Pero hoy hizo un dia veraniego y sentí una extraña sensación de que era un dia raro, parecía un dia veraniego de marzo, y no parecía martes, parecía jueves... no sé porqué.
Y así como extrañé la lluvia, también extrañé a quienes ya no están e irremediablemente vienen a mi memoria hoy. Con el tiempo he aprendido que esas personas que murieron de alguna forma siempre están, "cada vez que los trae el pensamiento" dice la canción de Blades. El duelo nunca se cierra del todo. Hay que aprender a vivir con eso, no queda de otra.
Así que hoy fue un dia de contrastes, un dia raro en el que se inaugura de manera irreversible y peligrosa el camino hacia los cincuenta... en un año exactamente estaré celebrando semejante edad. Espero que el otro año sí me acompañe la lluvia.
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