Poco más de dos meses sin asomarme por acá, mucho, le echaré la culpa a la maestría. Pero no es solo culpa de la maestría, a veces sucede que uno se seca, o las palabras no fluyen, le pasaba a Steinbeck, y si le pasaba a este gran escritor, con mucho más razón me puede pasar a mí que no le llego ni a los tobillos. Pero lo bueno (digo yo), es que al fin logro sentarme a escribir aunque sea algo breve.
Empiezo diciendo que apoyo de forma irrestricta la agenda política por los Derechos Humanos, y lo hago desde el lugar en que puedo hacerlo y con los limitados medios con los que cuento. Y cuando hablo de la agenda de Derechos Humanos me refiero claramente a las uniones de personas del mismo sexo, los derechos de las mujeres, y por supuesto, el derecho de los trabajadores y trabajadoras aun trabajo digno y bien remunerado, el derecho al acceso al agua, el derecho al acceso a la información, entre muchos otros. Es decir, no restrinjo los Derechos Humanos a un sólo "tema". Lamentablemente otras personas lo han hecho, y creen que los DDHH se reducen sólamente a su agenda. Me resulta absolutamente comprensible que haya una urgencia por la abierta discriminación que sufre una parte de la población que ha sido minorizada (como bien explica mi querida amiga Marisol Fournier), he visto el sufrimiento que en lo cotidiano esto ocasiona, por eso comparto esa reivindicación, y lo comparto, como dije, de forma irrestricta.
Comparto la indignación sentida ayer cuando se anunció un posible PACto entre los fundamentalistas religiosos y el PAC, o como quisieron maquillarlo, una "tregua". Puedo comprender el cálculo político, puedo comprender el pragmatismo. Puedo no lo puedo compartir. Comprenderlo racionalmente no implica que lo justifique. Porque es cierto que aún cuando partidos políticos se comprometan a defender y llevar los proyectos de ley hasta donde sea posible, eso, pues, tiene un límite, sobre todo en una Asamblea Legislativa en la que la correlación de fuerzas no alcanza para mucho, eso por la cantidad de diputados y diputadas que realmente están comprometidas con esta agenda, que además no es la única referida a los Derechos Humanos. Justo Orozco se ha duplicado, lamentablemente, y otras fuerzas políticas en este tema también están en las cavernas.
El intento del PAC de alcanzar un acuerdo con estos tipos nefastos es un absoluto error, es una falta de tino político, es poner en cuestión la voluntad de cambio, y sobre todo es enviar un mal mensaje a mucha gente. También es una "pequeña dosis" de realidad política para muchos y muchas, es una bofetada para quienes ilusamente creen que el PAC representa un cambio profundo. También es un escupitajo a la cara a quienes señalaron con mala leche "las contradicciones" del Frente Amplio durante la campaña, a esas personas que no dudaron en señalar y condenar, y que han callado ahora, o peor aún, han justificado.
Y me resulta inusitado, sorprendente, anonadante que el intento de acuerdo salpique al Frente Amplio, que no tuvo nada que ver en una decisión que es exclusivamente del PAC con los talibanes evangélicos. Al conocerse la posibilidad del nefasto acuerdo, el Frente Amplio hizo un comunicado muy claro, indicando su intención de continuar impulsando la agenda de Derechos Humanos (en toda su amplitud). Pero para algunos parece que no fue suficiente, e incluso haciendo un berrinche, tan infantil como ridículo, anunciaron su salida del partido (¡¡¡¡!!!!). Otros aprovecharon para lanzar lodo. Lo cierto, es que hoy (1 de mayo) el Frente Amplio complementó lo que había dicho con una acción muy concreta: retiró el apoyo al PAC en su intenció de hacerse con el directorio legislativo si se mantenía ese acuerdo espurio. O sea, lo que se le dijo al PAC fue: si quiere esos dos votos cavernícolas, se queda sin los nueve del Frente Amplio. Más claro no se puede ser.
Luego de esto ¿Sigue alguien dudando del compromiso del FA con la agenda por los Derechos Humanos? ¿No ha quedado claro acaso con el trabajo que ha hecho José María Villalta y el FA en su conjunto? Parece que para algunas personas no. Son esas mismas personas que cuestionan al FA pero que pueden soportar que Luis Guillermo Solís vaya a reunirse con los mercaderes de la religión en plena campaña, son esas mismas personas que callan cuando Solís va a la misa. Y acá no estoy atacando a Solís, señalo la contradicción, podría decir hipocresía, de un sector que cree que representa al feminismo de este país. Lamentable, para decirlo bonito.
Lo otro, es que los medios comerciales de la derecha (valga la redundancia) nos siguen marcando la cancha, nos siguen dividiendo, nos siguen poniendo a pelear entre nosotros. Mordemos el anzuelo, y los que siempre están por dividir, los dueños de la verdadera izquierda, los que ven al enemigo dentro de la izquierda y no a la derecha, terminan siendo instrumentalizados. Repito, el Frente Amplio se pronunció oportuna y claramente, pero además hizo valer el peso de su fracción legislativa contra ese PACto espurio, miope, oportunista.
Resalto que el Frente Amplio negoció con el PAC, se llegó a un acuerdo político, transparente, abierto, y se negoció sobre un programa, como también lo hizo cuando se intentó forjar la coalición, en ese momento como ahora se priorizó lo programático, no se buscaron puestos. Eso explica que no haya ningún diputado del FA en el directorio legislativo elegido hoy, porque es más importante la agenda que los puestos. Esa es la línea que se ha marcado, se ha dicho hasta el cansancio, hay quienes no quieren escuchar ni leer.
Los hechos han demostrado que no era necesario comprometerse con esos cavernícolas evangélicos. Los hechos han demostrado que el PAC cometió un gravísimo error. Los hechos han mostrado que posiblemente en la Asamblea Legislativa el PAC manejará las cosas con pragmatismo. Los hechos han mostrado que el panorama es complicado. Y también, que el PAC no es lo que muchos quisieron creer que es, a algunas personas se les acabó la luna de miel, muy rápido, demasiado.
“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró
Ignacio Martín-Baró
jueves, 1 de mayo de 2014
miércoles, 19 de febrero de 2014
Apenas un punteo sobre Venezuela
Me voy a aventurar a brindar, o intentar hacerlo, algunos elementos que desde mi juicio son importantes para aproximarse a comprender lo que ocurre en Venezuela, que es muy complejo. No es tan simple como decir que hay un gobierno represor que está matando gente (porque además no es cierto), y que los venezolanos viven casi esclavizados y sin apenas libertad para expresarse. Esta sería una reducción grosera, y lo que denotaría es ignorancia pura. Como también lo sería decir que la oposición que se manifiesta en las calles es fascista, aún cuando, efectivamente hay elementos fascistas en la calle. Esa oposición no es homogénea, y sus consignas diversas.
Me parece que algunos de los elementos que hay que considerar son los siguientes:
Estos son tan sólo algunos elementos para apenas acercarnos a los complejos hechos en Venezuela, deben haber bastantes más. Lo cierto es que no podemos interpretar Venezuela con nuestros ojos ticos, desde nuestra cultura política, llevando a cuestas nuestros códigos y prejuicios ideológicos. Las cosas son mucho más complejas de lo que nos muestran los medios comerciales, que insisto tienen un interés económico.
Lo más probable es que este apunte suscite una oleada de ataques de los defensores de la libertad de expresión y sea acusado de comunista (como si eso me significara un insulto), vale, pero sí creo que es necesario leer lo de Venezuela en perspectiva histórica considerando el complejo entramado social y lo confuso que resulta tener información confiable. Claro que para eso ayuda la historia, y por supuesto investigar, pero por lo visto la pereza intelectual y la estupidez es proporcional a la cantidad de información en la red.
Finalizo solamente señalando un par de cosas. Primero. Circulan por la red cientos de "expertos" en Venezuela sin siquiera saber quiénes son los principales actores sociales y de dónde vienen, sin conocer la historia venezolana o informados por CNN o La Nación. Esos que opinan como si fueran expertos además dicen defender la libertad de manifestación, sin embargo son los primeros que se quejan y defiende su libertad de tránsito cuando hay manifestaciones en nuestro país, arguyen todo tipo de justificaciones contradictorias o sin sentido con tal de justificar su posición acomodaticia. Condenan por chancletudos a los universitarios o pobladores en zonas en las que los servicios de salud están deteriorados, cuando salen a defender la CCSS, pero defienden a los estudiantes venezolanos y acusan al gobierno de represor. Hipocresía y doble moral.
Segundo. Quiero recordar que por muchísimo menos de lo que ha ocurrido en Venezuela (quema de patrullas, disparos contra edificios de gobierno, intento de quema de edificios gubernamentales, cerco a medios de comunicación estatales, etc.) en este país se ha tratado a manifestantes hasta de terroristas. Por muchísimo menos este Parcial Irrescatable ha terminado en celdas judiciales, incluso con acusaciones falsas de parte de las autoridades policiales. Pero claro, estos "defensores de la libertad", literamente, prefieren ver para otro lado.
Me parece que algunos de los elementos que hay que considerar son los siguientes:
- Efectivamente las cosas en Venezuela están polarizadas, eso es evidente. Existe movilización social en ambos lados. Y lo que es cierto es que la población está altamente politizada, ocupada de la cosa pública, eso es positivo. Ahora, de esto se derivan varias cosas. La polarización ocurre en toda sociedad, y la de Venezuela no es de ahora, ni nación con el chavismo. Sucede que nuestra memoria es corta, bueno cuando no se trata de simple y llana ignorancia, y la sociedad venezolana estaba polarizada desde hace muchísimo tiempo, con una desigualdad impresionante, los índices de inflación superaban por muchísimo los actuales, solo que además la redistribución de la riqueza era peor. O sea, la Venezuela pre-chavismo no era un paraíso. Pueden revisar el Caracazo en el año 1989, y verán además la brutal represión que se ejerció contra el pueblo en aquella época, no tiene comparación con lo ocurrido en estos días. En Venezuela están en conflicto dos visiones de mundo que se contraponen, eso es la lucha política, por supuesto que en esa lucha política se deben respetar las libertades más esenciales. Pero sobre la polarización hay que decir que la vida misma en sociedad está polarizada, y que esa polarización la produce fundamentalmente que algunos controlan los medios de producción y la riqueza, y que para ello tienen aparatos ideológicos para que las cosas sigan de esa forma, y que por supuesto hay quienes creen que eso no está bien. Agrego además que el simple hecho de votar en elecciones implica polarización, y que justo para eso son las elecciones para tomar posición. El tema es luego cómo se resuelven esas contradicciones. Pero claramente hay una pugna por el control del Estado y sus instituciones, esa pugna también es ideológica.
- Por otro lado, la corrupción en Venezuela ha sido parte de la cultura política desde épocas antes del Chavismo, no se ha logrado erradicar. Con esto por supuesto no busco minimizar, simplemente se trata de poner las cosas en perspectiva. Pero sí es útil recordr a uno de los presidentes más corruptos que ha parido Latinoamérica: Carlos Andrés Pérez.
- Agreguemos que, en general, la cultura política en Latinoamérica es caudillista, es decir, que el nacimiento de un líder como Chaves no es novedosa en la región, y no es el primero ni el último. Con sus virtudes y limitaciones, así ha sido y forma parte, como dije, de la cultura política de la región. Costa Rica tiene sus caudillos también, y ojo que muchas veces buscamos construirlos.
- La movilización opositora es variopinta y efectivamente expresa varios malestares. Es inexacto, como mínimo, decir que en Venezuela no se respeta el derecho a la protesta, los medios corporativos han hecho eco durante años muchas manifestaciones de la oposición que no son reprimidas, y lo que hemos visto es cómo oposición y gobierno miden fuerzas en las calles.
- Toda esa oposición que reúne diversos malestares no es fascista. Sí lo es un sector que instrumentaliza esas protestas. O sea, que sí es cierto que una parte de la dirigencia de derecha está mucho más a la derecha que el grueso de los que protestan. Leopoldo López, ahora convertido por los medios en un mártir, no es un demócrata, en 2002 lideró el golpe de estado contra Chaves. López representa a la ultraderecha venezolana, también María Corina Machado. Son representantes de un sector burguesía venezolana que está radicalizado, basta ver que hasta Capriles se ha desmarcado de esa tendencia. Es necesario recordar que durante el proceso electoral en el que Maduro resultó electo por un estrecho margen, hubo ataques de parte de opositores que dieron como resultado doce dirigentes chavistas asesinados por pistoleros. Esos medios que hablan de un gobierno represor apenas y dio cobertura a esas muertes.
- En Venezuela hay una cultura política autoritaria. Para corroborarla sólo hay que poner un poquito de atención a las partes en conflicto, a la forma de expresarse. En tiempos de "normalidad" los discursos tanto de chavistas como de opositores son tremendamente autoritarios. La oposición venezolana, lo han demostrado en el pasado, no son un derroche de horizontalidad democrática ni mucho menos garantía de libertades políticas y civiles para la población, solo hay que revisar la historia contemporánea de Venezuela.
- Los medios de comunicación son empresas comerciales, y como tales están defendiendo sus intereses corporativos. Solo alguien muy ingenuo puede pensar que se trata de medios libres e independientes, están ligados a la burguesía venezolana, más bien son arte de ella. De ahí la descarada manipulación de los hechos. Basta recordar la abierta manipulación, y participación, en el golpe de estado de 2002. Las informaciones que se reciben desde Venezuela son confusas y hasta contradictorias pero también son parte de la lucha ideológica que está en marcha. Por eso quedarse únicamente con la información de esos medios, o sólo con los medios afines al gobierno, no brinda una clara perspectiva de lo que ocurre, hay que investigar.
- Finalmente, no debe extrañarnos que Estado Unidos esté metiendo mano en Venezuela. El mismo Leopoldo López está vinculado a agencias estadounidenses que buscan desestabilizar al gobierno venezolano. La historia brinda muchísimos ejemplos de participación gringa en golpes de estado, no se trata de una teoría de la conspiración, es un hecho constatable, ya ocurrió en 2002, no es de extrañar que ocurra ahora. La estrategia es de manual, es cuestión de revisar un poco la historia y ver el proceso chileno, claro guardando las diferencias de época, pero en lo esencial el plan es el del manual de golpes de estado creado en la Casa Blanca.
Estos son tan sólo algunos elementos para apenas acercarnos a los complejos hechos en Venezuela, deben haber bastantes más. Lo cierto es que no podemos interpretar Venezuela con nuestros ojos ticos, desde nuestra cultura política, llevando a cuestas nuestros códigos y prejuicios ideológicos. Las cosas son mucho más complejas de lo que nos muestran los medios comerciales, que insisto tienen un interés económico.
Lo más probable es que este apunte suscite una oleada de ataques de los defensores de la libertad de expresión y sea acusado de comunista (como si eso me significara un insulto), vale, pero sí creo que es necesario leer lo de Venezuela en perspectiva histórica considerando el complejo entramado social y lo confuso que resulta tener información confiable. Claro que para eso ayuda la historia, y por supuesto investigar, pero por lo visto la pereza intelectual y la estupidez es proporcional a la cantidad de información en la red.
Finalizo solamente señalando un par de cosas. Primero. Circulan por la red cientos de "expertos" en Venezuela sin siquiera saber quiénes son los principales actores sociales y de dónde vienen, sin conocer la historia venezolana o informados por CNN o La Nación. Esos que opinan como si fueran expertos además dicen defender la libertad de manifestación, sin embargo son los primeros que se quejan y defiende su libertad de tránsito cuando hay manifestaciones en nuestro país, arguyen todo tipo de justificaciones contradictorias o sin sentido con tal de justificar su posición acomodaticia. Condenan por chancletudos a los universitarios o pobladores en zonas en las que los servicios de salud están deteriorados, cuando salen a defender la CCSS, pero defienden a los estudiantes venezolanos y acusan al gobierno de represor. Hipocresía y doble moral.
Segundo. Quiero recordar que por muchísimo menos de lo que ha ocurrido en Venezuela (quema de patrullas, disparos contra edificios de gobierno, intento de quema de edificios gubernamentales, cerco a medios de comunicación estatales, etc.) en este país se ha tratado a manifestantes hasta de terroristas. Por muchísimo menos este Parcial Irrescatable ha terminado en celdas judiciales, incluso con acusaciones falsas de parte de las autoridades policiales. Pero claro, estos "defensores de la libertad", literamente, prefieren ver para otro lado.
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