“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró

sábado, 1 de septiembre de 2012

Fotocopias... y la feria del libro

Tema de rigor: la feria del libro. Comentario de rigor: una mediocridad total. El comentario de hace un año vale también para el de este año.

Pero para este año hay un agravante adicional: la obstinada posición de los mercaderes del libro que se agrupan bajo eso que denominan la Cámara Costarricense del Libro, para que la presidenta vete la ley que levanta la prohibición de fotocopiar con fines educativos.

Sobre esta posición insostenible se ha levantado un polvorín que llegó hasta México, y un opinador experto en marketing, desde su blog en el diario El Universal la bautizó la ley como la "Ley Villalta". Este señor, que claramente escribe desde el statu quo se rasga las vestiduras y escandalizado denuncia que esto "... Equivale a autorizar que un enfermo, al que le asiste "el derecho a la salud", pueda asaltar una farmacia para robar la medicina y este constituya un acto legal que no es penalizado". Es decir, si el enfermo no puede pagar la medicina ¡qué se muera! Creo que este señor hubiera sido muy feliz en el capitalismo del Siglo XVIII.

Más escandalizado denuncia: "... ésto puede sentar el precedente para que un día las invasiones de tierras realizadas por los desposeídos y sectores sociales de ínfimo poder adquisitivo, no sean penalizadas, pues el principio básico de esta ley lo permite, lo cual llevaría a Costa Rica al caos." Un caos que la gente tenga casa y donde vivir, un caos que se violente el sacrosanto derecho a la propiedad privada, no importa que haya cientos de hectáreas ociosas mientras la gente no tiene dónde caer muerta, ¡qué vivan los terratenientes!

Éstos publicistas del sistema lo que no ganan lo enredan, y por supuesto, se trata de un discurso de la exclusión total. Porque en el fondo lo que sostiene este opinador es que quien no tiene, no tiene acceso, y punto. Y de ahí se brinca a la propiedad intelectual, y a las formas fraudulentas de adquisición del conocimiento.

Este opinador lo que obvia es el contexto, y además, se le "olvida" que la educación es un derecho (a él le parece un "derecho difuso", frente al "derecho concreto" de la propiedad). Y además agrega: "La visión de que el fin justifica los medios es la esencia de la corrupción. No se puede formar un estudiante que llegue a ser un profesional sólido, -ética y moralmente-, a través de prácticas que legalizan el despojo de los derechos universalmente validados… lo cual por tanto representa una incongruencia". Es muy posible que este señor, y también Jaime Ordoñez (quien ha salido a defender el derecho de propiedad intelectual, y ha calificado la iniciativa del Frente Amplio como populista), hayan estudiado sin sacar una sola fotocopia, y hayan pagado los caprichos de las editoriales. Por cierto lo verdaderamente inmoral no es sacar una fotocopia para estudiar, sino el descarado robo de los rescates bancarios, la corrupción de nuestros políticos. Decir que estas conductas se producen por fotocopiar es una falacia tan gigantesca como el fraude de Peña Nieto en México.

Este Parcial Irrescatable, aclaro, gusta de comprar los libros, siempre y cuando estén a un precio decente y se puedan conseguir en nuestro país, porque hay muchísimos textos que simplemente no se consiguen - ni siquiera en la "fiesta del libro" que nos organiza la Cámara -, tampoco en las bibliotecas, y cuando se consiguen no hay suficientes. Por supuesto que saco fotocopias, y las seguiré sacando, como muchas gentes que no pueden pagar por los altos precios de los libros, y porque (esto que deliberadamente obvian estos "intelectuales") existe una estructura de clase en la que hay gente que para acceder a su derecho a la educación debe hacerlo con beca, de lo contrario ese derecho humano (concreto, tangible) no se realizaría. Yo estudié con beca, y obviamente no podía comprar los libros.

Lo que ocurre es que para estos mercaderes el derecho a la propiedad está por encima de cualquier otro derecho, y teniendo como pretexto la "inseguridad jurídica" quieren prohibir el derecho a poder estudiar, de poder acceder al conocimiento.

A mí claramente no me gustan las fotocopias, prefiero tener el libro, me gustan los libros, y de hecho creo que tengo un serio problema con eso (pero ese es un enano de otro cuento). Pero hay libros que son sencillamente incomprables. Y éstos tienen el descaro de exigirle a la gente que apenas tiene para comer que paguen los caprichos que imponen las editoriales. 

Todo esto ocurre además porque a nuestros gobiernos pusilánimes y neoliberales simplemente no les importa que la gente no lea, por eso justamente no existe una Política de Estado para fomentar la lectura, como bajar los precios (eso no es lo único por supuesto). Porque leer estimula el pensamiento, y eso es peligroso para el poder. Los de la Cámara Costarricense del Libro si realmente quisieran fomentar la lectura no harían esta feria en setiembre (¿por el cierre fiscal?), no cobrarían entrada, traerían como invitados a muchos países y editoriales, harían la feria en la Plaza de la Cultura, en pleno verano y justo cuando se paga el salario escolar. Pero su mezquindad no les da para más que organizar esta mediocridad. No les da ni siquiera para que un premio Nóbel pueda leer sus poemas con tranquilidad y en silencio, como se lee la poesía, como se debe compartir la poesía para poder apreciarla. Ni siquiera para eso les da.

Pero sí les da para reproducir y suscribir, en un campo pagado en el diario de Tibás,  las opiniones de este opinador mexicano. La Cámara Costarricense del Libro, nos ha declarado la guerra, de lograr su cometido será un duro golpe al derecho a la educación.

Mientras, las Universidades Públicas, que han manifestado su apoyo al derecho a fotocopiar con fines educativos, participan en la Feria como si nada pasara. ¿No deberían acaso las Universidades Públicas boicotear la feria y no participar mientras los mercaderes del libro mantengan su posición excluyente? Deberían haber dejado a la feria con los cuatro gatos que quieren imponer el "derecho a la propiedad intelectual" por encima del derecho a la educación. Deberían, pero como a veces parece que tenemos Universidades esquizofrénicas, participaron, sin que además mediara protesta alguna.

Peor aún, las Federaciones de Estudiantes, ni siquiera hicieron el intento por boicotear la feria, ¿será que les basta con una marcha? ¿Solo da para eso? ¿Es la marcha la única forma de movilización? Claramente no. Las Federaciones debieron llamar a no ir a la feria del libro, y plantar un piquete permanente en las afueras de la antigua aduana denunciando a la Cámara y entregando volantes con información, para contrarrestar la que entrega la Cámara con la entrada. Tampoco lo hicieron, porque simplemente no lo vieron, aunque su retórica es de confrontación ¿pura pose? La confrontación pasa por ganar músculo, y el músculo no se gana porque sean jóvenes y guapos, se gana convenciendo, y tenemos todas las de ganar, pero no así, no con tanta pasividad y miopía política.

Y claro a estas alturas cualquiera podrá, con toda razón, cuestionar el que yo haya ido a la feria. En mi defensa diré, que un TCU (muy interesante por cierto) tenía actividad ahí, y fui como parte de mi trabajo. Pero es tan sólo un pretexto, claramente la incoherente pulula, y por eso es que estamos haciendo aguas, por todos lados.

2 comentarios:

  1. Además, hay libros que no se consiguen en el mercado nacional, pero ninguna copiadora se arriesgaría a sacar copia de ellos, porque no tiene por qué saber qué hay y no hay en CR.

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  2. Yo sé que de estudiante NO hubiera podido comprar todos los libros, el mayor factor la parte económica, además libros que no se conseguían en el país o muchas veces se seleccionan capítulos para las famosas antologías... te acordás de aquel poco de fotocopias? claro que me hubiera encantado tener todos los libros originales...

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