacular |
| foto tomada desde el faro. |
El atardecer sencillamente espectacular...
A la orilla del Río de la Plata se arman unas mejengas buenísimas, niños y niños grandes que celebran cada gol como si lo estuvieran metiendo en el Centenario... Cada balón como si se juagara el Mundial, entran durísimo hasta en una mejenga de playa...
PD. Qué lindo estar de vacaciones...
domingo, 10 de agosto de 2014
37
Y a pesar de que me gusta mi vida y me siento afortunado, me siento algo angustiado por el mundo en el que nos ha tocado vivir, lo que llevamos del Siglo XXI, no es muy prometedor. Desearía creer que después de todo lo que hemos vivido, como especie, debimos haber aprendido algo, pero parece que no, y seguimos alimentando la carnicería y la intriga. Siento que avanzamos cada vez más rápido , diría más bien nos llevan, a una confrontación irracional. No le veo nada de sentido a lo que ocurre en Ucrania, en Gaza, Iraq, y en otros tantos lugares del mundo en los que juega la "geopolítica".
Suena contradictorio decir que me gusta mi vida y este pesimismo que se asoma cada vez con más fuerza. Pero no lo es, he tenido una vida que me ha gustado. Lo que ocurre es que simplemente veo las cosas que se vienen algo oscuras, y no puedo hacer nada al respecto, ni siquiera dando la vida, mi insignificante vida, podría cambiar algo. Y cuando veo las barbaridades que cometen los ejércitos, las mafias, la policía, y veo de lo que somos capaces como especie, no puedo ser optimista, no puedo.
Si se analiza con cuidado el origen de los conflictos actuales, y el rumbo neoliberal, "la salida" a la crisis, es más miseria, mientras unos ganan miles de millones, una gran mayoría queda en la miseria desprotegida. A los políticos neoliberales no les importa, a los banqueros tampoco, y a los empresarios menos aún, sólo les importa la salud de su billetera. Y lo más absurdo es que acumulan capital que es imposible de gastar. No tiene ningún sentido. Peor, es que se sostenga este absurdo, que se justifique.
Dijo Saramago que el no era pesimista, sino que es el mundo el que es pésimo, yo quisiera pensar que el mundo no es pésimo, y que aún hay esperanza de parar esta estupidez, que aún es tiempo de virar hacia otro lado. Quisiera pensar que aún somos dueños de nuestro destino y que la inercia del crecimiento económica, esa irracionalidad del capital, se puede revertir. Quisiera pensar que hay un futuro mejor, y que la barbarie que vivimos hoy en el mundo se puede parar. Pero ya tengo 37 años, los suficientes para saber que no basta sólo querer, y que aunque desee otro mundo, la evidencia y la experiencia ya me dice que no será posible. Supongo que es lo que toca.
Y bueno, a pesar de todo, habrá que celebrar, por la vida en sí misma, y por la gente querida, y desear que la maldita guerra no nos alcance.
martes, 5 de noviembre de 2013
Apunte Azteca. El Poder y la Policía...
La Ciudad de México es fascinante, pero también violenta. Tanto en lo simbólico como en lo real. El abuso de poder de los policías es abierto, tanto que está naturalizado. Ser policía es tener licencia para cualquier cosa.
Es muy común ver patrullas cometiendo impunemente infracciones de tránsito que a cualquier ciudadano le costaría una multa, o como mínimo un madrazo. Los policías acá además de cometer gratuitamente la infracción, putean a la gente.
El domingo cerca del Zócalo vendedores ambulantes fueron cazados por los policías, literalmente. Llegan en motos, la gente simplemente debe quitarse para que pasen, con caras de de perros rabiosos los policías de atrás se tiran a perseguir a los ambulantes, los agarran de donde sea, como sea, la cuestión es cazarlos, que no escapen. En cuestión de segundos el lugar está lleno de policías, a los vendedores los humillan ahí mismo y los tiran al cajón de un pick up, en el que los exhiben. La cosa es bastante más agresiva que en el Costa Rica, por mucho, estos tombos no se andan en vainas, ellos son la Autoridad. Claramente, la policía juega aquí un papel de protección a la propiedad privada, en este caso la policía está al servicio de los comercios que reclaman una disminución de sus ventas a causa de la piratería y que pagan puntualmente sus impuestos, pero cabe preguntarse si es el vendedor ambulante, que es eso: vendedor, quien comercia de forma desleal. Porque en los comercios las cosas son vendidas muy por encima de su costo de producción, la vida está muy cara por lo que resulta lógico comprar más barato, pero más allá de esto es la corteza del asunto, está la cuestión de quién "nutre" a los vendedores ambulantes, es decir, quién les da la mercadería que deben vender. Según me contaron, muchas de las cosas que se venden acá, incluso en el metro, se consiguen en Tepito, donde hay toda una red de distribución de mercancías, núcleos donde la policía no se atreve a entrar. De todas formas no le interesa entrar. El Capital sigue fluyendo. Porque esas redes se nutren de empresarios que venden sus mercancías, da igual si entran de contrabando o legalmente, la mercancía finalmente cumple con su ciclo, y al capitalista eso es lo que le interesa. No hay acá ninguna, absolutamente ninguna, cuestión moral. Lo que importa es que la mercancía sea cambiada por dinero para así seguir acumulando capital, recordemos que lo que importa en realidad es acumular, como sea. Las élites en este país son cínicas, corruptas, y además controlan perfectamente la maquinaria del poder, el PRI es experto en eso.
He visto también imágenes de la represión a las manifestaciones. La policía es cada vez más violenta. Vi unos videos, las manifestaciones son contenidas por miles de policías antimotines, granaderos, que no se andan por las ramas. Cuando la ideología y sus aparatos ya no funcionan, lo que queda es la "fuerza del Estado", la violencia pura. Historia tiene este país, y de sobra, en materia de represión a la movilización social, la historia de México, desde la conquista, es una lucha incesante por la libertad, y un enfrentamiento constante contra el poder del Estado, del capital.
Otro ejemplo. Hoy de pura casualidad me topé con una manifestación de agricultores, y seguido otra de educadores contra la reforma educativa. Miles de profesores que desfilaron hasta la Secretaría de Gobernación, bueno hasta las vallas instaladas en todo un perímetro de tres calles. Si hiciera una proporción entre cantidad de policías y de manifestantes casi saldría tablas la cosa. A la élite mexicana le importa un pepino la reivindicación magisterial, como también le importa un comino los recursos naturales del país, ellos sólo quieren hacer buenos negocios. Van a privatizar PEMEX, van a hacer su reforma educativa, y continuarán con la agenda neoliberal, pase lo que pase, porque simplemente no les importa lo que diga la gente, así son, siempre han sido así.
Ahora mismo mientras escribo este apunte hay una manifestación a unas cuantas calles, como es 5 de noviembre la plataforma #MillionMaskMarch convocó a manifestarse contra la injusticia y la corrupción. Una proporción similar a la de la tarde impidió que la marcha llegara al Zócalo, simplemente los rodearon y no los dejaron avanzar. Esta manifestación según EFE también se produjo en ciudades del mundo.
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| Foto tomada de: http://www.proceso.com.mx/?p=357175 |
Otro ejemplo de abuso de autoridad de parte de la policía. En Huehuetoca la policía "por accidente" mató a un joven de 14 años, lo que valió que la gente quemara la alcaldía, y como señala el Editorial de La Jornada de este domingo: "... los homicidios comentados son botones de muestra de la falta de contención y de las prácticas y actitudes abusivas con que suelen conducirse las corporaciones de seguridad de los distintos niveles de gobierno al momento de relacionarse con la población en general, lo que constituye la cara más inmediata de un modelo de poder político en el que se desvirtúa la principal función del Estado, que es preservar la integridad física de la población."
Miles de ejemplos se podrían poner, todos con dimensiones y consecuencias distintas, todos en escenarios muy diferentes. En la vida cotidiana de esta ciudad ocurren a diario cientos abusos policiales, porque como dije ser policía es la posibilidad de hacer cosas de forma impune. Y como en el caso de los vendedores ambulantes, de los maestros, y también en el caso de este adultocentrismo, lo que está detrás es la matriz de poder capitalista, que requiere de la implantación de estas lógicas para continuar el saqueo del país. Porque en el fondo, como bien lo expresa el Editorial de La Jornada, lo que se implementa es una política de criminalización de lo diferente para imponer su aburrida homogeneidad.
Esta violencia y abuso de autoridad, la encarnan los policías, pero ellos son la parte visible de esa violencia de Estado (así como los vendedores ambulantes son la parte visible de la "piratería" y el contrabando), detrás está todo el poder mediático que los legitima, todo el poder financiero, todo el poder político, es decir la corrupción y la podredumbre decante del capitalismo mexicano y transnacional. Si bien es cierto, hay mucha organización de base, y hay cosas que están cambiando en México, eso no se puede negar. El tema es que el poder ha vuelto a ser controlado por el PRI y ese ejercicio del poder es implacable, y se necesitaría mucha más organización, mucha indignación de la gente para lograr cambiar las cosas.
Y claro, esta es una visión muy superficial, lo sé. Pero de lo que he podido observar, no soltarán el poder así fácilmente, basta mirar un poquito para atrás.
miércoles, 30 de octubre de 2013
Apunte Poblano
Puebla, México.
Mucho más tranquilo Puebla, esta ciudad no tiene el ritmo frenético del DF. Se respira tranquilidad, lo que no quiere decir que no existan contradicciones. La pobreza es evidente y es muy claro que la gente la anda pulseando por todo lado para medio vivir, y en la mayoría de los casos mal vivir.
En Puebla hay demasiadas iglesias, desde el balcón del hotel Victoria, en el que me hospedo, puedo ver cuatro iglesias, estoy a tres calles del Zócalo. El gobernador es el PAN. Lo que hace sospechar que esta ciudad es algo conservadora.
En todo caso, acá se respira tranquilidad, hay muchas librerías, la Benemérita Universidad de Puebla está desperdigada en varios puntos del centro en edificios hermosos y muy bien cuidados. Se siente la presencia de la Universidad en el centro. Es posible ver a estudiantes tocando violín en las bancas del parque, que está lleno de vida a toda hora. Este parque es realmente hermoso y siempre hay niños, siempre hay familias, parejas queriéndose... pero también se dejan los milicos.
Como en estos días está cerca el 2 de noviembre (día de muertos) por las tardes los niños andan disfrazados y piden algo para su calabacita: "quiere cooperar con mi calabacita" (léase en acento mexicano, es muy chistoso). Hoy vi a un niño de dos años vestido de momia, se veía muy divertido, no andaba la cámara. Todos los comercios estan adornados para la ocasión. Esto es realmente una fiesta.
El congreso de ALED tiene un ritmo frenético, muchas mesas a la vez, al menos 6 ó 7. He escuchado ponencias tremendamente interesantes y otras que no. Así pasa. Mi presentación en el congreso la califico de exitosa, se armó una buena discusión sobre el carácter de la educación y siempre impacta ver el contenido de los textos de educación cívica. Textos que, muy a pesar de los que dicen los sortilegios de la admiración a Garnier, se enmarcan en una lógica neoliberal y de sostenimiento del poder. Al menos la enunciación desde el poder esa, los textos educativos de cívica domestican, buscan internalizar la ley (ese es uno de los ejes transversales del programa y de los textos). Así que, como dije, muy a pesar de los aleteos del admirador garneriano, la reforma está enmarcada en ese contexto, ahora que la reforma también brinde mejores y mayores elementos para el trabajo en el aula, eso no borra el carácter domesticador y claramente ideológico del programa. Hay quiénes con las migajas y un confite de asesor se pierde. Pero la discusión en el congreso realmente refrescante, venezolanos, mexicanos, uruguayos, chilenos, colombianos y brasileños entre el público.
Por cierto que algún momento, respondiendo a algunas de las preguntas, mencioné aquellos del "ejército de maestros". Una brasileña me preguntó ai aquello era una metáfora, y le conté de la construcción del imaginario de la paz, y que no tenemos ejército, y entonces me pregunta cómo mos defendemos, hago un gesto de pregunta y le respondo defendernos de qué. Ella lo piensa bien y me dice que le cuesta pensar un país son ejército no porque apoye la existencia dde fuerzas armadas, sino porque son parte de la vida del país, está naturalizada su existencia. Y he notado que en general a la gente le cuesta creer que no haya ejército. Lo lamentable es como "nuestra" policía cada dia avanza con paso firme al militarismo, tal vez sea exagerado decirlo así, pero como mínimo avanza al sostenimiento del autoritarismo.
Bien, pues el congreso resulta una gran oportunidad para pensar desde otros lugares. Por cierto que los brasileños tienen un gran nivel, me parece que por encima de la media, una lástima que la barrera del idioma aleje a mucha gente.
Lo dejo acá. Solamente mencionar que la comida en este país infinito es realmente una maravilla.
