“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró

lunes, 15 de octubre de 2012

Merino

Me ha resultado tremendamente difícil escribir este apunte. Normalmente, cuando me siento y me pongo a escribir lo que pienso, es muy sencillo, simplemente sale. Creo que la diferencia esta vez, es que no sólo se trata de lo que pienso, sino también de lo que siento, y lo que siento es una tristeza muy profunda.

Siempre sentí una gran admiración por José Merino del Río, esa admiración luego se convirtió en un profundo respeto y afecto a un gran tipo, a un maestro. Nunca pude decirle sólo José, siempre para mí fue Don José.

15 de febrero de 2012. José Merino junto a los trabajadores luchando contra la burla de los 5 mil colones. Posiblemente la mejor foto que le tomé a Merino.

2006, en entrevista para OJO
Conocí a Merino en la calle, junto a los estudiantes, junto a los trabajadores, allá por el año 2.000 cuando se opuso con la vehemencia y la fortaleza de su verbo y su inteligencia al Combo del ICE. Yo no tenía ni 23 años cuando le conocí. Estaba desencantado por la política, y en el año 98 anulé mi voto. De haberlo escuchado antes, de haberlo conocido antes, le habría votado a Fuerza Democrática. Verlo en la calle junto a nosotros, y dentro del Congreso luchando, me mostró que los dos frentes son importantes, y no solo importantes, sino complementarios, "democracia de la calle" solía decir, y en entrevista en 2006 para el periódico OJO decía: "... Antes de que existiera la Constitución hubo gente peleando en las calles ¿Cómo se va a poner en discusión el hecho de que, en una democracia madura, la gente se exprese en las calles? (...) la estrategia de la calle no significa una estrategia de golpe de estado (...) la lucha social, la protesta, es parte de la vida democrática y la democracia no se agota en el Parlamento". Por eso su empeño en que tuviéramos, además, una representación genuina de izquierdas en el Congreso, porque él sabía que la lucha contra el TLC sería muy fuerte, y que el PAC tenía su límite muy claramente marcado. Era para él necesario, indispensable, dar la lucha en ambos frentes.

15 de febrero de 2012, frente a Casa Presidencial, junto los trabajadores.

José Merino marca a toda una generación, a esa generación de la huelga de maestros del 95, que es mi generación, esa es la misma generación que para el Combo ya estaba madura y plantó cara al gobierno neoliberal de Miguel Ángel Rodríguez en su intento de privatizarlo todo. Es esa misma generación que le respetó, y que hoy le llora. Somos esa generación que le vimos en aquel debate en Canal 7 contra el patán de Carlos Vargas Pagán, presidente de turno del Congreso. Cómo olvidar aquel: "Diputado Vargas Pagán es usté un prepotente!", mientras golpeaba la mesa, y en la Soda de Generales el silencio se rompía en un gran aplauso y los vítores a Merino.

22 de marzo de 2000. Merino indignado por la represión policial contra los estudiantes. En la mesa Otto Guevara (diputado), Gabriel Macaya (Rector de la UCR). No escuché el discurso, que me contaron fue lleno de rabia e incendiario, retando al Ministro de Seguridad. Yo estaba en la cárcel junto a unos 30 compañeros. (Edición Especial del Semanario UNIVERSIDAD, 23 de marzo de 2000)
Cito la justificación de su voto en contra del Combo del ICE: "Desde esta curul saludo a los estudiantes de mi país, de las Universidades Públicas que en estos días salieron pacífica, cívica, democráticamente a las calles para expresar su repudio a este combo. Saludo a los jóvenes universitarios, a los estudiantes...". Vargas Pagán le interrumpe pretextando bajar el volumen para no perturbar al público en las barras. Merino le responde: "Pues, creo, Señor Presidente, que usted, para no interrumpir otra vez una tradición autoritaria que ha tenido en este trámite, me está interrumpiendo inadecuadamente, groseramente, como lo ha hecho a lo largo de este debate. Pero, no importa, porque no me he sentido sólo en este debate. Me he sentido acompañado por esa juventud universitaria, estudiantil, trabajadora de mi Patria. Me he sentido acompañado por los trabajadores del ICE, de las instituciones públicas del país (...) Hoy los que están siendo derrotados son ustedes, los partidos Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana. Están ganando una votación, seguramente la ganarán, pero han sido derrotados en la conciencia lúcida de la Patria costarricense. Han sido derrotados en la conciencia de las fuerzas del trabajo y de la cultura de este país, que se ha rebelado pacíficamente de una punta a otra del territorio nacional, levantando la bandera, no de ningún partido político, sino la bandera de Costa Rica."
Diario Extra 23 de marzo de 2000


Pero además no sólo esa generación le admiró. También quienes le conocieron cuando batalló frontalmente contra el TLC. Recuerdo que por aquellas épocas, su despacho de la Asamblea se paralizaba cuando tomaba la palabra. Era un placer escucharle debatir, de frente, duro, pero con respeto, siempre con mucha más altura que sus oponentes, con una entereza moral. Recuerdo perfectamente cuando la comisión de asuntos internacionales de la Asamblea Legislativa aprobó el TLC, a Merino le quitaron la palabra y cerraron la sesión de forma intempestiva. Merino siguió hablando, y habló ya no para quienes no le escuchaban, hablaba indignado, denunciaba la vía ultrarápida en el trámite, le habló a las cámaras, le habló a la gente mientras sus brazos y toda su gesticulación mostraban toda su indinación, toda su bronca, él transmitió perfectamente lo que todos sentíamos. No se rendía. Simplemente no se rendía. Y siguió luchando. Desde todos los frentes.

1 de mayo de 2012
Merino sacó fuerza, la fuerza que ya nosotros no teníamos ese 8 de octubre, derrotados en el referéndum, y pronunció ese maravilloso discurso, que nos llenó de fuerza, de orgullo: "La lucha continúa, la lucha por la justicia social continúa. La lucha contra la corrupción y contra los corruptos continúa. La lucha por la construcción de una Costa Rica inclusiva, más próspera, más democrática, más soberana, no tiene fin para nosotros". Era su deber como líder y así lo comprendió, así lo asumió. Merino siempre estuvo a la altura de las circunstancias, y ese triste, gris y lluvioso 8 de octubre, Don José asumió su papel, y habló por nosotros, porque efectivamente, había que continuar con la lucha. No dejo de pensar que es una ironía del destino que haya muerto cinco años después de ese gran discurso.




Quienes, desde la derecha, hoy dicen respetarlo le calumniaron en vida, le dijeron de todo. No debemos olvidar a Jorge Eduardo Sánchez, y sus bajas acusaciones. No olvidemos a todo el PLN calumniándolo, no olvidemos que Óscar Arias le llamó pieza de museo. No olvidemos que la campaña del Sí, que la oligarquía le llamó violento, instigador, que le acusaron de todo. Esos hipócritas hoy le profesan respeto, un respeto que ni ellos se creen. La muestra más clara es lo que hicieron los diputados del partido mafioso que gobierna mientras nuestro Diputado le rendía su merecido tributo. Dicen sentir respeto, pero no tienen ni la más mínima decencia. Por eso es que no debemos olvidar quién era Merino y su lucha, su compromiso, que no venga esa derecha rancia y decadente, a decirnos quién fue Merino.

21 de abril de 2012, Comisión Política del Frente Amplio, junto a Héctor Solano, y el Diputado José María Villalta.
Recordar a Merino como un hombre antisistema, internacionalista, como un verdadero comunista es la mejor honra que le podemos hacer a su memoria. Como también lo es continuar la lucha, fortalecer la organización social, convertir al Frente Amplio en un verdadero Frente Unitario en el que quepamos muchos, muchas, un verdadero Frente que trascienda lo electoral y genere un verdadero cambio cultural, que promueva la Revolución, que aprenda de sus errores, que tenga la capacidad de escuchar, y de hacer autocrítica. Porque todo eso era Merino, todo eso soñó. Y me atrevo de decir que eso es lo que soñamos, porque el Compañero Merino hizo suyo todos esos anhelos nuestros. Por eso es que Merino amó a Costa Rica mucho más que esos pusilánimes y entreguistas que nos gobiernan.

Merino esperando el bus en san José, como cualquier ciudadano.
Hace unos días, Nito Man, de Golfito, escribió: "¿Quieren saber cual es la diferencia entre rodrigo arias y José Merino? Que Merino podía caminar solo por media capital o cualquier pueblo del país y la gente lo saludaba...". Una gran diferencia, efectivamente era común ver a Merino caminando por san José o haciendo ejercicio junto a Patricia los domingos por la mañana en la Universidad. Múltiples veces conversé con él en los pasillos de la Facultad de Sociales, y se alegraba del avance de mi tesis, y me animaba a terminarla y seguir estudiando. Merino siempre me recibió con una sonrisa, y un afectuoso abrazo. Siempre escuchó, y debatió, nunca, trató de imponer su pensamiento, siempre respetó mi pensamiento y me invitó al debate, a la militancia. Se lo agradezco mucho. No se lo pude decir.

Merino el 1 de mayo de 2012, rodeado de su gente, mientras cantaba Nito man.

Don José es de una importancia en mi vida, que creo él no sospechaba. No alcancé a decírselo. Pero quienes me conocen de cerca, lo saben muy bien. Merino deja una profunda huella en mi vida, una huella de lucha, de honestidad, de consecuencia, de compromiso, de inteligencia política, una huella imposible de borrar. Es un ejemplo, y ha sido un honor para mí el conocerle, el haber aprendido de él, el haber marchado a su lado múltiples veces.

1 de mayo, junto Mario y Víctor Manuel Salazar Montes. Lo chistoso de la foto es que aparecemos todos serios, pero la conversación era muy amena.

Como todos ya saben, no provengo de una familia que haya tenido una militancia política de izquierdas, y debo confesar que siempre me pareció un ritual (cuasireligioso) cuando se recuerda a los camaradas, y se decía el nombre del camarada y la gente contestaba: "¡Presente, ahora y siempre! Hoy lo comprendo, no era un ritual, no es un ritual, es el sentimiento por el compañero que ya no está, es el honrar su memoria, es el no permitir que se olvide su lucha. Es el no dejar que nos gane el olvido, que es el abono predilecto de este sistema.

Hoy, comprendo, y más que eso, siento plenamente el significado de eso que me parecía un ritual. Hoy lo siento, muy profundamente, con lágrimas mientras termino este apunte, y lo digo de todo corazón: Compañero Merino. ¡Presente, ahora y siempre!

6 comentarios:

  1. Entrañables tus recuerdos y más que acertados tus conceptos, desde ambos puntos de vista comparto en mucho en mi propia experiencia...

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  2. Sencillamente... Don José Merino, es de los hombres... que nunca mueren.

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  3. Linda Josué, conmovedor, como conmovidos hemos estado estos días...

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  4. Josué , ¡excelente relato, con mucho sentimiento!

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  5. ME INICI EN LA POLÍTICA EN EL 2006, UN AÑO ANTES DEL FRAUDULENDUM, INVITADO POR EL COMPAÑERO PEPE VALVERDE, PARA REPRESENTAR AL FRENTE AMPLIO ANTE EL COMITÉ PATRIÓTICO DE CARTAGO CONTRA EL TLC, DESDE ENTONCES, ASISTÍ A LAS REUNIONES DEL COMITÉ POLÍTICO DEL FRENTE AMPLIO EN BARRIO AMÓN, Y AHI INICIÉ MI FORMACIÓN POLÍTICA ESCUCHANDO A DON JOSÉ MERINO, MEDITANDO EN SUS ANÁLISIS, REFLEXIONANDO EN SUS CONSIGNAS. GRACIAS A DIOS SIEMPRE TUVE GRANDES HOMBRES Y MUJERES COMO FORMADORES, DESDE LA ESCUELA DE BELLAS ARTES, CON CARLOS SALAZAR HERRERA, NÉSTOR ZELEDÓN, ENTRE OTR@S. ME SIENTO ORGULLOSO DE SEGUIR LA ESCUELA DE DON JOSÉ MERINO, DE ENTENDER LA POLÍTICA COMO EL LA ENTENDIÓ Y DE REPRESENTAR AL PUEBLO QUE ME ELIGIÓ EN MI DISTRITO, CON EL SELLO DEL FRENTE AMPLIO.

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  6. Excelente relato "parcial"!

    A muchos Merino los ayudó a iniciar, a otros como yo, nos ayudó a volver al camino de la lucha social y nos enseñó que nunca debemos claudicar, como él nunca claudicó, por más oscuro que se haya puesto panorama.

    Gracias a él y otras compañeras y compañeros estamos caminando nuevamente hacia esa Otra Costa Rica Posible!

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