“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
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martes, 7 de octubre de 2014

Apenas un par de reacciones de la marcha y discusión sobre el presupuesto

Un apunte muy breve, hago una pausa de esta jornada nocturna de estudio. He visto muchas tonteras en redes sobre la marcha de hoy y el tema del presupuesto universitario. Comento sólo un par.

La primera cosa. Alguien dijo, a raíz del apoyo de "Luisgui" a la marcha con el tijeretazo a los presupuestos universitario, que el "... presidente debería ser neutral". Decir que el presidente debe ser neutral es no entender nada de política, ¡pero nada! Es claro que el presidente tiene una posición, se supone que para eso es electo, para direccionar el país en una determinada línea ideológica y política. Lo que pasa es que normalmente eso no se hace evidente, porque en campaña parece que tener
ideología es un delito. Pero además, en la posición complicada del gobierno queda más. O sea, ¿cuáles son los apoyos del gobierno? Claramente su fracción legislativa es un desastre que está partida en dos o tres, no cuenta con los empresarios, tampoco con las empresas de comunicación, tampoco parece contar con su partido, y tampoco cuenta el apoyo de los movimientos sociales. Cierto que una amplia mayoría lo apoyó en la segunda ronda, pero no necesariamente eso se traduce en un apoyo a su gestión, podría pero para ello hay que dar señales claras de querer cambiar. Hasta el momento no había hecho esas señales. Por eso es tan grande el error del PLN apoyando la moción tijera del Ottón Solís, porque le dio oxígeno y le marcó a "Luisgui" un camino, el del apoyo popular a su gestión. El discurso, que nadie escuchó porque fue abucheado, de Morales Zapata apuntaba a eso. Ya veremos si "Luisgui" reacciona y se apoya en los sectores populares o cede a las presiones de los neoliberales.

La segunda cosa es el debate en torno a la Universidad Pública. Sólo comentaré un aspecto, de los muchos  - tonterías en muchos casos - que se han dicho. Algunos dicen que las Universidades Públicas deberían cobrar más caro a quienes pueden pagar, o sea, a los que vienen de colegios privados. Eso supondría que todos los que provienen de colegios privados tienen dinero, y no es cierto. Yo provengo de un colegio semi-privado (en aquella época, ahora es privado) en el que tenía beca, y luego tuve beca también en la UCR, por eso pude estudiar, mi familia atravesaba un situación muy complicada. Pero aún suponiendo que todos los que provienen de colegios tuvieran dinero, la solución no estaría ahí. Porque igual habría una estructura injusta. Me explico. Las Universidades Públicas son un emprendimiento colectivo, es decir, cumplen una función social y esa función social es la que amerita que entre todos la financiemos pagando nuestros impuestos. El problema entonces está que en que la estructura fiscal de nuestro país es regresiva y el peso de los impuestos no recae en todos de acuerdo a sus ingresos. O sea que si realmente queremos que los ricos paguen la Universidad Pública de acuerdo a sus posibilidades económicas resulta inútil cobrar un alto arancel porque nunca será suficiente. La solución consistiría en que los ricos paguen un impuesto directo, es decir, proporcional a su riqueza, y ahí sí que financiarían de una forma más directa y sustantiva a la Educación Pública, no habría ni siquiera necesidad de cobrar un arancel, porque ya lo habrían pagado. Lo que sí habría que financiar es la beca (una beca que de verdad que cubra la necesidades de los estudiantes más necesitados). La Educación Pública no es gratuita, ni aún cuando el arancel de matrícula sea cero, hay un financiamiento colectivo, por eso es que se justifica una reforma fiscal progresiva. Lástima que "Luisgui", por puro populismo, renunció en campaña a una reforma fiscal que es necesaria.

Así que plantear la discusión en términos de aumentar los aranceles de matrícula únicamente conduce a la privatización, o como mínimo a hacer más restrictivo el ingreso y permanencia en las Universidades Públicas, la discusión de fondo es estructural y es en el financiamiento a través de impuestos directos a la riqueza.

Quedan muchas cosas más, luego comentaré otras, en particular lo dicho por Ottón Solís. Seguiré estudiando.

lunes, 6 de octubre de 2014

Presupuesto Universitario, como cada 5 años: a la calle!!

Como cada cinco años, tocará salir a la calle a defender el presupuesto de las Universidades Públicas. Esta vez el problema no fue la negociación con el gobierno -el Ejecutivo propiamente-. De hecho el Ejecutivo anunció un "aumento" de 50 mil millones de colones, que vendrían a oxigenar los maltratados presupuestos universitarios. Recordemos la conflictiva y traumática lucha por el presupuesto en 2010. Así que el aumento propuesto por el gobierno de "Luisgui" apenas alcanzaba para recuperarse. 

La pregunta es ¿por qué cada cinco años tenemos que estar en estas?. ¿Por qué pasa esto en un país que se "vende" a nivel internacional como el país que cambió su ejército por la educación?. Es sencillamente esquizofrénico. En realidad no, creo que es pura hipocresía, doble moral de la pura, de esa de Ottón Solís, el cinismo lo aporta el PLN.

Reforzar la Educación Superior Pública es una buena inversión -si lo vemos en términos netamente económicos-, porque implica que profesionales saldrán bien formados para luego incorporarse al mercado laboral. Si lo vemos en términos de proyecto país, implica muchísimo más. Implica desarrollar y preparar profesionales que puedan enfrentarse a los delicados problemas del mundo actual y promover soluciones integrales. 

Pongámoslo en concreto. Si hay doctores mal formados hay una afectación directa en el sistema de salud. Si hay ingenieros mal formados tendremos puentes y calles de mala calidad. Si formamos malos periodistas tenemos esos adefesios noticiosos como los que tenemos. Esto, cruzado además con lógicas mercantiles y con corrupción, completan un panorama -cuando no una realidad- patético.

Claramente la formación universitaria no lo es todo, se trata de una visión de conjunto, de un proyecto país; se trata de que las bases de la formación y el conjunto de valores que orientan la vida en sociedad estén al servicio de la colectividad y no del lucro personal, ni del individualismo, ni de la lógica de mercado, como pretende la trasnochada y dañina ideología neoliberal.

Para muestra un botón. El pasado 4 de octubre el diario de Tibás, nada sospechoso de izquierdismo o de una mínima defensa de las Universidades Públicas, publicó una nota que da cuenta del desastre que implica la liberalización de la Educación Superior Privada. De acuerdo a la publicación, en el 2010 el MEP evaluó a 1.783 docentes de secundaria en el área de matemática (que representan 83% del total). Según el estudio, 48% de estos profesores reprobaron los conocimientos mínimos sobre matemática, y todos eran graduados de universidades privadas. ¿No es acaso este un dato alarmante? Estas personas mal preparadas están malformando a nuestros niños, niñas y adolescentes. Las consecuencias sociales de esto son graves. En este caso estamos hablando del sistema educativo. Imaginen lo que ocurre en Psicología, Medicina, Derecho, Odontología... solo por mencionar algunas carreras.

Es claro que hay un problema con la educación superior privada, se trata de una estafa individual y colectiva, de un gran fiasco. Lo peor es que se sostiene bajo el dogma del libre mercado, de elevar la educación a mercancía, sin que importe las consecuencias sociales de esta visión reduccionista. A este crecimiento descontrolado de universidades privadas -53 universidades privadas en un país con 4 millones de habitantes- hay que ponerle fin. 

Habrá que ver si este gobierno se "come esa bronca", que es de interés público. Porque actualmente el CONESUP no cumple con su tarea, no tiene presupuesto ni ha habido voluntad política para cumplir con su misión. Cualquier intento de supervisión ha sido bloqueado por los defensores del libre mercado que invocan el artículo 79 de la Constitución Política, que garantiza la libertad de enseñanza. Pero a menudo olvidan la segunda parte de ese artículo que dice que todo centro docente estará bajo inspección del Estado. 

El país requiere una mayor articulación entre diversos sectores, pero eso no quiere decir que la educación deba estar en función del mercado. La educación, sobre todo la superior, debe formar profesionales capaces de pensar, personas críticas con el entorno, que no busquen las salidas fáciles.

Hay que tomar una decisión, y la salida no va por desfinanciar a las Universidades Públicas, sino fortalecerlas, ligarlas a procesos de innovación y sobre todo a proyectos colectivos que permitan que los conocimientos que se generan en las Universidades se compartan y se pongan al servicio de la población. Por eso es que hay que defender el presupuesto universitario y exigir a las autoridades un giro radical hacia una Universidad mucho más comprometida con "contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien común, mediante una política dirigida a la consecución de una justicia social, de equidad, de desarrollo integral, de la libertad plena y de la total independencia de nuestro pueblo", como dice el Estatuto Orgánico de la UCR.


Mañana una vez más, a la calle en defensa de la Universidad Pública, que lejos de constreñir el presupuesto universitario habría que fortalecerlo, y controlar enérgicamente el negocio en que se han convertido esas casas de "enseñanza superior". 

viernes, 27 de septiembre de 2013

TCU en Pueblos Indígenas... Boruca.

Fin de semana de gira en Boruca, muchas cosas en qué pensar.

Lo primero que debo decir es que la gira corresponde con uno de los proyectos interuniversitarios que se ejecutan desde CONARE (Concejo Nacional de Rectores). Desde TCU se ejecuta una parte del programa, y que consiste en colaborar en territorios y con poblaciones indígenas. Esto desde TCU tiene un par de años en ejecución. No tengo a mano los datos sobre promociones luego de la "intervención " de la Universidad, peor para efectos del apunte no tiene importancia. No la tiene porque me quiero referir a cosas muy puntuales, y que no tienen que ver con los resultados.

La primera cosa tiene que ver con el choque que le significa a algunos estudiantes ir a comunidad indígena. Es muy común escuchar comentarios del tipo "no imaginaba que estuvieran tan desarrollados". No lo digo concretamente por lo estudiantes que fueron a la gira este fin de semana, sino porque en general, se cree que los indígenas aún están en el Siglo XIX. Y entonces el choque es grande, antenas de televisión satelital, reggeaton, celulares, internet. Y es ahí donde viene el gran debate, y las discusiones, sobre cómo mantener la identidad cultural en un mundo globalizado, en el constantemente los indígenas están bombardeados por las mismas cosas que nosotros. El tema es que solemos pensar que los indígenas deberían quedarse como estaban, que es fundamental la "conservación" de su cultura. Como si fueran piezas de museo, como para calmar nuestra culpa cultural, tras años de negación y discriminación. No sé si me estoy dando a entender. Trataré de plantearlo de otra forma. Hay una tendencia a que los indígenas sigan siendo "indígenas en estado puro", como si no hubiesen procesos globales que influyen en la cultura y en la cotidianidad, ese "estado puro", ya no es posible. Lo que sí es posible y a lo que deberíamos aspirar es a una colaboración que permita procesos de autoconstrucción de identidades, es decir, de constitución de sujetos con una identidad histórica, política y cultural, que permita que esos sujetos (esas comunidades) puedan acceder a los recursos y posibilidades que efectivamente ofrece Occidente, pero no desde un lugar de subordinación, sino desde un lugar de sujeto con identidad propia. Esto por supuesto es bien complicado en el marco de una relación que suele someter a unos en nombre del miedo a lo diferente y la intolerancia a lo que no es igual, de relaciones fetichizadas. Lo más curioso de todo esto, es que a escala local es toda una discusión, es decir, que esta discusión es muy fácil de identificar en lo que toca al tema indígena, pero no solemos verla en lo que concierne a escala nacional o regional. Es decir, no nos hacemos las mismas preguntas sobre nuestra identidad, sobre los procesos tan fuertes de transculturalización que vivimos. Es toda una contradicción, cuando deberíamos vernos en ese espejo que nos refleja nuestro alejamiento a nuestra identidad, por cierto ¿cuál será?

Y de ahí se deriva la segunda cuestión que me interesa comentar. Tiene que ver con nuestro papel ahí, como Universidad, concretamente. Este proyecto ofrece tutorías a estudiantes de los territorios indígenas para que ganen su examen de bachillerato, y eventualmente lograr acceder a la Educación Superior Pública. Para comprender porqué se hace esto es necesario mencionar que el Convenio 169 de OIT, suscrito por nuestro país, establece que la educación en territorios indígenas debe ser "ejecutada" por personas indígenas, la lógica es clara, fortalecer la identidad cultural, pero sobre todo una educación contextualizada. Sin embargo, la aplicación a rajatabla del convenio tiene varios problemas, entre ellos que los docentes que imparten actualmente lecciones no están en su mayoría preparados
adecuadamente, y el efecto de eso es que la formación termina siendo deficiente y deja en desventaja (mayor aún) a estudiantes de comunidades indígenas con respecto a estudiantes de otras zonas del país. Por si fuera poco, el MEP y la misma Universidad aplican sus exámenes como si no existieran diferencias, lo que claramente genera una desigualdad. Entonces, como no hubo transición en la formación de docentes indígenas para que asumieran esta tarea, se siguen generando desigualdades. Recientemente el gobierno y el MEP sacaron un nuevo decreto sobre educación en territorios indígenas. El decreto número 3780. Los requisitos que tendrán los nombramientos de educadores en los centros educativos de los Territorios Indígenas incluyen que los postulantes sean del propio pueblo, conozcan su cultura, dominen su lengua y sean graduados o estudiantes de carreras de pedagogía, lo que debiera generar un plan de acción para que en el mediano plazo haya docentes indígenas. La lógica indicaría que las Universidades Públicas tengan algo que ver, pero ya está demostrado que a nuestros políticos neoliberales el único sentido que les impulsa es el económico.



Ahora bien, la propuesta de apoyar a los estudiantes mediante tutorías es una propuesta bien intencionada dirigida a estimular el ingreso a las Universidades Públicas, eso por un lado, pero por otro a ampliar el horizonte de "desarrollo" en estas comunidades.  Este pudo haber empezado en el 2006 ó 2007. En un principio el ingreso a la educación superior era un “efecto secundario” de las tutorias. Pero es hasta ahora que se ha estado  considerando un proceso más integral que logre mejorar las posibilidades de ingreso en la educación superior, partiendo de las tutorias desde cuarto año y llevando procesos de orientación vocacional a los colegios, lo cual tiene lógica.

En el contexto actual también la mejora el ingreso tiene que ver con el compromiso suscrito por las Universidad con el Banco Mundial, es decir de los compromisos de gestión (que desde mi punto de vista colisionan con la Autonomía Universitaria) para aumentar la matrícula de indígenas en el corto plazo. Aun cuando reconozco que hay un interés sincero en quienes ejecutan el proyecto a más alto nivel se trata de compromisos de gestión, sobre todo si uno observa a las figuras que están por ahí "comprometidos" con esto y que tienen posiciones del más alto perfil neoliberal, que entienden la cultura como una mercancía al alcance de quienes la pueden pagar, no hace falta decir a quiénes me refiero, sólo que no se trata de los ejecutores del proyecto, también habría que considerar la apropiación que puedan hacer las mismas comunidades de este proyecto y otros, pero eso habría que promoverlo a la vez que las comunidades deben demandarlo, todo un reto. Porque no se trata de que ingresa un indígena se trata del ingreso de una comunidad, como posibilidad histórica y reivindicación, es mucha la gente que está involucrada. Y no sólo lo digo por las comunidades indígenas, en el Sur el haber ingresado a la Universidad tiene una significación social. Por lo que en mi opinión es que esto de las tutorías deviene en paliativo si la Universidad no logra concertar un plan integral que forme docentes, prepare a los estudiantes, y que integre una visión crítica y reflexione en conjunto con las comunidades indígenas sobre qué es lo que quieren las comunidades, y aquí lo complejo es poner de acuerdo a comunidades que históricamente han sido manoseadas por el poder, discriminadas y pisoteadas, en territorios donde los recursos naturales son ricos y amplios, tanto que hay intereses comerciales muy fuertes en juego.

¿Pasa esta reflexión por la cabeza de los estudiantes que ejecutan el TCU, y que de muy buena gana y con gran compromiso van a territorios indígenas? Me ha parecido que no, al menos no me ha parecido desde el contacto que he tenido con el proyecto desde que estudiantes de TCU se involucran. Considero que ahí hay todo un trabajo por hacer. Sobre todo en el intentar generar procesos educativos tendientes a constituir sujetos, pero está la otra parte, la necesidad real de pasar los exámenes de bachillerato y cumplir con los contenidos que exige el MEP. Consideremos además que se trata de adolescentes, sí adolescentes indígenas, que son como cualquier otro, pero con sus particularidades. Ahí está el nudo de la cuestión, nuestra contradicción básica, atrapados en el resultadismo de esta sociedad occidental. Cuando le pregunté a una de las estudiantes de TCU para qué hacía su trabajo ahí respondió para que los estudiantes ganaran su bachillerato, y le pregunté para qué, y me respondió, para que vayan a la Universidad, y volví a preguntar para qué, para que salgan de aquí, y volví a preguntar para qué, porque son pobres respondió, y le pregunté, pobres según quién. Y se generó una interesante conversación sobre la concepción de educación de nuestra sociedad occidental y de cómo esa educación (santo remedio para todos nuestros males) es un vehículo ideológico y de dominación cultural. Todo un tema "oculto", y negado, desde el pensamiento simple de nuestro patético imaginario.

Y la pregunta es muy sencilla ¿queremos como institución que los y las jóvenes indígenas que estudian en la universidad se conviertan en sujetos para el mercado? Y claramente esa misma pregunta la podemos extrapolar a la situación nacional. Pero no sólo debemos preguntarnos qué queremos, debemos preguntarnos también el para qué, porque si al hacernos esta pregunta la respuesta es para cumplir con los compromisos con el Banco Mundial hemos perdido el horizonte y la perspectiva, y con lo que he visto en estos tiempos neoliberales no dudo que haya gente dentro de la Universidad que responda eso.




* Agradezco a Yoni Arias la lectura y observaciones a este apunte.

domingo, 30 de septiembre de 2012

¡A fotocopiar, a la calle, desobediencia civil!

Y ocurrió lo que todos ya sabíamos iba a ocurrir: Laura Chinchilla vetó la ley que permite el fotocopiado con fines educativos. Era de esperar. Es un declaratoria de guerra.

Sencillamente porque es muy claro que la presidenta está del lado de las cámaras empresariales, de los buenos negocios, fueron ellos quienes la instalaron ahí. A nadie sorprende el veto, sólo, pareciera, a Víctor Emilio Granados (deslucido presidente del Congreso), que esperaba una "salida negociada", ¿cuál? Sólo él la sabía. Por que no podía haber salida negociada. Los mercaderes del libro presionaron, al final la presidenta se alineó.
LA CARICATURA ELPAIS.CR
D. Mora
Fotocopia presidencial!!!!

Ya dije en un apunte anterior que me gustan los libros, que yo compro libros, pero también muchas veces debo sacar fotocopias, porque no se consigue el libro, no me interesa un texto completo o simplemente porque el precio es una verdadera estafa. Esto último es lo que le ocurre a una amplísima mayoría en las Universidades, y también en las universidades, los libros de texto son realmente caros. Resulta imposible a un estudiante comprar todos los libros. Sólo los hijos de Jaime Ordoñez, de Laura Chinchilla, y otros cuatro gatos pueden comprar los libros para estudiar, el resto no. Yo estudié con beca, era imposible comprar los textos. Además muchos no se consiguen en nuestro país.

Pero más allá de estas razones lógicas, y básicas, todo esto ocurre porque los mercaderes del libro y el gobierno no han entendido algo muy básico, que el negocio es que la gente lea, así es como se venden los libros, haciendo que la gente se haga "adicta" a la lectura. O sea, que si realmente le interesa combatir "la piratería" hay una solución muy sencilla: bajar los precios para que la gente los pueda comprar. Pero no, sólo quieren ganar, esa es su apuesta: ganar-ganar. Por eso es que la "salida negociada" era sencillamente inviable.

¿Qué es lo que debería ocurrir? Pues sencillo, una política nacional de lectura, una política del libro. Que debería entre otras cosas generar un programa nacional de lectura en las escuelas y colegios, reactivar las Bibliotecas Públicas, Editoriales Populares, Ferias del Libro de verdad en lugares abiertos y con precios populares, entre otras cosas. Pero como ya dije, esto que es algo tan sencillo y lógico, si lo que se quiere es vender libros, no va a pasar. Porque claramente el que la gente lea implica que la gente piense, y si la gente piensa, es peligroso para el poder.

Como estas cosas no van a pasar nunca en este país mientras gobiernen personas incultas y mediocres como Laura Chinchilla (y puedo apostar lo que sea a que estudió con fotocopias, así es de hipócrita), será necesario salir a la calle y repartir miles de fotocopias con nuestros argumentos. Pero además sería bueno boicotear a los escritores y editoriales que defienden y promueven el veto, ¡sacando copias de sus libros, no comprándolos! Quieren plata, pues no la tendrán.

La presión de la camarilla empresarial, el TLC y una presidenta pusilánime, cobarde, perdida e hipócrita, hacían previsible el veto. Mientras se producía, las Federaciones Universitarias y las Organizaciones Estudiantiles, tuvieron tiempo de sobra para organizar a los estudiantes (universitarios y secundarios), salir a la calle a informar a la población, y preparar la movilización (también pudieron haber boicoteado la mediocre Feria del Libro), pero no lo hicieron, y como "buenos ticos", se esperó hasta que el veto se produjo. Vendrá la movilización, pero ya con el agua al cuello, ya vetados.



Por otro lado, me resulta escandaloso el silencio de las autoridades de la Universidad de Costa Rica. A la fecha no ha habido ni media reacción de parte del Rector Jensen, el Concejo Universitario tampoco ha dicho nada. ¿Estarán estudiando la situación? ¿Será que trasladaron a la Oficina Jurídica este asunto? Que además es político, no jurídico. ¿Qué están esperando las autoridades para reaccionar? Espero que al menos el Rector marche junto a los estudiantes este 9 de octubre, es lo políticamente correcto (no así su viaje con la presidenta), pero más que políticamente correcto es lo moralmente correcto. Dejaría mucho que desear si Jensen se queda en su oficina, y no apoya en la calle esta justa demanda de los estudiantes.

Así que:


¡Este Parcial Irrescatable hace un llamado desde este Blog a la desobediencia civil! No tenemos porqué obedecer leyes que nos joden. Así que a las calles contra este mal gobierno, contra el gobierno de las élites, contra este gobierno conservador y neoliberal. Este es un llamado contra las cámaras empresariales, es un llamado a desobedecer el TLC. Por eso el 9 de octubre voy a marchar. Yo no pienso obedecer esta ley.

¡A LAS CALLES ESTE 9 DE OCTUBRE POR EL RESELLO DE LA LEY DE FOTOCOPIADO!




sábado, 1 de septiembre de 2012

Fotocopias... y la feria del libro

Tema de rigor: la feria del libro. Comentario de rigor: una mediocridad total. El comentario de hace un año vale también para el de este año.

Pero para este año hay un agravante adicional: la obstinada posición de los mercaderes del libro que se agrupan bajo eso que denominan la Cámara Costarricense del Libro, para que la presidenta vete la ley que levanta la prohibición de fotocopiar con fines educativos.

Sobre esta posición insostenible se ha levantado un polvorín que llegó hasta México, y un opinador experto en marketing, desde su blog en el diario El Universal la bautizó la ley como la "Ley Villalta". Este señor, que claramente escribe desde el statu quo se rasga las vestiduras y escandalizado denuncia que esto "... Equivale a autorizar que un enfermo, al que le asiste "el derecho a la salud", pueda asaltar una farmacia para robar la medicina y este constituya un acto legal que no es penalizado". Es decir, si el enfermo no puede pagar la medicina ¡qué se muera! Creo que este señor hubiera sido muy feliz en el capitalismo del Siglo XVIII.

Más escandalizado denuncia: "... ésto puede sentar el precedente para que un día las invasiones de tierras realizadas por los desposeídos y sectores sociales de ínfimo poder adquisitivo, no sean penalizadas, pues el principio básico de esta ley lo permite, lo cual llevaría a Costa Rica al caos." Un caos que la gente tenga casa y donde vivir, un caos que se violente el sacrosanto derecho a la propiedad privada, no importa que haya cientos de hectáreas ociosas mientras la gente no tiene dónde caer muerta, ¡qué vivan los terratenientes!

Éstos publicistas del sistema lo que no ganan lo enredan, y por supuesto, se trata de un discurso de la exclusión total. Porque en el fondo lo que sostiene este opinador es que quien no tiene, no tiene acceso, y punto. Y de ahí se brinca a la propiedad intelectual, y a las formas fraudulentas de adquisición del conocimiento.

Este opinador lo que obvia es el contexto, y además, se le "olvida" que la educación es un derecho (a él le parece un "derecho difuso", frente al "derecho concreto" de la propiedad). Y además agrega: "La visión de que el fin justifica los medios es la esencia de la corrupción. No se puede formar un estudiante que llegue a ser un profesional sólido, -ética y moralmente-, a través de prácticas que legalizan el despojo de los derechos universalmente validados… lo cual por tanto representa una incongruencia". Es muy posible que este señor, y también Jaime Ordoñez (quien ha salido a defender el derecho de propiedad intelectual, y ha calificado la iniciativa del Frente Amplio como populista), hayan estudiado sin sacar una sola fotocopia, y hayan pagado los caprichos de las editoriales. Por cierto lo verdaderamente inmoral no es sacar una fotocopia para estudiar, sino el descarado robo de los rescates bancarios, la corrupción de nuestros políticos. Decir que estas conductas se producen por fotocopiar es una falacia tan gigantesca como el fraude de Peña Nieto en México.

Este Parcial Irrescatable, aclaro, gusta de comprar los libros, siempre y cuando estén a un precio decente y se puedan conseguir en nuestro país, porque hay muchísimos textos que simplemente no se consiguen - ni siquiera en la "fiesta del libro" que nos organiza la Cámara -, tampoco en las bibliotecas, y cuando se consiguen no hay suficientes. Por supuesto que saco fotocopias, y las seguiré sacando, como muchas gentes que no pueden pagar por los altos precios de los libros, y porque (esto que deliberadamente obvian estos "intelectuales") existe una estructura de clase en la que hay gente que para acceder a su derecho a la educación debe hacerlo con beca, de lo contrario ese derecho humano (concreto, tangible) no se realizaría. Yo estudié con beca, y obviamente no podía comprar los libros.

Lo que ocurre es que para estos mercaderes el derecho a la propiedad está por encima de cualquier otro derecho, y teniendo como pretexto la "inseguridad jurídica" quieren prohibir el derecho a poder estudiar, de poder acceder al conocimiento.

A mí claramente no me gustan las fotocopias, prefiero tener el libro, me gustan los libros, y de hecho creo que tengo un serio problema con eso (pero ese es un enano de otro cuento). Pero hay libros que son sencillamente incomprables. Y éstos tienen el descaro de exigirle a la gente que apenas tiene para comer que paguen los caprichos que imponen las editoriales. 

Todo esto ocurre además porque a nuestros gobiernos pusilánimes y neoliberales simplemente no les importa que la gente no lea, por eso justamente no existe una Política de Estado para fomentar la lectura, como bajar los precios (eso no es lo único por supuesto). Porque leer estimula el pensamiento, y eso es peligroso para el poder. Los de la Cámara Costarricense del Libro si realmente quisieran fomentar la lectura no harían esta feria en setiembre (¿por el cierre fiscal?), no cobrarían entrada, traerían como invitados a muchos países y editoriales, harían la feria en la Plaza de la Cultura, en pleno verano y justo cuando se paga el salario escolar. Pero su mezquindad no les da para más que organizar esta mediocridad. No les da ni siquiera para que un premio Nóbel pueda leer sus poemas con tranquilidad y en silencio, como se lee la poesía, como se debe compartir la poesía para poder apreciarla. Ni siquiera para eso les da.

Pero sí les da para reproducir y suscribir, en un campo pagado en el diario de Tibás,  las opiniones de este opinador mexicano. La Cámara Costarricense del Libro, nos ha declarado la guerra, de lograr su cometido será un duro golpe al derecho a la educación.

Mientras, las Universidades Públicas, que han manifestado su apoyo al derecho a fotocopiar con fines educativos, participan en la Feria como si nada pasara. ¿No deberían acaso las Universidades Públicas boicotear la feria y no participar mientras los mercaderes del libro mantengan su posición excluyente? Deberían haber dejado a la feria con los cuatro gatos que quieren imponer el "derecho a la propiedad intelectual" por encima del derecho a la educación. Deberían, pero como a veces parece que tenemos Universidades esquizofrénicas, participaron, sin que además mediara protesta alguna.

Peor aún, las Federaciones de Estudiantes, ni siquiera hicieron el intento por boicotear la feria, ¿será que les basta con una marcha? ¿Solo da para eso? ¿Es la marcha la única forma de movilización? Claramente no. Las Federaciones debieron llamar a no ir a la feria del libro, y plantar un piquete permanente en las afueras de la antigua aduana denunciando a la Cámara y entregando volantes con información, para contrarrestar la que entrega la Cámara con la entrada. Tampoco lo hicieron, porque simplemente no lo vieron, aunque su retórica es de confrontación ¿pura pose? La confrontación pasa por ganar músculo, y el músculo no se gana porque sean jóvenes y guapos, se gana convenciendo, y tenemos todas las de ganar, pero no así, no con tanta pasividad y miopía política.

Y claro a estas alturas cualquiera podrá, con toda razón, cuestionar el que yo haya ido a la feria. En mi defensa diré, que un TCU (muy interesante por cierto) tenía actividad ahí, y fui como parte de mi trabajo. Pero es tan sólo un pretexto, claramente la incoherente pulula, y por eso es que estamos haciendo aguas, por todos lados.

domingo, 1 de julio de 2012

La educación superior privada: una estafa

 Este es el país de la estafa permanente. Nos gusta ser estafados. Nos encanta que nos mientan, que nos prometan cosas que sabemos no se cumplirán. Vivimos en uno de los países más caros de toda Latinoamérica, el más caro de la región. Y lo justificamos, y además nos sentimos orgullosos de ello, somos ticos. Ir al súper es deprimente, y uno siempre sale con esa sensación de que el dinero no alcanza. Eso a pesar de que nos prometieron desde hace treinta años que la competencia traería mejores precios para el "consumidor". Treinta años llevamos creyendo esa promesa neoliberal. Nos han estafado. Y hay quienes justifican esta gran estafa, la defienden, algunos por orgullo, aunque estén comiendo mierda, otros por ignorantes, y otros tantos por fachos. Lo cierto, y esto es objetivo, los buenos precios anunciados nunca llegaron, y no creo que estén por llegar.

La ideología neoliberal ha penetrado todos los espacios de nuestra cotidianidad, absolutamente todos. El bombardeo ha sido tal, que los aparatos ideológicos nos han llevado al convencimiento de lo público es malo e ineficiente de por sí, y que lo bueno es lo privado. Que a una sociedad le conviene el egoísmo, porque eso genera solidaridad, algún día se derramará el vaso de la riqueza. Llevan treinta años diciéndonos eso. La competencia es buena, la regulación mala.

Este discurso ha servido para desmantelar al Estado, y algunas instituciones básicas, que de alguna forma redistribuían la riqueza. Privatizar para ser eficientes. En nombre de la eficiencia unos pocos hacen buenos negocios, y se quedan con la riqueza que producimos todos con nuestro trabajo diario. Los ejemplos sobran, desmantelaron la "banca de desarrollo", han quebrado la CCSS, al ICE, la educación. Asistimos a la consumación de la mayor estafa de la historia de este país, y algunos la celebran, por supuesto quienes ganan (los corruptos que nos gobiernan y sus aliados empresariales), pero sobre todo, quienes son estafados. Todo un contrasentido.

Esta gran estafa se extiende a la educación de una forma escandalosa. Tomemos como ejemplo concreto la Educación Superior. El titular de ayer en La Nación S.A. nos da algunas luces: "Docentes formados en "U" privadas fallan en prueba de mate". En el artículo se resalta que los egresados de las Universidades Públicas obtuvieron los mejores resultados, y las privadas que imparten la enseñanza de la matemática no salieron tan bien. La pregunta más sencilla y de sentido común es ¿Es que acaso alguien esperaba que fuera diferente? ¿A alguien le extraña que la universidad latina y la de San José sean las últimas? A mí no. Las explicaciones del encargado de la universidad de San José son algo confusas, para decir lo menos, pero en parte esa explicación tan jalada del pelo, podría explicar el bajo nivel.Otras universidades se amparan en que y imparten esas carreras, ¡Vaya descargo! "Ya no es cosa mía" parecen decir. Y claramente es su responsabilidad. 


Veamos un par de ejemplos más.

Hay una universidad cuyo fundador-dueño-director se graduó con honores, ¡cuidado falla! ¿Realmente alguien puede considerar esa universidad como un centro de enseñanza serio? Adivinen quienes sí... ¡acertaron! el CONESUP... y por supuesto, el graduado con honores, que por cierto es un diputadillo homofóbico.

Otro ejemplo. En una creativa institución la formación es realmente deficiente, porque claro, son muy creativos, y buscan salirse de los cánones de lo "normal", pero si viera con lupa lo que se produce ahí, no tengo ninguna duda que habría una gran indignación con la calidad de esa formación. Y bueno, baste agregar que la dueña, en un gran desprendimiento de su parte, solía "becar" a los estudiantes de escasos recursos a cambio de, nada más y nada menos, la limpieza de la caquita de sus nietos. Becados pero para hacer de empleados domésticos. Toda una belleza, pero además era un secreto a voces. ¿Y el CONESUP? Viendo para otro lado, como siempre. Sí hay que decir, que el operativo del OIJ para arrestar a la fundadora-dueña-directora fue un verdadero exceso. La actuación policial fue similar a la de la captura de un capo del cartel de Sinaloa. Muy mal que se legitime la violencia estatal de esta forma. Pero por supuesto que considero que la investigación y la detención están justificadas, tardías eso sí.

Sigamos. Otra universidad quiso que un estudiante negro se cortara sus dreads por considerarlos incompatibles con las buenas costumbres de la profesión médica. Este caso no es sólo un caso de discriminación, sino más grave aún, de control del cuerpo, y por supuesto a partir de los prejuicios.


Y esto es tan sólo una  pequeña muestra de lo que ocurre con la educación superior privada. Esto sin mencionar lo que también es un secreto a voces, hay universidades de estas que pasan a los estudiantes a contrapelo de la nota obtenida realmente. Algunas de estas universidades además cobran hasta el TCU (que por supuesto no tiene ningún sentido en la lógica mercantil de estos negocios) y los estudiantes hacen cualquier cosa (hasta edecanes en las graduaciones de la misma universidad). Sería bueno revisar los trabajos finales de graduación de algunas universidades, veríamos que llegan apenas a tesinas dignas de un curso de una Universidad de verdad. Muchas de las universidades privadas siguen siendo literalmente "casas" de enseñanza superior, de dudosa calidad, así, tratándolas muy bien. Claro que también hay honrosas excepciones, pero son eso, excepciones.

Ahora, no quiero decir que en las Universidades Públicas no ocurran cosas desagrdables ni que no haya mediocres, pero la diferencia es que existen marcos regulatorios, hay debate, hay diferencias y se reconocen. Pero en el caso de estos negocios privados no hay marcos regulatorios, porque como ya vimos, los neoliberales dicen que la regulación es mala, se impone además el pensamiento único, cualquier atisbo de organización estudiantil es reprimido ipso facto, lo cual casi no es necesario, se forma para la conformidad.

Es por eso que Leonardo Garnier ni siquiera se le ocurre mencionar la palabra regulación cuando se le pregunta por su opinión por las bajas calificaciones en matemáticas de los profesionales de universidades privadas. Al periodista tampoco se le ocurrió preguntarlo, y si lo hizo, no forma parte de lo importante para publicar por parte del diario de Tibás.

En esta pequeña entrevista Garnier reconoce la preocupación y larga tradición de las Universidades Públicas por la calidad, pero la contrapone a la "variabilidad" de las privadas. ¿Será acaso que una para Garnier una cosa sustituye la otra? Pensamiento neoliberal puro. Es la competencia la que asegura la calidad. Pero además agrega el Ministro:  "... me parece muy importante la tendencia a que cada vez más carreras vinculadas a la docencia busquen la acreditación, ya que es un instrumento que puede contribuir a elevar la calidad". ¿Y la regulación? ¿El control del CONESUP? ¿Para qué tener esa aberración llamada CONESUP, sino sirve para un carajo? ¿Para legitimar la apertura de garajes? Mejor los neoliberales se dejan de varas y lo hacen sin burocracia.

Pero volviendo a Garnier. Como vemos para Garnier la salida es la acreditación, según él "igualar hacia arriba", pero claro lo que no se dice es que los procesos de acreditación son cada vez más laxos, y que tienen sus trucos. Además "igualan" lo que no es igual. Y es preocupante que Garnier diga que la acreditación "... da instrumentos a los estudiantes y al MEP para poder sesgarse hacia aquellas carreras acreditadas". 

Garnier le deja la tarea, propia del MEP y del CONESUP, a la "mano" del mercado, y será así como los estudiantes se decanten por la universidad. Pero ojo la trampa y el perjuicio para el país por no querer asumir una responsabilidad tan importante como la regulación efectiva de estas universidades.  

En la utopía neoliberal de Garnier, los estudiantes hacen una elección racional (claro eso es lo que dice el dogma que él mismo enseña), no existe la publicidad que equipara el marketing con calidad, no. Tampoco importa que durante treinta años existe una campaña feroz contra todo lo que sea público, para él la elección es racional.  Mucho menos existen la realidad económica de los estudiantes, ni las estafas en el financiamiento para poder estudiar. Los estudiantes "libremente deciden" y así se decantan hacia las carreras que en el negocio de la acreditación cumplen con el ritual.

Mientras, universidades de garaje (aunque tengan grandes edificios y sean transnacionales) malforman a quienes deben formar a nuestros niños y adolescentes. Malforman psicólogos en cuestión de dos años y medio, y ésos son los encargados de hacer hacer terapias y velar por nuestra salud mental. Los médicos son formados en las instalaciones públicas, pero sí les cobran a los estudiantes los campos clínicos, y no usarán dreads, se vestirán muy bonito, muy aplanchaditos, pero con formación deficiente. las carreras que se imparten son "las que requiere el mercado" y cuando se sature el mercado no importa se abren otras, sin ningún tipo de planificación. Y así podríamos seguir con la lista.

Algún día el proceso de acreditación y el mercado harán que sean centros de calidad, mientras nos estamos paseando en el país con profesionales formados para el mercado, no para las necesidades del país. Porque para los neoliberales como Garnier, el mercado significa país. Las universidades privadas forman técnicos, no profesionales integrales, no les interesa, lo único que les interesa es el negocio.

Así es como se ha consumado esta estafa, disfrazada de educación libre. Una estafa fraguada con la ideología del mercado total. Apoyada por las autoridades de gobierno. Legitimada socialmente. Cuando lo correcto sería, ampliar el financiamiento de la Educación Superior Pública, garantizar el acceso a la Universidad, pero además formar para el país, no para el mercado. Es cuestión de hacerse una pregunta muy sencilla: ¿qué es lo que requiere el país para su desarrollo? Y por supuesto la respuesta incluye al sector privado, pero no sólamente. Y es a partir de esta pregunta tan sencilla como se pueden aprovechar de mejor forma los recursos destinados a las Universidades Públicas, vinculando al sector productivo toda la capacidad investigativa y de formación de la Universidades Públicas. Total que las universidades privadas no producen investigación, no les interesa, y universidad sin investigación no puede ser Universidad.

Pero la lógica neoliberal es otra, la de Garnier y la tecnocracia gobernante. El alto a la fiesta de las universidades privadas y su estafa debería ser una prioridad de un Ministro de educación serio, pero en el país de la estafa permanente no lo es, ni lo será. El señor Garnier le apuesta a la "mano invisible" que regula el mercado, y eso ocurre porque la educación para él no es un derecho, o tal vez lo sea, pero solo hasta la secundaria. Un Ministro serio actuaría teniendo como prioridad el interés común, pondría el derecho a la educación por encima al derecho de comercio. Para Garnier está por encima la lógica de acumulación de riqueza por encima del derecho a la educación. Contradictorio, porque el interés superior, el derecho a la salud fue lo que lo motivó a expulsar las fritangas de las escuelas y colegios. ¿Porqué no actuar con este miso criterio en la educación superior?

La promesa moderna, esta promesa burguesa de ascenso social a través de la educación, entonces no es más que eso, una promesa, y en nuestra sociedad neoliberal la promesa hay que comprarla... Toda una estafa.

martes, 17 de abril de 2012

Acción Social: transformación no caridad...

Otro de los temas que apenas fueron tocados en la campaña electoral fue el de uno de los tres pilares fundamentales de la Universidad: la Acción Social. Y digo apenas, porque las menciones fueron muy superficiales, y en el caso del Dr. Jensen un artículo en el Semanario aclarando que él no era el "coco" como se estaba afirmando en algunos sectores. Pero más allá de este artículo y algunas menciones y declaraciones de principios, fue poco lo que se dijo en campaña sobre Acción Social.

Yo también haré mi declaración de principios con respecto a la Acción Social, ya habrá tiempo para conversar a fondo con el nuevo Vicerrector, que según el Portal de la Investigación, será el Dr. Roberto Salom. Yo veo así la Acción Social, y aclaro de una vez que se trata de una visión personal que es posible que algunos compañeros y algunas compañeras compartan en la VAS (y en otros lados), pero que también es posible que esté alejada de lo que opinan otras personas, lo cual es muy natural.

Empecemos por lo básico. La Educación es un Derecho. La ideología neoliberal no sólo ha transformado este derecho en un servicio, sino que además cuando se refiere a la Educación Superior, lo hace ella como si fuera un privilegio. Es necesario reconocer que la Universidad (y la educación en general) tiene como función básica el formar profesionales que luego se insertarán en el mercado laboral, y producirán dentro del orden capitalista, cada vez más especializado, de ahí la división disciplinar de la Universidad. Pero la Universidad no sólo sirve para formar profesionales serviles y funcionales al capitalismo, como centro de pensamiento también tiene como función generar condiciones para subvertir ese mismo orden y aportarle lucidez a la sociedad, siempre reconociendo que este no es el único lugar en el que se produce conocimiento, pero sí que es un sitio en el por su propia naturaleza, tiene como función hacer que la gente piense. Dicho esto, considero que la función de generar buenos profesionales la cumplimos a cabalidad, a pesar muchas veces de la falta de recursos y de las condiciones laborales (las que abordé en apuntes anteriores).

Pero la misión de la Universidad no se limita sólamente a formar buenos profesionales. En el caso particular de la UCR, la discusión interna ha llevado a darnos una misión que va más allá de la formación profesional. Esta misión está plasmada con total claridad en el artículo 3 de nuestro Estatuto Orgánico: "El propósito de la Universidad de Costa Rica es obtener las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien común, mediante una política dirigida a la consecución de una verdadera justicia social, del desarrollo integral, de la libertad plena y de la total independencia de nuestro pueblo".

Nuestro Estatuto Orgánico nos da un mandato claro: generar transformaciones sociales, a través de nuestras políticas, lo que necesariamente debe traducirse en acciones. Y ojo que no puede haber justicia social si no hay justicia económica, así que ese es un eje fundamental. El espíritu de este artículo es darle una orientación transformadora al vínculo entre la Universidad y la Sociedad. Y precisamente es este el origen de la Vicerrectoría de Acción Social: compromiso de transformación social. Nótese entonces que acá no estamos hablando de ningún "pecado original", la Acción Social y el compromiso de transformación no nace de la culpa, o sea, el tantas veces enarbolado discurso de la retribución a la sociedad no es lo que da origen al compromiso de transformación de la Universidad Pública. El discurso de la retribución a la sociedad es más bien un discurso de la caridad, que por lo tanto deviene en conservador, pero sobre todo en muy conveniente para el discurso neoliberal, porque transforma un derecho (la educación) en una deuda, de repente es como si todos los que hemos pasado por la Universidad o trabajamos en ella tuviéramos que sentirnos agradecidos eternamente y debiéramos algo por el acceso a ese derecho, o por nuestro trabajo.

La educación, además de un derecho, en nuestro país fue y es, una promesa de ascenso social, pero este discurso lo convierte en deuda. Y para ser honesto no creo que esa deuda exista, esto lo digo sin ningún cinismo. Lo digo desde el compromiso de aportar a través de mi trabajo algo para que esta sociedad sea mejor, pero no porque le deba nada. Por eso es que la Acción Social nada tiene que ver con la caridad, con esto de la retribución. La Acción Social debe estar comprometida con la necesidad de transformar una sociedad injusta y desigual.

Claramente en la Vicerrectoría de Acción no estamos exentos de errores, contradicciones, de avances y retrocesos, tampoco estamos al margen de la cruda lucha ideológica que hay en la Universidad, porque hay quienes no creen en la Acción Social, estamos en el centro de todo ello, así debe ser. Porque también hay quienes asumen que la Acción Social es una actividad que no está a la altura de la Investigación y la Docencia, cuando lo cierto es que la Acción Social conjuga de forma natural estos otros dos pilares fundamentales de la Universidad. En todo proceso de Acción Social, necesariamente hay investigación, no es posible trabajar en comunidad sin saber cómo es esta. Y este proceso si se lleva bien nutre la experiencia docente de una manera formidable. Porque como dije en las comunidades, en la gente también hay conocimiento, y tenemos mucho que aprender en las comunidades, de la gente. No somos dueños del saber.

Ésta, es pues una postura epistemológica, ética y política, claramente ideológica, y una opción por un accionar de la Universidad comprometido con la sociedad. Y en lo esencial, como habrán podido notar, apunta al modelo de Universidad.

Lo dejo acá, quedan cosas en el tintero, pero me extendí demasiado. Espero comentarios, en especial de don Roberto Salom y don Henning Jensen, aunque sé que están bastante ocupados en estos días.

sábado, 14 de abril de 2012

El Rector Henning Jensen, la democracia y el interinazgo en la UCR

Ayer culminó el proceso para elegir al próximo Rector de la UCR. La intensa (y larga) contienda llegó a su fin con el triunfo del Doctor Henning Jensen. Muy de cerca el Vicerrector de Administración Héctor González, y como esta previsto, más atrás Oldemar Rodríguez.

A la derecha Oldemar Rodríguez

Héctor González, candidato oficialista
 
Henning Jensen, poco antes de ser declarado ganador


Inicia un nuevo periodo en la Universidad, y como siempre tras un proceso tan reñido, lo primero será la reconstrucción de algunas lazos, y digámoslo así, la pacificación. Los ataques fueron fuertes, en muchas ocasiones bajos, los dos principales candidatos se dieron duro, y más que los candidatos, la gente que estaba en su entorno lanzó verdadero veneno, uno esperaría otro tipo de política en una universidad, pero por ratos la cosa fue carnicera.

La "fiesta electoral" en las afueras del comedor
Pero además, el ambiente de ayer a las afueras del comedor estudiantil, me pareció (para decirlo bonito): patético. ¿Cuál es la diferencia con la "fiesta democrática" de la política nacional? Los procesos circenses de la política nacional muy claramente se vieron ayer en nuestra Universidad, los que nos acercamos por ahí coincidimos y lo comentamos. Agrego además, que quienes lo comentamos éramos todos "ciudadanos de tercera" no teníamos derecho al voto, aún cuando hacemos Universidad con nuestro trabajo todos los días.


Afueras del comedor estudiantil
La de ayer fue una fiesta electoral a la que estaban invitados unos cuantos, y a la que a una gran mayoría de la comunidad universitaria les fue indiferente. Muchos se han preguntado si realmente cambiaría algo, independientemente de quien ganara, otros calificaron la campaña como "superficial", sin discusiones de fondo, y sin verdaderos planteamientos. 

El Rector Electo, en su discurso luego de ser declarado ganador, calificó este proceso como de "democracia participativa". Claramente no coincido con él. Porque no puede haber democracia de verdad, cuando sólamente tenían derecho al voto 2.072 personas, menos de 1% de la población estudiantil, jefaturas que para nada representar al sector administrativo, y la mayoría profesores en propiedad (un 33% del total del profesorado) muchos de ellos "vacas sagradas" cuyo "aporte" a la academia no sólo es de baja calidad sino que además ejercen el poder en sus clases o puestos de dirección de forma despótica y hasta clientelar, esto no es desconocido para nadie en nuestra institución. Pero además me resulta preocupante que ninguno de los candidatos se haya pronunciado (ni siquiera tímidamente) por el severo problema de interinazgo de la Universidad, y menos aún, por democratizar realmente la institución ¿Cálculos electorales? Sería vergonzoso que así fuera, en todo caso, es un silencio escandaloso. Por eso, es que sencillamente no puedo estar de acuerdo con el Dr. Jensen. Mientras la Universidad mantenga esta estructura excluyente y vertical, no es posible hablar de democracia. Este sin duda alguna es uno de los principales retos de don Henning: la democratización real de nuestra Universidad. No es justificable que sólo unos cuantos elijan a quién va a gobernar la institución, la Universidad de Costa Rica debe ser ejemplo nacional de democracia de verdad, de discusión. Y esto no sólo vale para la elección de Rector, sino también para todos los procesos de la Universidad, no lo restrinjo a lo electoral.

La presidenta del TEU cierra el acto declarando a Jensen "ganador provisional".

Sobre el interinazgo. No puede ser posible que la Universidad contrate a los profesores a destajo. La mayoría de los profesores de la UCR trabajan con salario 8 meses al año. Durante julio, diciembre, enero y febrero la gran mayoría no tiene salario. Esto por supuesto, además de inmoral, es un ejercicio de la violencia más pura contra un trabajador. Pero también se presta para todo tipo de chantajes, y clientelismo. ¿Cómo se puede pretender que un docente se pueda dedicar a la academia con este sistema de pagos? ¿Cómo exigir calidad si durante un tercio del año los docentes deben comer del aire o buscar otros trabajos? ¿Cómo es posible que una Institución que ha denunciado todo tipo de violaciones laborales en la empresa privada mantenga este esquema perverso de contratación? ¿Es que acaso las clases se preparan solas? ¿O será que creen que alguien puede preparar sus clases unos días antes de empezar el ciclo lectivo? Este sistema lo que ha generado es la expulsión sistemática de toda una generación de gente comprometida, y obliga a la gente que quiera quedarse a "chuparle las medias" a los directores de escuela y decanos, eso sin mencionar los concursos de simpatía en los que se han convertido estos procesos de asignación de plazas en las Asambleas de Escuela. Esto es un problema estructural, una lógica perversa de la Universidad, no son casos aislados, ni es un problema de personas, como han intentado justificar algunos.

Es imprescindible buscar una solución a este asunto, del tal forma que se respeten los derechos laborales, pero que también se asegure la calidad de la enseñanza, y las posibilidades de que los estudiantes mediante su voz pueden remover a los mediocres, la plaza en propiedad tampoco puede ser una garantía de por vida para nadie. Pero es justo que los interinos tengamos que pagar el "derecho de piso" de esta forma. 

Este es un reto enorme para el Rector Electo, este es un tema central, y está ligado a la política de recambio generacional que se vaya a asumir, como también está ligado a la política de regionalización. Será vital la persona que sea nombrada en la Vicerrectoría de Docencia. Si es la persona que se perfila para tal puesto, estoy seguro de que al menos se iniciará una buena discusión en este sentido, yo esperaría que no se quedara en la discusión. Me parece que los interinos deberíamos ir en esta dirección, la de organizarnos e iniciar un debate amplio que remueva toda la estructura vertical y excluyente de NUESTRA UCR. 

Lo dejo hasta acá por el momento. Ya retomaré otros asuntos que me parecen de importancia en la agenda universitaria de cara al nuevo periodo (que presumimos, como ya es tradición la U, será de ocho años). Ya veremos si efectivamente se trata de un cambio de verdad, o sólo de un cambio de nombres y de formas. Yo espero que lo primero. 

Felicitaciones a Henning Jensen, tiene una monumental tarea por delante.

viernes, 24 de febrero de 2012

Campos clínicos y la hipocresía editorial de La Nación S.A.

Como que la hipocresía y el cinismo editorial de diario de Tibás no tiene límites. Veamos el caso.

El Tribunal Contencioso Administrativo mediante la resolución 395-2012 pone la cosas en su lugar y obliga a las universidades privadas a pagar por los campos clínicos. La Nación S.A. dedica su editorial de ayer 23 de febrero a este asunto.

Durante años las universidades privadas, aún cobrándole hasta 1.9 millones de colones a sus estudiantes, utilizaron de gratis las instalaciones y la capacidad profesional de la CCSS. O sea, que los dueños de estas universidades han estado estafando a sus estudiantes durante décadas, además aprovechándose de los recursos públicos. Recuerdo que hace una década (o un poco más) el descaro llegó al punto de utilizar los auditorios de la UCR en hospitales para que estudiantes de alguna universidad privada recibieran sus clases.

Puesto más claro, negocios privados se aprovechan de recursos públicos. Pero esto el editorial de La nación S.A. cínicamente lo justifica acudiendo a una falacia: "Aprovechan, sí, las instalaciones de la Caja, pero esa institución es patrimonio de todos los costarricenses y los alumnos de las universidades privadas no lo son menos. Tampoco es menor el derecho de sus padres, casi siempre cotizantes para el seguro social". Posiblemente este mismo razonamiento fue el que utilizó el carebarro de Justo Orozco cuando quiso celebrar la graduación de SU colegio en la Asamblea Legislativa. Aquí no está en cuestión si los estudiantes son ticos o no, si cotizan o no, lo que está en cuestión es que un negocio privado se aprovecha, lucra, haciendo uso de instalaciones públicas, que todos pagamos, ¡un negociazo! Grandioso ejemplo dan a los estudiantes, luego esos mismos son los que se quejan amargamente de la"pérdida de valores" de nuestra sociedad. Pero sólamente demuestra lo cínicamente hipócritas que son en la caverna de Tibás.

No es nada nuevo que la La nación S.A. defienda el negocio de la universidades privadas disfrazando su postura como defensa de estudiantes y padres, ya lo ha hecho antes, es un recurso populista que tiene como objetivo ganar credibilidad, y lo hace utilizando falacias y estrategias discursivas cargadas de ideología. Si de verdad La nación S.A. defendiera los derechos de estudiantes y padres, la orientación y tono del editorial sería muy otro, y no esta postura tan llena de demagogia.

El problema de fondo es que desde hace muchos años ha habido un proceso de desregulación de la Educación Superior, al punto que a la fecha hay cincuenta universidades privadas, y como todo sabemos muchas de dudosa calidad, pero eso sí con precios exorbitantes, hasta por hacer el "TCU" cobran.  ¿Y el CONESUP? simplemente ve para cualquier lado.


Pero continuemos con el editorial. En él se afirma: "En primer lugar, el costo no lo asumirán las universidades privadas. El Tribunal  Contencioso Administrativo, de donde emana la orden de hacer el cobro, intenta prevenir el traslado del costo a los estudiantes y ordena a la Caja velar porque no ocurra, pero en materia de educación privada no hay control de precios. ¿Cómo evitar, por ejemplo, que el gasto sea incorporado a la matrícula regular?". La pregunta es realmente hipócrita, porque la solución es "sencilla", se puede evitar el cobro regulando la actividad de estas universidades y sus tarifas, pero eso es mala palabra para los defensores del libre mercado afincados en el diario de Tibás. El CONESUP podría por ejemplo hacer su trabajo, y evitar que estudiantes que desean estudiar sigan siendo estafados de esta forma, porque eso es lo que ha ocurrido con las universidades privadas: por cada campo clínico se embolsan una buena cantidad de dinero, negocio redondo. Los cobros que ordena el Tribunal Contencioso Administrativo no deberían, bajo ninguna circunstancia, ser trasladado a los estudiantes, es un costo que debe asumir la universidad.

Pero eso claramente no va a ocurrir. Porque no hay voluntad de quienes gobiernan para parar esta situación. Pero más grave aún, los y las estudiantes no se organizan y defienden de quienes les están estafando de esta forma, claro eso es cosa de chancletudos. Si en La Nación S.A. realmente estuvieran preocupados por estos abusos, empezaría por denunciar las barbaridades que ocurren en estas universidades. Y además la Asociación de Consumidores (que es de juguete y sólo se involucra en asuntos cosméticos) se pronunciaría fuertemente, interponiendo varias denuncias, las que sean necesarias. Pero ni lo uno, ni lo otro.

Y como no podía ser de otra forma el editorial carga contra la UCR. Y es aquí donde el cinismo se hace mayúsculo: "Las universidades privadas son, en muchos casos, el último recurso frente a la limitada oferta de matrícula en los centros públicos de enseñanza". A primera vista no habría mayor discusión, efectivamente las Universidades Públicas tiene una oferta limitada, el editorialista achaca a ese hecho la búsqueda de otras opciones, pero se le "olvida" mencionar, que precisamente su periódico se ha opuesto de forma sistemática al financiamiento de las Universidades Públicas, solo basta revisar la línea editorial de La Nación S.A. oponiéndose a la aprobación del FEES. Si no hay más oferta de las Universidades Públicas, es en gran medida porque hay una política de privatización de la Universidades Públicas, y hasta el Ministro de Educación está subido en ese carro, le hace segunda el de Hacienda. La discusión en 2010 por el presupuesto Universitario lo dejó demostrado y existe amplia documentación al respecto. Y sería bueno recordar que el FEES que se aprobó no permitirá a las Universidades Públicas crecer este quinquenio, a lo sumo mantenerse, y cuidado sino decrecer. La Nación S.A.apoyó firmemente esto, así que sus acusaciones son hipócritas, para decirlo bonito y educadamente.

Pero la cosa no queda ahí. Se asegura: "Entre los admitidos a la UCR, el 24,42% sacó el bachillerato en colegios privados, que solo participan del 8,5% de la matrícula nacional. Es decir, los alumnos de la enseñanza privada, en virtud de las ventajas de su formación, están sobrerrepresentados en la población estudiantil de la UCR y, posiblemente, también en la de la Escuela de Medicina, cuya nota promedio de ingreso fue la más alta este año". Cierto, pero aquí también hay trampa en la afirmación. Vamos por partes. La primera es que efectivamente el modelo de ingreso, por ejemplo, a la UCR, es de entrada excluyente y merece una profunda revisión, para que efectivamente los estudiantes de colegios públicos puedan ingresar en la proporción que corresponde.

Pero ojo, y es aquí donde la acusación de La Nación S.A. se vuelve, como mínimo mal intencionada, porque no es la Universidad Pública la responsable directa de la estructura de clase de nuestra sociedad. Dicho más claramente, la sociedad capitalista es una sociedad de clases, y en esta sociedad de clases desde hace más de treinta años se vienen aplicando políticas neoliberales que desregulan y privatizan servicios (qué servicios, ¡derechos!) esenciales. La Educación Pública es un ejemplo clarísimo, de cómo este desfinanciamiento beneficia a los centros privados de educación (en todos los niveles). Justamente esa es la discusión, y ¡vaya casualidad! La nación S.A. defiende este modelo. Así que las lágrimas de cocodrilo de este periódico, sólo alguien muy ingenuo, o alguien de derechas, se las puede creer.

Finalmente, el editorial tiene el descaro de decir: "Los campos clínicos de la Caja Costarricense de Seguro Social deben ser asignados en condiciones de igualdad, sin prejuicios, según los méritos académicos, con conciencia del carácter público de la institución y la necesidad de formar mejores médicos". ¿Somos iguales? ¿Se puede igualar la formación de la Universidad Pública, la UCR, con las universidades privadas? Que, en el caso de medicina (solo por mencionar una carrera), la UCR sea la primera opción no es sólo un asunto económico o anecdótico, sino que es, por mucho, la Escuela que ofrece mejor formación. Así que la igualdad que pretende el editorial no es tal, además, como ya se argumentó ampliamente, el carácter de ambos modelos educativos es opuesto. Así que tal igualdad, sólo existe en las falaces argumentaciones de La Nación S.A.


Según el editorial "No se trata aquí de ensayar una defensa de las universidades privadas...", pero ya ven, en el fondo sí se trata de eso, y no de ninguna otra, La Nación S.A. lo que defiende es el negocio tan lucrativo que es el modelo universitario privado.

jueves, 19 de enero de 2012

Trabajo doméstico y becas creativas. Más sobre este vergonzoso caso

Lo de la universidad creativa es realmente asqueroso. Ya en el apunte de hace un par de días comenté el porqué me parece perverso esta forma tan particular (¿creativa?) de apropiarse del trabajo de jóvenes que quieren estudiar y no tienen recursos para hacerlo. Como el tema aún sigue dando de qué hablar, y además hay mucha tela que cortar, continúo hoy con algunas otras anotaciones que puedan ir, de alguna forma, generando debate en torno al derecho a la educación, y la educación privada.

En las redes sociales Twitter y Facebook, se han generado todo tipo de comentarios y chistes, algunos muy graciosos, y otros muy groseros y denigrantes, no sólo con el trabajo doméstico, sino también con los estudiantes de la esa universidad. Rechazo los comentarios y chistes que denigran el servicio doméstico per se, e incluso con un sesgo clasista lo asocian con falta de inteligencia o falta de educación, o incluso le dan tintes xenófobos.

Aclaro porqué.

Sobre el trabajo doméstico, hay que hacerse una pregunta muy básica ¿es el trabajo doméstico denigrante en sí mismo? ¿es indigno? En sí mismo, no.

Sin embargo hay prácticas sociales que sí lo hacen denigrante. ¿Qué tipo de prácticas sociales? Pues esas que han existido durante muchísimas décadas (¿siglos?) en los que se rebaja el servicio a una condición de semiesclavitud y las relaciones de poder de quienes pagan por el servicio denigran a las personas. Para ponerlo más claro, de todos es conocido los abusos de poder (cuando no físicos) de los ricos con jóvenes, y no tan jóvenes, del servicio doméstico, gritos, humillaciones y múltiples formas de hacer notar quién manda. Esto es conocido. A esto se agrega que además de ricos, ¡miserables! porque ni siquiera pagan las cuotas obrero-patronales. Existe hoy día ASTRADOMES, que reinvindicaa con mucha valentía sus derechos, ya que hasta hace muy poco no era reconocido como un trabajo asalariado. Pero lo que lo ha hecho más perversamente explotador es que el trabajo se hace dentro de una casa, en el "ámbito privado" donde ocurren todo tipo de cosas, es el trabajo "que no se ve" socialmente, está escondido, y por ser ejecutado mayoritariamente por mujeres en situaciones económicas de vulnerabilidad, en la mayoría de los casos se trata de una extensión grosera de la lógica machista de explotación. Hay una relación de poder absolutamente desigual, en el que quien ejecuta este tipo de trabajo está a merced del patrón, y como dije, en la oscuridad de la casa, no es visible.

Y esto cuando se trata de un servicio pagado, porque existe una ramificación del trabajo doméstico aún hoy no es considerado trabajo, y es el trabajo de las mujeres-madres-esposas relegadas al trabajo de la casa. La lógica de explotación patriarcal aquí es más evidente, pero no por eso censurada.

Pero esta lógica, es precisamente lo que no entiende la señora Madrigal, tal vez por su posición de clase, por ser dueña, porque cree que está haciendo un favor, total ella coordina la "comisión de becas" (pues claro, es la dueña), sería bueno preguntarse (y preguntarle a ella, pero no da la cara) cuáles eran los criterios para asignar las labores u optar por alguna de los "programas" de becas. Las labores domésticas en la casa de Madrigal y sus familiares, se dan en un marco de absoluta desigualdad, en la que estudiantes que quieren y necesitan estudiar y no tienen recursos. "Nadie les puso una pistola", gritan algunos de sus "compañeros" y "pueden decidir" se "defiende" la universidad, y puede que efectivamente nadie les haya puesto una pistola, simplemente el sistema los excluyó y eso es tan violento como la pistola, porque ¿qué libertad de decidir se puede tomar sobre la base de la necesidad? Para ponerlo más claro, esta señora se ha estado beneficiando de la necesidad de estudiantes de bajos recursos, así de concreto. Por eso es que resultan denigrantes las labores que estudiantes tuvieron que realizar para poder estudiar. Esto constituye un claro acto de violencia clasista y de violencia estructural.

Pero es más triste aún que jóvenes de esta universidad ahora la emprendan contra quienes denuncian. Un ejemplo de un comentario de Facebook: "yo creo que a nadie le pusieron una pistola en la cabeza para que limpiara o que aceptara la beca. si la persona acepto la beca es porque le interesa estudiar y si no le gusta, pues que abandone sus estudios o ingrese a otra modalidad de beca, ya que si es aplicado tambien se le puede otorgar una por excelencia academica, y si limpiaban la casa de la dueña, eso es un asunto propio de la universidad, ya que son un ente PRIVADO y no le confiere que el trabajo estudiantil beneficie al estado...". Aquí es clara la matriz ideológica dominante, se ataca a la víctima, un claro ejemplo de la sensibilidad clasista y patriarcal. Hay quienes creen que en el ámbito de lo privado se puede hacer de todo.

Otro ejemplo: "a mi lo que no me gustaria es que por un grupito de gente reclamona que en muchos casos ni estan enterados de lo que en verdad pasa se vean afectados muchos estudiantes que en verdad quieren estudiar esto y no tienen los recursos para hacerlo y que estarian encantados de queles otorgaran una beca para hacerlo". Un "grupito de gente reclamona", la sensibilidad del patriarca, del dueño, ahí puesta, es esta la lógica de la Costa Rica de paz, aunque el comentario esté lleno de violencia verbal. La paz en Costa Rica se entiende como censura a quien en todo su derecho reclama condiciones dignas para estudiar. Seguramente esta estudiante cree que estos estudiantes no quieren estudiar y sacar ventajas sobre otros.


Las dos personas que hicieron estos comentarios (hay otras joyas), por supuesto, no tienen en cuenta la relación de poder que media en el trabajo que realizan los becados, o no la quieren ver. Esta también es una forma de violencia pura, pero claro eso se niega, total vivimos en el país más feliz de mundo. No es justo que por una práctica que podríamos calificar de corrupta, abusiva y denigrante se culpe a la víctima y se invisibilice la responsabilidad de Madrigal como dueña, directora de una universidad (en un momento de inspiración sublime), coordinadora de becas, y beneficiaria directa de servicios delos estudiantes. ¡Cuánto descaro! ¡Qué desfachatez! Madrigal debe estar avergonzada pero por los reportajes y seguramente porque su negocio tendrá algunas pérdidas, pero no creo que esté reflexionando por haberse aprovechado de los estudiantes. Así es el cinismo de clase. 

Y el CONESUP, un ente que da pena y que siempre ve para otro lado, anuncia una "investigación más exhaustiva" porque según el Ministro Garnier el trabajo de la beca "no parece calzar con este tipo de trabajos" estipulados en el reglamento de becas y de trabajo social universitario. ¡Un genio el Ministro! ¿Dónde estaba el CONESUP durante todo este tiempo?

Y es que el CONESUP aquí tiene una responsabilidad política. Por más de dos décadas este ente al servicio de los mercaderes de la educación, ha permitido todo tipo de abusos por parte de universidades privadas. El CONESUP ha esta más preocupado en desregular y liberalizar los "servicios de educación" que en resguardar el derecho a una educación de calidad. No es nada casual esta cantidad exagerada de universidades privadas muchas de ellas con una pésima formación y, literalmente, en casas. Súmele una política sistemática de desfinanciamiento de la Educación Superior Pública y toda una campaña mediática de desprestigio de lo Público.

Todo este cuadro tiene como resultado este tipo de prácticas denigrantes, que por cierto, los mismos estudiantes dicen que era un secreto a voces. El CONESUP es responsable, porque siempre ve para otro lado, porque para estos neoliberales está por encima la libertad de comercio que el derecho a la educación, y al anteponer el comercio frente a la educación le están haciendo un daño imponderable al país, además de estafar a miles de jóvenes que como son formados con una gran creatividad.

Ojalá que el CONESUP, o alguien, levante tan sólo una piedra, y ya verán toda la porquería que hay debajo, lo de las becas de la universidad es tan sólo la punta del iceberg.







domingo, 27 de noviembre de 2011

El TCU en la universidad privada y la discusión de fondo


En el apunte de hace un par de días comentaba sobre lo justo que es el reclamo de los estudiantes de universidades privadas contra el impuesto que se les quiere imponer en el PACquetazo fiscal, y que más bien el impuesto debería ser sobre la ganancia de estas empresas y no cargarse sobre los estudiantes. Mencioné la lógica que se ha seguido para fortalecer el negocio de la educación privada y cité a la dueña de uno de estos negocios, ejemplo perfecto de la lógica excluyente. Concluyo que tanto estudiantes de universidades privadas como de Universidades Públicas, deberían hacer frente común para exigir calidad en la Educación Superior.


Siguiendo sobre este tema de la Educación Superior en el ámbito privado y su lógica, hace unos meses nos enteramos a través El Chamuco que un estudiante de derecho de la Universidad Latina interpuso una Acción de Inconstitucionalidad contra el "Trabajo Comunal Universitario" que deben hacer estudiantes de universidades privadas. La Acción fue rechazada de plano el pasado 2 de noviembre.


Esto podría resultar meramente anecdótico, si no fuera porque en la argumentación dada por este estudiante se expone con toda claridad la lógica que subyace a las universidades privadas, las razones por las que la Sala IV ni siquiera entró a considerar la acción por el fondo, es enano de otro cuento y no viene al caso. Pero, como dije, se expone la lógica tal cual es, no me interesa hacer juicios de valor si este estudiante tiene una posición cínica o completamente neoliberal, simplemente me interesa reseñar la estructura lógica de su argumentación, y a partir de ahí extraer algunas conclusiones.


Resumo la argumentación expuesta en el recurso:


  • Las universidades privadas son empresas cuyo negocio es la educación. Los estudiantes por tanto son clientes, "adulto-consumidor". El trabajo comunal universitario es una obligación cuyo cumplimiento implica 150 horas, que equivalen a 3 cursos, pero sin tener créditos asociados, que dentro de esta lógica es la moneda de cambio universitaria. Al no tener créditos, se trata de un esfuerzo inútil y sin ningún beneficio, y al ser cobrado por la universidad, se convierte en un requisito impuesto por el Estado, se trataría entonces de un "tributo".
  • Los adultos-consumidores de la educación "dada su condición social o "baja escolaridad" (¡¡¡¡!!!!¿¿¿¿????) trabajan para mantener a sus familias, el cumplimiento de este requisito resta tiempo al consumidor en su carrera y en calidad de vida, sin que reciba a cambio nada. Al imponer el TCU le da una carga onerosa e innecesaria al adulto-consumidor. El Estado tiene como obligación proveer educación para mejorar la calidad de vida, lo cual es un derecho tutelado por el Estado, alternativa que no se brinda con la oferta de las Universidades Pública, y que además el adulto-consumidor cumple sin la ayuda del Estado.
  • Al hacer el TCU se cumplen labores típicas del área profesional, se trata de un trabajo pseudo profesional, con "un contrato de trabajo implícito, verbal e individual" en un centro laboral y con horarios estrictos. Por lo que el TCU deviene en trabajo forzoso, restringido a unos pocos lugares establecidos por el colegio profesional (en este caso concreto el de abogados).
  • Finalmente, transcribo: "... ha de tenerse presente que el primigenio establecimiento del del TCU en la universidad estatal, fue motivado en la inteligencia del legislador en lograr que el estudiante al cual se le brinda su educación costeada por el Estado (...) retribuya de alguna forma la enorme inversión pública que hace el pueblo de Costa Rica en su formación universitaria". Por lo que su traslado al ámbito privado no procede.

Este estudiante de derecho aunque tiene muchos errores conceptuales sobre el TCU, pero deja de manifiesto la lógica de las universidades privadas. Empecemos señalando que efectivamente se trata de un negocio privado, cuya mercancía es el servicio que se vende a los estudiantes. Este "servicio" al venderse convierte  a los estudiantes en consumidores, y los excluye del lugar de ciudadanos con derechos, los inserta directamente en la lógica de mercado. Por supuesto, esto es la consecuencia de un modelo que precisamente necesita generar excluidos del sistema de educación pública, para eso se han creado leyes, desregulado el negocio y sobre todo, limitado el presupuesto de la Educación Superior Pública. En este sentido lleva razón este estudiante al argumentar que el Estado no cumple con su obligación y genera desigualdades.


Ahora bien, la argumentación citada alude al establecimiento del TCU en la Universidad Estatal. Al respecto hay que aclarar que el TCU no nace de una ley, ni de una fuente externa a la Universidad. El TCU fue creado en el III Congreso Universitario a mediados de los años setenta como presión de los estudiantes para institucionalizar lo que por aquellos años se llamaba "Campos de trabajo", y que tenía por objetivo el fortalecer la vinculación de la Universidad con la sociedad para generar transformaciones en la condición de vida de la población. Es decir, el origen del TCU, y de la Vicerrectoría de Acción Social, nace por la visión de estudiantes y académicos comprometidos con la transformación de la sociedad. Para decirlo de otra forma, no nace del "pecado original", no nace de la culpa, no salió de la idea caritativa de la retribución a la sociedad, sino de la necesidad de cambiarla, a través del aporte que desde la Academia se puede hacer.

Pero este discurso de la caridad ha calado tan hondo que hasta los mismos académicos lo han asumido y es parte del imaginario universitario, basta recordar la discusión en medio de la negociación del FEES del año pasado, y la mediocre campaña de la Oficina de Divulgación e Información de la UCR. Si la Universidad Pública hace una retribución a la sociedad es en la formación de profesionales de calidad, pero esa es su función, para eso fue creada, así que es irrisorio hablar de retribución.


¿Porqué este este rechazo tan tajante a este discurso de la caridad en la Universidad? Sencillamente porque la educación es un Derecho Humano, por lo tanto no hay ninguna retribución que hacer, es obligación del Estado hacer esta inversión (los neoliberales le llaman gasto), es nuestro derecho recibir una educación de calidad, en todos los niveles. El caso del TCU como ya se dijo no tiene nada que ver entonces con la retribución, por el contrario tiene que ver con la necesidad de transformar esta sociedad tan injusta y desigual como la nuestra. Por supuesto, no estamos exentos de contradicciones, avances y retrocesos, en la Universidad Pública, a lo interno hay una cruda lucha ideológica, hay quienes creen que el TCUa lo interno, y la Acción Social, no debería existir.


Otra pifia en la concepción de TCU que se impugna, es que se trata de una práctica profesional, de ahí que este estudiante alegue que se trata de un trabajo "pseudo profesional" y eso es el fundamento de lo que denomina "trabajo forzoso". En realidad el TCU (al menos en la UCR) no está concebido como una práctica profesional y la mera aplicación de conocimientos de los estudiantes. En realidad estamos hablando de una modalidad de Acción Social en la estudiantes de varias carreras, sí, aplican sus conocimientos, pero lo que se busca es que lo construyan en conjunto (diversas carreras) a las comunidades. Porque también se reconoce que la gente sabe cosas, que hay saberes en la comunidad, que ahí se produce conocimiento, distinto al que se produce en las Universidades, pero también válido. No somos dueños del saber, la realidad es muy compleja, por lo que se requieren de propuestas interdisciplinarias. La división disciplinar de las Universidades responden a una determinada división social del trabajo de la sociedad capitalista.

A estas alturas, ya se habrán dado cuenta que el asunto de fondo es el Modelo de Universidad. Y es por eso que esto del TCU no encaja en la universidad privada, porque no tiene forma de encajar, simplemente porque se trata de un adefesio legal que devino en obligación, y que como vemos hay quienes lo consideran trabajo forzoso. No hubo una reflexión a lo interno que justificara su creación, de hecho ni siquiera les importa hacer esa reflexión, su razón de ser es hacer dinero. Los legisladores quién sabe que pensaban sería su función cuando aprobaron la ley, pero de fijo no dieron esta discusión, porque si la hubieran dado habrían tenido que modificar algunas cuantas cosas. En estos negocios de educación superior la lógica del "adulto-consumidor" es la que prevalece, por eso hasta se cobra el TCU (el accionante adjunta copia del recibo) cualquier cosa sirve para sacarle plata a la gente, por algo es un negocio redondo.¿Deberían entonces hacer TCU en las universidades privadas? Tal y como están las cosas no tiene ningún sentido, porque las cosas no se hacen simplemente porque sí. En todo caso, la discusión de fondo es ¿para qué sirven las universidades privadas? ¿a quién le sirven? Preguntas llenas de polémicas y que espero abran un buen debate.


Lo dejo acá, me extendí mucho, quedan muchos aspectos por discutir, ya los abordaré. Espero comentarios.