“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró

domingo, 7 de octubre de 2012

¡NO! No al TLC... No al olvido!!!!

Hoy es 7 de octubre, y como ya todos sabemos, son 5 años del referéndum. Hoy los publicistas del sistema nos "invitan" a que "lo superemos", a que "pasemos la página", a "construir en vez de dividir"... Y yo les digo ¡NO!

No pienso pasar la página, no pienso superarlo (al menos no en el sentido en el que lo dicen), y no pienso construir junto a los neoliberales y corruptos una sociedad más injusta y desigual como la que se está gestando, a partir de la destrucción de nuestras conquistas sociales, porque en lo esencial se trata de una destrucción total, de trata de una sociedad decadente.

A 5 años del referéndum, de un desacarado fraude mediático, de la intervención descarada del gobierno gringo en el proceso, después de esa lucha desigual, las voces de los cobardes, de los acomodados, de los vendidos, de los perdidos y enajenados, nos piden que no tengamos memoria, que lo olvidemos todo.

Lo que nos piden con su grito arrogante de "¡Supérenlo! es que olvidemos el memorando, es decir que olvidemos que en esta"democracia" se tramó y ejecutó un plan delictivo, que los tribunales de justicia absolvieron a sus autores, y que el TSE miró para cualquier lado. O sea que nos dicen que superemos (olvidemos) que hay impunidad, es algo así a naturalizar que los políticos y empresarios pueden violentar la leyes si necesitan ganar. Este es un llamado a la sumisión. Un llamamiento nefasto, autoritario, pero además bien cobarde de parte de quienes lo reproducen sin ni siquiera detenerse a pensar lo que dicen. Es el típico llamamiento que hace el poder, y que reproducen los publicistas del sistema, y que con todo gusto asumen los desmemoriados, los que prefieren no jugarse nada, los que les que tienen internalizada la ley, quienes han asumido el sistema, son esos que no pueden imaginar otro mundo. Y cosa curiosa, es lo mismo que dicen quienes perpetraron crímenes contra la Humanidad, es lo que dicen en Argentina, España, Chile... a olvidar, a pasar la página... curiosa coincidencia.



Nos están pidiendo que olvidemos lo de REPRETEL, lo de Canal 7, lo de La nación S.A., lo de La República, lo de casi todas las radios comerciales, nos piden que olvidemos que a pesar de que controlaban (y controlan) el 95% de los medios, intentaron censurar los modestos medios de la Universidad, trataron de impedir que se discutiera en las Universidades... nos están pidiendo que olvidemos ese grito de "¡muera la inteligencia!", y recuerdo que el TSE estuvo a punto de darles la razón, de no ser por la movilización Universitaria. Y no sólo no se puede olvidar, sino que es imperdonable ese intento, por su fondo autoritario, por que violenta la autonomía de las Universidades, ese hubiese sido un antecedente nefasto, y lo intentaron. No lo olvidemos.


Por aquellas épocas, junto a un gran equipo de producción: Ivannia Villalobos (la mejor productora que he conocido), Jasón Sánchez, Marvin Coto, Andrés Dinartes, Andrea Vinocuor, David Chavarría, Mariana Rivera, Jairo González, Jose Navarro, tuve el privilegio de hacer TLC en español, y el día del referéndum nos tocó cubrir para el Sistema Radiofónico de la Universidad de Costa Rica, los hechos desde el TSE. Entrevistamos al Magistrado Sobrado, quien nos dijo que no había habido ninguna violación a la tregua electoral porque los medios ejercieron su derecho a la información, y que el TSE no tenía porqué hacer control. Pero más me sorprendió el embajador yanqui, Mark Langdale, cuando le pregunté si no le parecía intervención en asuntos internos el ir a empresas, y dijo que no, que él simplemente había brindado información en los centros de trabajo y que fue él quien pidió a Susan Schwab la carta en la que se amenazaba al país con ser excluido de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe si no se aprobaba el TLC. Es decir, el embajador reconocía haber intervenido en política nacional frente a la prensa, en el TSE, y no pasó nada, ningún periodista dijo nada. Sólo nosotros nos indignamos, sólo nosotros cuestionamos. Y eso... simplemente no se olvida, aunque ese flamante periodista que escribe desde la caverna, y antes desinformaba desde REPRETEL, haga su llamado a olvidar, escriba para igualarnos, escriba sin contextualizar, desde el arte de manipular las cosas, porque ese es de los que dejaron de cuestionar hace tiempo, de seguro porque ya maduró, debe ser muy crítico en su fuero interno, donde nadie lo escucha.

Los que nos piden que olvidemos son los mismos que escriben desde la caverna, que tratan de igualarnos, son esos que van de críticos, pero que se han vendido. Son los que no pueden ver más que lo inmediato, su pensamiento fragmentado, su pensamiento burgués, no les permite ver que el TLC es parte de un proceso, es la profundización del modelo neoliberal, mismo que se viene implementando desde hace 30 años. Por eso hablan que las consecuencias apocalípticas no se han dado, porque en su mentalidad simple, fragmentada, no pueden concebir las cosas dentro de un proceso histórico. No pueden concebir que los procesos sociales, políticos y económicos no tardan un quinquenio en notarse, y por eso es que hasta hoy estamos viendo las nefastas consecuencias de las políticas que empezaron a implementar hace treinta años. O sea, no pueden ni siquiera imaginarse eso de que estamos viviendo de las rentas del Estado Social de Derecho. Como su mentalidad es tan reducida no pueden ver las cosas con mentalidad de totalidad, por eso es que ven no pueden entender México a 20 años del NAFTA. Pero no se les puede pedir más, sólo para eso les da, esos son nuestros periodistas, con algunas honrosas excepciones.



Quieren que olvidemos, necesitan que olvidemos. Porque recordar, reflexionar, sobre este 7 de octubre significa recuperar lo que hicimos, y fue mucho. Significa recordar que llenamos el Paseo Colón de punta a punta. Y lo que debemos pensar es cómo lo hicimos, recuperar esa alegría de la Casadora, esos cientos de programas radiales de análisis y debate, toda la creatividad de la protesta, toda esa indignación que nos producían las mentiras y las amenazas del Sí. Toda la capacidad que tuvimos para hablar, aún cuándo éramos tan diferentes, tan diversos, eso fue valioso, eso es lo que quieren que olvidemos.


No se olvida este 7 de octubre, simplemente porque cuando se escribe sobre esto duele, porque nos jugamos mucho, tanto, que tuvieron que jugar sucio para ganar, pírricamente por cierto.

Por eso es que me niego a pasar la página, simplemente porque no me da la gana olvidar. Me niego a "construir", porque desde este sistema sólo se destruye. Me niego a "superarlo", porque no hay que superarlo, sino resignificarlo, repensarlo, aprender, y desde ahí tomar fuerzas para seguir, para no cometer los mismos errores, para simplemente no dejar que nos pisoteen como lo hicieron, porque no puede ser tanta impunidad. No lo voy a olvidar porque aún sigo indignado. Pero sobre todo, porque hoy sigo convencido de que teníamos razón... por eso sigo diciendo ¡NO!

4 comentarios:

  1. ¡NO AL TLC! NO al olvido y la indiferencia: NO podemos dejarnos sumir en ese "autismo" tan peligroso. Las autoridades, y en general todo aquel que exhorte a olvida, debería humillársele públicamente por traición.

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  2. No es mayor crimen el memo y las mentiras como olvidarlo todo. Gran artículo, muy apropiado.

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  3. ¡Maldito sea el TLC! TODOS los días paso horas perdido en los parqueos buscando mi BMW, porque ahora TODOS tenemos un BMW tal como prometió Óscar Arias.

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  4. Es difícil o más bien imposible "dejar atrás" o "pasar la página" de un hecho que NO es pasado pues sus efectos se sienten HOY y día a día. ¡ NO SE PUEDE OLVIDAR EL PRESENTE!!!! así que es absurda la recomendación de dejar atrás lo pasado.

    Los actos del referendum mencionás son PRESENTES por sus efectos y lamentablemente lo seguirán siendo.

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