No sé si alguien cree que eso de la lucha de clases es una invención de un viejo barbudo que se murió hace poco más de siglo y medio, o que eso quedó enterrado con la URSS; si es así esa persona está muy equivocada. Si algo nos ha mostrado este gobierno, es que la lucha de clases existe, y que se hace con mucha fuerza desde arriba hacia abajo. ¿No es acaso evidente que este es el gobierno de los empresarios? ¿No es evidente acaso que esos empresarios que han tomado el poder gobiernan para sí mismos? ¿no es más que evidente que buscan reformar todo el aparato estatal para sacar mayor ganancia a costa de la fuerza de trabajo? ¿No dice nada acaso que este es el país de Latinoamérica donde más rápidamente se concentra la riqueza? ¿Es que acaso tanto chorizo no es un seña inequívoca de que quieren sacarnos hasta los ojos para seguir con la fiesta? El gobierno de Costa Rica, independientemente de si es el PLN o el PUSC, es el gobierno de los ricos, de los empresarios, y ese gobierno sirve para sostener los buenos negocios, la generación de capital que se acumula en pocas manos, a partir de los muchísimas manos que producen día tras día esa riqueza.
Por eso es que una de las herramientas fundamentales que tenemos como trabajadores, como trabajadoras, es la huelga. El derecho a parar la producción y la circulación de mercancías es clave para generar presión a esos dueños que se enriquecen con nuestro trabajo. Por eso es que le tienen tanto miedo a la huelga, porque interrumpe el ciclo de reproducción del capital. También por eso es que los capitalistas (es decir los dueños de los medios de producción) pugnan y presionan al gobierno para que se suprima el derecho a la huelga, es por eso que en nuestro país están prohibidos los sindicatos en el sector privado. Es por eso esa campaña un día sí y otro también contra ese instrumento de organización política que es el Sindicato.
Ahora, ¿son el Sindicato y la huelga las únicas herramientas de lucha? Por supuesto que no, pero son importantes, porque parar la producción es una herida profunda para el sistema. Por ejmplo, cuando hay una parálisis de la producción y de la circulación de mercancías el gobierno sale apurado a "informar" sobre las pérdidas. Como si las pérdidas fueran para todos de forma directa y por igual. Claro que en primera instancia el que pierde es el capitalista, también hay que reconocer que en segunda y tercera instancia hay otras afectaciones, pero la principal es para el capitalista. Esas otras afectaciones ocurren porque el PIB y la economía como tal están ligadas a la producción y a eso que denominan el crecimiento económico, que no es otra que el ciclo de reproducción del capital. Que nos hacen creer que es la única forma en que la economía puede funcionar, y que una parálisis de la producción nos hace perder a todos.
Es precisamente por eso que el poder le teme tanto a las huelgas, es por eso que los gobiernos, que los capitalistas, buscan constantemente dividir al movimiento obrero, es por eso también que la batalla se instala en el campo de lo ideológico. Es por eso que las huelgas son reprimidas brutalmente.
El capitalista sabe que en esta sociedad, en la que trabajadores y trabajadoras tienen que vender su Fuerza de Trabajo para sobrevivir - esto que se denominó el Reino de la Necesidad -, el trabajador es la parte débil de la relación, aunque la Constitución Política establezca el derecho a cambiar de trabajo cuando "uno quiera" se trata de una ilusión cuando la realidad manda que hay que comer. Es decir, tenemos la ilusión de una libertad que es sometida a un principio de realidad, al reino de la necesidad, y cuando hay necesidad, no hay libertad posible. Esto lo sabe el patrono y juega con ello. Es precisamente por eso que la fuerza de los trabajadores estriba en la posibilidad de unirse y juntos hacer presión sobre el patrón. Y se hace presión, a través de la paralización de la producción y la circulación de las mercancías.
Para eso es que sirven las huelgas. Por eso es que para el gobierno de los empresarios la huelga nunca es oportuna, nunca es el momento para una huelga, por eso es que cuando hay huelga se lanzan violentamente a señalar "los daños" que provoca la huelga, y muchas veces se lanzan a reprimirlas. Justamente por eso es que en este país nunca hay "huelgas legales". Por eso no es de extrañar el titular del periódico de Tibás: "Paro Nacional afectó a conductores, pacientes y turistas", y ojo que lo llaman "paro". Por eso es que la Chinchilla agradece a quienes no salieron a manifestarse. Con esto Chinchilla se asemeja más al franquista Mariano Rajoy que a Mujica. Roverssi, nuevo ministro de propaganda, hizo esa absurda comparación con Mujica, no hay palabras.
Miles de personas salieron hoy a las calles en todo el país, nadie, absolutamente nadie puede ocultar que la jornada de lucha de hoy se extendió por todo el país. Compañeros de Guanacaste reportan que desde el Combo en el año 2000, no había tanta gente manifestándose en Liberia. En Limón la jornada también multitudinaria, como también lo fue la marcha en Cartago, en Heredia, Alajuela y Occidente. Las razones son muchas, y sólo el gobierno las ignora. Porque es un gobierno prepotente y corrupto, que ha gobernado con total cinismo.
Es mucha la molestia que hay en nuestro país. No conozco a nadie que defienda ya a este gobierno corrupto. El gobierno está solo, y ya hasta las ratas han abandonado el barco. Pero es que además, esto es el cúmulo de 30 años de neoliberalismo, de eso que Francisco Chacón denomina un éxito y llama "modelo país". El país no aguanta ya tanto saqueo, tanto descaro con las instituciones públicas y ya tira el tapón. Estoy seguro que miles y miles de costarricenses se habrían sumado hoy a a huelga si no fuera porque perderían su trabajo al sumarse, por el miedo, porque lo sindicatos y la organización de trabajadores está prohibida en el sector privado.
Estamos en un momento clave en la historia del país, y las manifestaciones en el mundo están a la orden del día, exigiendo exactamente lo mismo que nosotros, más participación en la toma de las decisiones, más inversión pública, un gobierno para todos y no solo para el capital, cero corrupción, no más recortes. En nuestro país, el malestar es más que evidente, sólo el gobierno "no lo ve", y no lo ve simplemente porque no le importa, creen que pueden gobernar alejados de la gente. Mientras Dilma Russef enfrenta la movilizaciones convocando a una constituyente y entablando diálogo, Chinchilla dice no entender porqué la gente sale a al calle.
En este momento clave que vivimos es más que necesario unirnos, tener la posibilidad de hablarnos, pero sobretodo en convertirnos en interlocutores de la gente, y para eso es necesario salir a la calle, salir a los barrios, ir a las fábricas, a todos los centros de trabajo, y hablar con la gente. Es indispensable conseguir que toda esa gente también se movilice. Será posible sólo si hablamos con la gente. Y si todos paramos el país, que es el golpe, el punto de inflexión que requiere este país para construir otra Costa Rica. Pero ese hablar con la gente implica construir propuestas que den respuesta a esas grandes y pequeñas necesidades de las mayorías, desde sus necesidades. Si tenemos esa capacidad lograremos cambiar este país.
Las huelgas son esa oportunidad para mostrar el cinismo del gobierno, pero son también una oportunidad perfecta para dialogar con la gente, esa oportunidad se construye y se construye en la preparación de la huelga, generando las condiciones para que la paralización sea total. Hay que dar ese salto fundamental, hay condiciones suficientes, hay hartazgo, hay malestar. Por eso le tienen tanto miedo a la huelga. Por eso la satanizan, porque es nuestra herramienta de presión, y si logramos que esa herramienta se combine con toda la diversidad del movimiento social se convierte en una fuerza imparable.
Los sindicatos deben comprender que la unidad es la única posibilidad de triunfo, y que además, hoy, el sindicato no es el único actor social de lucha, que no es el sujeto revolucionario único, aunque muy importante, que hay otros actores y actrices fundamentales y que todas otras luchas y reivindicaciones que trascienden los meramente económico son importantes en la transformación social.
Por eso el llamado que hace este Parcial Irrescatable es a construir, a preparar una huelga nacional que paralice todo, que pare la producción, y que sea capaz de asestarle un golpe mortal al gobierno corrupto que tenemos. Las condiciones están, pero hay que esforzarse mucho para lograr canalizar todos esos malestares. La Jornada de este 25 de junio fue éxito, pero nos falta mucho más.
“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
Ignacio Martín-Baró
miércoles, 26 de junio de 2013
domingo, 23 de junio de 2013
El tiempo y el "modelo país"
Abro el diario de Tibás y me encuentro dos cosas que me llaman la atención: una entrevista a Fancisco Chacón (ex-ministro de propaganda) y un reportaje sobre el uso del tiempo de los costarricenses. En principio, una cosa no tiene que ver con la otra... y en realidad no, bueno tal vez un poco.
En noviembre del año pasado escribí un par de apuntes sobre el "Absurdo de vivir", el segundo específicamente relacionado con el trabajo y de cómo nuestra vida se va en el trabajo. Decía que "Vivimos sometidos (voluntariamente, es lo peor) a un ritmo de vida que únicamente sirve para la producción de cosas. Un ritmo de vida que en realidad es un ritmo de producción. Nuestra vida está en función de la producción, nos hemos convertido en simples eslabones de esta absurda y destructiva espiral de producción-consumo, que en realidad es de destrucción de la vida humana y del planeta, en forma paralela."
Cuando leo el "reportaje especial" del diario de Tibás me quedo pensando que Álberto Barrantes C. ni siquiera se pregunta qué es lo que pasa, su reportaje es completamente superficial, lo cual no debería extrañarme. En su narración (decir análisis sería exagerar) Barrantes nos explica: "Corre como el agua. El principal culpable es el tiempo. Ese enemigo que, con sus minutos y segundos, se escurre en un abrir y cerrar de ojos entre la computadora, el celular, comer, dormir, el traslado para llegar al centro de trabajo y para realizar los quehaceres domésticos del día a día." (la negira es mía).
Según Barrantes se trata del tiempo, no de la lógica de producción que nos ata al trabajo y al consumo. Sería mucho pedir que hubiese llegado al fondo del asunto. La colega y amiga Amaryllis Quirós lo pone un poco más en perspectiva cuando cuestiona la lógica materialista que nos exige tener más, pero se queda corta (claro que la entrevista y las opiniones de Quirós no están del todo consignadas en el reportaje). El reportaje de Barrantes por eso se queda corto, porque como es típico en estos periodistas de molde, apenas se dedica a describir una encuesta a la que podría sacársele más jugo, pero no es de interés ni del periodista ni del diario, que ya sabemos lo que es. Es apenas un dato que el 44% de los encuestados se sienta satisfecho con su trabajo, es decir el 56% está insatisfecho más de la mitad, hace diez años el 70% se manifestaba satisfecho. Esto no es un dato menor, ya veremos si en otro reportaje se mencionan las causas.
Pero obviamente el "culpable" no es el tiempo, si no su distribución, y la distribución del tiempo no es azarosa, está completamente estructurada en función de la producción. La vida se nos va en el trabajo, en estudiar para tener mejor trabajo, y en el consumo, porque el consumo es una pieza fundamental para que el sistema se sostenga, sin consumo no hay crecimiento y sin crecimiento, "hay caos". Por eso la reivindicación con respecto al tiempo es fundamental, y tiene también que ver con darle el verdadero valor que corresponde a los valores de uso, nuestra sociedad le da ha dado una posición privilegiada al valor de cambio, y es así como hemos convertido todo en una mercancía que se vende o se compra, "time is money", dicen los dueños de todo, los capitalistas, y las focas aplauden, aunque no tengan dónde caer muertos. Con esta lógica es que acabamos con nuestra vida, no es por culpa del tiempo, el tiempo es el que es, siempre lo ha sido, la diferencia fundamental es nuestro "ritmo de vida".
Hace unos días veía una entrevista en TVE al presidente del Uruguay, José Mujica (ese que es "igualito a la Chinchilla"). En esa entrevista el Mujica reflexionaba sobre la vida, sobre nuestra vida en la sociedad de consumo, en esta misma línea en la que he venido argumentando desde hace meses sobre el trabajo y el tiempo, y Mujica decía: "... porque para vivir hay que tener libertad y para tener libertad hay que tener tiempo, si me preocupo mucho de los cacharros, de la casa grande, del servicio, cosas no tengo tiempo, me tengo que ocupar de eso, y si tengo mucha plata me tengo que preocupar de que no me roben y que trabajan, y si despilfarro estoy viviendo a costilla de otros. Entonces prefiero tener el mayor margen de tiempo para hacer lo que a mí me gusta y eso es la libertad. Mientras tengo que trabajar para llenar la olla no tengo libertad (…) Cuando tu compras con plata, no estás comprando con plata, estás comprando con tiempo de tu vida, que tuviste que gastar para tener esa plata y lo único que no se compra es la vida, entonces hay que ser avaro en la forma de gastarla y veo que la humanidad esta enloquecida y no tiene tiene tiempo." (se puede ver la entrevista completa aquí: http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-desayunos-de-tve/entrevista-jose-mujica-presidente-uruguay-desayunos/1847647/)
Es muy claro, nuestro tiempo está castrado por la lógica de producción-consumo, y eso no tiene ningún sentido. Y hay quienes se sienten muy felices con esta lógica - hasta orgullosos -, de que cada vez dediquemos más tiempo al trabajo y al consumo, total se trata de un modelo que en nuestro país se viene profundizando, ellos le llaman "modelo país".
Gracias don Francisco, pero mejor no se hubiera molestado.
En noviembre del año pasado escribí un par de apuntes sobre el "Absurdo de vivir", el segundo específicamente relacionado con el trabajo y de cómo nuestra vida se va en el trabajo. Decía que "Vivimos sometidos (voluntariamente, es lo peor) a un ritmo de vida que únicamente sirve para la producción de cosas. Un ritmo de vida que en realidad es un ritmo de producción. Nuestra vida está en función de la producción, nos hemos convertido en simples eslabones de esta absurda y destructiva espiral de producción-consumo, que en realidad es de destrucción de la vida humana y del planeta, en forma paralela."
Cuando leo el "reportaje especial" del diario de Tibás me quedo pensando que Álberto Barrantes C. ni siquiera se pregunta qué es lo que pasa, su reportaje es completamente superficial, lo cual no debería extrañarme. En su narración (decir análisis sería exagerar) Barrantes nos explica: "Corre como el agua. El principal culpable es el tiempo. Ese enemigo que, con sus minutos y segundos, se escurre en un abrir y cerrar de ojos entre la computadora, el celular, comer, dormir, el traslado para llegar al centro de trabajo y para realizar los quehaceres domésticos del día a día." (la negira es mía).
Según Barrantes se trata del tiempo, no de la lógica de producción que nos ata al trabajo y al consumo. Sería mucho pedir que hubiese llegado al fondo del asunto. La colega y amiga Amaryllis Quirós lo pone un poco más en perspectiva cuando cuestiona la lógica materialista que nos exige tener más, pero se queda corta (claro que la entrevista y las opiniones de Quirós no están del todo consignadas en el reportaje). El reportaje de Barrantes por eso se queda corto, porque como es típico en estos periodistas de molde, apenas se dedica a describir una encuesta a la que podría sacársele más jugo, pero no es de interés ni del periodista ni del diario, que ya sabemos lo que es. Es apenas un dato que el 44% de los encuestados se sienta satisfecho con su trabajo, es decir el 56% está insatisfecho más de la mitad, hace diez años el 70% se manifestaba satisfecho. Esto no es un dato menor, ya veremos si en otro reportaje se mencionan las causas.
Pero obviamente el "culpable" no es el tiempo, si no su distribución, y la distribución del tiempo no es azarosa, está completamente estructurada en función de la producción. La vida se nos va en el trabajo, en estudiar para tener mejor trabajo, y en el consumo, porque el consumo es una pieza fundamental para que el sistema se sostenga, sin consumo no hay crecimiento y sin crecimiento, "hay caos". Por eso la reivindicación con respecto al tiempo es fundamental, y tiene también que ver con darle el verdadero valor que corresponde a los valores de uso, nuestra sociedad le da ha dado una posición privilegiada al valor de cambio, y es así como hemos convertido todo en una mercancía que se vende o se compra, "time is money", dicen los dueños de todo, los capitalistas, y las focas aplauden, aunque no tengan dónde caer muertos. Con esta lógica es que acabamos con nuestra vida, no es por culpa del tiempo, el tiempo es el que es, siempre lo ha sido, la diferencia fundamental es nuestro "ritmo de vida".
Hace unos días veía una entrevista en TVE al presidente del Uruguay, José Mujica (ese que es "igualito a la Chinchilla"). En esa entrevista el Mujica reflexionaba sobre la vida, sobre nuestra vida en la sociedad de consumo, en esta misma línea en la que he venido argumentando desde hace meses sobre el trabajo y el tiempo, y Mujica decía: "... porque para vivir hay que tener libertad y para tener libertad hay que tener tiempo, si me preocupo mucho de los cacharros, de la casa grande, del servicio, cosas no tengo tiempo, me tengo que ocupar de eso, y si tengo mucha plata me tengo que preocupar de que no me roben y que trabajan, y si despilfarro estoy viviendo a costilla de otros. Entonces prefiero tener el mayor margen de tiempo para hacer lo que a mí me gusta y eso es la libertad. Mientras tengo que trabajar para llenar la olla no tengo libertad (…) Cuando tu compras con plata, no estás comprando con plata, estás comprando con tiempo de tu vida, que tuviste que gastar para tener esa plata y lo único que no se compra es la vida, entonces hay que ser avaro en la forma de gastarla y veo que la humanidad esta enloquecida y no tiene tiene tiempo." (se puede ver la entrevista completa aquí: http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-desayunos-de-tve/entrevista-jose-mujica-presidente-uruguay-desayunos/1847647/)
Es muy claro, nuestro tiempo está castrado por la lógica de producción-consumo, y eso no tiene ningún sentido. Y hay quienes se sienten muy felices con esta lógica - hasta orgullosos -, de que cada vez dediquemos más tiempo al trabajo y al consumo, total se trata de un modelo que en nuestro país se viene profundizando, ellos le llaman "modelo país".
No tenemos tiempo para disfrutar de la vida, estamos insatisfechos con nuestro trabajo, y el malestar en esta cultura neoliberal sale por todos lados, pero aún así Francisco Chacón dice en esa entrevista publicada en el diario de Tibas, cuando le preguntan cuál es el "modelo país" que han impulsado, responde: "Hacer
de Costa Rica un país exitoso en el mundo económico, para mejorar
la calidad de vida de la población. Los esfuerzos que ha hecho Costa
Rica en los últimos 25 años, y de los cuales me siento orgulloso de
haber formado parte, han sido exitosos".
Gracias don Francisco, pero mejor no se hubiera molestado.
Etiquetas:
Cultura de la muerte,
Existencialismo,
Explotación,
Francisco Chacón,
La Nación,
Lógica de crecimiento,
lógica de dominación,
Lógica del mercado,
sociedad neoliberal,
Trabajo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)