“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
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domingo, 19 de noviembre de 2023

Costa Rica - Panamá, despropósitos organizativos de un partido

 Este apunte es una mala idea, pero bueno, vamos pa'lante, así me caigan los fanáticos. 

Hay algunas personas sorprendidas, y hasta decepcionadas, tras la goleada que nos propinó Panamá el pasado jueves. Honestamente no sé qué esperaban, no sé en qué mundo viven, a veces hasta creo que no saben nada de fútbol. Recuerdo que alguien (uno de esos saprisistas fanáticos) dijo que le podíamos ganar a España en el pasado Mundial, y bueno nos clavaron siete. Los miércoles suelo jugar fútbol con un grupos de amigos, a algunos de ellos los noté optimistas, esperanzados, pensaban que se podía sacar un buen resultado. Yo para mis adentros pensaba que eso no se ajustaba a ninguna realidad, y que visto lo visto, no había posibilidades de ganar la serie contra Panamá. Otro amigo, incluso hasta vaticinó que perderíamos tres a cero, otros le dijeron que no, que ganaríamos con cierto tono de regaño por antipatriótico. Posiblemente ese optimismo sea proporcional a la sensación de desengaño, desilusión, o vaya a saber qué. 

Conforme fue avanzando el partido los otrora optimistas empezaron a manifestar su decepción, su enojo, su vaya a saber qué. Se fueron sucediendo los insultos contra algunos jugadores, particularmente contra Campbell, que "ya no está para este nivel", que "está bien para nuestro futbolito" (esos mismos  luego cuando gana Saprissa, son los que restriegan en la cara el triunfo, equipo del siglo y no sé qué), pero el clímaz fue llegar a "por dicha no contratamos a eso"... aclaro que no se trataba de un asunto racial. Me parecía aquello era algo excesivo e ingrato con un jugador como Campbell, que ha dado a la selección nacional grandes momentos, que en muchos momentos nos sacó las castañas del fuego. Pero no dije nada. Pensaba para mis adentros que Campbell no se merecía esos insultos. Y seguía pensando muchas cosas, cuando escuché los gritos de "fuera Campbell" y la constante silbatina de un sector de la afición cada vez que Campbell tocaba el balón así fuera para hacer un saque de banda, pensé que no era para tanto. Me preguntaba qué estaba pasando, porque podemos coincidir en que Campbell no estuviera jugando un buen partido, pero tampoco la selección en su conjunto. Pero cuando de repente escuché el cántico "aquí estoy morado soy", me pareció entonces, que las cosas cobraban sentido. Recordé entonces que el clásico pasado ya había insultos a Campbell (los saprisistas no le perdonan jugar con la Liga, y ahora por lo visto se comportan como Shakira versus Piqué: despecho absoluto), pero además recordé a aquel imbécil con carné de periodista (ese mismo que piensa que el naciolsocialismo fue bueno para Alemania y que Hittler escribió el Manifiesto Comunista) que desde sus redes llamó a insultar a Campbell. Y todo me pareció un despropósito. 

Y claro, es que el despropósito inicial fue haber elegido el Saprissa para jugar ese partido y dejarle a "Cultura Morada" la organización. De acuerdo a las justificaciones que se dieron en la previa del partido, la decisión se toma porque se quería un "estadio lleno". Se apeló además al mito del Estadio Saprissa "da miedo". Mito, porque la evidencia empírica demuestra lo contrario, a Panamá o al Real Estelí cero miedo. Canal 7, el sapricanal, se montó también en la comparsa. Toda la operación mediática fue construida para intentar ganar un partido que se sabía no se iba a ganar. Y no se podía ganar porque Costa Rica desde hace casi ocho años no juega a nada, y Panamá desde hace tiempo sí sabe a qué juega, pero además hacen las cosas seriamente. 

Un despropósito cómo se hizo todo, porque intentaron hacerlo todo como si aquello fuera un partido del Saprissa. Y claro, la Selección no es Saprissa. Esto debería ser obvio, pero alguien no pensó en eso. Es por algo que la Constitución Política prohíbe que un partido político use los signos patrios como propaganda electoral, precisamente para ningún partido político "se apropie" de "La Patria". Bueno, lo mismo debería aplicar para la Selección. La Federación de Fútbol desesperada, recurrió al saprisismo para levantar a la Selección. Y como es evidente les salió mal, a ese muerto no lo levanta nada ni nadie de milagro, a punta de emotividad, hace falta mucho trabajo. Además, la cueva no asusta, nos golearon, silbaron a los jugadores e insultaron a Campbell, aquello terminó con el ole, con las gradas medio vacías a medio partido, y los saprisistas proclamando el amor a su equipo por encima de la Selección. 

 Quienes pensaban que Costa Rica podría ganar, de verdad que no sé qué esperaban tras ocho años perdidos, con entrenadores mediocres, con una federación de fútbol en la que las decisiones comerciales pesan más que las deportivas (como el jueves). No se puede arreglar el desastre a punta de echarle ganas, a punta de tener el mosaico en las gradas "más grande de latinoamérica" (sí, hasta eso se dijo), a este equipo le falta tiempo de trabajo. Es evidente que lo más probable es que no pasemos la serie contra Panamá, que nos faltan muchas horas de trabajo, de ordenar el fútbol nacional, de poner lo deportivo por encima de lo económico. Y sobretodo hay que darle espacio al nuevo entrenador para que pueda hacer su trabajo, hay que tener paciencia. 

De la prensa mejor ni hablemos, cada vez caen más bajo.  

miércoles, 23 de mayo de 2012

Un indio macho*

El pasado 11 de mayo el diario Al Día publicó una pequeña entrevista al exjugador del Saprissa, Benjamín “El indio” Mayorga. Según él, los jugadores de hoy no muestran muestra “la virilidad de antaño”, es decir, ya no son tan machos, tan rudos (¿y limeros?) como los de antes. Para el Indio, en el Saprissa no están exentos (¿es que siempre fueron un equipo de machos, no precisamente rubios?), y que eso explicaría la escasez de títulos de los morados.

Según Mayorga: “El fútbol de Costa Rica se ha afeminado de una manera tan increíble... los jugadores puro plastigel, cremita, peinaditos; si usted tiene el pelo largo, amárreselo con una cola, entre a la cancha y meta pata (…) Al jugador hay que aterrizarlo, decirle que no es una estrella, que va a un partido de fútbol, no a una pasarela de modelaje. Es algo muy serio”, el problema lo solucionaría, según él, con un reglamento mientras los jugadores jueguen.

Tiene razón Mayorga cuando dice que los jugadores van a un partido de fútbol y no a una pasarela, ¿pero que un jugador use gel y se peine, es afeminado? No. Puede ser ridículo, puede ser innecesario, puede que el peinado sea espantoso, pero no es afeminado. Si a Mayorga no le gusta el uso del gel y los peinados qué pena, pero no asunto suyo.

Ahora, si lo que Mayorga quiso decir es que los jugadores de hoy no meten la pata tan duro como antes, que no se entregan por la camiseta, que están más preocupados por verse bien que por jugar bien, que les importa más ser estrellas que jugadores... pues lo único que tenía que hacer es decirlo así, porque es absolutamente innecesario recurrir a la homofobia, para decir que él sí es muy hombre porque volaba muchas patadas y, como dicen los entendidos en la materia futbolera, "tenía mucho pundonor". El comentario del Indio sencillamente está complemente fuera de lugar, es machista y homofóbico. No se es más hombre por meter más duro el pie, como tampoco se es menos hombre por peinarse y usar gel.

En el fútbol de hoy, ciertamente los jugadores han sido elevados a estrellas y personajes públicos, cuando en realidad son tan sólo jugadores de fútbol, la mayoría sin mucho qué decir por cierto. Pero la pregunta realmente importante y que deberíamos hacernos es ¿cómo es que fue posible que a los jugadores de fútbol les importara más su apariencia que su rendimiento futbolístico?

Mayorga ni siquiera se lo pregunta, y eso es porque no le da para más, ese es uno de los problemas del machismo y la homofobia, no dejan ver el problema de fondo, porque los prejuicios le tapan la visión. Y si a eso le sumamos que los jugadores de fútbol, al menos en este país, no suelen figurar por su despliegue intelectual, pues tenemos el cuadro completo: prejuicios y estupidez.






*Macho en Costa Rica también se usa para denominar a un rubio.

miércoles, 29 de febrero de 2012

El pachuco Alarcón

Como hoy es 29 de febrero, día que cada 4 años ocurre, el apunte de hoy será medio futbolero. Pero solo medio.

El "glorioso Team Florense", presidido por un empresario que de fútbol sabe lo mismo que yo sé de física cuántica, o tal vez menos, anunció con bombos y platillos la contratación del pachuco de Jorge Alarcón.

No es de extrañar que este tipo, que es sencillamente un impertinente, malcriado e irrespetuoso y lo que lo hace más detestable, tiempos atrás perrito faldero del capitalista Vergara (ex-dueño del Saprissa), y ahora capataz del ignorante de Sotela, salga con estupideces que denotan su derechosa ideología y todos sus prejuicios.

Hace exactamente 6 años, cuando en el Saprissa todo se ya se había convertido en mercancía, y todo se hacía (y hace) en clave empresarial, escribí:

"...desgraciadamente lo deportivo ha quedado tutelado por lo económico, porque lo importante para Vergara son los beneficios económicos que de la práctica deportiva se deriven, por eso es que hoy vemos “sapro-ataúdes”, “sapri-tangas”, “sapri-cola”, y cuanta cochinada se pueda consumir con el nombre del Saprissa (desgraciadamente esto se inserta en la tendencia mundial de comercialización extrema del deporte, cosa que dicho sea de paso trata de imitar absurdamente los otros equipos de nuestro fútbol, incluida por supuesto la Liga). Bajo esta lógica es que Alarcón hace todas sus intervenciones públicas (que no son pocas gracias al “sapri-canal”). La última fue hoy, respondiendo a la CCSS que está cobrando a los clubes de primera y segunda división las cuotas obrero-patronales que le deben a la institución (deuda histórica, que por supuesto debe pagarse), como debería hacerlo a todo patrón que no cumple. De acuerdo a la CCSS el “Sapri” les debe un millón ochocientos mil, según Alarcón ya pagaron.
Hasta ahí, digamos que la cosa no presenta problemas, es un estira y encoge de quien debe y quien cobra. El problema es cuando Alarcón responde muy molesto preguntando qué le ha dado la CCSS al Saprissa. Primero, me importa un carajo lo que la CCSS le haya dado al Saprissa , o a cualquier otro club de fútbol, el asunto es lo que la CCSS le da al país, en su conjunto, lo que podría darle si sacamos a los políticos y a los corruptos de la institución, lo importante es lo que nos ha costado la CCSS a todos, lo que se luchó para crearla, a pesar de los patronos, empresarios y gente como Alarcón.
También cuestiona a la CCSS por las pensiones de los jugadores del Saprissa, quiere saber cuántos de esos jugadores tienen pensión. No sé si Alarcón piensa que los jugadores se pensionan cuando terminan su “ciclo productivo” dentro del fútbol, en otras palabras no sé si este señor pensará que, por ejemplo, Centeno cuando se retire dentro de un par de años, ya empezará a gozar de su pensión, y no como cualquier mortal de este país (que no diputados y demás especímenes políticos). Pensión que de acuerdo al salario percibido por este jugador será mejor que la del presidente. ¿pensará en eso Alarcón? No se le habrá ocurrido que cuando un jugador se retira pasa a trabajar en otra cosa, algunos se hacen empresarios, otros consiguen un trabajo como asalariado de acuerdo a lo que hayan estudiado o no. Para ponerlo en términos concretos, ¿de qué diablos se queja Alarcón? ¿de que les cobren lo deben pagar, y que todos, o casi todos, pagamos? Si no quieren tener deudas, pues que paguen y punto, ¿que no quieren pagar tanto? Pues no inflen los salarios de los jugadores, y se acabó el problema. Pero lo que no es correcto es poner en juego la lógica del mercantilización – que le sirve al Saprissa (quiero decir a Vergara) – dentro de una institución que funciona (o debería funcionar) bajo otra lógica, la de la solidaridad.
Esto vino a mi memoria cuando hace un rato vi la noticia, en la que este pachuco aseguró que a Costa Rica le regalaron un "Estadio Comunista". Y agrega: "Desafortunadamente ese es un estadio comunista, que no estuvo previsto para que entrara gente pagando, un estadio chino de los que se entra sin pagar y no hay controles… se tiene que poner todas las guías para que entre la gente. Prácticamente hay que transformar el estadio para operarlo en cada partido".

Que el estadio lo hayan regalado los chinos y lo que eso implica creo que se ha discutido ampliamente en el país, y desde mi punto de vista no se trata de ningún "regalo", y menos aún comunista. Lo que ocurre es que el estadio fue construido sin considerar la organización costarricense, con criterios, sí chinos, que poco tienen que ver con nosotros. Y lo que ocurre es que este señor, como siempre, y como buen capataz lo que más le interesa es la plata. Si el señor Alarcón tiene problemas con el estadio, se le sugiere que juegue el partido en el Rosabal Cordero, donde suponemos están las mejores condiciones para lo intereses económicos heredianos. Pero como ven aquí se piensa más en lo económico que en lo deportivo.

Sotela, que en realidad es un hombre de negocios y no sabe de fútbol, no aprende, y continúa degradando a la institución florense, no le bastó con verle la cara de imbéciles vendiéndoles las camisas de campeón sin haber jugado la final y luego salir a relucir sus ganancias mientras lo heredianos lloraban una nueva derrota que alarga la sequía de 18 años sin títulos.

Es precisamente por este tipo de dirigentes y personajes, tan ignorantes, tan prejuiciosos, con su visión puesta en el dinero, que el deporte de este país es tan mediocre.