“O se opta consciente y reflejamente, o la opción de nuestra vida se realiza sin que ni siquiera caigamos en la cuenta de ello. Pero en cualquier caso, nuestra vida y nuestra acción se inscriben en uno de los sectores contendientes. No hay marginados frente al conflicto social; hay sencillamente, contendores abiertos y contendores solapados, luchadores convencidos y tontos útiles. Demasiadas veces, y más por ingenuidad que por mala voluntad, los universitarios formamos parte de este último grupo. Todos estamos comprometidos: resta saber por quién”.
Ignacio Martín-Baró

miércoles, 1 de julio de 2026

1 de julio de 1986

Era 1986 y se jugaba el mundial de México. La final fue un domingo 29 de junio. Ese día fui con mi papá a visitar a mi abuelo que estaba internado en el hospital San Juan de Dios, no recuerdo que tenía. No pude ver todo el partido, pero para cuando ya pude sentarme frente al televisor Hitachi de mi casa, Argentina ganaba 1 a 0. El resto es historia, Valdano mete el segundo, y luego los alemanes empatan, hasta que un pase genial de Maradona deja a Burruchaga de cara al arco defendido por Schumacher para anotar el tercero, y darle el triunfo a Argentina. Fue el mundial de Maradona. Ese fue mi primer mundial, el que viví con absoluta consciencia de lo que ocurría, y por supuesto estaba fascinado con el pelusa. Aún faltaba un mes y medio para que cumpliera nueve años. 

Dos días después nacería Prisci. Un primero de julio de 1986. También era ya totalmente consciente de lo implicaba tener una hermana menor, y no porque no tuviera hermanas menores, ya había nacido Raquel en 1979 y Ester en 1981, pero cuando ellas nacieron yo aun no entendía muy la cuestión. Con Prisci fue diferente porque me acuerdo cuando mi mamá me dijo que estaba embarazada y que tendríamos otro hermano, que íbamos a ser seis. Así que ese día cuando me enteré del nacimiento me emocioné mucho, y no podía esperar para conocerla. 

Cuando al fin conocí a la bebé me sentí muy feliz, casi podría afirmar que nos llevamos bien desde ese momento, aunque ninguno de los dos lo supiéramos. Pero así fue, nos llevamos bien toda la vida, desde siempre. Nadie me cree pero fue así, Prisci dio sus primeros pasitos conmigo, lo recuerdo perfectamente, lo conté y me la llevé alzada para que lo volviera a hacer y lo que hizo fue sentarse, y no quiso caminar más, hasta días después. Fue como si fuera nuestra momento, como si lo hubiera solo para mí.

Hoy es 1 de julio, debería ser su cumpleaños 40. Han pasado ya nueve años y medio, y no hay día que no la recuerde, no hay día que no la extrañe. No hay día en que escuche alguna canción y no acuda a mi memoria. A veces hablo con ella para no olvidar su voz. Pocas veces sueño con ella, pero quisiera que fuera más frecuente, esas veces no he querido despertar, cuando despierto siento esa tristeza absoluta de saber que fue tan solo un sueño y que no está más, y que nunca más lo estará. 

Así que no me queda más que recordarla hoy y escuchar alguna de todas esas canciones que nos emocionaron... a 40 años de que me enterara con mucha emoción de su nacimiento. 

martes, 17 de marzo de 2026

Mentirosos de ayer y hoy...

 El 5 de febrero de 2003 fue un día infame, en la sede de la Naciones Unidas, el entonces Secretario de Estado Colin Powell mintió de forma descarada asegurando que Irak poseía armas de destrucción masiva, esa fue la exusa del gobierno de George W. Bush para justificar la invasión a ese país porque la existencia de esas armas ponía en peligro la seguridad de Estados Unidos y sus aliados. Con esa mentira, que por demás era evidente, iniciaron la guerra y el posterior desastre que hasta el día de hoy sufre Irak, y la región entera. La guerra como ya sabemos no tenía que ver con la democracia ni con las armas que aseguraron tenía Irak, tenía que ver con el petróleo y los buens negocios de los halcones gringos. 

Hoy hemos conocido la renuncia de Joe Kent, quien hasta ayer era el funcionario de mayor rango de Estados Unidos en materia de antiterrorismo. Según reporta la BBC: "En una carta publicada el martes en su cuenta de X, Kent, afirmó que Irán no representaba una "amenaza inminente" para Estados Unidos y sostuvo que la administración Trump "inició esta guerra debido a la presión de Israel y de su poderoso lobby estadounidense". 

Los señores de la guerra mienten descaradamente y nos arrastran a sus guerras, mientras dejan millares de personas muertas y heridas, zonas arrasadas... pero también se llenan sus bolsillos de dinero. 

Y nuestros gobernantes, ayer y hoy, se suman a coaliciones militaristas... era fue Abel Pacheco y hoy Rodrigo Chaves. Mentirosos de ayer y hoy, arrastrados y serviles de ayer y hoy. Ante la mentira y el servilismo vergonzoso, lo que toca es oponernos fuertemente a la guerra imperialista y genocida.